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9.24.2026

Casio descubre los relojes mecánicos: ¿qué ha sido de la compañía electrónica?

¿Qué le ocurre a Casio últimamente con los relojes mecánicos? Han sacado el EFK-100, el EFK-110, luego el EFK-200, y ahora van a lanzar el también mecánico CMK-100... se suponía que era una compañía de electrónica de vanguardia, ¿verdad? Pues ya no. O cada vez menos, mejor dicho.

Sí, es un cambio de rumbo bastante llamativo. Y lo curioso es que no parece que Casio esté abandonando la electrónica; más bien está intentando ocupar un terreno que históricamente había dejado a otras marcas.

El EFK-100 fue presentado oficialmente como el primer reloj automático de Casio, dentro de Edifice. Lleva movimiento mecánico, unas 40 horas de reserva, zafiro y, en una de las variantes posteriores, esfera de carbono forjado. 

Y ahora el supuesto CMK-100 va todavía un paso más allá: según se dice habría tres variantes, caja de titanio, cristal de zafiro y movimiento Miyota 8215. 

Y aquí está la parte que me parece más interesante: Casio nació precisamente alrededor de la idea de hacer cosas electrónicas que cambiaran lo que podía hacer un reloj.

Calculadoras, relojes digitales, alarmas, cronógrafos, calculadoras en la muñeca, bases de datos, sensores, Tough Solar, radiocontrol, Bluetooth...

Es decir: mientras la relojería tradicional decía: "Vamos a perfeccionar el mecanismo que mueve las agujas".

Casio podía decir: "¿Y si directamente hacemos que el reloj haga cosas que un reloj mecánico nunca podrá hacer?".

Y durante décadas esa fue precisamente su personalidad. Ahora llega el EFK-100 y toda esa filosofía la tiran a la basura y Casio te dice: "Mira qué bonito nuestro reloj mecánico". 

Lo paradójico es que el movimiento ni siquiera es lo revolucionario. El  CMK-100 utilizaría un Miyota 8215, mientras que la propia documentación del EFK-100 habla de un movimiento mecánico de 24 rubíes y 21.600 alternancias/hora, que primeramente fue comprado a Miyota, y luego a Seiko. 

Eso cambia bastante la lectura.

Casio no está desarrollando aparentemente una nueva tecnología mecánica revolucionaria. Está incorporando una tecnología mecánica de otros ya existente a su catálogo y envolviéndola en materiales y diseño Casio.

No digo que comercialmente hablando no tenga bastante sentido: el reloj mecánico tiene un atractivo que el cuarzo digital no puede reproducir fácilmente para determinado público. El movimiento visible, el segundero deslizándose, el ritual de darle cuerda...

Pero desde el punto de vista histórico de Casio, resulta casi cómico.

La compañía que durante décadas hizo que los relojeros tradicionales parecieran tecnológicamente anticuados ahora tiene que vendernos las virtudes de un mecanismo que funciona básicamente como hace siglos. 

Y fijémonos en otra cosa: el EFK-200 no se vende como un simple reloj mecánico. Casio intenta justificarlo mediante su lenguaje tecnológico: carbono forjado, materiales de automoción, diseño inspirado en los deportes de motor, etc. 

Eso me parece muy revelador.

No es que Casio haya dejado de ser Casio. Está intentando encontrar una narrativa para que la relojería mecánica encaje dentro de lo que Casio representa.

Para una marca que durante tanto tiempo construyó su identidad precisamente alrededor de lo contrario, el cambio es enorme, y estoy seguro que más de uno en Casio quisiera hablar -y no muy bien, por cierto- de todo esto.

Además , podríamos plantear una pregunta bastante incómoda: si Casio entra en el terreno donde ya compiten Seiko, Citizen, Orient y decenas de marcas mecánicas, ¿qué queda exactamente de aquello que hacía que comprar un Casio fuese comprar algo diferente a un reloj tradicional?

Porque siempre fueron en contra de la relojería mecánica, no querían verla ni en pintura... quizás porque antes con sus Pro Trek y sus Master of G podían presumir de ofrecer los relojes más tecnológicamente avanzados, pero ahora Garmin y Apple les adelantó por todos lados. Tampoco pueden ofrecer relojes sencillos a precios competitivos, porque Sanda y Skmei les comieron la tostada y les han sacado una ventaja brutal. Así que lanzan los mecánicos comprándoles a Miyota el calibre, o el EFK-200 por 300 eurazos, cuando ese calibre en Seiko no vale ni 20 euros... 

He encontrado una prueba documental que hace que la contradicción sea todavía más divertida.

En un informe corporativo de Casio de 2012, la propia empresa explicaba su filosofía relojera contraponiendo explícitamente lo "electrónico", "avanzado" y "juvenil" frente a lo "mecánico", "tradicional" y "artesanal", que asociaba a la relojería de alta gama. 

O sea: esto no es una interpretación nuestra; Casio lo decía literalmente. 

Y su historia encaja perfectamente. Casio entró en la relojería porque el cuarzo digital permitía aprovechar su tecnología LSI procedente de las calculadoras. El Casiotron de 1974 no pretendía hacer el reloj mecánico de siempre un poquito mejor: pretendía cambiar lo que un reloj podía hacer. 

Y entonces llegamos a 2025-2026, con toda una gama de relojes mecánicos.

La compañía dice que el EFK-100 fue su primer automático y que tuvo una acogida suficientemente fuerte como para agotarse en mercados de todo el mundo. Ahí está probablemente la clave. Casio ha descubierto que hay dinero y demanda en el reloj mecánico.

Pero hay una ironía enorme: precisamente porque el mercado tecnológico de la muñeca se ha desplazado, aquella vieja ventaja diferencial de Casio ya no es tan exclusiva.

Antes un Pro Trek podía decir: "Tengo sensores que tu reloj tradicional ni sueña con tener".

Hoy existen relojes inteligentes que llevan GPS, mapas, pulsómetro, entrenamientos, comunicaciones, aplicaciones, etc.

Y en el otro extremo tienes el reloj digital económico.

Ahí aparece el problema que llevamos tiempo señalando: el Casio barato ya no tiene el monopolio de "reloj digital sencillo y funcional". Un fabricante chino puede hacerte una cosa que se parece muchísimo a determinado Casio por cuatro duros. Así que Casio parece estar desplazándose hacia el centro: un mecánico con mayor margen/prestigio

Y aquí viene lo que me parece más llamativo de todo: Casio no está convirtiéndose en una empresa de relojes mecánicos. Está intentando monetizar la marca Casio en un mercado donde no necesita inventar la tecnología desde cero.

Eso explica perfectamente la utilización de calibres externos. Aún así, por mucho que en Casio quieran hacer creer lo contrario, un movimiento automático industrial relativamente convencional y generalista no convierte automáticamente a un reloj de 300 € en un reloj mecánicamente excepcional.

Y eso abre una pregunta buenísima: ¿Casio está innovando... o está utilizando el prestigio de la relojería mecánica para compensar que ya no controla como antes los extremos tecnológico y económico del mercado?

Porque ahí sí hay una historia. Y además tiene una paradoja inquietante: Casio nació para escapar de la relojería mecánica.
Ahora, medio siglo después, está volviendo a ella porque quizá el futuro electrónico de los relojes ya no es territorio exclusivamente suyo.

¿Queréis saber mi opinión respecto a todo esto que os estoy comentando? Que todo tiene que ver con que hoy Casio esté en manos de banqueros, y esos lo que buscan son los beneficios a corto plazo vengan de donde vengan y hagan lo que hagan. Como si tienen que comprar motos chinas y remarcarlas. Si la familia Casio siguiera controlando la compañía, dudo mucho que permitieran estos desvaríos. La Casio histórica podía permitirse pensar: "¿Qué podemos inventar que no exista?". Y de ahí salieron cosas como el Casiotron, los primeros digitales, Databank, Pro Trek, G-Shock...

La Casio cotizada moderna tiene además que responder ante decenas de miles de accionistas -39.618 a marzo de 2026- y mantener una relación explícita con inversores. 

De hecho, su propia documentación de gobierno corporativo habla de construir una relación de largo plazo con accionistas e inversores y de maximizar el valor corporativo. 

Eso no demuestra que alguien haya dicho "vamos a comprar calibres baratos y ponerles CASIO para ganar dinero", obviamente.  Pero sí describe un entorno empresarial muy diferente del de los hermanos Kashio construyendo una compañía alrededor de la electrónica.

Y aquí hay una cosa que me parece especialmente buena para mi anterior argumento: Casio no necesita que el reloj mecánico sea una revolución tecnológica. Necesita que sea suficientemente atractivo, fabricable sin desarrollar toda la tecnología internamente, vendible a un precio superior al de un digital convencional, compatible con la imagen de la marca, y capaz de abrirle una categoría en la que antes prácticamente no estaba.

Desde esa perspectiva, comprar un calibre externo tiene muchísimo sentido empresarial. Y entonces aparece la contradicción histórica que todos los aficionados de Casio hemos detectado: la compañía que durante décadas decía, en esencia, "el futuro está en la electrónica", ahora está entrando en la relojería mecánica precisamente cuando su antigua superioridad electrónica está siendo atacada por otros fabricantes.

Eso sí es una historia. Y podríamos plantearlo de una manera mucho más demoledora: "De los hermanos Kashio a los accionistas institucionales: ¿qué queda de la Casio que quería cambiar la relojería?".

Y entonces volvemos a aquel informe de 2012, porque es oro. Ahí encontramos una comparación documental brutal: la propia Casio explicando hace años por qué su identidad estaba ligada a lo electrónico y diferenciándola de la relojería mecánica tradicional... y la misma empresa lanzando ahora automáticos.

Y eso ya no es opinión. Eso sí se puede documentar y comparar. 

En realidad, esa misma documentación corporativa puede decirnos bastante sin que nadie tenga que reconocer nada. Si la familia Kashio tiene una participación minoritaria y no dispone de una posición que le permita por sí sola determinar el consejo, mientras que los inversores institucionales concentran una parte enorme del capital, entonces podemos describir objetivamente el cambio: Casio pasó de ser una empresa fundada y dirigida por los Kashio a ser una sociedad cotizada con un accionariado institucionalizado.

Y eso es mucho más jugoso que "los banqueros mandan". Porque permite hacer una comparación histórica:

- la Casio de los Kashio:
electrónica como identidad,
innovación propia,
diferenciación tecnológica,
"hagamos algo que los demás no pueden hacer".

-la Casio corporativa actual:
rentabilidad por categorías,
materiales y posicionamiento premium,
tecnologías compradas a terceros cuando resulte conveniente,
expansión hacia segmentos donde antes no competía, incluido el mecánico.

Incluso me atrevería a ir más allá aún: pongamos por caso que así fuera, que los bancos movieran el cotarro y que los Kashio que quedan fueran al consejo a chupar chupa-chups y comer pipas... ¿a algún aficionado le importaría eso? Creo que a casi nadie. La mayoría de los que quedan lo que quieren es ver el logo Casio en su reloj, da igual que dentro lleve un tornillo, un Seiko, o un Swatch. El aficionado habitual de la Casio de hoy lo que quiere ver es la pegatina de Casio, le pidan por ella diez euros o diez mil. Y por eso los mecánicos triunfan y todas esas salidas de olla, porque lo que importa hoy es que lleve escrito Casio o G-Shock, y no hay más... 

Porque podemos discutir durante horas si dentro hay un Miyota, un Seiko, un módulo Casio o un mecanismo desarrollado por Casio. Pero para una parte del público, la ecuación se ha simplificado muchísimo:

CASIO = CASIO.

Y eso explica bastante bien determinadas decisiones. Antes la marca podía diferenciarse por lo que había dentro: "Mira qué tecnología hemos desarrollado".

Ahora puede diferenciarse también por lo que pone fuera: "Mira lo que pone en la esfera". Aunque el módulo lo haga Miyota, el chip Sony y la algorítmica Polar.

Y ahí el logotipo se convierte en un activo comercial por sí mismo. El problema aparece cuando la marca se vuelve más importante que el producto. Si alguien está dispuesto a pagar 10 € por un Casio sencillo y otra persona 10.000 € por un MR-G, evidentemente los productos son radicalmente diferentes. Pero la legitimidad de ambos procede en parte del mismo sitio: el nombre Casio. Y eso permite a la compañía entrar en territorios que antes parecían completamente ajenos.

Y aquí está la paradoja que creo más nos interesa ver a nosotros: Casio construyó su reputación haciendo que el producto fuese extraordinario. Ahora puede permitirse que, en determinados segmentos, sea la reputación de Casio la que haga extraordinario al producto.

Son dos modelos de negocio completamente distintos.

Y esto también explica por qué el origen del componente puede importar mucho menos al comprador que hace unos años. Si el consumidor compra una determinada referencia porque quiere un Casio, probablemente no esté comprando un Miyota o un Seiko: está comprando la experiencia de poseer un Casio.

Eso no significa que todos los aficionados sean así, ni mucho menos. Hay coleccionistas que se fijan muchísimo en módulos, construcción, materiales y procedencia. Pero como fenómeno comercial, lo que está pasando tiene sentido.

Y además conecta con algo que llevamos hablando varias veces: cuando G-Shock empezó a convertirse en una marca de estilo además de ser un producto técnico, el logo adquirió una vida propia.

Llegado cierto punto, ya no necesitas convencer al comprador de que ese reloj concreto es extraordinario, sólo necesitas convencerle de que merece la pena llevar ese logo en la muñeca.

Y ahí podemos entender perfectamente el cabreo de los aficionados incondicionales de la Casio de antaño, y que hoy la han ido abandonando por determinados lanzamientos. Porque si Casio puede vender prácticamente cualquier cosa bajo el paraguas de Casio/G-Shock, aparece una pregunta incómoda: ¿Hasta dónde puede estirarse una marca antes de que el logo deje de significar aquello que originalmente representaba?

Esa me parece incluso más interesante que la discusión sobre los bancos o el control de la compañía, porque al aficionado probablemente le dé igual quién vote en la junta de accionistas; lo que sí puede importarle es qué significa "CASIO" cuando mira la esfera.

Es lo mismo que ya hemos visto con Adidas, Nike, Grundig, Kodak y tantas otras. La fábrica no se sabe dónde está ni qué hace, pero el producto lleva el logo y es lo que la gente les compra. Porque una cosa es fabricar productos y otra muy distinta es poseer una marca.

En muchos sectores, la marca acaba convirtiéndose en una especie de certificado de identidad. El consumidor no necesariamente sabe quién ha fabricado físicamente el producto, dónde se ha producido o cuánto de su tecnología pertenece realmente a la empresa. Lo que reconoce es el nombre.

Y eso puede ser tremendamente rentable.

Con Casio la paradoja resulta especialmente curiosa porque su marca se construyó precisamente sobre la tecnología propia. No era solamente: "Compra esto porque pone CASIO".

Era:

"Compra esto porque CASIO ha hecho algo que los demás no saben hacer".

Ahí está el cambio.

Un antiguo Casiotron, Databank o Pro Trek tenía detrás una historia tecnológica que formaba parte del propio producto. La marca y la ingeniería estaban muy vinculadas. En cambio, si mañana tenemos: un calibre externo, una caja externa, y sólo el diseño Casio y la distribución Casio, el producto puede seguir teniendo un enorme valor comercial aunque la aportación tecnológica específicamente relojera de Casio sea mucho menor.

Y eso no convierte automáticamente al reloj en malo. Es otra cosa: la marca pasa a ser uno de los componentes principales del producto.

Y hay una palabra para esto: brand equity

El valor acumulado de una marca permite vender cosas que, objetivamente, pueden compartir componentes, fabricantes o tecnologías con productos mucho más baratos.

Porque si consiguen que alguien piense:

"Quiero un CASIO"

antes incluso de pensar:

"¿Qué reloj quiero?"

han conseguido algo comercialmente potentísimo.

Y entonces da igual que el catálogo se vaya desplazando de 20 € a 50 €, a 150 €, a 300 € a 1.000 €... como estamos viendo. La marca puede acompañar al consumidor durante todo el recorrido.

Pero aquí aparece el peligro que hemos estado señalando: Cuando una marca puede vender casi cualquier cosa gracias a su logotipo, puede llegar un momento en que el logotipo tenga más peso que aquello que hizo famosa a la marca.

Y eso es especialmente delicado en Casio, porque su patrimonio no era simplemente "una marca japonesa conocida", sino que era electrónica japonesa aplicada a objetos cotidianos.

Por eso resulta tan llamativo ver a la Casio contemporánea acercándose al reloj mecánico tradicional. No es simplemente que hayan hecho un automático, es que el automático representa casi lo contrario de la filosofía con la que Casio conquistó el mercado relojero.

La verdadera pregunta ya no sería entonces "¿qué lleva dentro un Casio?", sino que sería:

"¿Cuánto de lo que estás pagando pertenece al reloj y cuánto pertenece a las cinco letras de la esfera?".

Y por eso no nos extrañe que pasado mañana los F-91 lleven dentro un Skmei. Y lo más gracioso es que, siguiendo la lógica que estamos comentando, comercialmente sería perfectamente comprensible si algún día Casio externalizara todavía más partes del producto:

-Módulo digital fabricado por un tercero.
-Caja fabricada por un tercero.
-Montaje realizado por un tercero.
-Distribución Casio.

Precio final Casio F-91W: 29,90 €.

Lo verdaderamente irónico es que SKMEI ya ha demostrado que puede competir precisamente en el terreno que hizo grande al F-91W: reloj digital sencillo, barato y con funciones suficientes.

Así que tendríamos una situación surrealista:

Casio: "Nuestro reloj tiene un módulo fabricado por Skmei y cuesta 29 €".
Skmei: "Nuestro reloj cuesta 5 €".
Consumidor: "Sí, pero yo quiero que ponga CASIO".

Y ahí se demuestra el poder de una marca.

Pero hay un límite interesante: si algún día Casio externalizara absolutamente todo, seguiría vendiendo CASIO, pero ya no estaría vendiendo necesariamente la Casio que conocemos. Y lo más asombroso es que la gente seguiría prefiriendo el Casio, aunque fuesen el mismo producto... Ahí está la verdadera fuerza de una marca: llega un momento en que deja de ser una identificación del fabricante y se convierte en una señal de confianza, pertenencia y significado.

Imaginad el experimento: Dos relojes salen de la misma fábrica, utilizan exactamente el mismo módulo, la misma caja, el mismo cristal, la misma pila y hasta el mismo molde.

Uno lleva:

SKMEI — 5,99 €

y el otro:

CASIO — 24,99 €

Y una parte importante del público probablemente diría: "yo quiero el Casio".

¿Por qué?

Porque no está comprando únicamente las prestaciones. Está comprando todo lo que ha aprendido a asociar con esas cinco letras: los recuerdos, la reputación, la estética, la historia, la percepción de fiabilidad, incluso cierta nostalgia.

Eso se llama brand equity: el valor añadido que tiene un producto simplemente por pertenecer a una marca determinada. Y aquí aparece una paradoja fascinante para Casio: la empresa ha conseguido que su logotipo tenga tanto valor que puede sobrevivir incluso cuando la ventaja tecnológica que originó ese valor deja de ser exclusiva.

Y eso explica también por qué puedes poner un Casio de 10 € al lado de un reloj chino de 5 € con prestaciones similares y encontrar gente defendiendo al primero con uñas y dientes. No necesariamente porque estén equivocados. Están comprando cosas diferentes aunque objetivamente los relojes hagan prácticamente lo mismo.

Y aquí está lo verdaderamente peligroso para Casio: si algún día el consumidor deja de percibir una diferencia real entre el producto Casio y el producto chino, el logotipo será lo único que quede para justificar la diferencia de precio. 



12.08.2025

Casio ante el futuro: la empresa que se rehace para sobrevivir a su propio legado


En las oficinas de Casio, la palabra “reinicio” ya no es una metáfora: es un plan de vida. A las puertas de su 80º aniversario (2026), la compañía japonesa afronta quizá el mayor giro estratégico desde que inventó calculadoras portátiles, relojes digitales y cámaras compactas. En una entrevista con el presidente del Consejo, Kazuhiro Kashio, éste pinta un retrato nítido de una empresa consciente de que el tiempo se agota si no cambia su manera de operar.

Kashio reconoce sin adornos que los últimos años han sido duros: retirada de negocios deficitarios, reformas internas y hasta un programa de jubilación anticipada para "soltar lastre" y reducir personal (actualmente en poco más de 8000 empleados, una cifra que muestra una terrible realidad si tenemos en cuenta aquellos tiempos en los que Casio superaba los 20000). Todo ello, afirma, no respondía a una simple reestructuración, sino a la necesidad de preparar el terreno para un nuevo comienzo. Según explica, la empresa ha pasado demasiado tiempo exprimiendo la eficiencia de negocios ya maduros, especialmente la división de relojes, hasta depender casi por completo de ella.

Ese modelo ya no funciona. Casio sabe que no puede vivir de su pasado glorioso y se marca un objetivo mucho más ambicioso: dejar de “responder al cambio” y empezar a “crearlo” por sí misma. Es una declaración de intenciones que atraviesa toda la entrevista y que define lo que vendrá: un viraje hacia la innovación real con una visión a medio y largo plazo, y no solo medidas tácticas para salvar beneficios del trimestre.

El plan, según detalla Kashio, pasa por varias capas. La primera es cultural: abandonar la mentalidad heredada que priorizaba la optimización de cada división aislada y avanzar hacia una organización donde todos los negocios asumen responsabilidad directa sobre su rentabilidad. Para eso han reestructurado toda la empresa en un modelo de divisiones reales —desarrollo, ventas, planificación y calidad trabajando juntas—, con decisiones rápidas y orientadas al mercado.

La segunda capa es estratégica y toca el corazón del negocio: el reloj. Casio quiere que su división Timepiece vuelva a ser el motor, pero de una forma diferente. No se conforma con vender relojes: apunta a crear “nuevos estilos de vida”. Igual que G-Shock marcó una cultura global, la marca quiere convertir los futuros smartwatches en dispositivos que definan modos de vivir, no solo características técnicas. El mercado del cuarzo está cambiando y Casio quiere surfear esa ola, no ser arrastrada por ella. Por lo tanto, su apuesta por futuros smartwatches es evidente.

La tercera capa es expansiva: buscar nuevos modelos de negocio que no existían en su catálogo tradicional. Un ejemplo claro es Moflin, el robot mascota con IA, que la compañía presenta como un salto hacia la tecnología emocional y el bienestar mental. Casio lo describe como el germen de una nueva categoría que encarna su ADN: innovar creando mercados desde cero, igual que hicieron con los relojes digitales en los años 70.

La educación también entra en este nuevo mapa. Las calculadoras científicas y los diccionarios electrónicos seguirán evolucionando, no como simples herramientas, sino como “socios de aprendizaje” adaptados a nuevas formas de estudiar y enseñar. Allí también buscan construir valor más allá del hardware tradicional.

Kashio no oculta su preocupación: la empresa, afirma, todavía no está usando su potencial real. Tiene la tecnología, tiene la historia y tiene la base mundial de seguidores —más de 6 millones de G-Shock vendidos cada año—, pero siente que falta convertir esa inercia en un impulso renovado. El refuerzo del CRM, la relación directa con el usuario y el uso estratégico de sus más de 2.300 tiendas especializadas será uno de los pilares para reactivar el músculo de la marca en todo el mundo.

Lo que deja entrever la entrevista es una mezcla de urgencia y ambición. Casio se prepara para su próxima década como si fuera una startup con 70 años de experiencia: reorganiza su estructura, reescribe su propósito y se lanza de lleno a productos que ya no son “relojes o calculadoras”, sino piezas de estilo de vida. La compañía parece decidida a no quedarse congelada en su propio museo.

Mientras avanza hacia ese 2027 simbólico, el mensaje final de Kashio resume el espíritu del nuevo rumbo: la misión de Casio, dice, no es solo vender productos, sino crear culturas que hagan la vida un poco más sorprendente. Un aviso claro de que quieren escribir otro capítulo, no vivir de los anteriores.

12.27.2023

Casio vende los terrenos de sus antiguas oficinas de Tokio, y unifica departamentos

ZonaCasio


Malas noticias que vienen a ahondar en lo que os contábamos ayer. Con el fin de conseguir liquidez e incorporar a los beneficios de la compañía, Casio emitió hace unas horas una nota de prensa informando que se desprenderá de los dominios de su propiedad en sus antiguas oficinas de Sakuragaoka Higashiyamato-shi, Tokio, donde tenían el centro de control de producción y la central técnica. Esto responde a una serie de operaciones de la compañía para desprenderse de activos fijos y reunir liquidez. Esta operación aún debe pasar por el consejo de la compañía, que si todo sigue según lo previsto lo aprobará en enero sin demasiada complicación en un mero trámite, para finalmente entregar la propiedad en marzo del año que viene.

La multinacional japonesa no ha especificado el montante total de la operación, que dada la ubicación debería ser bastante importante.

11.17.2023

Los nombres de las marcas importan



Según algunos estudios de mercadotecnia aseguran, si Nike (pronunciado "naiki" y no "naik" como erróneamente hacen muchos) hubiera elegido como nombre "Dimension Six" como quería su máximo responsable, se podría haber convertido en número uno mundial en calzado deportivo.

Reebok retiró la bandera inglesa del logo de su marca porque se la relacionaba con el Ku Klux Klan.

7.01.2023

La línea Premium y de lujo llega también a las calculadoras de Casio

ZonaCasio


Es la primera vez que Casio lanza uno de sus modelos "premium" de calculadoras en Estados Unidos, y lo hace con una edición limitada y única de sus Casio S100X. Las S100X forman parte de los modelos de calculadoras que el fabricante nipón denomina "de lujo", las cuales no solo cumplen sus funciones matemáticas (obviamente), sino que a las mismas se les añade un plus de elitismo con acabados metálicos, colores lustrosos, teclas con superficies brillantes y detalles a color... Todo ello con vistas a formar conjunto con el resto de elementos de los despachos de los más altos ejecutivos y profesionales.

Por primera vez estas Casio S100X se venderán en los Estados Unidos tanto en su variante azul, como en negra, aunque también existe una dorada (la S200X) con las mismas especificaciones. Construidas en la misma factoría de los G-Shock Premium (en Yamagata, Japón), el precio en USA de estas calculadoras no se conoce, pero en otros países asiáticos donde Casio ya ha comenzado a ofrecerlas se comercializan por alrededor de los 350 €.

6.10.2022

Lo que pocos hoy saben: parte de los CasioTron de los setenta, en realidad se fabricaban en Europa



En concreto, en Suiza, cuna de la relojería y que, por aquel entonces, se encontraba invirtiendo ingentes sumas de dinero y grandes operaciones en aquella nueva tecnología de relojes digitales, que acababa de aparecer y amenazaba con dejar las fábricas de relojería mecánica hechas unos solares.

Y es que en Suiza fue donde se levantó la primera factoría en el mundo, con nada menos que 39.000 metros cuadrados de superficie, íntegramente dedicada a la manufactura de LCDs con tecnología TN (la tecnología previa a la STN). En marzo de 1973, Ebauches S. A. y Faselec, que por aquel entonces era una subsidiaria de Philips en tierras helvéticas dedicada a los circuitos integrados (IC), presentaron el primer prototipo de reloj digital, puede decirse que uno de los primero en Europa. Estaba realizado por el especialista BBC, y optimizado por la firma Balzers Ltd., del pequeño principado de Liechtenstein. Fue a partir de ahí que, vista lo prometedora de esa tecnología, decidieron poner en pie la fábrica en Lenzburg.

2.14.2022

Los misteriosos Casio F-710 y F-720 que no verás por -casi- ningún lado



La historia de Casio está llena de misterios y, en ocasiones cuanto más profundizamos en ella, más misterios encontramos (y si no que se lo digan a Jokerblue con sus Marlin y lo que le sorprendía ir encontrando cada vez modelos nuevos que no llegaron siquiera a aparecer en los catálogos de la época). Pero si los G-Shock, Marlin y HD tienen misterios, no les va a la zaga los humildes F.

Así, Pepe Casio se ponía en contacto con nosotros para contarnos algunas cosas de dos de esos modelos, muy desconocidos incluso por los mayores aficionados de Casio del planeta: el F-710, y el F-720. De hecho a los F-700 llevábamos mucho tiempo siguiéndoles la pista, porque todos los F "de la centena", y más aún de la séptima centena, son muy desconocidos. Yo lo hacía porque -y de hecho compartí algunas opiniones con Pepe Casio para contrastar información en su día- había algunos de esos modelos que me parecía que tenían caja de metal, o al menos, refuerzo interior de metal (como lo tenía también el F-100, por ejemplo).

1.05.2022

¿Es Baroli una empresa propiedad de la compañía Casio?



Todos pensábamos que Baroli, la tienda de relojería bastante famosa que vende, entre otras cosas -como lotería- relojes, era una empresa ajena a Casio, por eso nos ha llamado la atención que, sin embargo, cuando alguien consulta los detalles de la empresa en el pie que tienen publicado en su web, te encuentras con que es la historia de la propia Casio. Bueno, puede que haya sido un desliz y en lugar de contar "su historia", hubieran querido decir que es la historia de una de las marcas que venden. Pero si es así, ¿por qué lo ponen como si fuera la historia de Baroli?

Más aún, si uno consulta sobre la empresa, el link que ponen te quiere hacer entender que no venden Casio, sino que ellos son Casio. Por eso no hemos podido menos que preguntarnos: ¿es que Baroli pertenece a Casio? Así parece ser, o al menos así parece dar a entender. Entonces, ¿tiene Casio dos tiendas en España, aparte de la suya propia, y venden también a través de Baroli como marca?

12.26.2021

¿Por qué Casio se volvió hacia los analógicos?



En el interesante vídeo del GES de ayer, me ha llamado la atención las continuas referencias por parte de Adan y de su invitado, Luis Nieto, respecto a la rotunda apuesta por parte de Casio y su deriva hacia el mundo de los analógicos (o ana-digi, da lo mismo). Sin embargo, esa tendencia por parte del fabricante japonés no es algo que sea de hace un par de temporadas, ni muchísimo menos, viene de muy lejos. De hecho, hace ya casi 20 años que en Casio decidieron que su línea de relojería sería, sobre todo, analógica.

Fue concretamente en el año 2004, cuenta Satoko Matsumura (relaciones públicas de Casio), cuando la compañía decidió dar un giro de 180º y priorizar el desarrollo de relojes analógicos. Tanto es así que decidieron centrarse, en concreto, en relojes donde la hora fuera responsibilidad principal de mostrarla unas agujas, y el resto de funciones más complejas dejárselas a la parte digital. Así lo contaba él mismo con ocasión de la exposición de relojería de la firma nipona en el museo de la familia Kashio.

1.18.2021

El GSR-H1000 se retrasa hasta la primavera



Según cuentan en G-Central, citando una entrevista con el presidente de Casio, Kazuhiro Kashio, el nuevo modelo en colaboración con el especialista Asics (Casio-Asics model wristwatch, en la imagen) no llegará al mercado hasta la primavera de este año. Este modelo sería el GSR-H1000, que debería haberse presentado - si las cosas hubieran seguido su calendario "lógico y normal" - en la pasada y virtual feria del CES.

Todo esto es tanto como decir que el GSW-H1000, otro smartwatch, también se retrasará hasta marzo, como mínimo. El interrogante ahora es conocer las razones de por qué tanto retraso, teniendo en cuenta además que son unos relojes que, a priori - y por lo que se sabe, que puede que no sea todo - salen ya por detrás de sus competidores, como Garmin. No sabemos a qué puede responder, quizá porque ni la propia Casio está contenta con el desempeño de sus sensores en ese tipo de relojes deportivos, de los cuales todo el mundo se queja (y con razón, al menos en parte).

Veremos qué ocurre, porque como lo sigan retrasando, cuando se pongan a la venta esos relojes ya van a estar más que superados por todos sus competidores directos.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com




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12.27.2020

La historia de Casio (contada de otra manera)



En el canal de OscarOnCasio acaban de publicar un bonito vídeo sobre la historia de Casio. Lo sé, lo sé, "otra vez más de lo mismo", cierto es que nos conocemos esa historia porque la hemos leído - e incluso oído en podcasts - "millones" de veces, pero la animación de Roboshock te la hace bastante amena, la verdad. Además, cuentan cómo Casio empezó en esto de la relojería, y por qué ellos prefirieron - históricamente, ahora la cosa ha cambiado bastante - los digitales, y es que, como nos dice "el muñequito", para Casio los relojes no eran más que "calculadoras de tiempo", es decir, calculadoras "en pequeñito" que permitían contar las horas, los minutos, los segundos..., y mediante determinados algoritmos, los meses, años, y los días que correspondían a determinado año.

También nos habla de por qué Casio no se llama Kashio (el apellido de los hermanos fundadores), al creer los cuatro hermanos que sería más fácil de pronunciar y escribir para el resto del mundo (y realmente no se equivocaron), y cómo triunfaron en relojería siguiendo el modelo que les había dando tanto éxito en las calculadoras: haciendo lo mismo que los demás, pero más barato. Ofreciendo asimismo funciones asombrosas, imaginativas y llamativas, pero poniéndolas al alcance de todo el mundo.

Tras el salto, podrás disfrutar de este lindo vídeo.

11.30.2020

Al presidente de Casio le van los digitales



Casio acaba de hacer público su último informe anual corporativo (en realidad lo ha hecho hace apenas unas horas), y en él, como suele ser habitual, abre las páginas el mensaje de su presidente y COO, el señor Kazuhiro Kashio. Si aumentamos la foto de presentación nos damos cuenta que Kashio lleva un G-Shock, y en páginas interiores, en donde interviene con sus opiniones, vemos más claramente que se trata de un GMW-B5000 en su variante estándar, es decir, la plateada.

No recuerdo cuándo fue la última vez que vi a un presidente de Casio con un digital, puede que incluso nunca lo haya visto. Obviamente esto no quiere decir nada de por sí, pero que al presidente y máximo responsable, por tanto, de la marca, le gusten los digitales, es una esperanzadora y gratificante señal.

11.08.2020

La ECGI dedica uno de sus últimos números a Casio



La ECGI es una asociación sin ánimo de lucro que fomenta el debate entre grupos de estudio, profesionales y expertos, centrados principalmente en el mundo de la economía y lo que ellos llaman "capitalismo responsable" (si es que eso existe). Poseen sesudas publicaciones de personalidades muy importantes de todos los ámbitos, como el de la investigación y el universitario. Uno de sus últimos números lo han dedicado a firmas japonesas, entre ellas a Casio, con el fin de mostrar que ésta es una compañía no solo con gran arraigo familiar, sino que continúa en manos de la familia fundadora.

Hacen un repaso por la historia de Casio desde sus orígenes hasta sus últimos ejecutivos, siguiendo una línea de tiempo en donde vemos - cosa rara hoy - que no han cambiado de manos y pertenece a la misma familia que la fundó. El archivo es un pdf de 1,23 MB y escrito en inglés, que puedes descargar gratuitamente, si lo consideras interesante, desde éste link.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com




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6.11.2019

Probamos la ClassWiz tope de gama: la Casio fx-991SP X II


Tal y como os comentábamos en la "Galería Semanal", estos días íbamos a tener una pequeña sorpresa, y es que, tras bastante tiempo sin traer calculadoras a ZonaCasio, hoy vamos a hacerlo con una de las mejores ClassWiz hasta la fecha: la fx-991SP X II

Confieso que tenía muchas ganas de probar una tope de gama de las Casio ClassWiz, siempre estamos probando los modelos más básicos (que me encantan, no lo voy a negar), así que era el momento de salirnos un poco de la tónica habitual y probar una de las ClassWiz "de las serias", la variante potente de verdad, con nada menos que 576 funciones y cálculos de estadística, probabilidad, ecuaciones, derivadas... Y es que, si miramos la oferta de ClassWiz existente en España, veremos que la fx-991SP X que hoy os traemos a Zona Casio se posiciona como el tope de gama, esto quiere decir que incluye tecnología de generación de códigos QR (la posibilidad de utilizarla con un lector de este tipo en el smartphone, por ejemplo), alimentación doble vía (célula solar) y, por cierto, menú en varios idiomas. Casio ha ido extendiendo la oferta multi-idioma de sus calculadoras, y ahora llegan a poder configurarse en castellano, euskera, catalán y portugués, ni más ni menos.

2.21.2019

Lo último de Casio: un aparato para pintarse las uñas


Casio siempre ha sido una compañía pionera, y que siempre ha buscado nuevas líneas de negocio y expandir sus horizontes con los ingenios más inverosímiles. No en vano esa filosofía la lleva en sus genes desde el principio (recordemos que los hermanos Kashio comenzaron haciendo negocio con una "boquilla" para aprovechar las colillas de los cigarrillos y poder fumarlos "enteros"), así que el que entren en conceptos e ideas extravagantes no es extraño. Otra cosa será, claro, que luego se haga realidad, porque muchos proyectos de este tipo os hemos traído aquí y no siempre los hemos visto luego en las tiendas (en otras ocasiones, sí, no obstante).

Y la última de esas "descabelladas" (o no tan descabellada, vete a saber) ideas, es la de un aparato para pintarse las uñas. Con el negocio de la manicura en una etapa floreciente (solo basta darnos una vuelta por cualquier barrio para ver la cantidad de tiendas de esta índole que se abren), este dispositivo puede ser todo un exitazo, sobre todo si pensamos en esos locales en donde el personal tiene poca o nula formación (no creáis que todas son estilistas profesionales, en un gran número de casos son esclavas traídas de China) y que están abiertos casi las veinticuatro horas del día.

6.30.2018

Casio estrena página dedicada a los hermanos fundadores


Tras el fallecimiento hace pocos días de Kazuo Kashio, en Casio han tenido la genial idea (y el detalle) de crear una página específica para los cuatro hermanos que fundaron la compañía japonesa, de los cuales únicamente queda vivo uno (Yukio Kashio, actual vicepresidente ejecutivo).

En la página nos aclaran bastante bien, además, los roles de cada hermano: Tadao Kashio era el experto en finanzas, mientras que Toshio Kashio era el desarrollador de producto y uno de los "manitas" con la ingeniería. Kazuo Kashio, el que ha fallecido recientemente, tenía como fuerte la presentación y venta de los productos, y finalmente el fuerte de Yukio Kashio (el que aún vive) era el sistema productivo.

6.19.2018

Kazuo Kashio muere a los 89 años


Triste noticia para la familia de Casio: Kazuo Kashio, uno de los cuatro hermanos fundadores de la firma de tecnología y electrónica (el tercero de los cuatro) ha fallecido a la edad de 89 años ayer por la mañana en un hospital de Tokio. La causa fue "una infección pulmonar", según fuentes de la compañía (una neumonía debido a una inflamación que se produjo por inhalación de "materiales extraños" en los pulmones).

Kazuo nació el 9 de enero de 1929, y tras la muerte de sus hermanos solamente queda vivo Yukio Kashio, nacido en 1930 y que ocupa el cargo de asesor especial para Casio. Como bien sabéis los que nos seguís habitualmente, Kazuo había dejado su puesto de presidente de la firma nipona en junio de 2015, a favor de su hijo y actual presidente, Kazuhiro Kashio, mientras que él ejercía como presidente honorífico.


5.13.2018

La hora de la hora: G-Shock GMW-B5000


Noelia Casarrubia -. Muy buenas a todos, os saluda Noelia Casarrubia. Estáis en el programa de RCDZ Radio llamado "La hora de la hora", un espacio dedicado a la relojería, y en el cual vamos a hablar sobre uno de los modelos digitales que está siendo muy afamado, nombrado y mencionado en todo tipo de sitios, incluso en sitios de relojería en donde los digitales no tienen una presencia muy habitual. Estamos hablando del GMW-B5000 de G-Shock, y para ello contamos con un experto que será colaborador habitual de nuestro programa, Byron Smith. Muy buenas Byron, bienvenido a este espacio aquí en RCDZ Radio.

Byron Smith -. Hola Noelia.

Noelia Casarrubia -. Decía que el GMW-B5000 está dando mucho que hablar, porque se está viendo en espacios y en sitios donde no eran muy habituales los modelos digitales. Casio es un referente en digital, y sin duda con el GMW-B5000 está dando un paso adelante en este sentido tremendo, ¿no?

Byron Smith -. Sí. Lo demandaba mucha gente un modelo como el GMW-B5000, y además en G-Shock han tenido el acierto de dejar dos de las variantes de este reloj, en un primer momento así va a ser, como fijos en el catálogo. Es un modelo caro, hay que decirlo, es un modelo que no es muy asequible, no es un modelo que se esperaría de la Casio de otros tiempos, porque en otras épocas este modelo se hubiera vendido, y de hecho se vendían similares -en Marlin, por ejemplo- a bastante menos precio, y yo creo que doscientos o trescientos euros para este modelo hubiera sido un acierto tremendo, pero en G-Shock lo están pasando bastante mal, la competencia en relojería es brutal, y las ventas son casi simbólicas, podríamos decir, sobre todo en la relojería de cuarzo en la que se mueve Casio (aunque el descenso de beneficios afecta ya desde hace años a toda la relojería en general), así que en relojería digital las firmas no pueden pedir precios excesivos, mientras que en la relojería analógica, en la relojería mecánica, las grandes marcas pueden pedir precios de miles de euros, y aunque vendan pocas unidades les compensa y les permite sobrevivir. En todo caso, insisto, la relojería está en horas bajas, y dentro de la relojería los digitales aún más.

Pero se está viendo que Casio sigue teniendo muchísimo tirón, cuando lanza un producto atractivo, aún siendo en digital, la gente responde bien como estamos viendo en el caso del GMW-B5000.

1.15.2018

El presidente de Casio se sincera: "Si seguimos así, en diez años Casio dejará de existir"


Al ritmo que van, Casio solo podría aguantar en el mercado diez años. Así de tajante se ha mostrado el presidente de Casio, Kazuhiro Kashio, en una entrevista concedida a Nikkei. Y para evitarlo, necesitan un cambio. Su presidente es rotundo: "Casio necesita volver a asombrar, y lleva mucho tiempo sin hacerlo". Y tras dos años a los mandos de la empresa, asegura que ya está disponible para hacer "los cambios que hagan falta", aunque esos cambios le enfrenten frontalmente a su padre, Kazuo Kashio.

Tal es así que ha decidido tomar directamente las riendas de algunos de los negocios en donde la compañía era puntera hace no tanto. El primero de ellos, los relojes de pulsera: creación de nuevos módulos y una atención especial a los mercados emergentes. Ya lo estamos viendo (GPR-B1000, y atención a Sudamérica, Oriente Medio y África, donde Casio tiene mucho terreno que cubrir).

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