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9.27.2026

Sanda 9510, la estética "retro-futurista" en formato ultracompacto y accesible

La firma china Sanda vuelve a llamar la atención con el Sanda 9510, un modelo que fusiona elementos de la relojería digital retro con el diseño contemporáneo de los dispositivos inteligentes.

Diseño y pantalla: El encanto de la tecnología LCA
El punto fuerte de este modelo es, sin duda, su doble display híbrido de pantalla LCA (Liquid Crystal Analog), situado en la parte superior, con el cual el reloj recrea las manecillas de un reloj analógico mediante cristal líquido. Este detalle nostálgico evoca piezas icónicas de los años 80 y 90, logrando un contraste dinámico sobre el dial oscuro.

Por su parte, el display digital secundario se encuentra en la sección inferior, una pantalla de segmentos digitales donde nos muestra con absoluta notoriedad la hora, los segundos, el día de la semana, la fecha, alarmas activas o la función de cronógrafo o temporizador, según el modo.

En cuanto a su construcción y ergonomía, si caja y cristal son de ABS. El uso de resina/plástico ABS en la caja y el cristal le otorga una ligereza notable, si bien hay que recordar que no ofrece la resistencia contra arañazos de un cristal mineral o de zafiro, cumple con creces en durabilidad para el uso diario y, sobre todo, la absorción de impactos y reparaciones.

Otro detalle muy llamativo es su correa estilo Apple Watch. Incorpora un sistema de sujeción de silicona acanalada (tipo Ocean Loop o deportiva de acople deslizante), lo que le da un toque moderno, cómodo y muy fácil de ajustar. La combinación del tono amarillo vibrante con el marco negro de la caja crea un contraste deportivo de alto impacto visual, aunque también están disponibles variantes en azul claro, y por supuesto, el imprescindible y discreto negro. 

Con una especificación de WR 5ATM (50 metros), soporta salpicaduras, lluvia e incluso natación recreativa superficial, aunque no está diseñado para buceo profesional (y por supuesto, no se deben presionar sus pulsadores bajo el agua, ya que carecen de doble junta).

El reloj integra las funciones clásicas indispensables en un digital de uso cotidiano: alarma, crecido, temporizador y formato de 12/24 horas. La iluminación LED integrada permite una lectura óptima de la pantalla en entornos de completa oscuridad, iluminando eficientemente el dial digital.

Puntos fuertes:
- Estética atractiva: Gran presencia visual gracias a una caja con un soberbio diseño y muy buena presencia, sumado al diseño cuadrado retro.
- Display LCA: Agrega un factor de nostalgia y originalidad frente a los relojes digitales convencionales.
- Comodidad: La correa tipo Apple Watch de silicona suave ofrece un ajuste ergonómico y liviano.

Puntos a mejorar:
- El display invertido posee una visibilidad nefasta y, por si fuera poco, no hay opción de adquirir ninguna bastante en positivo.
- Sensibilidad a arañazos: El cristal de ABS requiere cuidado frente a roces o fricción continua con objetos punzantes.

El Sanda 9510 es una opción sumamente interesante para quienes buscan un reloj de diario, desenfadado y con personalidad. Cumple con éxito la promesa de combinar una estética retro de cristal líquido analógico con el confort y la frescura de los accesorios modernos, dotándolo de un aspecto de smartwatch e incluso pudiendo usar correas aftermarket para ese tipo de relojes. 





9.24.2026

Casio descubre los relojes mecánicos: ¿qué ha sido de la compañía electrónica?

¿Qué le ocurre a Casio últimamente con los relojes mecánicos? Han sacado el EFK-100, el EFK-110, luego el EFK-200, y ahora van a lanzar el también mecánico CMK-100... se suponía que era una compañía de electrónica de vanguardia, ¿verdad? Pues ya no. O cada vez menos, mejor dicho.

Sí, es un cambio de rumbo bastante llamativo. Y lo curioso es que no parece que Casio esté abandonando la electrónica; más bien está intentando ocupar un terreno que históricamente había dejado a otras marcas.

El EFK-100 fue presentado oficialmente como el primer reloj automático de Casio, dentro de Edifice. Lleva movimiento mecánico, unas 40 horas de reserva, zafiro y, en una de las variantes posteriores, esfera de carbono forjado. 

Y ahora el supuesto CMK-100 va todavía un paso más allá: según se dice habría tres variantes, caja de titanio, cristal de zafiro y movimiento Miyota 8215. 

Y aquí está la parte que me parece más interesante: Casio nació precisamente alrededor de la idea de hacer cosas electrónicas que cambiaran lo que podía hacer un reloj.

Calculadoras, relojes digitales, alarmas, cronógrafos, calculadoras en la muñeca, bases de datos, sensores, Tough Solar, radiocontrol, Bluetooth...

Es decir: mientras la relojería tradicional decía: "Vamos a perfeccionar el mecanismo que mueve las agujas".

Casio podía decir: "¿Y si directamente hacemos que el reloj haga cosas que un reloj mecánico nunca podrá hacer?".

Y durante décadas esa fue precisamente su personalidad. Ahora llega el EFK-100 y toda esa filosofía la tiran a la basura y Casio te dice: "Mira qué bonito nuestro reloj mecánico". 

Lo paradójico es que el movimiento ni siquiera es lo revolucionario. El  CMK-100 utilizaría un Miyota 8215, mientras que la propia documentación del EFK-100 habla de un movimiento mecánico de 24 rubíes y 21.600 alternancias/hora, que primeramente fue comprado a Miyota, y luego a Seiko. 

Eso cambia bastante la lectura.

Casio no está desarrollando aparentemente una nueva tecnología mecánica revolucionaria. Está incorporando una tecnología mecánica de otros ya existente a su catálogo y envolviéndola en materiales y diseño Casio.

No digo que comercialmente hablando no tenga bastante sentido: el reloj mecánico tiene un atractivo que el cuarzo digital no puede reproducir fácilmente para determinado público. El movimiento visible, el segundero deslizándose, el ritual de darle cuerda...

Pero desde el punto de vista histórico de Casio, resulta casi cómico.

La compañía que durante décadas hizo que los relojeros tradicionales parecieran tecnológicamente anticuados ahora tiene que vendernos las virtudes de un mecanismo que funciona básicamente como hace siglos. 

Y fijémonos en otra cosa: el EFK-200 no se vende como un simple reloj mecánico. Casio intenta justificarlo mediante su lenguaje tecnológico: carbono forjado, materiales de automoción, diseño inspirado en los deportes de motor, etc. 

Eso me parece muy revelador.

No es que Casio haya dejado de ser Casio. Está intentando encontrar una narrativa para que la relojería mecánica encaje dentro de lo que Casio representa.

Para una marca que durante tanto tiempo construyó su identidad precisamente alrededor de lo contrario, el cambio es enorme, y estoy seguro que más de uno en Casio quisiera hablar -y no muy bien, por cierto- de todo esto.

Además , podríamos plantear una pregunta bastante incómoda: si Casio entra en el terreno donde ya compiten Seiko, Citizen, Orient y decenas de marcas mecánicas, ¿qué queda exactamente de aquello que hacía que comprar un Casio fuese comprar algo diferente a un reloj tradicional?

Porque siempre fueron en contra de la relojería mecánica, no querían verla ni en pintura... quizás porque antes con sus Pro Trek y sus Master of G podían presumir de ofrecer los relojes más tecnológicamente avanzados, pero ahora Garmin y Apple les adelantó por todos lados. Tampoco pueden ofrecer relojes sencillos a precios competitivos, porque Sanda y Skmei les comieron la tostada y les han sacado una ventaja brutal. Así que lanzan los mecánicos comprándoles a Miyota el calibre, o el EFK-200 por 300 eurazos, cuando ese calibre en Seiko no vale ni 20 euros... 

He encontrado una prueba documental que hace que la contradicción sea todavía más divertida.

En un informe corporativo de Casio de 2012, la propia empresa explicaba su filosofía relojera contraponiendo explícitamente lo "electrónico", "avanzado" y "juvenil" frente a lo "mecánico", "tradicional" y "artesanal", que asociaba a la relojería de alta gama. 

O sea: esto no es una interpretación nuestra; Casio lo decía literalmente. 

Y su historia encaja perfectamente. Casio entró en la relojería porque el cuarzo digital permitía aprovechar su tecnología LSI procedente de las calculadoras. El Casiotron de 1974 no pretendía hacer el reloj mecánico de siempre un poquito mejor: pretendía cambiar lo que un reloj podía hacer. 

Y entonces llegamos a 2025-2026, con toda una gama de relojes mecánicos.

La compañía dice que el EFK-100 fue su primer automático y que tuvo una acogida suficientemente fuerte como para agotarse en mercados de todo el mundo. Ahí está probablemente la clave. Casio ha descubierto que hay dinero y demanda en el reloj mecánico.

Pero hay una ironía enorme: precisamente porque el mercado tecnológico de la muñeca se ha desplazado, aquella vieja ventaja diferencial de Casio ya no es tan exclusiva.

Antes un Pro Trek podía decir: "Tengo sensores que tu reloj tradicional ni sueña con tener".

Hoy existen relojes inteligentes que llevan GPS, mapas, pulsómetro, entrenamientos, comunicaciones, aplicaciones, etc.

Y en el otro extremo tienes el reloj digital económico.

Ahí aparece el problema que llevamos tiempo señalando: el Casio barato ya no tiene el monopolio de "reloj digital sencillo y funcional". Un fabricante chino puede hacerte una cosa que se parece muchísimo a determinado Casio por cuatro duros. Así que Casio parece estar desplazándose hacia el centro: un mecánico con mayor margen/prestigio

Y aquí viene lo que me parece más llamativo de todo: Casio no está convirtiéndose en una empresa de relojes mecánicos. Está intentando monetizar la marca Casio en un mercado donde no necesita inventar la tecnología desde cero.

Eso explica perfectamente la utilización de calibres externos. Aún así, por mucho que en Casio quieran hacer creer lo contrario, un movimiento automático industrial relativamente convencional y generalista no convierte automáticamente a un reloj de 300 € en un reloj mecánicamente excepcional.

Y eso abre una pregunta buenísima: ¿Casio está innovando... o está utilizando el prestigio de la relojería mecánica para compensar que ya no controla como antes los extremos tecnológico y económico del mercado?

Porque ahí sí hay una historia. Y además tiene una paradoja inquietante: Casio nació para escapar de la relojería mecánica.
Ahora, medio siglo después, está volviendo a ella porque quizá el futuro electrónico de los relojes ya no es territorio exclusivamente suyo.

¿Queréis saber mi opinión respecto a todo esto que os estoy comentando? Que todo tiene que ver con que hoy Casio esté en manos de banqueros, y esos lo que buscan son los beneficios a corto plazo vengan de donde vengan y hagan lo que hagan. Como si tienen que comprar motos chinas y remarcarlas. Si la familia Casio siguiera controlando la compañía, dudo mucho que permitieran estos desvaríos. La Casio histórica podía permitirse pensar: "¿Qué podemos inventar que no exista?". Y de ahí salieron cosas como el Casiotron, los primeros digitales, Databank, Pro Trek, G-Shock...

La Casio cotizada moderna tiene además que responder ante decenas de miles de accionistas -39.618 a marzo de 2026- y mantener una relación explícita con inversores. 

De hecho, su propia documentación de gobierno corporativo habla de construir una relación de largo plazo con accionistas e inversores y de maximizar el valor corporativo. 

Eso no demuestra que alguien haya dicho "vamos a comprar calibres baratos y ponerles CASIO para ganar dinero", obviamente.  Pero sí describe un entorno empresarial muy diferente del de los hermanos Kashio construyendo una compañía alrededor de la electrónica.

Y aquí hay una cosa que me parece especialmente buena para mi anterior argumento: Casio no necesita que el reloj mecánico sea una revolución tecnológica. Necesita que sea suficientemente atractivo, fabricable sin desarrollar toda la tecnología internamente, vendible a un precio superior al de un digital convencional, compatible con la imagen de la marca, y capaz de abrirle una categoría en la que antes prácticamente no estaba.

Desde esa perspectiva, comprar un calibre externo tiene muchísimo sentido empresarial. Y entonces aparece la contradicción histórica que todos los aficionados de Casio hemos detectado: la compañía que durante décadas decía, en esencia, "el futuro está en la electrónica", ahora está entrando en la relojería mecánica precisamente cuando su antigua superioridad electrónica está siendo atacada por otros fabricantes.

Eso sí es una historia. Y podríamos plantearlo de una manera mucho más demoledora: "De los hermanos Kashio a los accionistas institucionales: ¿qué queda de la Casio que quería cambiar la relojería?".

Y entonces volvemos a aquel informe de 2012, porque es oro. Ahí encontramos una comparación documental brutal: la propia Casio explicando hace años por qué su identidad estaba ligada a lo electrónico y diferenciándola de la relojería mecánica tradicional... y la misma empresa lanzando ahora automáticos.

Y eso ya no es opinión. Eso sí se puede documentar y comparar. 

En realidad, esa misma documentación corporativa puede decirnos bastante sin que nadie tenga que reconocer nada. Si la familia Kashio tiene una participación minoritaria y no dispone de una posición que le permita por sí sola determinar el consejo, mientras que los inversores institucionales concentran una parte enorme del capital, entonces podemos describir objetivamente el cambio: Casio pasó de ser una empresa fundada y dirigida por los Kashio a ser una sociedad cotizada con un accionariado institucionalizado.

Y eso es mucho más jugoso que "los banqueros mandan". Porque permite hacer una comparación histórica:

- la Casio de los Kashio:
electrónica como identidad,
innovación propia,
diferenciación tecnológica,
"hagamos algo que los demás no pueden hacer".

-la Casio corporativa actual:
rentabilidad por categorías,
materiales y posicionamiento premium,
tecnologías compradas a terceros cuando resulte conveniente,
expansión hacia segmentos donde antes no competía, incluido el mecánico.

Incluso me atrevería a ir más allá aún: pongamos por caso que así fuera, que los bancos movieran el cotarro y que los Kashio que quedan fueran al consejo a chupar chupa-chups y comer pipas... ¿a algún aficionado le importaría eso? Creo que a casi nadie. La mayoría de los que quedan lo que quieren es ver el logo Casio en su reloj, da igual que dentro lleve un tornillo, un Seiko, o un Swatch. El aficionado habitual de la Casio de hoy lo que quiere ver es la pegatina de Casio, le pidan por ella diez euros o diez mil. Y por eso los mecánicos triunfan y todas esas salidas de olla, porque lo que importa hoy es que lleve escrito Casio o G-Shock, y no hay más... 

Porque podemos discutir durante horas si dentro hay un Miyota, un Seiko, un módulo Casio o un mecanismo desarrollado por Casio. Pero para una parte del público, la ecuación se ha simplificado muchísimo:

CASIO = CASIO.

Y eso explica bastante bien determinadas decisiones. Antes la marca podía diferenciarse por lo que había dentro: "Mira qué tecnología hemos desarrollado".

Ahora puede diferenciarse también por lo que pone fuera: "Mira lo que pone en la esfera". Aunque el módulo lo haga Miyota, el chip Sony y la algorítmica Polar.

Y ahí el logotipo se convierte en un activo comercial por sí mismo. El problema aparece cuando la marca se vuelve más importante que el producto. Si alguien está dispuesto a pagar 10 € por un Casio sencillo y otra persona 10.000 € por un MR-G, evidentemente los productos son radicalmente diferentes. Pero la legitimidad de ambos procede en parte del mismo sitio: el nombre Casio. Y eso permite a la compañía entrar en territorios que antes parecían completamente ajenos.

Y aquí está la paradoja que creo más nos interesa ver a nosotros: Casio construyó su reputación haciendo que el producto fuese extraordinario. Ahora puede permitirse que, en determinados segmentos, sea la reputación de Casio la que haga extraordinario al producto.

Son dos modelos de negocio completamente distintos.

Y esto también explica por qué el origen del componente puede importar mucho menos al comprador que hace unos años. Si el consumidor compra una determinada referencia porque quiere un Casio, probablemente no esté comprando un Miyota o un Seiko: está comprando la experiencia de poseer un Casio.

Eso no significa que todos los aficionados sean así, ni mucho menos. Hay coleccionistas que se fijan muchísimo en módulos, construcción, materiales y procedencia. Pero como fenómeno comercial, lo que está pasando tiene sentido.

Y además conecta con algo que llevamos hablando varias veces: cuando G-Shock empezó a convertirse en una marca de estilo además de ser un producto técnico, el logo adquirió una vida propia.

Llegado cierto punto, ya no necesitas convencer al comprador de que ese reloj concreto es extraordinario, sólo necesitas convencerle de que merece la pena llevar ese logo en la muñeca.

Y ahí podemos entender perfectamente el cabreo de los aficionados incondicionales de la Casio de antaño, y que hoy la han ido abandonando por determinados lanzamientos. Porque si Casio puede vender prácticamente cualquier cosa bajo el paraguas de Casio/G-Shock, aparece una pregunta incómoda: ¿Hasta dónde puede estirarse una marca antes de que el logo deje de significar aquello que originalmente representaba?

Esa me parece incluso más interesante que la discusión sobre los bancos o el control de la compañía, porque al aficionado probablemente le dé igual quién vote en la junta de accionistas; lo que sí puede importarle es qué significa "CASIO" cuando mira la esfera.

Es lo mismo que ya hemos visto con Adidas, Nike, Grundig, Kodak y tantas otras. La fábrica no se sabe dónde está ni qué hace, pero el producto lleva el logo y es lo que la gente les compra. Porque una cosa es fabricar productos y otra muy distinta es poseer una marca.

En muchos sectores, la marca acaba convirtiéndose en una especie de certificado de identidad. El consumidor no necesariamente sabe quién ha fabricado físicamente el producto, dónde se ha producido o cuánto de su tecnología pertenece realmente a la empresa. Lo que reconoce es el nombre.

Y eso puede ser tremendamente rentable.

Con Casio la paradoja resulta especialmente curiosa porque su marca se construyó precisamente sobre la tecnología propia. No era solamente: "Compra esto porque pone CASIO".

Era:

"Compra esto porque CASIO ha hecho algo que los demás no saben hacer".

Ahí está el cambio.

Un antiguo Casiotron, Databank o Pro Trek tenía detrás una historia tecnológica que formaba parte del propio producto. La marca y la ingeniería estaban muy vinculadas. En cambio, si mañana tenemos: un calibre externo, una caja externa, y sólo el diseño Casio y la distribución Casio, el producto puede seguir teniendo un enorme valor comercial aunque la aportación tecnológica específicamente relojera de Casio sea mucho menor.

Y eso no convierte automáticamente al reloj en malo. Es otra cosa: la marca pasa a ser uno de los componentes principales del producto.

Y hay una palabra para esto: brand equity

El valor acumulado de una marca permite vender cosas que, objetivamente, pueden compartir componentes, fabricantes o tecnologías con productos mucho más baratos.

Porque si consiguen que alguien piense:

"Quiero un CASIO"

antes incluso de pensar:

"¿Qué reloj quiero?"

han conseguido algo comercialmente potentísimo.

Y entonces da igual que el catálogo se vaya desplazando de 20 € a 50 €, a 150 €, a 300 € a 1.000 €... como estamos viendo. La marca puede acompañar al consumidor durante todo el recorrido.

Pero aquí aparece el peligro que hemos estado señalando: Cuando una marca puede vender casi cualquier cosa gracias a su logotipo, puede llegar un momento en que el logotipo tenga más peso que aquello que hizo famosa a la marca.

Y eso es especialmente delicado en Casio, porque su patrimonio no era simplemente "una marca japonesa conocida", sino que era electrónica japonesa aplicada a objetos cotidianos.

Por eso resulta tan llamativo ver a la Casio contemporánea acercándose al reloj mecánico tradicional. No es simplemente que hayan hecho un automático, es que el automático representa casi lo contrario de la filosofía con la que Casio conquistó el mercado relojero.

La verdadera pregunta ya no sería entonces "¿qué lleva dentro un Casio?", sino que sería:

"¿Cuánto de lo que estás pagando pertenece al reloj y cuánto pertenece a las cinco letras de la esfera?".

Y por eso no nos extrañe que pasado mañana los F-91 lleven dentro un Skmei. Y lo más gracioso es que, siguiendo la lógica que estamos comentando, comercialmente sería perfectamente comprensible si algún día Casio externalizara todavía más partes del producto:

-Módulo digital fabricado por un tercero.
-Caja fabricada por un tercero.
-Montaje realizado por un tercero.
-Distribución Casio.

Precio final Casio F-91W: 29,90 €.

Lo verdaderamente irónico es que SKMEI ya ha demostrado que puede competir precisamente en el terreno que hizo grande al F-91W: reloj digital sencillo, barato y con funciones suficientes.

Así que tendríamos una situación surrealista:

Casio: "Nuestro reloj tiene un módulo fabricado por Skmei y cuesta 29 €".
Skmei: "Nuestro reloj cuesta 5 €".
Consumidor: "Sí, pero yo quiero que ponga CASIO".

Y ahí se demuestra el poder de una marca.

Pero hay un límite interesante: si algún día Casio externalizara absolutamente todo, seguiría vendiendo CASIO, pero ya no estaría vendiendo necesariamente la Casio que conocemos. Y lo más asombroso es que la gente seguiría prefiriendo el Casio, aunque fuesen el mismo producto... Ahí está la verdadera fuerza de una marca: llega un momento en que deja de ser una identificación del fabricante y se convierte en una señal de confianza, pertenencia y significado.

Imaginad el experimento: Dos relojes salen de la misma fábrica, utilizan exactamente el mismo módulo, la misma caja, el mismo cristal, la misma pila y hasta el mismo molde.

Uno lleva:

SKMEI — 5,99 €

y el otro:

CASIO — 24,99 €

Y una parte importante del público probablemente diría: "yo quiero el Casio".

¿Por qué?

Porque no está comprando únicamente las prestaciones. Está comprando todo lo que ha aprendido a asociar con esas cinco letras: los recuerdos, la reputación, la estética, la historia, la percepción de fiabilidad, incluso cierta nostalgia.

Eso se llama brand equity: el valor añadido que tiene un producto simplemente por pertenecer a una marca determinada. Y aquí aparece una paradoja fascinante para Casio: la empresa ha conseguido que su logotipo tenga tanto valor que puede sobrevivir incluso cuando la ventaja tecnológica que originó ese valor deja de ser exclusiva.

Y eso explica también por qué puedes poner un Casio de 10 € al lado de un reloj chino de 5 € con prestaciones similares y encontrar gente defendiendo al primero con uñas y dientes. No necesariamente porque estén equivocados. Están comprando cosas diferentes aunque objetivamente los relojes hagan prácticamente lo mismo.

Y aquí está lo verdaderamente peligroso para Casio: si algún día el consumidor deja de percibir una diferencia real entre el producto Casio y el producto chino, el logotipo será lo único que quede para justificar la diferencia de precio. 



9.10.2026

Todos quieren ser un Apple Watch


El reloj digital está empezando a parecer un smartwatch... aunque no lo sea.

La comparación con los smartphones es mucho más acertada de lo que parece. Lo interesante es que aquí no estamos hablando simplemente de que los chinos "copien al Apple Watch": estamos viendo cómo una forma deja de pertenecer a un producto concreto y acaba convirtiéndose en el arquetipo visual de toda una categoría.

De hecho, hay una pequeña paradoja: Apple eligió la forma rectangular precisamente porque era la más adecuada para mostrar información en una pantalla pequeña; con el tiempo, esa decisión funcional se ha convertido en un lenguaje estético. Apple explica que el Apple Watch está pensado para interacciones rápidas y de un vistazo, y otros análisis señalan precisamente la ventaja de aprovechar mejor una pantalla rectangular para texto e información. 

Y ahora ocurre algo curioso con los Sanda, Skmei y compañía: esa geometría ya está saltando del smartwatch al reloj digital barato tradicional.

Durante décadas, el reloj digital tenía una gramática bastante clara: el Casio W-59 de caja rectangular pequeña, pantalla horizontal, botones laterales, asas integradas.

Luego aparecieron infinidad de variaciones: cajas octogonales, redondas, cuadradas, ultrafinas, deportivas, con protectores, con botones enormes...

Pero últimamente aparece cada vez más otro patrón: caja rectangular vertical con esquinas muy redondeadas, pantalla ocupando prácticamente todo el frontal, bisel mínimo y apariencia de pequeña pantalla electrónica.

Y eso ya no es exactamente el lenguaje visual de un Casio tradicional, Ee el lenguaje visual del smartphone trasladado a la muñeca.

Ahí está la clave.

El fenómeno es exactamente el mismo que ocurrió con los móviles. Mira un móvil de 1998: los móviles podían tener tapa, antena, teclado físico, formas redondeadas, colores, diseños extrañísimos... Luego llegó el iPhone y ocurrió algo brutal: pantalla grande,  rectángulo y pocos botones.

Al principio era "el diseño del iPhone", después pasó a ser "el diseño de un smartphone".

Hoy puedes poner diez teléfonos de diez fabricantes sobre una mesa y, salvo detalles, cuesta distinguirlos. No porque todos quieran copiar exactamente a Apple, sino porque la tecnología ha impuesto una geometría óptima. Y creo que estamos viendo algo parecido en los relojes.

Pero Apple no inventó el reloj rectangular. Esto es importante para no caer en el típico "Apple inventó todo". Los relojes rectangulares llevan existiendo muchísimo tiempo. El propio mundo de la relojería tiene ejemplos históricos como el Reverso. Y Q&Q, o Casio, llevan décadas fabricando relojes cuadrados y rectangulares.

La novedad del Apple Watch no fue "hacer un reloj rectangular", sino combinar rectángulo, pantalla dominante, esquinas redondeadas, carcasa muy limpia e interfaz gráfica.

Eso creó una silueta tremendamente reconocible.

Diez años después, esa silueta se ha convertido prácticamente en el "dibujo mental" que mucha gente hace cuando piensa en un smartwatch. Incluso se ha señalado que el Apple Watch se ha convertido en la silueta de referencia del smartwatch y que numerosos modelos asequibles han adoptado formatos similares. 

Y aquí viene lo realmente interesante: los chinos están haciendo algo diferente. Un Sanda o un Skmei rectangular barato no necesita tener una pantalla táctil, ni necesita ejecutar aplicaciones, ni tener Bluetooth. Ni siquiera necesita parecer tecnológicamente avanzado.

Pero visualmente puede beneficiarse de la asociación: "Esto parece una pequeña pantalla moderna." Y eso vende, porque el consumidor actual está acostumbrado a interpretar esa forma como algo contemporáneo.

Es una especie de semiótica tecnológica. Una caja redonda dice: "reloj". Una caja rectangular con pantalla grande dice:  "dispositivo electrónico".

Y un fabricante de un reloj digital barato puede estar aprovechando precisamente esa segunda asociación.

Lo más curioso: estamos volviendo al pasado... pero con estética del futuro. Aquí es donde, para mí, está la ironía. Un Skmei de 8 o 10 euros puede tener un módulo digital sencillísimo: hora, fecha, alarma, crono, luz, quizá cuenta atrás... Es decir, tecnológicamente estamos ante un reloj digital de toda la vida.

Pero lo metes en una caja rectangular redondeada, con una pantalla grande y una estética minimalista... Y de repente parece un "smartwatch sin smartwatch".

Es casi como si el reloj digital tradicional estuviera disfrazándose de Apple Watch. Y eso tiene una consecuencia muy interesante:se está produciendo una convergencia estética.

Creo que podemos imaginar tres familias que antes estaban bastante separadas:

Reloj tradicional redondo, con agujas, corona y esfera.

Reloj digital rectangular, LCD segmentado, botones, información.

Y smartwatch con pantalla rectangular interfaz gráfica, táctil, y sensores.

Y poco a poco tenemos todos en el reloj digital moderno: caja tipo smartwatch,  pantalla LCD tradicional, botones físicos, funciones de reloj digital.

Es decir: el reloj digital está adoptando el envoltorio del smartwatch. Y esto tiene una explicación económica además de estética.

Aquí los fabricantes chinos tienen una ventaja enorme: no necesitan desarrollar una identidad de diseño completamente nueva, pueden observar qué formas reconoce el consumidor y después producir esa forma que ya sabes que te gusta.

Es parecido a lo que ocurre con los smartphones económicos. La forma rectangular con esquinas redondeadas ya está socialmente validada. No tienes que educar al comprador, no tienes que explicarle qué es. Lo ve y entiende inmediatamente: "Ah, un dispositivo electrónico moderno."

Pero hay una segunda consecuencia: la pérdida de personalidad. Y aquí es donde creo que está lo verdaderamente interesante. Porque la estandarización tiene una ventaja: el producto se vuelve familiar.

Pero también tiene un inconveniente: se vuelve intercambiable.

Y eso ya lo estamos viendo con los teléfonos. Antes podías reconocer un Nokia, un Ericsson, un Motorola o un Siemens prácticamente por la silueta. Hoy muchas veces necesitas mirar el logotipo.

Con los relojes puede suceder exactamente lo mismo. Imagina dentro de unos años una mesa con: un smartwatch de Apple, un smartwatch de Xiaomi, un smartwatch de Huawei, un digital de Skmei, un digital de Sanda, un digital de Casio, un digital de otra marca china... Y todos tienen: rectángulo vertical + esquinas redondeadas + pantalla enorme + dos botones laterales.

¿Qué diferencia queda? El logotipo. Y poco más.

Aunque hay una diferencia importantísima con lo que pasó con los smartphones: los relojes tienen una historia estética mucho más fuerte.

El reloj mecánico lleva siglos siendo circular, por eso existe una tensión que no existe en un teléfono: ¿debe parecer un ordenador o debe parecer un reloj?

Y aquí Apple tomó una decisión radical: que pareciera un pequeño ordenador.

Samsung, Google y otros fabricantes han apostado muchas veces por la solución contraria: mantener el círculo para conservar la asociación con el reloj tradicional. De hecho, la propia discusión sobre circular frente a rectangular gira precisamente alrededor de esa tensión entre estética relojera y aprovechamiento de la pantalla. 

Pero ahora está ocurriendo algo muy gracioso, los relojes digitales baratos están empezando a abandonar incluso la necesidad de parecer relojes tradicionales.

Y Apple podría acabar siendo víctima de su propio éxito. Esto es precioso desde el punto de vista del diseño. Cuando Apple lanzó el Watch, su forma era relativamente atrevida.

Ahora es tan reconocible que todo el mundo puede copiar el concepto visual sin necesidad de copiar el producto.

Y Apple se encuentra con un problema: si todos tienen esa forma... ¿cómo vuelves a diferenciarte?

Precisamente por eso resulta interesante que en 2026 estén apareciendo informaciones sobre una posible exploración de nuevas formas, incluso diseños circulares, para futuras generaciones del Apple Watch. 

Es casi el ciclo completo:

Apple rompe la norma → Apple crea una nueva norma → todo el mundo adopta la nueva norma → la nueva norma deja de diferenciar a Apple → Apple necesita volver a romperla.

Y mi conclusión sería esta: yo no diría todavía que "todos los relojes están convergiendo hacia el Apple Watch". Diría algo más interesante: "Estamos entrando en una época en la que la tecnología está imponiendo una geometría común a los relojes".

Y el Apple Watch ha sido probablemente el principal responsable de popularizar esa geometría en la muñeca. Lo verdaderamente significativo no es que un Skmei se parezca a un Apple Watch. Lo significativo es que un reloj digital de 5-10 euros ya puede utilizar exactamente el mismo lenguaje formal que un dispositivo tecnológico de cientos de euros y que, además, el consumidor lo encuentre completamente natural.

Eso sí me parece un cambio de paradigma.

Es decir: "¿se están convirtiendo todos los relojes en el mismo reloj?". Porque al final podríamos estar asistiendo al mismo fenómeno que ya vivimos con los teléfonos: la tecnología evoluciona muchísimo por dentro mientras el diseño exterior se vuelve cada vez más uniforme.

Y paradójicamente, mientras los fabricantes presumen de ofrecer miles de funciones, cada vez cuesta más distinguir unos productos de otros con la muñeca apagada.

Lo que ocurre con el Apple Watch no es un capricho, sino la repetición de un ciclo histórico que ya vivimos con los smartphones: la evolución hacia un "diseño óptimo" por convergencia funcional.

La forma sigue a la función (y al bolsillo):
Un reloj rectangular con bordes redondeados y pantalla brillante no es un capricho estético de Apple. Es la solución más eficiente para mostrar notificaciones, texto y esferas digitales en un espacio reducido. Las marcas como Sanda o Skmei no "copian" por moda; adoptan la ergonomía ganadora porque es la que mejor se adapta a la muñeca y a la lectura rápida. Es como cuando todos los coches acabaron teniendo cuatro ruedas y forma de gota.

El efecto "iPhone": el estándar se vuelve invisible. Igual que hoy un móvil con muesca o triple cámara trasera no nos parece copia de nadie, el smartwatch rectangular se está convirtiendo en el lenguaje visual por defecto de lo que entendemos por "reloj inteligente". Cuando el usuario ve un rectángulo curvo, asocia: "Esto es tecnología moderna". Las marcas chinas genéricas usan esa forma porque vende más, no porque quieran engañar.

La paradoja de la identidad. Aquí está lo interesante: mientras los relojes digitales convencionales se smartizan visualmente, los smartwatch de lujo (como Tag Heuer o Garmin) se vuelven más redondos para parecer analógicos. La diferenciación ya no está en la caja, sino en la interfaz, los materiales y el ecosistema. Un Apple Watch se distingue por su corona digital y su fluidez, no por su silueta.

En cualquier caso no deberíamos verlo como un empobrecimiento, sino como la madurez de un producto. Como ocurrió con el cuchillo o la silla, cuando un diseño funciona, se estandariza. La creatividad se desplaza entonces a los detalles: el software, la correa, la personalización. El riesgo real no es la uniformidad, sino que perdamos la capacidad de sorprendernos. Por eso marcas como Nothing o las esferas analógicas retro en un Apple Watch nos parecen tan refrescantes: rompen esa homogeneidad funcional con un guiño emocional.

Al final, el reloj deja de ser un objeto único para convertirse en un lienzo. Y en ese lienzo, cada uno puede seguir siendo diferente.

¿Crees que esta estandarización te quita deseo por el producto, o te parece un paso lógico? Me encantaría saber tu punto de vista.





8.01.2026

El último informe de Casio es demoledor: la empresa que pone precios como si fueran Rolex y que vende relojes como si fueran Synoke


Casio acaba de publicar un nuevo informe de resultados financieros y de previsiones. A primera vista los números son muy positivos, pero si lo analizamos con profundidad, las cosas cambian bastante. 

Primeras buenas impresiones
Casio muestra un buen músculo financiero, conseguido a base de despidos, jubilaciones anticipadas, ventas de inmuebles y, sobre todo, aumentos de márgenes de beneficio por unidad vendida. Eso es innegable y los datos lo confirman.

El informe pinta un panorama muy optimista para Casio. La compañía ha sabido capitalizar las tendencias del mercado de relojería, ejecutando una estrategia de marca claramente definida y efectiva. El notable crecimiento de las ventas y, más importante aún, la espectacular mejora en los márgenes de beneficio en el negocio de relojería, demuestran que la estrategia está funcionando.

La revisión al alza de las previsiones anuales refleja la confianza de la dirección en la continuidad de esta tendencia. Los desafíos principales serán mantener este impulso en el negocio de relojería, gestionar los riesgos cambiarios y lograr una recuperación sostenible en el negocio de instrumentos musicales (Sound) y continuar el desarrollo de sus nuevas apuestas de negocio (Moflin, SXC-1) para asegurar un crecimiento a largo plazo más diversificado.

La gran pregunta: ¿se puede mantener una marca como Casio, vendiendo sólo relojes?
¡Sí, es una buena pregunta! Y con ese tono tan directo, daremos una respuesta igual de clara: sí, puede, y de hecho lo está haciendo mejor que muchas marcas de lujo.

Vamos a desmontar esa idea de que "vender cuatro relojes" es un problema, porque en el informe de Casio se ve todo lo contrario.

→No venden "cuatro relojes", venden casi 2 millones en un trimestre.
Solo en el primer trimestre (abril-junio 2026), vendieron 1,65 millones de unidades G-Shock (incluyendo Baby-G). Eso es un +6,5% más que el año anterior (1,55 millones). Y eso solo de G-Shock. Luego tenemos toda la línea Collection, Vintage, Edifice, Oceanus, etc.

Por lo tanto no es volumen pequeño, es volumen masivo con márgenes altos.

El gran secreto: el margen de beneficio es bestial (20-23%)
Aquí está la clave: no necesitan vender como Apple para ganar dinero. En el primer trimestre, el margen operativo (OPM) de relojería fue del 23,1% (20,7% sin devolución de aranceles). Para que nos hagamos una idea, Rolex tiene márgenes similares o algo superiores, pero vende muchísimo menos volumen. Swatch Group (dueña de Omega, Longines, Tissot) ronda el 10-15%, y Fossil está en pérdidas o con márgenes de un solo dígito.

La estrategia de "varias submarcas" les funciona de maravilla
G-Shock tiene su enfoque en grandes márgenes de beneficio: vender menos pero más caros (modelos metálicos, ediciones limitadas, colaboraciones). El 12% de sus G-Shock son metálicos, que son los que dejan más dinero.

Collection y Vintage por su parte, están enfocados en volumen: vender mucho en mercados emergentes y a jóvenes. Con esto han logrado un crecimiento del +22% en Norteamérica y +24% en Europa.

Es decir: los G-Shock metálicos y ediciones especiales (como el MR-G de 30 aniversario) pagan los gastos, y los Collection de 50€ llenan la caja registradora y ganan cuota de mercado.

Están aprovechando la "fatiga del smartwatch"
Además, Casio está teniendo mucha fortuna, porque mucha gente empieza a estar cansada de cargar el Apple Watch todos los días, y vuelven al reloj tradicional por estilo, durabilidad y emocionalidad. Casio lo está petando en Norteamérica (+22%) y Europa (+24%) precisamente por eso.

No compiten con Apple, compiten con el deseo de tener un reloj que dure varios años y tenga nostalgia.

En otros negocios tampoco se duermen
Están expandiendo Moflin (mascota robótica), que es otro nicho. Además, lanzaron un sampler portátil SXC-1 para música, abriendo nueva línea para su división de sonido, y en educación (calculadoras científicas) tienen un 22% de margen en el trimestre.

No son solo relojes, son una compañía tecnológica con músculo financiero.

Por lo tanto, Casio está en modo "optimización de beneficio":

· Deuda neta: 96.800 millones de yenes (prácticamente cero deuda comparado con su caja).
· Ratio de capital: 67,1% (muy saneada).
· Previsión de beneficio operativo anual: 34.000 millones de yenes (un +30% sobre lo que esperaban hace tres meses).

Así que sí, venden "cuatro relojes", pero cada uno deja el beneficio de tres de la competencia. Y mientras sigan con esta estrategia de marca dual, expansión internacional y control de costes, tienen cuerda para rato.

La otra cara de la moneda
Pero hay otra gran verdad incómoda que se desprende del informe: la dependencia total y absoluta del mercado de relojes. Y sí, eso es un riesgo enorme

El informe es brutalmente sincero en eso:
- Negocio Beneficio Operativo (1T) de relojería: ~9.000 M yenes. Esto es el 100% del pastel
- EdTech ~3.850 M yenes. No está mal, pero es estacional y pequeño
- Sound (música) -0.5 M yenes. Arrastra  pérdidas desde no se sabe cuánto.

Antes, Casio era:
· Calculadoras (dominio mundial)
· Instrumentos musicales (los teclados Casiotone y Privia eran bestiales)
· Relojes (una línea más)

Ahora:
· Relojería: el 90%+ del beneficio, y subiendo.
· Música: en caída libre y en reestructuración.
· Calculadoras: estables pero sin el músculo de antes.

Si mañana los jóvenes deciden que los relojes no les gustan, si cambia la moda, si otra marca lanza un reloj rompedor, Casio estará hundido. Es decir: viven bien, pero viven en la cuerda floja constante.

"Querer ser Rolex pero no ser Rolex": Duro pero cierto
Aquí vamos a ser 100% honestos:

- Casio: ofrece relojes de resina, acero inoxidable y tecnología básica. Precio medio 50-500€. Margen de beneficio alto, pero por volumen.
- Rolex: ofrece relojes de oro 18k, platino, cerámica, acero 904L. Precio medio 8.000-100.000€. Margen de beneficio altísimo, por exclusividad.

Es evidente: Casio NO es Rolex. Ni puede serlo realmente. Lo que hace Casio es jugar en la liga del "premium asequible". Un G-Shock metálico de 500-1.000€ no es Rolex, pero es mejor que un Fossil o un Diesel, por eso su estrategia es subir el precio medio sin perder el alma juvenil.

Pero el salto a Rolex es imposible:
· Rolex vende 1 millón de relojes/año con lista de espera de 5 años.
· Casio vende 6 millones de G-Shock/año en Amazon y El Corte Inglés.

Son dos mundos distintos.

En Casio "siempre fueron de hacer relojes populares": Verdad a medias
Verdad sí, porque Casio siempre fue la marca de los relojes digitales de 30€, los calculadoras de instituto y los teclados de juguete.

Pero desde los 80, los G-Shock se convirtieron en culto. Se los dan rebajados o directamente se los regalan a los militares, policías, bomberos, surfistas, y ahora hasta raperos y artistas, para que el público se los vea puestos.

Además, han sabido evolucionar con G-Shock metálicos (serie Full Metal), colaboraciones con marcas de moda y de lujo (por ejemplo, con Bape, con Coca Cola, Swarovski, incluso con marcas de coches como Lamborghini), y esas ediciones limitadas se agotan en horas y se revenden por el doble

¿Y si los gustos cambian?
Casio es consciente de ese riesgo, y por eso están intentando diversificar con Moflin (mascota robótica) y el sampler SXC-1 (música). Pero sus ventas son anecdóticas comparadas con relojes. Por eso, si la moda juvenil cambia, Casio no tiene un plan B sólido.

Y hay unos cuantos peligros que pueden derrumbar el edificio entero:

- Los jóvenes de ahora no ven los relojes como algo necesario (tienen el móvil).
- Si el "hype" de G-Shock se apaga, pueden perder el 50% de sus ventas en 2-3 años, como si les hubiera pasado un tifón por encima.

Y es que el truco que siempre le funcionó a Casio, puede que si las modas cambian ya no les funcione:

· Venden volumen para pagar las facturas.
· Venden ediciones especiales para ganar prestigio y margen.
· No compiten con Rolex, compiten con Swatch, Timex, Citizen, Seiko... y en esa liga, están ganando.

Pero siendo sinceros, si los jóvenes dejan de llevar reloj, Casio tiene un problema gordo. Y en el informe no hay un plan B que les permita subsistir. 

Destapando la cloaca en la que se mueve hoy Casio
Vamos a ponerle nombres y apellidos a todo lo que hemos dicho, porque es el "modus operandi" desesperado de Casio en la última década.

- Moflin: La compra de una idea ajena por pura desesperación.
Pues sí. Casio no inventó Moflin. Lo compró (o licenció) de la startup japonesa Vanguard Industries, que lo había financiado mediante crowdfunding en 2021. ¿Qué hizo Casio, realmente?

· Le pone su marca.
· Le sube el precio un 40%.
· Y lo presenta como "innovación propia".

¿El resultado? No es un producto de masas. Es un peluche con motorcito que mueve la cabeza. No va a salvar un conglomerado de 300.000 millones de yenes. Es un parche emocional para parecer "tecnológicos" cuando su I+D en robótica es nula.

Fracaso tras fracaso: El cementerio de productos de Casio
Vamos a hacer un repaso breve pero brutalmente certero. Y es que la lista es incluso más larga. Pero veamos:

- Lupa dermatológica (Medical) ~2015. Fracaso absoluto. Competían contra marcas médicas de verdad y no tenían red de ventas.

- Auriculares de buceo (Logosease) ~2017. Un producto ridículo. Bucear con auriculares y música. Nadie lo pidió. Retirado del mercado.

- Reloj para sauna (para usar con vapor de agua) ~2022. Tuvieron que hacer crowdfunding en Makuake (plataforma japonesa) para financiarlo. Una marca con 80 años de historia pidiendo dinero a particulares para lanzar un reloj... ¿Realmente no resulta patético?

- Dispositivo para guitarras (Air Amplifier) ~2023 con crowdfunding otra vez. Un altavoz portátil para guitarristas. Nadie lo compra.

- SXC-1 (sampler portátil) 2026 (ahora). El que mencionan en el informe. Es su "nueva apuesta". ¿El problema? Teenage Engineering lleva años haciendo esto mejor, encima más barato y con más estilo.

- G-Shock con pulsómetro (GBD-H1000) ~2020. Quisieron competir con Garmin y Apple. Fracasó totalmente. La batería duraba poco, el GPS era malo, y encima era enorme.

- Proyectores inteligentes (Smart Projectors) ~2018. Sacaron proyectores con Android. Competían contra Epson y Sony. No vendieron ni una décima parte.

Todos estos son "palos de ciego". No hay una estrategia corporativa clara. Es: "a ver si esta pega en la pared".

El fiasco musical
En música, hoy Casio vive de las rentas de los 80 (los Casiotone de los 80).

- Los teclados Privia y Celviano son buenos, pero compiten contra Yamaha y Roland, que son gigantes que se dejan el alma en I+D. Casio está a años luz de ellos, y encima su precio no es mucho mejor. 

· Sus productos "standalone" (como el SXC-1) no tienen comunidad de usuarios, ni ecosistema, ni marketing potente. Nadie fuera del mundillo Casio los conoce. 

· Teenage Engineering les come la tostada con el OP-1 y el Pocket Operator, más portables, muy potentes, y encima mucho más baratos. 

· Korg les gana en sintetizadores. La innovación de Korg hoy en día le saca los colores a Casio.

· Roland les gana en pianos digitales.

¿Cuál es la posición de Casio en música hoy? Marca de segunda fila para colegios e institutos. Sin alma, sin comunidad, sin innovación real, sin apuesta firme, sin usuarios. Sin nada. Que su negocio musical este agonizando no es casual, es el resultado de una enorme cadena de desaciertos.

La pregunta del millón: ¿Esto es éxito?
NO y rotundamente NO. No es éxito. Es supervivencia.

Casio está en un momento delicado. El negocio de relojes les da dinero para tapar los agujeros de todo lo demás, pero no tienen un plan B creíble, todo lo que tocan fuera de relojes fracasa o es irrelevante.

El problema de fondo es la cultura corporativa anclada en el pasado. Siguen pensando que son la Casio de los 80, cuando innovaban en todo, que la gente les va a comprar por el nombre aunque encarezcan su producto cuatro veces sin añadir ninguna ventaja, con módulos amortizados y penosa construcción. 

Ademas, tienen una falta de visión de futuro sobrecogedora. No han sabido adaptarse a la era digital, al IoT, a los smartwatches, a su comunidad de fieles seguidores -a los que ningunean constantemente-, a la inteligencia artificial, a nada.

Y por si todo ello fuera poco, sus productos no tienen alma ni sentido. Moflin, el sampler, la lupa... son productos sin historia, sin comunidad, sin "hype". Solo existen porque alguien en la junta dijo: "pues probemos esto a ver si suena la flauta".

El espejismo del beneficio
Ahora se entiende por qué el informe de resultados es tan "bueno". Los relojes están petándolo en ventas y márgenes, es verdad. Eso genera beneficios, también es verdad. Y esos beneficios permiten hacer experimentos raros (Moflin, SXC-1, etc.). Experimentos que la mayoría fracasan, pero como los relojes siguen dando dinero, pueden permitirse el lujo de fallar.

Pero el día que los relojes dejen de dar dinero, no hay plan B. Y ese día puede llegar si los jóvenes dejan de comprar G-Shock, si sus aficionados dejan de coleccionarlos, si la economía global se resiente, si una nueva moda o tecnología los deja obsoletos.

Conclusión final (y brutalmente honesta)
Casio no es una empresa exitosa, es una empresa rentable por inercia. Les va bien porque los G-Shock siguen atrayendo a muchos fieles, pero no tienen ninguna otra pata estable, todos sus intentos de diversificación son fracasos con marketing corporativo.

¿Son los reyes del reloj asequible? Sí, sin duda. ¿Son una empresa innovadora con futuro? No, son una marca que vive de su pasado. Y en ese informe nos damos cuenta que los datos financieros son buenos, pero el relato de futuro es un espejismo.

¿Crees que la directiva de Casio es consciente de esto y está realmente trabajando en un cambio profundo, o crees que están esperando a que el negocio de relojes les dure otros 20 años, y luego el que venga después que se busque la vida?





3.10.2025

¿Por qué las copias chinas están desprestigiadas?



La percepción de las copias chinas como algo negativo proviene en gran parte de la idea de que solo imitan sin aportar valor, pero la realidad es más compleja y matizada.

En muchos casos, estos productos no solo abaratan el acceso a tecnologías y bienes de consumo, sino que también ofrecen innovaciones propias en términos de materiales, diseño o ingeniería.


12.21.2023

Todos los detalles y secretos del nuevo Rangeman GPR-H1000

ZonaCasio


Primero fue el GW-9400, aparecido en 2013, luego el GPR-B1000, aparecido en 2018 (que estuvo muy poco tiempo en el mercado, y tan sólo en cuatro variantes -una de ellas edición limitada, además-), y ahora Casio vuelve a impulsar la línea de los Rangeman con el novísimo GPR-H1000.

El GW-9400 estrenaba no sólo línea (la Rangeman) dentro de las Master of G (relojes para profesionales y especialistas), y logotipo -el gato salvaje- sino que, además, por primera vez G-Shock tomaba la tecnología de Triple Sensor de los Pro Trek y la llevaba a uno de sus modelos. Hasta entonces, las líneas de Pro Trek y G-Shock estaban muy bien diferenciadas, y los segundos eran más resistentes y robustos, pero los primeros incorporaban más tecnología.

11.05.2023

Todo lo que necesitas saber si piensas comprar el DW-H5600 de G-Shock

ZonaCasio


Este artículo es una pequeña revisión del modelo deportivo pseudo-inteligente de Casio DW-H5600. Tuve la suerte de poder comprarlo por un precio muy reducido a un camarada y me pareció una oportunidad para probarlo a fondo sin poner en riesgo los euros invertidos y sabiendo perfectamente que podría recuperar cada uno de los euros gastados al venderlo de segunda mano (y menos mal).

Actualmente, ya lo he vendido y expondré los motivos que me han llevado a la decepción. Espero esta pequeña epístola sirva para poner algo de luz a la publicidad encubierta a la cual estamos sometidos de forma constante en plataformas de vídeo bajo demanda y redes sociales. Es muy difícil encontrar críticas reales que permitan decidir la compra de un dispositivo, y la alienación está a la vuelta de click.

10.17.2023

Los soldados israelíes buscan equiparse con alta tecnología... incluyendo relojes G-Shock

ZonaCasio


Según cuentan medios israelíes, el ataque perpetrado por Hamas fue el más mortífero de la historia de Israel. Durante el mismo, más de 1.400 israelíes murieron, y unos 3.400 fueron heridos. Como respuesta, lo que todos ya sabemos: ataque de Israel a Gaza, bombardeando lugares con miles de habitantes y dando como resultado -de momento- 2.800 palestinos muertos. Pero no es de eso de lo que os queríamos hablar -que ya lo conoceréis de sobra-, sino de algo que tiene relación con G-Shock en este entorno. Y es que, según nos cuentan en Bisnow, los soldados israelíes necesitan todo el equipamiento que puedan ofrecerles, sobre todo, equipaciones de alta tecnología. Allí leemos cómo algunos empresarios que tienen familia o que han vivido en Israel viajarán para llevarles desde Estados Unidos ese tipo de productos, y concretamente "relojes G-Shock".

También mencionan que para el ejército israelí también es muy valioso llevarles ropa térmica, por ejemplo.

7.16.2023

G-Shock responde a Garmin y al Apple Watch Ultra "con moda, resistencia e inteligencia"



Así de claro y contundente ha sido Hideki Imai, director ejecutivo de Casio en India, en una entrevista concedida al periodista Siddhart Shankar. Es una de las pocas veces que podemos escuchar claramente y de manos de un directivo de la propia Casio estas palabras, y realmente es de valorar su sinceridad.

A la pregunta del mencionado periodista de: "En el mercado cada vez más competitivo de la tecnología portátil, ¿cómo responde G-Shock al creciente desafío de marcas como Garmin y Apple Watch Ultra?", Imai le replica que, por supuesto, "respetamos las elecciones de los consumidores y la contribución de múltiples empresas para ampliar los límites de la innovación. Cada una de las marcas aporta sus fortalezas únicas, atractivo y sana competencia a la categoría", para a continuación aclarar que los relojes G-Shock, sin embargo, se destacan a nivel mundial "debido a su cociente de moda único integrado con el ADN de su dureza". Y tras insistir que sus relojes aportan un carácter distintivo y son accesorios perfecto tanto para la moda, como para los deportes extremos o la aventura, aclara que el enfoque de la marca G-Shock "sigue siendo mejorar continuamente nuestros productos, explorar nuevas tecnologías y ofrecer relojes que superen las expectativas de nuestros clientes".

6.09.2023

El Google Pixel Watch se desarma al cargarlo

Libro Bolsillo


Nada como tener tornillos en la tapa trasera como llevan los Casio, y cuando te los quieres ahorrar ocurre lo que ocurre. Sino, que se lo digan a Google que tiene que enfrentarse a innumerables reparaciones gratuitas (ya que está cubierto por la garantía, claro) porque su reloj Pixel Watch (aparecido el año pasado para competir con el Apple Watch) lleva un defecto incorporado que no se esperaban: se desarma sin querer.

Así es, al parecer, cuando se pone el reloj a cargar la parte trasera recibe cierto calor, y esta temperatura es suficiente como para despegar el adhesivo que mantiene en su sitio la tapa trasera unida a la caja. Por lo tanto, cuando el incauto usuario va a recoger su reloj tras la carga, encuentra que a éste se le ha saltado la tapa.

10.16.2022

Por qué he dejado de usar un Apple Watch y volví a un reloj de Casio

Zona Casio


Fue una sensación extraña: quitarme el Apple Watch, dar de baja su tarifa de datos y toparme cara a cara con la muñeca vacía, con la marca del bronceado; un recuerdo níveo de tantas notificaciones y disfrute, por qué no decirlo.

Pero no había vuelta atrás.

8.17.2022

Las promos de Casio en las que regalan productos de Apple

Difusiones Medias Unidas


Siempre me han llamado mucho la atención este tipo de promociones, concursos o como los queráis llamar, tan habituales de Casio por Asia. Una de ellas lleva ya unas semanas abierta, y aún falta bastante para que se termine el plazo para participar, que será en septiembre. El caso es que, con la compra de teclados o instrumentos musicales, Casio regala auriculares. De acuerdo, los auriculares son de marca blanca, y aunque no los fabrique Casio es un buen detalle para que se pueda practicar música sin molestar a nadie.

Pero los siguientes premios son otra historia. Son regalos que nada tienen que ver con Casio, y que van desde Apple iPad Air y Apple iPad, hasta Apple iPhone 13 Pro Max, pasando por un Apple iPhone 13 Pro, Apple Air Pods Pro, o los iPhone 13 mini 128G. No me preguntéis a qué viene ese empeño de Casio en regalar productos de Apple, pero así es. Curiosamente, no ocurre al revés, no he visto (y dudo que veremos) una promoción de Apple regalando productos de Casio, lo que es un buen indicativo de la importancia y el saber estar de cada marca.

7.24.2022

La foto de un Casio Collection, finalista en el concurso CommArts

Revista Relojes
La imagen que presentó Alex Bohn al concurso de CommArts, una moderna interpretación del reloj de su abuelo. Imagen: CommArts / Alex Bohn


El afamado magazine de fotografía y diseño CommArts ha fallado recientemente el Communication Arts 2022, un concurso en el que busca premiar a los fotógrafos y diseñadores con más talento. No le seguía la pista, pero me acabo de enterar que en la categoría "Fashion/Beauty" (moda/belleza) ha resultado elegido la interpretación (no es una fotografía real, sino un render) de un Casio que ha hecho el artista Alex Bohn.

Ha recurrido a un Casio A168 (el A168WG-9EF, si no me equivoco) consiguiendo con un fondo de luces neón una llamativa ilustración que ha logrado que el jurado le calificara como uno de los finalistas. Para su autor, es un recuerdo, un homenaje al mismo reloj que usaba su abuelo, dándole un estilo más actual y una visión más moderna a un reloj icónico.

7.23.2022

Interesante estudio de mercado: cuotas de los relojes inteligentes

Difusiones Medias Unidas


Hemos estado un rato analizando las diferentes cuotas de ventas a nivel global de relojería, centradas en los smartwatches. Este trabajo no es mérito nuestro, claro, sino que es fruto del esfuerzo de Marta González Berruezo realizado en el marco de un estudio más profundo para la Facultad de Ciencias Económicas de la madrileña Universidad Pontificia de Comillas.

Os resultará llamativo que los primeros datos proceden del Smartwatch Group, ésta era una organización/grupo que tenía como idea el análisis y seguimiento del mercado de relojes inteligentes, pero como todo en esto de lo "smart" la historia va muy rápida y lo que hace pocos años era un consorcio de referencia, hoy son una especie de página de parking de dominio. No ha quedado nada de lo que eran. Pero aún así sus datos, de principios de la década pasada, tienen bastante interés para nosotros desde el punto de vista de la evolución.

7.21.2022

¿Será el Apple Watch Rugged el gran contrincante para G-Shock?



Conocido como "Apple Watch Rugged", todas las fuentes apuntan a que los de Cupertino están ultimando los detalles de su reloj inteligente y ultra-resistente, pensado para deportes extremos y que incorporará barómetro, altímetro, junto con apps específicas para monitorear rutas y altitud. Parece que con él los de Apple quieren atacar a la línea de flotación de G-Shock, pero también con vistas a Garmin o Amazfit que se están llevando todas las ventas en lo que a relojes inteligentes de aventura se refiere.

Personalmente dudo que G-Shock, como marca, vaya a verse afectada por esta edición Rugged del Watch, pero sí es cierto que cada vez le salen más frentes y más retos a Casio, unos desafíos que, a nuestro modesto entender, la firma japonesa debería aprovechar para responder con nuevas alternativas y explorando nuevos campos. Ciertamente ya lo está haciendo con sus líneas premium y elitistas, pero aparte de sus viejos laureles, historia y ejército de fans e incondicionales que la apoyan, G-Shock como marca podría ponerles las cosas muy difíciles a todos esos rivales que quieren "subírseles a las barbas" si lanzase su propia alternativa smart.

7.10.2022

El fin de la relojería no es el fin de G-Shock (por si alguien tenía dudas)



Podría parecerlo, pero no lo es. No lo es mientras uno de nosotros siga vivo con un G-Shock en su muñeca, aunque seamos una isla y minoría entre un ejército de Apple Watches y sus múltiples clones. Creo que ha llegado el momento de demostrar esa supervivencia de la que tanto se habla cuando uno menciona a G-Shock, de la que cuando los otros caen, él continúa levantándose.

Pueden lanzar en Apple modelos robustos que imiten sus cualidades, pero nunca serán un G-Shock. Incluso la propia Casio puede reconvertirlos en relojes de medio kilo de peso y media tonelada de oro, pero G-Shock es mucho más que eso. Es una corriente, una forma de entender la relojería como algo práctico y funcional, una manera de pensar fuera de las modas y tendencias, al margen de la fugacidad de influencers y famosetes.

G-Shock no es una red social, G-Shock no es una campaña de patineros ni unas bonitas fotos de estudio. G-Shock es una declaración, un movimiento, una elección que tomamos cada mañana al ceñirnoslo en la muñeca. G-Shock va más allá de una marca y, por ello, aunque el mundo cambie y los intereses de hoy sigan derroteros caprichosos, su leyenda seguirá perdurando en cada uno de nosotros.

7.03.2022

"Shock Magazine" número 01, el primer magazine de G-Shock en USA



Para el otoño/invierno de 1997, G-Shock en Estados Unidos lanzaba una interesante publicación: el G-Shock Magazine, en su número 1, y que se ha convertido en todo un objeto de coleccionistas de la marca. Bajo el lema "A magazine for time", en sus diez páginas ofrecía información comercial y de lanzamientos que hoy puede resultarnos fácil de conseguir (entre otras cosas, gracias a esta misma página de Zona Casio, por ejemplo), pero que los jóvenes (y no tan jóvenes) de aquellos años, y aficionados en general a G-Shock, no les resultaba ni mucho menos fácil hacerse con ella.

La verdad es que este magazine está lleno de curiosidades. Fijaros, por ejemplo mencionan que Casio creó su primer G-Shock con estructura absorbente de impactos..., ¡en 1981! Obviamente, se trata de una errata muy rápido de comprobar en estos tiempos, pero que no lo era tanto en aquella época. Habla también de qué premisas debían cumplir aquellos primeros relojes: resistir un impacto de 32,803434 pies (9,998 metros, exactamente, es decir, los 10 metros ya conocidos por todos), resistir inmersiones de más de 656 pies (200 metros), y por ello "es utilizado por los Navy Seals", dicen. Por cierto, que de la pila de 10 años de duración no hablan (no olvideis que estamos ya en 1997, y el módulo de los 5600 originales había cambiado a una pila de menos duración hacía solo dos años atrás).

6.14.2022

Casio, sigue tomándotelo con calma



Todo este maremagnum que está aconteciendo con la irrupción del Adidas Digital Two como reloj robusto, resistente, completo y asequible que siempre le pedíamos a Casio, me ha hecho recordar que hace no tanto en Casio sí teníamos ese tipo de relojes. Claro, era antes de que trataran de enmascararse en aparentar ser modelos de relojes para ricachones, cuando obviamente es algo que nunca fueron, ni tuvieron ni, sobra decirlo, tendrán. No por nada, sino que, como contábamos ayer, esa clase de cliente nunca apreciará un Casio por lo que es. Si no fuera así, en lugar de todo ese ejército de clónicos de los Apple Watch la gente hoy llevaría W-59, que son más sufridos, pero claro, no dan el pego ni pueden presumir ni aparentar con ellos.

Pero dejemos eso porque hubo un tiempo, decíamos, donde Casio sí nos ofrecía ese tipo de modelos, algunos a precios muy competitivos, y otros incluso de titanio (yo mismo tuve unos cuantos de esos) y Data Bank que hoy sonrojarían a muchos de los que sueltan tan ricamente en estos tiempos de inflación y apuros monetarios un par de cientos de euros por una caja de metal.

6.07.2022

"Mis conversaciones con Alexa", ya en Google Podcasts



Teníamos pendiente lanzar "Mis conversaciones con Alexa" en Google Podcasts, una de las plataformas más potentes -sino la que más- del sector. Pero hay tal cantidad de directorios que ya nos sobraba con estar donde estábamos. Sin embargo por fin ya os podemos dar la buena noticia, y podréis no solo leernos en este blog (y en Revista Zona Casio, claro), sino escucharnos en nuestro podcasts donde hablamos "de lo humano y lo divino" y reflexionamos, por supuesto -y como tema principal, obviamente-, sobre el mundo de la relojería en general, y de Casio en particular.

Estar en Google Podcasts era importante y, diríamos, imprescindible para nuestro crecimiento como medio de difusión pública. No solo porque así podremos ofrecer esos contenidos en buscadores, en smartphones (iPhone y Android con su propia app, además), y en pantallas y dispositivos de todo tipo con el asistente de Google (es decir, cualquiera puede pedir que reproduzca nuestro podcast en su asistente, como hasta ahora lo podían hacer con Alexa, puesto que tenemos presencia como bien sabéis desde hace tiempo en Amazon Music), sino que gracias a Android Auto y Apple CarPlay nuestros oyentes nos podrán escuchar fácilmente desde su coche, como si de una estación de radio más se tratase. Esto es el futuro, internet no es ya solamente una página web, un foro o un blog, sino que se ha convertido en todo un ecosistema que se interrelaciona, y el formato audio está teniendo un crecimiento brutal. Por lo tanto, queríamos llevar también allí a nuestros queridos relojes de Casio.

Os animamos a que os suscribáis, lo escuchéis, nos digáis qué os parece, y por supuesto y si os gusta, nos deis a conocer. Cuantos más gente seamos en torno a nuestra afición, mejor lo pasaremos y más divertido será todo.



| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com




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4.27.2022

Desaparece uno de los foros más importantes de G-Shock en Malasia



Y precisamente así se llamaba, G-Shock Malasia, ha cerrado sus puertas. El foro que reunía a una gran comunidad de seguidores y aficionados de G-Shock, precisamente en uno de los bastiones asiáticos de la marca, ha sido clausurado y, en estos momentos, su web está totalmente inoperativa (aunque su dominio sigue registrado, pero no lleva a ningún lado).

Por desgracia no os podemos decir las razones, aunque entre ellas a la vista está que se encuentra la crisis que está sufriendo todo el sector, y en donde G-Shock (y Casio en general) es una víctima más. La dependencia de todos estos dispositivos con la nube (que llevó a Garmin a entrar en una profunda crisis hace un par de años, por cierto), y el cambio de hábitos del consumidor, ha hecho que muchos aficionados se vayan de estampida hacia otros campos. De hecho, la misma Garmin está cambiando de estrategia y decantándose por relojes "de moda", copiándole diríamos descaradamente a Casio y siguiendo sus pasos, y acaba de anunciar una serie de modelos de colaboración con One Piece para su Instinct 2. Es decir, que todos están "buscándose los cuartos" porque esto va cuesta abajo y sin frenos, y parece que la estrategia de G-Shock y sus colaboraciones es la tabla de salvación a la que ahora quieren agarrarse todos. Porque los aficionados se les están yendo (la mayoría, por cierto, a Apple) a toda prisa.

Zona Casio Semanal