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8.08.2026

G-Shock: de reloj indestructible a espectáculo indestructible

Hubo un tiempo en el que comprar un G-Shock era una decisión bastante sencilla. Uno quería un reloj que aguantara golpes, caídas, agua, polvo y el trato que probablemente acabaría con cualquier reloj convencional. Casio ponía la tecnología y el consumidor ponía el maltrato.

Hoy la cosa es bastante más complicada.

Porque G-Shock ya no vende únicamente relojes resistentes. Vende una identidad, una estética, una comunidad, colaboraciones, ediciones limitadas, materiales exóticos, celebrities, coleccionismo y, sobre todo, una marca capaz de convertir un reloj digital de resina en un objeto cuyo precio puede multiplicar varias veces el de un Casio convencional.

Y quizá por eso habría que empezar a llamarlo G-Show.

No porque los G-Shock hayan dejado de ser buenos relojes. Algunos siguen siendo auténticas máquinas. Sino porque alrededor de ellos se ha construido un espectáculo comercial extraordinariamente eficaz.

El G-Shock original tenía una idea bastante más sencilla
Cuando Casio presentó el primer G-Shock, el DW-5000C, en 1983, la filosofía era casi de ingeniería militar: ¿cómo hacemos un reloj que no se rompa?

La solución de Kikuo Ibe y su equipo no consistió simplemente en fabricar una caja de acero cada vez más gruesa.

El concepto era mucho más inteligente: proteger el módulo mediante una estructura que absorbiera los impactos. La caja interior metálica, la tapa trasera de acero y la envolvente de resina trabajaban juntas para mantener el mecanismo aislado.

Y ahí aparece una de las grandes ironías de la historia del G-Shock: la resina no convirtió al reloj en un producto barato porque fuese una solución de compromiso; formaba parte precisamente de la solución técnica.

La resina podía absorber impactos, era ligera, podía moldearse con formas complejas y permitía fabricar grandes cantidades de piezas de manera muy eficiente.

El acero, mientras tanto, seguía teniendo sus ventajas: dureza superficial, resistencia al desgaste y una sensación de construcción que ningún plástico puede reproducir completamente.

Por tanto, no es correcto decir que "el plástico es más resistente que el acero". Es otra cosa. El acero es más duro. La resina puede ser más adecuada para absorber determinados impactos.

Y esa diferencia es fundamental.

Entonces llegó el fenómeno G-Shock
Durante sus primeros años, G-Shock era fundamentalmente una solución técnica a un desafío real. Pero en los años noventa sucedió algo extraordinariamente importante: el reloj empezó a convertirse en cultura.

La estética de los G-Shock encajó perfectamente con determinadas escenas musicales y urbanas, especialmente con el hip-hop. El reloj dejó de ser solamente aquello que llevabas porque necesitabas un reloj resistente. Empezaste a llevarlo porque decía algo de ti. Y ahí el negocio dio un giro radical.

Porque cuando un producto se convierte en símbolo cultural, el precio deja de guardar una relación directa con su coste de fabricación. Un bolígrafo puede costar unos céntimos y venderse por cientos de euros si lleva determinado nombre. Una camiseta puede costar muy poco fabricarla y convertirse en objeto de culto.

Y un reloj digital de resina puede convertirse en un G-Shock. La diferencia no está necesariamente en el material, está en lo que representa.

El curioso caso del reloj de plástico cada vez más caro
Aquí es donde aparece una paradoja fascinante; durante años, el G-Shock fue asociado precisamente a esa combinación: electrónica + resina + resistencia + precio razonable.

Pero conforme la marca ganó prestigio, el precio comenzó a despegarse progresivamente de esa ecuación. Y no necesariamente porque fabricar el reloj se hubiese vuelto proporcionalmente más caro.

Es importante aclararlo: desarrollar un nuevo módulo, crear moldes, realizar ensayos, diseñar una construcción más compleja, incorporar sensores, Bluetooth, GPS, Tough Solar o nuevas tecnologías sí cuesta dinero. Una edición limitada también puede tener costes de desarrollo y producción diferentes.

Pero existe una diferencia enorme entre el coste de fabricar un producto y el precio que el mercado está dispuesto a pagar por él. Y G-Shock descubrió que el mercado estaba dispuesto a pagar mucho más de lo que costaba en realidad el reloj.

Muchísimo.

La resina es barata. El G-Shock no tiene por qué serlo
Esta es probablemente la parte que más chirría cuando observamos la evolución de la marca. Una caja de resina inyectada puede ser extraordinariamente barata de producir a gran escala una vez amortizados los moldes y los costes de desarrollo.

Eso no significa que un G-Shock sea barato de fabricar en su totalidad, claro, pero sí significa algo importante: el precio final no puede explicarse simplemente diciendo "es que lleva materiales caros".

De hecho, en determinados modelos ocurre exactamente lo contrario: puedes encontrarte un reloj con una enorme cantidad de resina y un módulo digital relativamente sencillo que cuesta varias veces lo que otro Casio también digital, también de resina y con una electrónica comparable.

¿Qué estás pagando entonces? La respuesta es incómoda: estás pagando G-Shock. Y no lo digo necesariamente como algo negativo. Las marcas tienen derecho a cobrar por su diseño, investigación, distribución, marketing, prestigio y posicionamiento.

Pero conviene reconocerlo.

De "reloj indestructible" a "objeto de coleccionismo"
Aquí está probablemente la transformación más importante. El G-Shock original necesitaba convencerte de algo básico y simple: de que no se iba a romper.

El G-Shock moderno intenta convencerte de muchas más cosas:

→de que es exclusivo.
→de que es una edición especial.
→de que es una colaboración.
→de que tiene un material diferente, con otro color, con otro acabado.
→de que lo llevan determinados artistas.
→de que hay pocas unidades.
→de que sólo se va a fabricar esa variante por determinado tiempo.
→de que es una buena pieza para coleccionar.

Es decir, el producto ha pasado de vender principalmente prestaciones a vender también pertenencia. Y eso es una estrategia comercial potentísima, porque un reloj funcional tiene un límite: si solamente necesitas saber la hora, un Casio de 20 euros puede solucionar el problema perfectamente. Pero si quieres ese G-Shock, ya no estás comprando simplemente la hora, estás comprando el G-Shock como marca, concepto e historia. Y contra eso no puede competir ninguna hoja de especificaciones.

La paradoja de Casio
Y aquí encontramos una de las contradicciones más interesantes de la historia reciente de Casio. La empresa construyó una parte enorme de su reputación gracias a productos extraordinariamente accesibles: relojes digitales sencillos, fiables, resistentes y asequibles.

Aquella filosofía tenía algo revolucionario: hacer tecnología útil para prácticamente cualquier persona, independientemente de su poder económico.

Pero décadas después, la misma marca pasa a presentar relojes de miles de euros, y aquí es donde uno puede preguntarse: "¿qué ha cambiado?". Porque la tecnología digital que permitió fabricar relojes extraordinariamente baratos no ha desaparecido, la electrónica no se ha convertido mágicamente en oro, la resina tampoco se ha convertido en platino. Lo que ha cambiado fundamentalmente es el posicionamiento del producto.

Y cuanto más caro, más "G" parece
Hay algo casi cómico en esta evolución: el G-Shock nació como una especie de reloj utilitario radical.

Ahora podemos encontrar G-Shock con cajas metálicas, titanio, tratamientos especiales, acabados sofisticados, movimientos analógicos de mayor complejidad y versiones de precios que hace unas décadas habrían resultado absurdas para la propia imagen de la marca.

Y aquí aparece otra paradoja: cuanto más se aleja un G-Shock de aquel reloj barato, digital y de resina que conquistó las calles, más sofisticado parece ser considerado por la propia industria. Es como si el éxito hubiese terminado convirtiendo la sencillez original en algo que necesitara ser superado.

Primero fue el "mira qué bien funciona y cómo lo aguanta todo por 20 euros".

Después llegó el "mira cuánto podemos hacerte pagar por él y encima sales contento".

El verdadero golpe no lo recibe el reloj
Y quizá ahí esté la genialidad del modelo de negocio. El G-Shock puede recibir golpes, pero la marca, no. Porque cuando una empresa consigue convertir un producto en símbolo, puede aumentar el precio hasta límites absurdos sin necesidad de aumentar proporcionalmente el coste material, porque su consumidor no está comparando únicamente "acero frente a resina", está comparando "Casio frente a G-Shock".

Y eso cambia absolutamente todo.

Por eso un consumidor puede mirar un reloj de Skmei de 15 euros y decir: "Tiene alarma, cronómetro, calendario, luz, resistencia al agua y una pila que dura años".

Y tener razón.

Pero el propietario de un G-Shock suele responder: "Sí, pero no es un G-Shock".

Y también tiene razón. Es en esa pequeña pero vital diferencia donde está el auténtico negocio.

¿Entonces G-Shock es humo?
No. Y sería injusto decirlo. El problema aparece cuando confundimos valor técnico con valor de marca.

Un G-Shock puede tener un magnífico diseño de protección, una construcción muy estudiada, controles de calidad exigentes y una historia tecnológica real detrás. Pero eso no significa que cada euro adicional que pagamos corresponda a un euro adicional de ingeniería.

En determinados productos, una parte creciente del precio responde a algo mucho más intangible: marca + diseño + exclusividad + marketing + deseo.

Y eso no es patrimonio exclusivo de Casio. Lo hacen prácticamente todas las marcas que han conseguido convertirse en símbolos.

Pero en G-Shock resulta especialmente llamativo porque la marca nació precisamente como la antítesis de todo eso. Nació para solucionar un problema, y para hacerle frente a todo eso que hoy se ha convertido en parte de su identidad.

Y aquí aparece el "G-Show"
Por eso la broma tiene más recorrido del que parece. G-Shock describe el reloj, pero G-Show describe todo lo que se ha construido alrededor: las colaboraciones, el precio inflado, las ediciones limitadas, las fiestas de lanzamientos, las celebridades, los influencers, las cajas especiales, los materiales exóticos, el coleccionismo, las campañas publicitarias, los modelos que desaparecen rápidamente del mercado... Y, por supuesto, los seguidores que parecen defender la marca como si estuvieran defendiendo a su propio equipo de fútbol o a un partido político. 

La imagen que veis es casi una caricatura perfecta del fenómeno: alguien escribiendo simplemente "Casio ❤️❤️❤️❤️❤️❤️", mientras su foto de perfil convierte el comentario en una especie de documento sociológico involuntariamente maravilloso que retrata perfectamente a ese tipo de aficionados de "G-Show".

Ahí ya no estamos hablando de prestaciones. Estamos hablando de tribu.

El mayor éxito de G-Shock
Y quizá haya que reconocerle a Casio algo incluso aunque seamos críticos con la estrategia: han conseguido algo que muy pocas marcas de relojes han logrado. Han conseguido que una generación de consumidores pueda sentir por un reloj digital de cuarzo una vinculación emocional comparable a la que otros sienten por relojes mecánicos de lujo.

Eso es extraordinario. Pero hay un gran problema: al contrario de las marcas que sí nacieron como relojes de lujo, G-Shock nació precisamente para combatir eso. Y otro gran problema es que esa misma capacidad puede convertirse en una trampa.

Porque cuando una marca descubre que puede venderte un producto por lo que significa, y no solamente por lo que cuesta fabricarlo, aparece una tentación evidente: seguir subiendo hasta el infinito.

Y entonces surge la pregunta incómoda que los seguidores de G-Show temen siempre hacerse: ¿hasta dónde puede alejarse G-Shock de aquel reloj humilde, resistente y relativamente asequible antes de convertirse en otra cosa?

Porque quizá el mayor peligro para G-Shock no sea que los chinos fabriquen relojes digitales casi iguales y mucho más baratos. Quizá sea que G-Shock olvide por qué aquellos relojes baratos se hicieron famosos en primer lugar.

Del "indestructible" al "incuestionable"
Y aquí cierro con una paradoja que me parece incluso más interesante que la del plástico: el primer G-Shock tenía que demostrar que era indestructible.

El G-Shock moderno ya no necesita demostrarlo tanto.

Su mayor logro ha sido conseguir algo mucho más difícil: que algunos consumidores y aficionados consideren incuestionable el precio que Casio decide ponerle. Y eso sí que es una tecnología verdaderamente avanzada, mucho más que la electrónica, que el Tough Solar, que el Bluetooth y que el carbono:

El marketing.

Eso ya es otra cosa. Eso es cuento, otra fachada, puro engaño. Puro G-Show. 



7.13.2026

¿Quién habría imaginado hace treinta años que Casio vendería un G-Shock por 8.800 euros?

La compañía que conquistó el mundo gracias a relojes fiables, prácticos y al alcance de cualquier bolsillo lleva tiempo intentando hacerse un hueco en la alta relojería. Su último movimiento es el G-Shock MRG-BF1000EB, una edición limitada a 800 ejemplares que acaba de presentarse en España y que supone una nueva demostración de hasta dónde quiere llegar la firma japonesa.

Lo interesante no es tanto que "han presentado un reloj", sino lo que representa. Porque Casio está viviendo una contradicción muy curiosa.

Durante décadas construyó su prestigio haciendo justamente lo contrario que la relojería suiza. Mientras Rolex, Omega o Patek Philippe vendían tradición, lujo y exclusividad, Casio vendía tecnología, funcionalidad y democratización. Un F-91W, un W-26 o un DW-5600 permitían disfrutar de relojes extraordinariamente resistentes por unas pocas decenas de euros. Ese era el ADN de la marca.

Ahora, sin embargo, Casio intenta convencer al mismo cliente que compra relojes mecánicos artesanales de que un reloj de cuarzo fabricado por ellos también merece costar cerca de 9.000 euros.

Y ahí surge la gran pregunta:

¿Puede una marca cambiar de identidad sin perder parte de su esencia?

Porque nadie discute que un MR-G esté magníficamente fabricado. El titanio, los tratamientos superficiales, el pulido Zaratsu, el ensamblaje en Japón... todo eso tiene un coste real.

Lo discutible es si el mercado está dispuesto a situar un Casio en el mismo escalón mental que un Grand Seiko, un Blancpain o un Omega.

También es llamativo que la compañía recurra constantemente a discursos muy propios de la relojería de lujo —artesanía, exclusividad, ediciones limitadas, experiencias gastronómicas, joyerías de prestigio— cuando durante décadas presumió precisamente de lo contrario: de hacer relojes excelentes sin necesidad de construir un aura elitista.

Y luego está el precio.

Los 8.800 euros probablemente no sean el problema para quien compra un MR-G. El problema es el símbolo que representan. Casio fue durante mucho tiempo la marca que demostraba que no hacía falta gastar una fortuna para tener un reloj excelente. Hoy, con modelos como este, parece querer demostrar exactamente lo contrario.

Eso no significa que el MRG-BF1000EB sea un mal reloj. Muy al contrario, seguramente sea uno de los G-Shock más impresionantes jamás fabricados. Pero sí invita a reflexionar sobre cómo ha evolucionado la marca y hasta qué punto esa evolución conecta con quienes hicieron grande a Casio.

Resulta curioso que, mientras Casio dedica enormes esfuerzos a convencer al mercado de que puede fabricar relojes de casi 9.000 euros, muchos de sus aficionados siguen esperando con más ilusión el próximo G-Shock de 99 euros o el regreso de funciones clásicas y diseños que la marca ha ido abandonando. A veces da la sensación de que Casio mira hacia un cliente nuevo sin darse cuenta de que el de siempre sigue ahí, esperando que alguien se acuerde de él.



8.23.2025

¿Es mejor la resina de Casio, o el zamak de Skmei?


El zamak es una aleación de zinc con pequeñas proporciones de aluminio, magnesio y cobre. Se usa muchísimo en herrajes, grifería, bisutería barata, piezas de automoción, juguetes metálicos, etc.

En condiciones normales, no es un material peligroso para la salud, el zinc es incluso un oligoelemento necesario para el cuerpo. Por su parte, el aluminio y el magnesio que lo contienen, en las cantidades de la aleación no se liberan fácilmente.

El cobre también es esencial en dosis mínimas.

El problema aparece en situaciones concretas:
- Polvo o vapores al trabajar: al lijar, fundir o mecanizar zamak sin protección, los vapores de óxido de zinc pueden causar la llamada fiebre del humo metálico: fiebre, escalofríos y malestar, que suelen remitir en 24-48 h, pero que es desagradable. Por eso nunca debemos pulir ni lijar un reloj de zamak.

- Níquel en baños superficiales: muchas piezas de zamak llevan un recubrimiento niquelado, y ese sí puede dar alergias cutáneas en personas sensibles.

Resumiendo: el zamak en sí no es tóxico si lo usamos como corresponde (manillas, cerraduras, adornos). Lo que no es buena idea es: cocinar con él, chuparlo como si fuera un caramelo, o trabajar con su polvo sin protección.

Un detalle curioso: los juguetes metálicos de los años 60-70 hechos de zamak, si no estaban bien protegidos, podían liberar metales y por eso ahora la legislación limita mucho su uso en objetos para niños pequeños.

¿En Europa está permitido el zamak para los relojes?
En Europa está permitido y de hecho es muy popular en relojería (sobre todo en gamas medias y bajas). La razón es bastante prosaica: el zamak es barato, fácil de moldear y da una sensación de solidez metálica sin costar lo que cuesta el acero inoxidable.

Los motivos principales de esto son:

- Moldeo a presión: el zamak se inyecta en moldes con gran precisión, lo que permite fabricar cajas de reloj con formas complejas y buenos acabados a bajo coste.

- Peso “agradable”: da sensación de “reloj robusto”, a diferencia del plástico, que se siente ligero y barato.

- Acepta bien recubrimientos: normalmente no vemos zamak “puro”, sino niquelado o cromado para darle brillo y resistencia a la corrosión.

Ahora, el lado menos bonito de la historia: El zamak no es tan duradero como el acero inoxidable. Puede corroerse con el tiempo, sobre todo si el recubrimiento se daña (esto es lo que se llama “zinc pest” o peste del zinc: la pieza se hincha y se agrieta).

Si se raya o desgasta el recubrimiento, el zamak desnudo debajo se ve feo y se degrada rápido.

En Europa lo que sí está regulado es el uso de plomo, cadmio o mercurio en aleaciones para consumo o contacto prolongado con la piel. El zamak no lleva esos metales, por eso pasa las normas.

Lo único vigilado es la liberación de níquel en piezas que tocan la piel, como relojes, bisutería o gafas. Hay un límite legal de migración de níquel (0,5 µg/cm²/semana).

Por eso muchas marcas baratas usan zamak: cumple las normas, da aspecto metálico y cuesta menos que el acero. Pero a largo plazo, un reloj de acero inoxidable siempre será más resistente, hipoalergénico y duradero.

Comparativa entre el zamak y la resina endurecida de Casio
En relojes de gama baja y media lo habitual es justo eso: caja de zamak cromado o caja de resina endurecida (plástico reforzado). 

Zamak:
- Sensación al tacto: frío, metálico, da sensación de “más reloj” por el peso.

- Peso: relativamente pesado, lo que gusta a algunos porque transmite solidez, pero puede ser incómodo en relojes grandes.

- Resistencia a golpes: frágil comparado con la resina. Si recibe un golpe fuerte, se abolla o se deforma.

-Corrosión: si se raya el baño cromado/niquelado, el zamak desnudo puede corroerse, hincharse y deteriorarse con los años.

-Durabilidad: decente en uso normal, pero a largo plazo es menos fiable que el acero y peor que una buena resina en ambientes hostiles.

Resina endurecida (resinas epoxi o poliamidas reforzadas, como usan Casio y otros):

-Sensación al tacto: ligera, cálida, menos “noble” que el metal, se percibe como plástico aunque sea de calidad.

-Peso: muy ligera, ideal para relojes deportivos o de uso diario sin que molesten.

-Resistencia a golpes: altísima, absorbe impactos sin deformarse, por eso se usa en G-Shock, por ejemplo.

-Corrosión: no se oxida ni se hincha, aguanta muy bien sudor, agua salada, humedad, químicos ligeros.

-Durabilidad: mientras no se degrade por rayos UV (sol constante), puede durar décadas sin problemas.

-Alergia: hipoalergénica; prácticamente no da reacciones cutáneas.

En resumen:
-Zamak = estético, metálico, más “clásico”, pero con debilidad frente al tiempo, corrosión y alergias.

-Resina endurecida = ligera, súper resistente y práctica, pero menos elegante y con sensación de “plástico”.

Por eso se suele ver relojes de vestir baratos usando zamak cromado; y relojes deportivos o utilitarios con resina.

Resistencia a la exposición UV 
Los rayos UV no hacen nada directo al zamak, porque es metal y, por lo tanto, inmune. El sol no degrada el zamak como degrada a un polímero. El problema del zamak es químico y mecánico, no fotónico:

-Si el cromado/niquelado que lo cubre se daña, el sudor ácido, la humedad o la sal lo atacan y empieza la corrosión.

-El propio zamak, con el tiempo, puede sufrir “peste del zinc” (hinchazón y agrietado por impurezas en la aleación y humedad), pero eso es más un defecto de fabricación que de exposición solar.

En cambio, las resinas endurecidas sí son muy vulnerables a los UV:

-Se vuelven más quebradizas y pierden elasticidad con los años.

-Pueden decolorarse (el negro se pone grisáceo, los colores pierden intensidad…).

Aun así, con aditivos modernos anti-UV (como los que usa Casio), una buena resina puede durar 15–20 años expuesta al sol sin romperse, aunque visualmente se note el envejecimiento.

Comparando resistencia frente al sol, podríamos resumir:

Zamak: gana la partida, el sol no lo afecta directamente, lo que mata al zamak es el sudor + rayaduras que exponen el metal bajo el baño.

Resina endurecida: pierde frente a los UV a largo plazo, aunque con aditivos modernos aguanta muchísimo más de lo que la gente cree.

Resistencia frente a microorganismos
Aquí el comportamiento del zamak y resina cambia bastante:

Zamak (aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre)
No es alimento para bacterias ni hongos.
De hecho, el zinc y el cobre son metales con efecto biocida: inhiben el crecimiento de muchas bacterias y hongos en superficie.

Lo malo es que, si el recubrimiento se deteriora, la corrosión superficial (óxidos y sales metálicas) sí puede acumular suciedad y humedad, creando un microambiente donde prosperen colonias encima, aunque no “coman” el metal en sí.

Resina endurecida
La resina en sí tampoco es alimento (los plásticos son muy poco nutritivos), pero a diferencia del zamak, no tiene propiedades antimicrobianas naturales.

En condiciones húmedas, con sudor o restos orgánicos, puede colonizarse por hongos y bacterias superficiales (biofilm). Eso no degrada la resina, pero sí puede dar mal olor o incluso irritaciones cutáneas si no se limpia.

En exteriores, los rayos UV matan muchos microorganismos, pero en las partes protegidas (entre caja y correa, por ejemplo) pueden crecer igual.

Por eso los relojes “serios” (deportivos o de lujo) suelen ir a materiales más nobles: acero inoxidable, titanio o cerámica, que combinan durabilidad, resistencia a la corrosión y facilidad de limpieza.

¿...Y las resinas cromadas?
Las resinas “cromadas” de Casio (y de muchas marcas) no son metal: suelen ser resina metalizada al vacío (aluminio o cromo depositado) y lacada; más raro, algunas piezas plásticas llevan galvanizado Ni/Cr auténtico sobre ABS. Eso cambia el juego frente al zamak.

Cómo se comporta la resina cromada:

-Rayos UV: el cromado y su laca da cierta protección, pero la base sigue siendo resina. Con los años el barniz puede micro-agrietarse y amarillear. No “se pudre”, solo envejece visualmente.

-Desgaste: el punto débil es la capa superficial: roces con mesas, mochilas o ropa la desgastan/descascarillan (sobre todo en aristas).

-Corrosión: no hay; si se pela, queda resina mate, no óxido.

-Golpes: absorbe impactos mejor que el zamak.

-Alergias: normalmente hipoalergénica (no hay níquel expuesto; salvo raras piezas con galvanizado real mal sellado).

Veredicto
Para uso diario y sudor/sol/golpes: resina cromada antes que zamak. Estructuralmente aguanta mejor y no se corroe; debemos asumir que el “cromo” acabará mostrando desgaste en aristas con los años.

Para estética metálica barata en vestir ocasional: zamak puede verse más “metálico real” al principio, pero su vejez suele ser peor.

Si buscamos longevidad y solidez al envejecer: mejor resina “sin cromar” (mate o teñida en masa). Es la que menos problemas da a largo plazo.

Pero no hemos terminado... ¿Cuál de todos es más ecológico?
Ahí tocamos el nervio sensible: lo ecológico. Porque en relojes baratos (y no tan baratos) casi nunca se piensa en ello, y la diferencia entre zamak, ABS y resina Casio se nota mucho cuando hablamos de ciclo de vida y reciclabilidad.

Zamak
-Punto fuerte: es 100 % reciclable como metal. Se funde y se reutiliza indefinidamente.

-Punto débil: la mayoría de cajas de reloj de zamak están niqueladas o cromadas, y ese recubrimiento complica el reciclado, porque hay que retirarlo antes de refundir. 

-Huella inicial: fundir zamak consume más energía que moldear plásticos, pero menos que trabajar acero inoxidable.

ABS
-Punto fuerte: es un termoplástico, en teoría reciclable por fusión (lo mismo que con botellas PET, aunque a otra escala). También puede reciclarse químicamente en monómeros.

-Punto débil: en la práctica, el ABS de un reloj (pequeño, mezclado con metal, pintado o cromado...) casi nunca se recicla. Acaba como residuo normal o incinerado.

-Durabilidad: su envejecimiento rápido (UV, fragilidad) hace que muchos relojes de ABS tengan vida corta, generando más basura.

Resina Casio (PU/PC-ABS reforzado con aditivos)
-Punto fuerte: aguanta mucho más tiempo que el ABS, por lo que su vida útil es larga.

-Punto débil: muchos son termoestables (PU, urea-formaldehído...), y no se funden para reciclar. Acaban en vertedero o incineradora.

-Aditivos y estabilizantes: complican aún más el reciclaje. Básicamente, si se degrada, no se recupera.

Ejemplo real: cuando un G-Shock de hace 25 años se queda sin bisel ni correa, la caja de resina suele ser un residuo imposible de recuperar.

El rey absoluto en esto vuelve a ser, de nuevo, el acero inoxidable o el titanio: muy duraderos, totalmente reciclables y con menor impacto a largo plazo.

¿Cuál tiene menos impacto en el vertedero?
Si, como suele ocurrir, el reloj no se recicla y acaba en el medio ambiente, aquí toca diferenciar persistencia y toxicidad. Por ello, si hablamos de daño ambiental directo:

Zamak
-Oxida lentamente, formando óxidos de zinc y cobre.

En cantidades normales de un reloj, esto no es muy peligroso para el suelo o agua; el riesgo de contaminación es bajo.

Aunque su persistencia en el ambiente es alta (es un metal), sigue existiendo como metal pero no libera microplásticos ni químicos peligrosos adicionales.

ABS
No se oxida, pero se fragmenta en microplásticos con el tiempo.

Estos microplásticos son problemáticos porque:

-Se dispersan en suelos y aguas.

-Pueden ser ingeridos por animales.

-Se acumulan en la cadena alimentaria.

Persistencia muy alta: los microplásticos no desaparecen, solo se fragmentan más y más.

Resinas de Casio
Muy parecidas al ABS en términos ambientales. Se fragmentan lentamente y sus microplásticos son muy persistentes.

Puede contener aditivos, pigmentos, estabilizadores UV que no son biodegradables y pueden contaminar más que el ABS básico.

Conclusión práctica
-Zamak: menos daño ambiental directo, aunque permanece como chatarra, no se vuelve tóxico.

-ABS y resinas: más daño ambiental potencial por microplásticos y aditivos, y elevado peligro de acabar en la cadena alimentaria.

Si el objetivo es el mínimo impacto ambiental al desechar, el metal reciclable (zamak o acero) es mejor que los polímeros, incluso si dura menos estéticamente.

Si nuestra preferencia es minimizar el daño ambiental, la prioridad deja de ser “resistencia a golpes” o estética, y pasa a ser reciclabilidad y no generar microplásticos.

Si lo que buscamos es el material barato pero que a la vez haga menos daño al planeta, el zamak es claramente mejor que el ABS o la resina de Casio. Aunque pueda oxidarse o picarse con el tiempo, su potencial de reciclaje y la ausencia de microplásticos lo hacen más ecológico.

Si luego se envía a reciclaje, el impacto ambiental se minimiza casi al cero.

Los polímeros (ABS o resinas) solo superan al zamak si hablamos de vida útil extremadamente larga sin reemplazos, pero a la hora de desecharlos, generan contaminación mucho más problemática.


2.25.2025

Descubriendo las diferencias entre las líneas de relojes G-Shock



Desde su creación en los años 80, los relojes G-Shock de Casio han sido sinónimo de resistencia, innovación y estilo. 

Sin embargo, dentro de la gran familia G-Shock, existen varias líneas diseñadas para diferentes estilos de vida, necesidades y preferencias. 

12.05.2023

El otro aniversario de Casio en 2024

ZonaCasio


Aparte de los 50 años de Casiotron, Casio tiene otro motivo de celebración en 2024, y aunque no es tan importante como el nacimiento de su gama de relojes, sí lo es en cierto aspecto por lo que importa esa submarca dentro de sus productos. Se trata ni más ni menos que del 20 aniversario de Oceanus, la línea más elitista (con permiso de los G-Shock Premium) de Casio.

Oceanus apareció en el año 2004 con el fin de sustituir a la anterior firma de relojes analógicos "de vestir" y de metal de Casio, denominada Poseidon. El primer modelo fue el OCW-500 (en noviembre de ese año), que tomaba muchas características de los MTG de la época, y con el que Casio no parecía tener muchas aspiraciones. Tal es así que los siguientes modelos fueron lanzándose a cuentagotas, incluso uno sólo por año: OCW-600 (octubre de 2005); OCW-M700 (octubre de 2006); OCW-S1000 (junio de 2007)...

11.10.2023

Confirmado el precio de los GCW-B5000: 2.000 euros del ala (y primeras imágenes oficiales)

ZonaCasio


Casio ya ha desvelado los detalles y confirmado los precios para Europa del nuevo modelo con caja de carbono monocasco de las Five Series, el GCW-B5000. Además, también ha desvelado una interesante imagen de su despiece, en el cual podemos ver cómo está construido. Efectivamente, como anteriores monocasco de carbono, se accede para su mantenimiento "por delante", aunque no es un roscado, sino que la parte frontal va atornillada con cuatro tornillos a la caja de carbono. Sobre esa pieza (que incluye también el cristal, como es obvio) va colocado el bisel. Ojo que el bisel y el armis también están realizados íntegramente en carbono, en este caso carbono forjado (ya os explicamos aquí de que se trata eso de carbono forjado o reforzado), mientras que la pieza frontal no tiene aspecto de ser de carbono (probablemente sea metal). Lo que sí es de carbono -bueno, mezclado con resina, en realidad- es la preciosa caja que, gracias a ella, el GCW-B5000 llega a colocarse con sólo una ligereza de 65 gramos, menos incluso que las variantes de titanio, que pesaban en torno a los 100 gr. Además, para rematar su exótica construcción, incluye cristal de zafiro.

Por dentro lleva el módulo del GMW-B5000 convencional, el 3543, aunque en dimensiones es ligeramente más delgado y menos ancho que aquél.

10.21.2023

Artículo de autoayuda vol. 2: Coleccionando relojes

ZonaCasio


Analizando un poco la mini colección que tengo, es algo que me gusta hacer para saber dónde estoy y a donde voy, llegué a nuevas conclusiones sobre mi percepción de la relojería.

¿Qué es lo que busco? y ¿qué es lo que quiero?

Cuando comenzamos a coleccionar solemos comprar el reloj que nos gusta, pero sobre todo el que necesitamos. Cuando hemos cubierto la colección con nuestros relojes queridos, mantenemos el ansia de búsqueda y compra en relojes complemento, los que sirven como entretenimiento, los que luego catalogamos como relojes para verano, para cuando me pongo zapatillas rojas, para cuando voy al gimnasio, etc. Esta situación es el momento más peligroso de una colección pues pierdes el foco de lo que realmente querías, por el de la adrenalina de seguir comprando.

10.19.2023

Nuevo Casio MRG-B2000SG, exclusividad y lujo de altos vuelos

ZonaCasio


G-Shock le da una vuelta más de tuerca a la exclusividad presentando su nuevo modelo dentro de su línea más elitista, la MR-G. Se trata del MRG-B2000SG "Shougeki-Maru: Gai", una denominación que atiende a varias razones. Y es que Shougeki-Maru es el casco ("kabuto" en japonés) realizado por el especialista en cascos tradicionales japoneses Yuzan Suzukine, y por el metalista Masao Kobayashi (que realizó la cresta de dicho casco, con el tigre esculpido). Este casco se realizó para la línea MR-G, como un atributo al metal de los mismos. "Gai", por su parte, hace referencia al color blanco puro saturado de esta edición.

También la correa está llena de simbolismo, puesto que evoca el "ito odoshi" usado en el casco, material flexible de resina que ofrece durabilidad y mantiene la resistencia.

9.26.2023

¿Qué es esto de "fibra de carbono reforzada" que tanto asombra en G-Shock?

ZonaCasio


Hace escasas semanas se filtró el lanzamiento de una nueva versión especial de las Five Series, en concreto del así llamado GCW-B5000UN para el próximo mes de diciembre y con un precio (2000 dólares en las dos versiones filtradas) que lo colocaría dentro de esa línea exclusiva que últimamente Casio está explotando a base de marcar una diferencia en los materiales que emplea para fabricar sus modelos, y con los que repetidamente han sido pioneros en el mundo de la relojería.

El material "revolucionario" con el que nos sorprenden esta vez es el carbono. Y la primera pregunta que se nos ocurre es ¿pero esto del carbono no lo habían usado ya? Pues sí por una parte, pero no por la otra: vamos a explicarnos con calma que esto es largo (pero entretenido) de contar.

9.18.2023

Se filtra el nuevo modelo de las Five Series hecho casi todo de carbono

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Filtración y de las gordas la que ha habido en Watchuseek, en donde un usuario ha desvelado uno de los lanzamientos más importantes que está desarrollando Casio, para ofrecerlo como clausura del 40 Aniversario de G-Shock a finales de este año. Se trata de un modelo del que ya os comentábamos hace semanas en el que los ingenieros de Casio (Kikuo Ibe incluido) estaban trabajando en profundidad, y del cual sólo se conocía su denominación: GCW-B5000. Ahora, además, se ha desvelado que habrá dos variantes, la GCW-B5000UN-1 con exterior totalmente de color negro, y la GCW-B5000UN-6 con una colorida mezcla rosácea en la resina.

Ambas serán ediciones limitadas, tendrán caja de monocasco hecha con fibra de carbono reforzado (incluyendo tapa de cierre), y bisel y armis también hechos de carbono (carbono forjado para estas partes). Llama la atención que, a pesar de ser todo el reloj fabricado con un material no reciclable y poco o nada amigable con el medio ambiente, en G-Shock destaquen que el packaging sí es "ecológico", lo cual no deja de ser bastante irónico realmente.

8.29.2023

Casio pone su atención en el níquel de sus relojes de acero

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Muy interesante nos ha parecido la nota que han hecho en Casio abordando el delicado tema del porcentaje de níquel en sus aceros, un aspecto que, dicho sea de paso, la mayoría de fabricantes tratan de pasar de puntillas y no detenerse demasiado, y del cual pocas marcas hablan abiertamente.

La sensibilidad al níquel es un molesto trastorno dérmico que no solamente vuelve insoportable el llevar cualquier elemento metálico que contenga este metal sino que, además, no permite que disfrutes de ese reloj. Sin embargo, en Casio aseguran que con sus aceros el consumidor puede estar tranquilo, puesto que sus relojes solamente incorporan un 0,05% de níquel, lo que a nivel legal se les podría considera "libre de níquel" (aunque realmente no lo estén, es sólo una artimaña normativa).

6.30.2023

Abandono Casio

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Sí, así es, "abandono Casio", aunque espero que sea de forma temporal. ¿La razón? Pues algo que está fuera de mi control y que no puedo remediar: alergia. Me ha surgido una alergia bastante espantosa al acero, tanto que hace unas semanas me llevé un gran susto. Así que de momento este Festina será mi compañía, porque en Casio el titanio tiene un precio inexplicable ahora mismo.

Es llamativo que este sea el primer medio de difusión de toda la relojería en idioma español, y el primero en el entorno web de Casio, y yo no lleve un reloj de Casio, pero de momento es lo que hay. Y obviamente -como he dicho- es obligado, no es por gusto puesto que es por cuestiones de salud y ante eso no hay nada que hacer ni deja opción alguna.

6.23.2023

Detalles del exquisito sistema de anclaje de la correa de los elitistas Frogman MRG-BF1000

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Desde que salió el nuevo Frogman MR-G siempre me ha llamado la atención su sistema de correa, más aún al saber que Casio incluía en el estuche de venta un útil especial para su colocación y su retirada. Y es que incluir un útil de montaje para la correa y/o el armis (recordad que en esta última variante se incluye un armis de titanio también), tiene su razón de ser cuando uno ve cómo está diseñada esa pieza.

De manera que, gracias a los dibujos técnicos de la patente que Casio ha solicitado para proteger su mecanismo, sus piezas y sus diseños, podemos ver bastante claramente cómo es esa pieza "por dentro" y cual es su forma de trabajo, algo que seguramente también tendrán que conocer en bastante profundidad los SAT, y recomendable que sepan cómo va todo eso ensamblado quien adquiera ese tipo de relojes Frogman.

6.21.2023

Sólo 700 ejemplares del elitista Frogman MRG-BF1000E-1A9 saldrán a la venta

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A un precio que rondará los 5000 €, y con tecnología de correa de resina Dura Soft, con elementos reflectantes, sólo 700 unidades del exclusivo Frogman "reconvertido" a MR-G, el MRG-BF1000E-1A9, se pondrán a la venta en todo el mundo. Un objeto de deseo, por tanto, carne de especuladores y coleccionistas multimillonarios. Este modelo forma parte también de la serie especial que Casio está lanzando desde hace meses (con cuentagotas, eso sí) para celebrar el 30 aniversario de la submarca Frogman, que en este caso quiere rendir homenaje al DW-6300-1A, modelo en el cual se inspira.

Realizado en titanio, con tratamiento DLC para aumentar su resistencia, con trasera que incluye cristal de zafiro con todas las leyendas y grabados de su tecnología y construcción (incluyendo el famoso logotipo de la rana, por cierto), este modelo, aparte de ser un "diver" con todas las letras (200 metros de resistencia al agua certificados), incluye tecnología Tough-Solar, Multiband 6, Bluetooth, gráfico analógico de mareas (por medio de subesfera y manecilla, como buen analógico), y registro de actividad de inmersión (cuenta el tiempo que pasamos bajo el agua, siendo capaz de almacenar hasta 30 registros). En el pack de venta, como no podía ser menos dado su precio, se incluye un armis también en titanio, para que podamos cambiar de uno al otro, con un sistema de ajuste específico a la caja atornillado, típico de los modelos más elitistas de G-Shock (aunque antaño era utilizado por relojes de gamas más asequibles, pero esos eran otros tiempos).

Se pondrá a la venta a partir del 7 de julio en distribuidores autorizados muy, muy selectos.

6.14.2023

Cómo han ido evolucionando las gamas de Casio

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Si miramos las listas de precios de los relojes de hace unos veinte años en Casio, nos daremos cuenta no sólo del aumento de su coste de adquisición sino, además, de la evolución de sus gamas. Modelos que antaño podrían considerarse "la gama alta" de la marca (como los W-94), solamente por debajo de G-Shock, y cuyos precios además no solían superar los 50 €. Relojes como el mencionado W-94, que a principios del dos mil adquirías por menos de 3000 pts, ahora superan con creces las 7000 pts. Es cierto que en modelos como el MWD-110 (que sería el similar de hoy al W-94) hay que añadir el plus del bisel de acero, pero su alternativa sin acero (el W-739) supera en bastante las 5000 pts.

Paradójicamente, y mientras -como decíamos- los precios se incrementan, las gamas bajan de posicionamiento. El mencionado W-94 era el top de Collection, con uno de los módulos más completos, novedosos y sorprendentes de aquellos finales de los noventa. Hoy, el MWD-110 es un reloj "barato" considerado "de gama baja" y, encima, su módulo es ya muy antiguo (y por lo tanto está sobradamente amortizado). Todo esto, por supuesto, no es casual, y tiene su explicación. Y es que si a la vez que bajamos de rango un producto, lo elevamos de precio, podemos posicionar el resto de productos a rangos superiores y aún más caros, dándole la impresión al cliente que adquiere productos mejores y más elitistas.

10.05.2022

Nueva edición especial Eric Haze para el 40 aniversario, y nuevo GW-9400

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Las dos últimas filtraciones ocurridas en el mundillo G-Shock son bastante interesantes. Una tiene que ver con el 40 Aniversario, a celebrar el próximo año, en donde veremos un modelo conmemorativo firmado por Eric Haze que, como seguramente sabéis, es el graffitero y diseñador que le hace los logos (desde hace un tiempo ya) a G-Shock (y que de su mano ha salido también el del 40 Aniversario que podéis ver, por ejemplo, en la cabecera de esta publicación).

El modelo especial se ha realizado sobre un GMW-B5000, que llevará por denominación GMW-B5000EH-1JR, cuyo precio -ya lo veis- será de 96.800 yenes (unos 680 €, euro abajo o arriba). Claro que a cambio tenemos un modelo con recubrimiento y decorado (parece, además, con DLC), trasera personalizada del aniversario, y embalaje también específico. Por ese precio es muy raro que Casio le hubiese puesto titanio, aunque habría merecido la pena pagar un poquito más por ese plus. Total, si alguien puede desembolsar 700 euros en un reloj, seguro que no le importa llegar a los mil por el titanio. Por otro lado, tiene la ventaja también de venir con un display en positivo, lo que es de agradecer tal como hacen estas cosas últimamente en G-Shock.

9.27.2022

El A1000 sí saldrá de Australia (y os desvelamos el secreto por ese alto precio)

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Actualización: Casio acaba de confirmarnos que llegarán también algunas unidades a España.

Original:

Algo tenía que haber para que un reloj de 100 y pico de euros (unos 150 si nos vamos a las variantes más caras), se vendiese por casi 300 en los nuevos Casio A1000 de Rag & Bone. Y la razón nos ha dejado bastante sorprendidos: le han retirado el cristal mineral y le han puesto... ¡un cristal de zafiro! Pues sí, inaudito e inesperado que en estas líneas Casio empiece a hacer eso, y obviamente es signo evidente de a qué tipo de público apuntan. Lástima que no hayan añadido como metal el titanio, porque lo hubiesen bordado.

Así las cosas, estos A1000RCG-8 y A1000RCB-1B que ayer os decíamos que era muy poco probable que salieran de Australia, hoy todo ha cambiado y nos hemos enterado que su difusión va a ser bastante mundial. No llegarán a todos los mercados, pero sí a muchos de ellos. Está por ver si también los traerán a Europa, pero lo más probable es que así sea.

9.18.2022

¡Primeros datos del próximo smartwatch de G-Shock!

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¿Te imaginas un DW-5600 en formato smartwatch? Pues deja de imaginártelo porque va a ser una realidad. Al menos, eso es en lo que han avanzado a pasos agintados los ingenieros de Casio y algunos de cuyos aspectos técnicos os podemos adelantar ya en exclusiva, además de su imagen que, como ves, será la de un Five Series "al uso".

Pero claro, detrás de su frontal encontramos los sensores ópticos, el puerto de carga, y os podemos también decir que tendrá medidor de ritmo cardíaco, y que su trasera, al parecer, va a ser realizada en titanio, algo maravilloso y que colocará a este G-Shock en otro nivel por encima de la competencia.

9.16.2022

Nuevo Frogman para el 30 Aniversario de la "sub"marca

Difusiones Medias Unidas


Casio relanzará uno de sus modelos estrella, el DW-8200, en forma de una edición especial con más tecnología y convenientemente actualizado para el 30 aniversario de la submarca Frogman (que es a su vez, como sabéis, submarca también de G-Shock). Aunque dicen en la información oficial de Casio que es un modelo nuevo y un "revival" del mítico DW-8200 aparecido en 1995 (y luego continuado en una cantidad innumerable de variantes hasta aproximadamente el año 2000, es decir, estuvo unos cinco años en el mercado), hecho en especial para conmemorar el aniversario de Frogman, la realidad es bien distinta ya que este modelo dista de ser íntegramente nuevo, acertadamente o no se basa en el GWF-1000 cuyo módulo calca casi al completo, aunque con un exterior que intenta seguir la estética del famoso DW-8200 y pequeños detalles que, eso sí, le hacen parecer muy especial.

Este elitista modelo (porque lo será en todos los sentidos, pero sobre todo en precio), cuya denominación será GW-8230 (GW-8230B en esta variante), nos ofrecerá una caja de titanio (de ahí su peso, sólo 84 gr.), tecnología Tough Solar y WaveCeptor y, además, tendrá componentes de plásticos hecho con biomasa (al menos la correa, veremos si el bisel también, si es que en G-Shock se han asegurado de su robustez, algo que tenían serias dudas y por eso decidieron probar inicialmente en Pro Trek). Como todo Frogman, sus medidas son más que dignas: 52 x 50,3 x 18 mm.

7.31.2022

Por fin ya están aquí los nuevos Pro Trek para Europa

Difusiones Medias Unidas


Durante estos últimos dos días hemos estado trabajando muy duro en los próximos podcasts, así que no hemos podido dedicarle el tiempo que se merece a este interesante lanzamiento de Casio, oficialmente presentado un día después de los nuevos GM-B2100 de caja de acero. Y es que estos nuevos Pro Trek, denominados PRG-340 y que entran dentro de la gama "Climber Line", son muy interesantes. Representan la "edición europea" de los modelos que hace poco también adelantara Casio para Estados Unidos y que, prácticamente, tienen las mismas peculiaridades, funciones y características.

Casio vuelve a traernos en ellos, por fin, el display de tipo duplex (duplex LCD), es decir, dos capas de LCD superpuestas, que permiten ofrecer diferente información en el mismo espacio, como seguramente sabréis por ejemplo, los indicadores de la brújula junto con la pantalla de rumbo.

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