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9.24.2026

Casio descubre los relojes mecánicos: ¿qué ha sido de la compañía electrónica?

¿Qué le ocurre a Casio últimamente con los relojes mecánicos? Han sacado el EFK-100, el EFK-110, luego el EFK-200, y ahora van a lanzar el también mecánico CMK-100... se suponía que era una compañía de electrónica de vanguardia, ¿verdad? Pues ya no. O cada vez menos, mejor dicho.

Sí, es un cambio de rumbo bastante llamativo. Y lo curioso es que no parece que Casio esté abandonando la electrónica; más bien está intentando ocupar un terreno que históricamente había dejado a otras marcas.

El EFK-100 fue presentado oficialmente como el primer reloj automático de Casio, dentro de Edifice. Lleva movimiento mecánico, unas 40 horas de reserva, zafiro y, en una de las variantes posteriores, esfera de carbono forjado. 

Y ahora el supuesto CMK-100 va todavía un paso más allá: según se dice habría tres variantes, caja de titanio, cristal de zafiro y movimiento Miyota 8215. 

Y aquí está la parte que me parece más interesante: Casio nació precisamente alrededor de la idea de hacer cosas electrónicas que cambiaran lo que podía hacer un reloj.

Calculadoras, relojes digitales, alarmas, cronógrafos, calculadoras en la muñeca, bases de datos, sensores, Tough Solar, radiocontrol, Bluetooth...

Es decir: mientras la relojería tradicional decía: "Vamos a perfeccionar el mecanismo que mueve las agujas".

Casio podía decir: "¿Y si directamente hacemos que el reloj haga cosas que un reloj mecánico nunca podrá hacer?".

Y durante décadas esa fue precisamente su personalidad. Ahora llega el EFK-100 y toda esa filosofía la tiran a la basura y Casio te dice: "Mira qué bonito nuestro reloj mecánico". 

Lo paradójico es que el movimiento ni siquiera es lo revolucionario. El  CMK-100 utilizaría un Miyota 8215, mientras que la propia documentación del EFK-100 habla de un movimiento mecánico de 24 rubíes y 21.600 alternancias/hora, que primeramente fue comprado a Miyota, y luego a Seiko. 

Eso cambia bastante la lectura.

Casio no está desarrollando aparentemente una nueva tecnología mecánica revolucionaria. Está incorporando una tecnología mecánica de otros ya existente a su catálogo y envolviéndola en materiales y diseño Casio.

No digo que comercialmente hablando no tenga bastante sentido: el reloj mecánico tiene un atractivo que el cuarzo digital no puede reproducir fácilmente para determinado público. El movimiento visible, el segundero deslizándose, el ritual de darle cuerda...

Pero desde el punto de vista histórico de Casio, resulta casi cómico.

La compañía que durante décadas hizo que los relojeros tradicionales parecieran tecnológicamente anticuados ahora tiene que vendernos las virtudes de un mecanismo que funciona básicamente como hace siglos. 

Y fijémonos en otra cosa: el EFK-200 no se vende como un simple reloj mecánico. Casio intenta justificarlo mediante su lenguaje tecnológico: carbono forjado, materiales de automoción, diseño inspirado en los deportes de motor, etc. 

Eso me parece muy revelador.

No es que Casio haya dejado de ser Casio. Está intentando encontrar una narrativa para que la relojería mecánica encaje dentro de lo que Casio representa.

Para una marca que durante tanto tiempo construyó su identidad precisamente alrededor de lo contrario, el cambio es enorme, y estoy seguro que más de uno en Casio quisiera hablar -y no muy bien, por cierto- de todo esto.

Además , podríamos plantear una pregunta bastante incómoda: si Casio entra en el terreno donde ya compiten Seiko, Citizen, Orient y decenas de marcas mecánicas, ¿qué queda exactamente de aquello que hacía que comprar un Casio fuese comprar algo diferente a un reloj tradicional?

Porque siempre fueron en contra de la relojería mecánica, no querían verla ni en pintura... quizás porque antes con sus Pro Trek y sus Master of G podían presumir de ofrecer los relojes más tecnológicamente avanzados, pero ahora Garmin y Apple les adelantó por todos lados. Tampoco pueden ofrecer relojes sencillos a precios competitivos, porque Sanda y Skmei les comieron la tostada y les han sacado una ventaja brutal. Así que lanzan los mecánicos comprándoles a Miyota el calibre, o el EFK-200 por 300 eurazos, cuando ese calibre en Seiko no vale ni 20 euros... 

He encontrado una prueba documental que hace que la contradicción sea todavía más divertida.

En un informe corporativo de Casio de 2012, la propia empresa explicaba su filosofía relojera contraponiendo explícitamente lo "electrónico", "avanzado" y "juvenil" frente a lo "mecánico", "tradicional" y "artesanal", que asociaba a la relojería de alta gama. 

O sea: esto no es una interpretación nuestra; Casio lo decía literalmente. 

Y su historia encaja perfectamente. Casio entró en la relojería porque el cuarzo digital permitía aprovechar su tecnología LSI procedente de las calculadoras. El Casiotron de 1974 no pretendía hacer el reloj mecánico de siempre un poquito mejor: pretendía cambiar lo que un reloj podía hacer. 

Y entonces llegamos a 2025-2026, con toda una gama de relojes mecánicos.

La compañía dice que el EFK-100 fue su primer automático y que tuvo una acogida suficientemente fuerte como para agotarse en mercados de todo el mundo. Ahí está probablemente la clave. Casio ha descubierto que hay dinero y demanda en el reloj mecánico.

Pero hay una ironía enorme: precisamente porque el mercado tecnológico de la muñeca se ha desplazado, aquella vieja ventaja diferencial de Casio ya no es tan exclusiva.

Antes un Pro Trek podía decir: "Tengo sensores que tu reloj tradicional ni sueña con tener".

Hoy existen relojes inteligentes que llevan GPS, mapas, pulsómetro, entrenamientos, comunicaciones, aplicaciones, etc.

Y en el otro extremo tienes el reloj digital económico.

Ahí aparece el problema que llevamos tiempo señalando: el Casio barato ya no tiene el monopolio de "reloj digital sencillo y funcional". Un fabricante chino puede hacerte una cosa que se parece muchísimo a determinado Casio por cuatro duros. Así que Casio parece estar desplazándose hacia el centro: un mecánico con mayor margen/prestigio

Y aquí viene lo que me parece más llamativo de todo: Casio no está convirtiéndose en una empresa de relojes mecánicos. Está intentando monetizar la marca Casio en un mercado donde no necesita inventar la tecnología desde cero.

Eso explica perfectamente la utilización de calibres externos. Aún así, por mucho que en Casio quieran hacer creer lo contrario, un movimiento automático industrial relativamente convencional y generalista no convierte automáticamente a un reloj de 300 € en un reloj mecánicamente excepcional.

Y eso abre una pregunta buenísima: ¿Casio está innovando... o está utilizando el prestigio de la relojería mecánica para compensar que ya no controla como antes los extremos tecnológico y económico del mercado?

Porque ahí sí hay una historia. Y además tiene una paradoja inquietante: Casio nació para escapar de la relojería mecánica.
Ahora, medio siglo después, está volviendo a ella porque quizá el futuro electrónico de los relojes ya no es territorio exclusivamente suyo.

¿Queréis saber mi opinión respecto a todo esto que os estoy comentando? Que todo tiene que ver con que hoy Casio esté en manos de banqueros, y esos lo que buscan son los beneficios a corto plazo vengan de donde vengan y hagan lo que hagan. Como si tienen que comprar motos chinas y remarcarlas. Si la familia Casio siguiera controlando la compañía, dudo mucho que permitieran estos desvaríos. La Casio histórica podía permitirse pensar: "¿Qué podemos inventar que no exista?". Y de ahí salieron cosas como el Casiotron, los primeros digitales, Databank, Pro Trek, G-Shock...

La Casio cotizada moderna tiene además que responder ante decenas de miles de accionistas -39.618 a marzo de 2026- y mantener una relación explícita con inversores. 

De hecho, su propia documentación de gobierno corporativo habla de construir una relación de largo plazo con accionistas e inversores y de maximizar el valor corporativo. 

Eso no demuestra que alguien haya dicho "vamos a comprar calibres baratos y ponerles CASIO para ganar dinero", obviamente.  Pero sí describe un entorno empresarial muy diferente del de los hermanos Kashio construyendo una compañía alrededor de la electrónica.

Y aquí hay una cosa que me parece especialmente buena para mi anterior argumento: Casio no necesita que el reloj mecánico sea una revolución tecnológica. Necesita que sea suficientemente atractivo, fabricable sin desarrollar toda la tecnología internamente, vendible a un precio superior al de un digital convencional, compatible con la imagen de la marca, y capaz de abrirle una categoría en la que antes prácticamente no estaba.

Desde esa perspectiva, comprar un calibre externo tiene muchísimo sentido empresarial. Y entonces aparece la contradicción histórica que todos los aficionados de Casio hemos detectado: la compañía que durante décadas decía, en esencia, "el futuro está en la electrónica", ahora está entrando en la relojería mecánica precisamente cuando su antigua superioridad electrónica está siendo atacada por otros fabricantes.

Eso sí es una historia. Y podríamos plantearlo de una manera mucho más demoledora: "De los hermanos Kashio a los accionistas institucionales: ¿qué queda de la Casio que quería cambiar la relojería?".

Y entonces volvemos a aquel informe de 2012, porque es oro. Ahí encontramos una comparación documental brutal: la propia Casio explicando hace años por qué su identidad estaba ligada a lo electrónico y diferenciándola de la relojería mecánica tradicional... y la misma empresa lanzando ahora automáticos.

Y eso ya no es opinión. Eso sí se puede documentar y comparar. 

En realidad, esa misma documentación corporativa puede decirnos bastante sin que nadie tenga que reconocer nada. Si la familia Kashio tiene una participación minoritaria y no dispone de una posición que le permita por sí sola determinar el consejo, mientras que los inversores institucionales concentran una parte enorme del capital, entonces podemos describir objetivamente el cambio: Casio pasó de ser una empresa fundada y dirigida por los Kashio a ser una sociedad cotizada con un accionariado institucionalizado.

Y eso es mucho más jugoso que "los banqueros mandan". Porque permite hacer una comparación histórica:

- la Casio de los Kashio:
electrónica como identidad,
innovación propia,
diferenciación tecnológica,
"hagamos algo que los demás no pueden hacer".

-la Casio corporativa actual:
rentabilidad por categorías,
materiales y posicionamiento premium,
tecnologías compradas a terceros cuando resulte conveniente,
expansión hacia segmentos donde antes no competía, incluido el mecánico.

Incluso me atrevería a ir más allá aún: pongamos por caso que así fuera, que los bancos movieran el cotarro y que los Kashio que quedan fueran al consejo a chupar chupa-chups y comer pipas... ¿a algún aficionado le importaría eso? Creo que a casi nadie. La mayoría de los que quedan lo que quieren es ver el logo Casio en su reloj, da igual que dentro lleve un tornillo, un Seiko, o un Swatch. El aficionado habitual de la Casio de hoy lo que quiere ver es la pegatina de Casio, le pidan por ella diez euros o diez mil. Y por eso los mecánicos triunfan y todas esas salidas de olla, porque lo que importa hoy es que lleve escrito Casio o G-Shock, y no hay más... 

Porque podemos discutir durante horas si dentro hay un Miyota, un Seiko, un módulo Casio o un mecanismo desarrollado por Casio. Pero para una parte del público, la ecuación se ha simplificado muchísimo:

CASIO = CASIO.

Y eso explica bastante bien determinadas decisiones. Antes la marca podía diferenciarse por lo que había dentro: "Mira qué tecnología hemos desarrollado".

Ahora puede diferenciarse también por lo que pone fuera: "Mira lo que pone en la esfera". Aunque el módulo lo haga Miyota, el chip Sony y la algorítmica Polar.

Y ahí el logotipo se convierte en un activo comercial por sí mismo. El problema aparece cuando la marca se vuelve más importante que el producto. Si alguien está dispuesto a pagar 10 € por un Casio sencillo y otra persona 10.000 € por un MR-G, evidentemente los productos son radicalmente diferentes. Pero la legitimidad de ambos procede en parte del mismo sitio: el nombre Casio. Y eso permite a la compañía entrar en territorios que antes parecían completamente ajenos.

Y aquí está la paradoja que creo más nos interesa ver a nosotros: Casio construyó su reputación haciendo que el producto fuese extraordinario. Ahora puede permitirse que, en determinados segmentos, sea la reputación de Casio la que haga extraordinario al producto.

Son dos modelos de negocio completamente distintos.

Y esto también explica por qué el origen del componente puede importar mucho menos al comprador que hace unos años. Si el consumidor compra una determinada referencia porque quiere un Casio, probablemente no esté comprando un Miyota o un Seiko: está comprando la experiencia de poseer un Casio.

Eso no significa que todos los aficionados sean así, ni mucho menos. Hay coleccionistas que se fijan muchísimo en módulos, construcción, materiales y procedencia. Pero como fenómeno comercial, lo que está pasando tiene sentido.

Y además conecta con algo que llevamos hablando varias veces: cuando G-Shock empezó a convertirse en una marca de estilo además de ser un producto técnico, el logo adquirió una vida propia.

Llegado cierto punto, ya no necesitas convencer al comprador de que ese reloj concreto es extraordinario, sólo necesitas convencerle de que merece la pena llevar ese logo en la muñeca.

Y ahí podemos entender perfectamente el cabreo de los aficionados incondicionales de la Casio de antaño, y que hoy la han ido abandonando por determinados lanzamientos. Porque si Casio puede vender prácticamente cualquier cosa bajo el paraguas de Casio/G-Shock, aparece una pregunta incómoda: ¿Hasta dónde puede estirarse una marca antes de que el logo deje de significar aquello que originalmente representaba?

Esa me parece incluso más interesante que la discusión sobre los bancos o el control de la compañía, porque al aficionado probablemente le dé igual quién vote en la junta de accionistas; lo que sí puede importarle es qué significa "CASIO" cuando mira la esfera.

Es lo mismo que ya hemos visto con Adidas, Nike, Grundig, Kodak y tantas otras. La fábrica no se sabe dónde está ni qué hace, pero el producto lleva el logo y es lo que la gente les compra. Porque una cosa es fabricar productos y otra muy distinta es poseer una marca.

En muchos sectores, la marca acaba convirtiéndose en una especie de certificado de identidad. El consumidor no necesariamente sabe quién ha fabricado físicamente el producto, dónde se ha producido o cuánto de su tecnología pertenece realmente a la empresa. Lo que reconoce es el nombre.

Y eso puede ser tremendamente rentable.

Con Casio la paradoja resulta especialmente curiosa porque su marca se construyó precisamente sobre la tecnología propia. No era solamente: "Compra esto porque pone CASIO".

Era:

"Compra esto porque CASIO ha hecho algo que los demás no saben hacer".

Ahí está el cambio.

Un antiguo Casiotron, Databank o Pro Trek tenía detrás una historia tecnológica que formaba parte del propio producto. La marca y la ingeniería estaban muy vinculadas. En cambio, si mañana tenemos: un calibre externo, una caja externa, y sólo el diseño Casio y la distribución Casio, el producto puede seguir teniendo un enorme valor comercial aunque la aportación tecnológica específicamente relojera de Casio sea mucho menor.

Y eso no convierte automáticamente al reloj en malo. Es otra cosa: la marca pasa a ser uno de los componentes principales del producto.

Y hay una palabra para esto: brand equity

El valor acumulado de una marca permite vender cosas que, objetivamente, pueden compartir componentes, fabricantes o tecnologías con productos mucho más baratos.

Porque si consiguen que alguien piense:

"Quiero un CASIO"

antes incluso de pensar:

"¿Qué reloj quiero?"

han conseguido algo comercialmente potentísimo.

Y entonces da igual que el catálogo se vaya desplazando de 20 € a 50 €, a 150 €, a 300 € a 1.000 €... como estamos viendo. La marca puede acompañar al consumidor durante todo el recorrido.

Pero aquí aparece el peligro que hemos estado señalando: Cuando una marca puede vender casi cualquier cosa gracias a su logotipo, puede llegar un momento en que el logotipo tenga más peso que aquello que hizo famosa a la marca.

Y eso es especialmente delicado en Casio, porque su patrimonio no era simplemente "una marca japonesa conocida", sino que era electrónica japonesa aplicada a objetos cotidianos.

Por eso resulta tan llamativo ver a la Casio contemporánea acercándose al reloj mecánico tradicional. No es simplemente que hayan hecho un automático, es que el automático representa casi lo contrario de la filosofía con la que Casio conquistó el mercado relojero.

La verdadera pregunta ya no sería entonces "¿qué lleva dentro un Casio?", sino que sería:

"¿Cuánto de lo que estás pagando pertenece al reloj y cuánto pertenece a las cinco letras de la esfera?".

Y por eso no nos extrañe que pasado mañana los F-91 lleven dentro un Skmei. Y lo más gracioso es que, siguiendo la lógica que estamos comentando, comercialmente sería perfectamente comprensible si algún día Casio externalizara todavía más partes del producto:

-Módulo digital fabricado por un tercero.
-Caja fabricada por un tercero.
-Montaje realizado por un tercero.
-Distribución Casio.

Precio final Casio F-91W: 29,90 €.

Lo verdaderamente irónico es que SKMEI ya ha demostrado que puede competir precisamente en el terreno que hizo grande al F-91W: reloj digital sencillo, barato y con funciones suficientes.

Así que tendríamos una situación surrealista:

Casio: "Nuestro reloj tiene un módulo fabricado por Skmei y cuesta 29 €".
Skmei: "Nuestro reloj cuesta 5 €".
Consumidor: "Sí, pero yo quiero que ponga CASIO".

Y ahí se demuestra el poder de una marca.

Pero hay un límite interesante: si algún día Casio externalizara absolutamente todo, seguiría vendiendo CASIO, pero ya no estaría vendiendo necesariamente la Casio que conocemos. Y lo más asombroso es que la gente seguiría prefiriendo el Casio, aunque fuesen el mismo producto... Ahí está la verdadera fuerza de una marca: llega un momento en que deja de ser una identificación del fabricante y se convierte en una señal de confianza, pertenencia y significado.

Imaginad el experimento: Dos relojes salen de la misma fábrica, utilizan exactamente el mismo módulo, la misma caja, el mismo cristal, la misma pila y hasta el mismo molde.

Uno lleva:

SKMEI — 5,99 €

y el otro:

CASIO — 24,99 €

Y una parte importante del público probablemente diría: "yo quiero el Casio".

¿Por qué?

Porque no está comprando únicamente las prestaciones. Está comprando todo lo que ha aprendido a asociar con esas cinco letras: los recuerdos, la reputación, la estética, la historia, la percepción de fiabilidad, incluso cierta nostalgia.

Eso se llama brand equity: el valor añadido que tiene un producto simplemente por pertenecer a una marca determinada. Y aquí aparece una paradoja fascinante para Casio: la empresa ha conseguido que su logotipo tenga tanto valor que puede sobrevivir incluso cuando la ventaja tecnológica que originó ese valor deja de ser exclusiva.

Y eso explica también por qué puedes poner un Casio de 10 € al lado de un reloj chino de 5 € con prestaciones similares y encontrar gente defendiendo al primero con uñas y dientes. No necesariamente porque estén equivocados. Están comprando cosas diferentes aunque objetivamente los relojes hagan prácticamente lo mismo.

Y aquí está lo verdaderamente peligroso para Casio: si algún día el consumidor deja de percibir una diferencia real entre el producto Casio y el producto chino, el logotipo será lo único que quede para justificar la diferencia de precio. 



9.07.2026

¿Desinterés o estrategia fallida?


Una cena privada con Kikuo Ibe en Madrid no es precisamente el tipo de convocatoria que debería necesitar que vayan detrás de la gente con una escoba. Y encima con sorteo de cuatro entradas dobles... Pero la respuesta del público lo dice todo: 22 comentarios y 11 envíos, y eso contando cualquier comentario, no necesariamente participantes.

Y aquí está lo interesante: no significa necesariamente que "nadie quiera ir", porque Instagram no nos enseña cuántas personas se han inscrito mediante el mecanismo del sorteo. Pero como termómetro de engagement, esas cifras son bastante pobres para una marca del tamaño de G-Shock.

Y yo creo que hay una lectura bastante más divertida detrás: G-Shock quizá está descubriendo que la celebridad relojera que funciona dentro de la propia industria no necesariamente funciona fuera de ella.

Para un friki de los G-Shock como nosotros, que aparezca Kikuo Ibe es como que venga Enzo Ferrari a cenar contigo. Pero para buena parte del público que lleva un G-Shock porque mola, porque lo lleva un rapero, porque es resistente o porque lo vio en Instagram… ¿quién narices es Kikuo Ibe? 

Y además hay otra paradoja: G-Shock lleva años construyendo una imagen basada en música, moda, cultura urbana, artistas, colaboraciones y espectáculo. Cuando de repente ofrece al público una experiencia profundamente relojera —"ven a cenar con el ingeniero que creó el G-Shock"— puede que haya una desconexión entre lo que la marca considera importante y lo que su audiencia considera interesante.

Es casi como si Casio dijera: "¡Tenemos una leyenda viva de la relojería!".

Y el público: "¿Tiene descuentos?".

Porque si realmente una cena exclusiva con Ibe tiene dificultades para generar participación, el problema no sería Kikuo Ibe. Sería bastante más profundo: quizá G-Shock ha construido una comunidad que conoce perfectamente el logo, pero cada vez conoce menos la historia que hay detrás del logo.

Y eso, para una marca que presume constantemente de su legado desde 1983, sería una ironía monumental. 

Creo que hay que ir más allá del análisis simplista "la publicación tiene pocos comentarios". Yo lo formularía así: no estamos viendo necesariamente el final de G-Shock, pero sí podríamos estar viendo los primeros síntomas de agotamiento de un modelo de negocio que durante décadas funcionó extraordinariamente bien.

G-Shock consiguió algo dificilísimo: convertir un reloj barato en un objeto cultural. El reloj podía costar relativamente poco, pero la marca consiguió asociarlo con músicos, deportistas, militares, diseñadores, artistas, cultura urbana… Y eso permitió que el consumidor aceptara pagar cada vez más.

El problema aparece cuando la marca empieza a cobrar como marca de lujo sin tener necesariamente una percepción de lujo equivalente. Y ahí entra el Skmei de turno. 

El consumidor mira un G-Shock de, pongamos, 120 € y al lado encuentra un digital chino de 15-25 € que da la hora, tiene cronógrafo, alarma, luz, resistencia al agua, estética parecida, y probablemente le dure varios años. Entonces aparece una pregunta demoledora: "¿Qué estoy pagando realmente?". Antes la respuesta podía ser: "Estoy pagando la ingeniería, la historia, la exclusividad y la cultura G-Shock".

Pero si la diferencia de precio se hace demasiado grande, la respuesta empieza a ser: "Estoy pagando el logo".

Y eso es peligrosísimo.

Y aquí viene la parte más interesante: Casio está atrapada por su propia estrategia.

Porque si mañana dijera: "Se acabó el postureo. Volvemos a hacer digitales sencillos de 20 euros, como antes", ¿qué ocurriría con toda la estructura de posicionamiento que ha construido? Tendría que admitir implícitamente que durante años ha estado alejándose precisamente de aquello que hizo grande a la marca.

Pero tampoco puede seguir indefinidamente subiendo precios mientras los chinos mejoran sus productos a una velocidad brutal. Y tampoco puede competir con ellos únicamente mediante prestaciones, porque un Skmei no necesita ganar, sólo necesita ser suficientemente bueno.

Ese es el auténtico problema.

Y hay otra cosa que me parece incluso más preocupante: la pérdida del vínculo emocional.

Cuando alguien dice: "Me compro un Skmei, me da lo mismo".

Eso es muchísimo más grave que perder una venta, porque significa que G-Shock ha dejado de ser imprescindible para esa persona.

Antes podía existir el pensamiento: "Quiero un digital. Tiene que ser un Casio".

Ahora suele aparecer: "Quiero un digital. Voy a mirar Casio, Skmei, Sanda, NaviForce...".

Y cuando una marca pasa de ser la categoría a ser simplemente una opción dentro de la categoría, empieza a perder poder. Eso es exactamente lo que ocurrió con muchas marcas en otros sectores.

Y lo de Kikuo Ibe tiene una ironía tremenda, porque fijaros en el círculo:

Casio creó una historia extraordinaria → convirtió esa historia en marketing → convirtió el marketing en prestigio → convirtió el prestigio en precio → y ahora necesita seguir contando la historia para justificar el precio. Todo gira alrededor de mantener vivo el mito.

Pero si el público empieza a desconectarse del mito, la maquinaria empieza a girar en vacío.

No es que cuatro comentarios vayan a hundir G-Shock. Ni muchísimo menos. Pero sí puede ser un pequeño indicador de algo más grande: la capacidad de la marca para generar entusiasmo espontáneo.

Y eso no se compra fácilmente con publicidad.

Lo paradójico es que Casio todavía tiene una salida, que es precisamente volver a aquello que sabe hacer mejor: relojes digitales sencillos, buenos, asequibles, reconocibles y honestos.

No abandonar G-Shock ni la gama premium, sino volver a tener abajo una auténtica propuesta de valor, un Casio de 20-30 € que haga pensar: "Por este dinero, ¿para qué carajos voy a comprar otra cosa?".

Eso sería devastador para los chinos, porque competirían con ellos en su propio terreno, pero con la historia, distribución, fiabilidad percibida y reconocimiento de Casio.

El problema es que no sé si Casio quiere volver allí.

Porque una marca puede sobrevivir muchos años después de perder su alma. Puede incluso vender productos muchísimo más caros. Lo difícil es recuperar el cariño que hizo que alguien quisiera llevarla cuando no necesitaba llevarla.

Y me temo que ese cariño no se recupera organizando otra cena privada. Kikuo Ibe puede explicar por qué nació G-Shock, pero no puede explicar por qué un chaval debería pagar hoy cinco veces más por un reloj chino que hace prácticamente lo mismo.

Ahí está el verdadero problema.

Bajo mi punto de vista, Casio y G-Shock están pagando su desprecio por la gente que los defendía. No es normal que un blog como ZonaCasio tenga que hablar a los fans de Skmei o Nixon, porque la marca ha decidido llevar ella su propia divulgación... ¿En qué cabeza entra eso? Imaginaros que Yamaha o cualquier otro le diga mañana al foro más importante a nivel mundial en español: "no habléis de nuestras motos, eh? Ya hablamos nosotros. Vosotros hablad de Honda o Suzuki", 🤯 Pero si debería ser al revés! debería ser: "gracias por seguir difundiendonos, aquí tenéis una alfombra roja para vosotros solos"

¡¡¡Ahí está el meollo!!! 

Porque una cosa es controlar la comunicación corporativa, y otra muy distinta es decirle a la comunidad que durante años te ha mantenido viva:

"Aparta, que ahora hablamos nosotros".

Eso es un error estratégico de libro.

Los Shock the World eran justamente lo contrario. G-Shock entendía algo fundamental: la marca no era solamente Casio; era también la gente que hablaba de G-Shock. Aquello tenía una cosa que hoy parece haberse perdido: comunidad. No era únicamente "presentamos el modelo X". Era: G-Shock llega a tu ciudad, reúne a tu gente, músicos, artistas, coleccionistas,  medios,  aficionados, fiesta, relojes, fotografías, blogs hablando de ello durante semanas.

Y la marca salía de allí con una barbaridad de publicidad que no tenía que pagar directamente.

Eso es lo que algunas estrategias modernas de comunicación parecen haber olvidado: la divulgación independiente es un multiplicador de la marca, no un enemigo de la marca.

Y lo que ocurre con ZonaCasio es todavía más absurdo. Porque este no es un medio generalista que Casio tenga que controlar. Es un medio especializado que ha dedicado años a documentar, explicar, fotografiar, analizar y mantener viva la conversación alrededor de Casio.

Si mañana Yamaha le dijera al mayor foro especializado de motos:

"A partir de ahora no habléis de Yamaha. La comunicación la hacemos nosotros. Si queréis hablar de algo, hablad de Honda".

Sería una locura.

¡Yamaha tendría que apoyar al foro para que hablara de Yamaha, no pedirle que dejara de hacerlo!

Porque cada artículo, cada análisis, cada fotografía, cada discusión y cada consulta de un usuario es una pequeña pieza de ecosistema de marca. Y hay algo que una cuenta corporativa jamás puede fabricar: credibilidad comunitaria.

Una marca puede decir: "Nuestro nuevo reloj es fantástico".

Un blog independiente puede decir: "Este reloj es fantástico... pero mira este defecto que hemos encontrado".

Y precisamente por eso, cuando ese blog dice después: "Pues este Casio es una maravilla", esa recomendación tiene muchísimo más valor.

Y aquí creo que está la verdadera tragedia de Casio: han confundido controlar la comunicación con controlar la conversación.

Son cosas completamente diferentes.

Puedes controlar tu Instagram, puedes controlar tus notas de prensa, puedes controlar tus campañas, puedes contratar influencers... Pero no puedes controlar lo que piensa tu comunidad.

Y si intentas hacerlo, corres el riesgo de destruir precisamente aquello que no puedes comprar: la conversación orgánica.

Y eso conecta perfectamente con lo que comentábamos de Ibe. 

Antes:

G-Shock → comunidad → eventos → blogs → foros → coleccionistas → conversación → nuevos compradores.

Ahora:

G-Shock → Instagram → campaña → influencer → Instagram → campaña → Instagram...

Y luego llega una publicación: "cena privada con Kikuo Ibe"

y...

22 comentarios.

Silencio administrativo. 🦗🦗🦗

Mientras en Japón parece existir todavía una comunidad mucho más conectada con el relato histórico de la marca.

Eso debería hacer sonar unas cuantas alarmas en la sede de Casio, porque si has sustituido una comunidad que hablaba espontáneamente de ti por una maquinaria corporativa que habla constantemente sobre ti misma, llega un momento en que la marca se convierte en su propio público.

Y eso es peligrosísimo.

Y diría algo más fuerte todavía: los fans NO eran un coste de marketing. Eran infraestructura de marketing gratuita.

El coleccionista que hacía una review, el bloguero que traducía una noticia japonesa, el foro que identificaba un módulo, el usuario que recomendaba un F-91... Todos ellos estaban haciendo algo que Casio no podía comprar con una campaña convencional.

Y si después de años de hacer eso reciben como respuesta: "No habléis de nosotros, ya hablamos nosotros", pues llega un momento en que dicen: "Ah, ¿que no queréis que hablemos de vosotros? Perfecto. Hablaré de Skmei o de Q&Q".

Y ahí aparece exactamente lo que estamos viviendo: ZonaCasio hablando de Skmei, Sanda, Synoke, Nixon...

No porque este blog haya dejado de amar la relojería japonesa, sino porque el espacio editorial que Casio abandona alguien lo va a ocupar.

Y la naturaleza aborrece el vacío.

Creo que podemos estar contemplando algo mucho más concreto: el final de la relación simbiótica entre G-Shock y la comunidad que ayudó a convertirla en lo que fue.

Y eso sí me parece serio. Porque una marca puede sobrevivir a una mala colección, a una subida de precios e incluso a varios años de ventas flojas, pero lo que resulta muchísimo más difícil recuperar es el entusiasmo perdido de sus propios divulgadores.

Y cuando esos divulgadores empiezan a decir: "Pues mira, este Skmei tampoco está nada mal...", entonces quizá alguien en Casio debería dejar de mirar tanto el panel de Instagram y las métricas, y empezar a preguntarse qué carajos ha pasado con aquella gente que antes llenaba los Shock the World.

Porque esa gente no desapareció. Simplemente dejó de sentirse invitada a la fiesta.


6.27.2025

Audio-review DW-5600RL: El G-Shock original… de resina



En la numerosa familia de los G-Shock, tres relojes destacan por su fidelidad a la estética clásica: el nuevo DW-5000R de caja roscada de acero, el GW-M5610 con tecnología Tough Solar, y el más asequible DW-5600RL, que toma inspiración directa de los G-Shock ochenteros, pero con una filosofía más funcional. ¿Qué ventajas ofrece el DW-5600RL frente a sus hermanos solar y de acero? Más de las que parece:

Ligereza total: la resina al poder
El DW-5600RL apuesta por una caja completamente de resina, mucho más ligera que la estructura en acero del DW-5000R, que incluye componentes metálicos para mayor fidelidad estética. En la muñeca, esto se nota: el 5600RL es más cómodo para uso intensivo, ideal si quieres un G-Shock para el día a día sin sentir que llevas un bloque de acero.

Autonomía fiable y sencilla: 5 años sin preocupaciones
Mientras el GW-M5610 funciona con energía solar (lo que a veces implica estar atento a la carga si lo guardas mucho tiempo, y a su cuidado para que el sol no dañe su LCD), el DW-5600RL incorpora una pila CR2016 que dura hasta 5 años, con un consumo energético optimizado. Es una solución sencilla y fiable para quienes prefieren “ponérselo y olvidarse”.

Precio mucho más asequible
Aquí el DW-5600RL gana por goleada. Su precio es sensiblemente inferior al del DW-5000R, convirtiéndolo en una entrada perfecta al mundo G-Shock clásico sin arruinarte. Ideal para coleccionistas que buscan una pieza con ADN retro pero sin los sobrecostes del homenaje premium.

5.28.2025

Se cambia la fecha de lanzamiento de los Casio/Seiko


La espera para ver a Casio entrar oficialmente en el mundo de los relojes mecánicos ya tiene los días contados. Aunque los rumores iniciales apuntaban a junio, nuevas filtraciones sitúan el lanzamiento de los esperados Casio Edifice EFK-100 en agosto de 2025. Y no vienen solos: ya tenemos precios estimados para Europa y más detalles técnicos que confirman que esto va en serio.

Casio se pasa al movimiento mecánico (y lo hace con un NH35)
Uno de los datos más interesantes que han salido a la luz es que estos relojes llevarán el calibre Seiko NH35, un movimiento automático de fabricación japonesa muy valorado por su fiabilidad, bajo mantenimiento y facilidad de reparación. El NH35 tiene parada de segundero (hacking), carga manual y una reserva de marcha de unas 41 horas, características que lo hacen ideal tanto para novatos como para coleccionistas que buscan robustez sin complicaciones.

Detalles técnicos y diseño
La gama Casio EFK-100 incluirá cinco modelos distintos, todos con un diámetro de caja de 39 mm, lo que los convierte en una opción versátil para una amplia variedad de muñecas. Vendrán con cristal de zafiro en el frontal, y lo más llamativo: fondo de caja transparente en cristal mineral, dejando a la vista el movimiento NH35 en acción. Un guiño directo a los amantes de la relojería tradicional.

Entre los modelos ya conocidos están:

-EFK-100D-2A (esfera azul)
-EFK-100D-3A (verde)
-EFK-100D-7A (blanca)
-EFK-100CD-1A (Carbon Dial en negro)
-EFK-100XPB-1A (Full Carbon, completamente negro, gama alta)

Todos ellos tendrán una resistencia al agua de 10 bares (100 metros), lo cual es más que suficiente para el día a día e incluso para uso recreativo en agua.

¿Y los precios?
Aquí es donde Casio ha sorprendido. Los precios filtrados para Europa son los siguientes:

EFK-100XPB-1A Full Carbon: 449 €
EFK-100CD-1A Carbon Dial: 299 €

Modelos estándar (esfera azul, verde y blanca): 279 €

Aunque Casio aún no ha hecho un anuncio oficial, todo indica que la marca está decidida a abrir una nueva etapa en su historia con una propuesta mecánica seria, moderna y asequible.

¿Por qué es importante este cambio de filosofía?
Casio es sinónimo de precisión, durabilidad y relojes digitales icónicos. Verla dar el paso hacia la relojería mecánica —y hacerlo con un movimiento como el NH35— no es solo un experimento: es una declaración de intenciones. Con estos EFK-100, la marca japonesa podría estar apuntando a un nuevo público que quiere lo mejor de ambos mundos: el ADN Casio con alma automática.

5.02.2025

Casio le retira la electroluminiscencia a los G-Shock, para ponérsela a los Pro Trek

Casio deja atrás la Electroluminiscencia en G-Shock, y sin embargo la adopta (a su manera) en Pro Trek.

Durante décadas, la electroluminiscencia (EL) fue sinónimo de iluminación en relojes digitales Casio, especialmente en los icónicos G-Shock, cuyo famoso brillo verdoso se convirtió en parte de su identidad. Sin embargo, en una decisión que ha generado debate entre entusiastas y coleccionistas, Casio ha ido eliminando progresivamente esta tecnología de sus modelos G-Shock en favor de luces LED blancas, al tiempo que ha dado un sorprendente giro: llevar el concepto de iluminación "pasiva" a su línea Pro Trek.

¿Por qué Casio reemplazó la electroluminiscencia en los G-Shock?
La sustitución de EL por LED responde en parte a razones prácticas: los LEDs son más eficientes energéticamente, permiten mayor brillo puntual, y pueden integrarse fácilmente en diseños cada vez más complejos. Sin embargo, muchos usuarios consideran que se perdió el encanto y la uniformidad que ofrecía la retroiluminación EL, especialmente en modelos digitales puros. La luz LED, al iluminar solo desde un ángulo, puede dejar partes de la pantalla en sombra o hacerla menos legible en comparación.

La sorpresa: el regreso del “brillo”... en los Pro Trek

Curiosamente, mientras los G-Shock abandonan la electroluminiscencia, los nuevos Pro Trek PRW-35LD-5 y PRW-35TLD-7 presentan un enfoque completamente opuesto. Casio ha equipado estos modelos con pantallas LCD fosforescentes, que brillan en la oscuridad sin necesidad de activar ninguna luz de fondo.

Inspirados en la tecnología Neo-Brite introducida en 2023 con los PRW-61LD, estos relojes emplean una capa luminosa que absorbe luz durante el día y brilla por la noche, como lo haría una aguja o marcador analógico con Super-LumiNova. Pero en este caso, Casio ha logrado algo diferente: aplicar este tratamiento directamente en una pantalla digital LCD, algo extremadamente difícil por las limitaciones estructurales y ópticas de este tipo de display.

¿Cómo funciona este nuevo tipo de iluminación?
Según Casio, basta un minuto de exposición a una linterna de 200 lúmenes para garantizar una hora de visibilidad en la oscuridad. Esto representa una ventaja clara para actividades nocturnas como el alpinismo o ciclismo, donde detenerse para presionar un botón y activar la luz puede ser poco práctico. Este tipo de visibilidad constante es, de hecho, más parecida a lo que ofrecía la EL... pero sin necesidad de consumo energético alguno.

Comparativa: del LED al lume digital
Mientras los G-Shock modernos requieren pulsar un botón para encender un LED que ilumina parcialmente la pantalla por unos segundos, los Pro Trek PRW-35LD ("LD" de Lume Digital) simplemente brillan si han sido "cargados" con luz solar o artificial. Esta decisión parece alinearse con el ADN de la gama Pro Trek: eficiencia, tecnología ecológica (ambos modelos tienen cajas de resina biomasa), y utilidad en condiciones extremas.

¿Retroceso o innovación?
Aunque para algunos esto podría parecer un retroceso —volver a una tecnología tipo lume en lugar de usar luz artificial—, es todo lo contrario: Casio innova al adaptar una tecnología analógica a un contexto digital donde nunca antes se había aplicado con éxito. Si bien no se ha confirmado que el recubrimiento sea exactamente el mismo Neo-Brite de los modelos analógicos, todo apunta a una evolución significativa en ese sentido.


La decisión, por tanto, de Casio de retirar la electroluminiscencia de los G-Shock podría verse como una pérdida de identidad para algunos. Pero su apuesta por un tipo de iluminación pasiva en los Pro Trek no solo muestra la constante reinvención de la marca, sino que sugiere que la verdadera innovación a veces está en mirar hacia atrás para avanzar hacia adelante.

Mientras tanto, los fans de la EL tendrán que buscar modelos antiguos… o considerar cambiar de línea. Irónicamente, los nuevos campeones del brillo en la oscuridad no son los G-Shock, sino los Pro Trek, pensados para quienes realmente necesitan ver la hora cuando la noche cae en lo más alto de una montaña.




3.29.2025

¿Ha perdido el norte Casio con su nuevo Edifice EFK-100 mecánico?


En Casio dijeron que nunca fabricarían un smartwatch. Y lo fabricaron. Dijeron que nunca comercializarían un reloj mecánico. Y lo van a comercializar. ¿Es que se les va "la pinza", o qué carajos pasa aquí?

Y es que, cuando pensamos en Casio, lo primero que nos viene a la mente son sus icónicos relojes digitales, calculadoras y productos electrónicos. Desde los legendarios F-91 hasta los robustos G-Shock, Casio ha sido sinónimo de innovación en relojería digital y cuarzo. 


2.28.2025

Electromigración y su impacto en los relojes digitales antiguos


La electromigración es un fenómeno que afecta la integridad de los circuitos electrónicos a nivel microscópico. Se trata del movimiento de átomos dentro de un conductor debido al flujo de corriente eléctrica constante a través de él. Este efecto se vuelve más pronunciado en dispositivos que han operado durante largos períodos, como los relojes electrónicos, lo que puede generar fallos en su funcionamiento. 

En este post exploraremos la electromigración y cómo ha afectado a los relojes digitales antiguos, especialmente aquellos fabricados en las décadas de 1970 y 1980.


4.24.2024

Mis Casio "top five"

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Otra vez vuelvo a la carga dándole a la tecla un rato y esta vez con un tema que fue, es y será siempre controvertido: un top loquesea. Y eternamente será objeto de controversia porque cada usuario o coleccionista tendrá sus propios gustos, estilo de vida, opiniones y manera de ver las cosas que lo llevarán a tener su propia idiosincrasia y que su lista de favoritos sea tan particular como el mismo. Es por eso que esta selección de mis relojes Casio favoritos es mía y de nadie más. Habrá quien coincida con alguno, con suerte puede que con dos y, como norma general, seguramente, cualquiera que esté leyendo estas líneas no pondría en su lista ninguno de los modelos que he escogido.

He dicho "mis Casio favoritos". Igual esta no es la expresión más correcta ya que hay muchos modelos que me gustan más que los que aparecen en este listado. Aquí viene el quid de la cuestión y que nadie debe perder de vista mientras lee estas líneas. Tenemos que establecer algún tipo de criterio inicial y yo lo que he buscado es un mix de relojes prácticos, accesibles, con buena funcionalidad y sin renunciar a cierta estética. Es por tanto lo que considero un listado de relojes digitales Casio con una relación calidad/precio/prestaciones excelente. Una selección de relojes económicos que casan con la filosofía originaria de la marca y con mi visión pragmática de la vida. Busco funciones, diseño orientado a dicha funcionalidad y obvio en mayor o menor medida cuestiones de otra índole. Aquí no aparecerán relojes con sensores, ni de gama alta, ni exclusivos. Tampoco habrá Casio básicos tipo F-91W ya que, como he mencionado anteriormente, me gusta que ofrezcan bastantes prestaciones. Todos los relojes del listado son de mi propiedad. No incluiré ninguno que no tenga y que, por tanto, no tenga testado. Cualquier alternativa que mejore a estos pero que no esté en mi colección queda excluida.

7.18.2023

ZonaCasio estrena perfiles en redes sociales

ZonaCasio


A nuestro canal habitual de Telegram, Twitter y YouTube, se unirán también ahora Facebook (en ZonaCasioOficial) e Instagram (en ZonaCasio_Oficial). La razón de no estar en estas dos últimas de manera directa (aunque en cierta forma sí lo estábamos de forma un tanto "oficiosa", a través de otros perfiles, como LibroBolsillo), respondía simplemente a que el perfil de nombre ZonaCasio ya estaba ocupado. De hecho, ZonaCasio es tan famoso en sitios como Facebook, que su perfil está repetido numerosas veces a través de otras tantas páginas de lo más dispar, desde tiendas de ventas de relojes, coleccionistas, hasta esporádicos aficionados de Casio.

Pero con nuestro retorno hemos decidido tener presencia también allí, añadiendo el apelativo de "oficial" al nombre de ZonaCasio para que nuestros seguidores puedan diferenciarnos del resto de perfiles que tratan de imitar ser la página de ZonaCasio (o incluso pasar por ser la misma ZonaCasio). Ambos perfiles son muy nuevos (de hecho el de Facebook acabamos de inaugurarlo), por lo que no hay mucho material allí, pero si te gusta moverte por esos lugares, te invitamos a seguirnos en ellos.

6.21.2023

Sólo 700 ejemplares del elitista Frogman MRG-BF1000E-1A9 saldrán a la venta

ZonaCasio


A un precio que rondará los 5000 €, y con tecnología de correa de resina Dura Soft, con elementos reflectantes, sólo 700 unidades del exclusivo Frogman "reconvertido" a MR-G, el MRG-BF1000E-1A9, se pondrán a la venta en todo el mundo. Un objeto de deseo, por tanto, carne de especuladores y coleccionistas multimillonarios. Este modelo forma parte también de la serie especial que Casio está lanzando desde hace meses (con cuentagotas, eso sí) para celebrar el 30 aniversario de la submarca Frogman, que en este caso quiere rendir homenaje al DW-6300-1A, modelo en el cual se inspira.

Realizado en titanio, con tratamiento DLC para aumentar su resistencia, con trasera que incluye cristal de zafiro con todas las leyendas y grabados de su tecnología y construcción (incluyendo el famoso logotipo de la rana, por cierto), este modelo, aparte de ser un "diver" con todas las letras (200 metros de resistencia al agua certificados), incluye tecnología Tough-Solar, Multiband 6, Bluetooth, gráfico analógico de mareas (por medio de subesfera y manecilla, como buen analógico), y registro de actividad de inmersión (cuenta el tiempo que pasamos bajo el agua, siendo capaz de almacenar hasta 30 registros). En el pack de venta, como no podía ser menos dado su precio, se incluye un armis también en titanio, para que podamos cambiar de uno al otro, con un sistema de ajuste específico a la caja atornillado, típico de los modelos más elitistas de G-Shock (aunque antaño era utilizado por relojes de gamas más asequibles, pero esos eran otros tiempos).

Se pondrá a la venta a partir del 7 de julio en distribuidores autorizados muy, muy selectos.

10.20.2022

Primeras ediciones 40 Aniversario de G-Shock: Flare Red

Zona Casio


Tomando como base el MTG-B3000 y el GWG-2000, Casio ha realizado dos variantes específicas para el 40 Aniversario de G-Shock, la MTG-B3000FR-1A, y la GWG-2040FR-1A. Las dos toman su inspiración de las llamas solares, ofreciendo como elemento añadido zonas en su bisel que son fosforescentes (una muestra más del esfuerzo por ofrecer Casio acabados peculiares en sus relojes, dentro de su filosofía para la división de relojería CMF), creando así un producto muy llamativo. Estas variantes se denominan Flare Red, ya que también incorporan detalles en sus leyendas en color rojo.

El bisel se ha realizado mediante capas de resina y composite, mezclando fibra de carbono y, además, fibra de vidrio a la que se le ha incorporado en esta última el material fosforescente, creando así patrones aleatorios de tonalidades. Como el proceso varía según la mezcla, el patrón de color no es siempre el mismo, y puede variar en cada reloj. El GWG-2040FR, además, incorpora piezas de su bisel protector pintadas, que es el último paso de un proceso que incluye un pulido, un prensado a alta temperatura, y un moldeo para la aplicación de resina epoxy luminiscente.

9.24.2022

Nueva serie especial Ignite Red para G-Shock

Zona Casio


Compuesta por tres modelos (GA-100BNR-1AER -110 €-; GA-B2100BNR-1AER -150 €-; GA-700BNR-1AER -100 €-) y dos más que no llegarán a Europa (GA-2200BNR-1AER y GAS-100BNR-1AER), esta interesante serie se destaca por sus acentos en rojo intenso, en contraste con los fondos negros de display, esferas y cajas y correas.

Por desgracia, el modelo que a priori es muy interesante para aficionados (y sobre todo coleccionistas) de G-Shock, el GAS-100, no lo tendremos por el Viejo Continente, un modelo que es icónico en G-Shock y casi histórico -con el permiso, por supuesto, del G-100/G-101). En cuanto al GA-2200BNR, Casio se lo reserva únicamente para Estados Unidos, probablemente porque esta variante no ha tenido una gran repercusión por aquí (o al menos, no la que se esperaba, a pesar del empeño que han puesto en sitios como RelojesdeModa en publicitarlos), cosa que no ocurrió con el -a nuestro entender- superior en construcción al menos de los GA-2000.

9.20.2022

Elitista edición especial de G-Shock en colaboración con el dibujante español Javier Calleja

Zona Casio


Aunque por muy pocos sitios aparece, sí que creemos que merece una atención especial esta edición que G-Shock acaba de lanzar en colaboración con el dibujante español Javier Calleja. Nacido en Málaga en 1971, aunque os resulte extraño Calleja es un "archi-hiper-famosísimo" dibujante en Japón (bueno, en toda Asia). Para que os hagáis una idea, en marzo la famosa galería de arte Christie's vendió una de sus obras por -agarraos- la cifra de 1,14 millones de dólares. Su trabajo atrae a coleccionistas de todo el mundo, especialmente artistas como cantantes y DJs.

Aunque ha recorrido muchos países, la realidad es que su estudio se encuentra en España (sí, admito que yo también pensé que estaba afincado en Japón), aunque obviamente sus dibujos se exponen en las mejores y más elitistas galerías de todo el mundo: Nueva York, Londres...

8.27.2022

El decepcionante packaging de las ediciones europeas de "los Honey"

Difusiones Medias Unidas


Las fabulosas variantes Honey de G-Shock(GA-110SLC-9AER, DW-5600SLC-9ER, BA-110XSLC-9AER y BGD-565SLC-9ER) causaron una gran expectación desde el momento que salieron. Aquellas cajas brillantes con bonitos diseños en forma de panal, y las hexagonales cajas de plástico individuales para cada reloj que simulaban una celdilla de dichos panales de abeja enseguida cautivaron a coleccionistas.

Sin embargo, su salida de territorio chino (donde se comercializaba ese embalaje tan espectacular) ha venido rodeado de polémica. Porque para fuera de China -incluyendo, obviamente, territorio europeo- Casio ha cambiado el estuche del packaging y las mencionadas cajitas de plástico traslúcidas "en color miel", por una anodina, simplona y aburrida caja de cartón. Eso ha hecho que algún que otro coleccionista, aficionado y seguidor de G-Shock, se llevara las manos a la cabeza, otros han llegado incluso a insultar a Casio con todo tipo de descalificativos al encontrarse con semejante "percal" en las manos cuando se pusieron a descubrir sus anhelados relojes. Descalificaciones, insultos y todo tipo de enfados que, obviamente, no vamos a repetir aquí.

7.19.2022

Prueba (por fin) de un Updated y uno de los mejores G-Shock del mundo



El GW-M5610 de G-Shock siempre fue considerado por muchos como el mejor modelo digital old school de Casio casi desde su aparición en el mercado, incluyendo el que ofrece mejor precio y, a la vez, un módulo muy completo y cargado de funciones y tecnología. Esto incluye la multibanda y, por si fuera poco, la alimentación solar con tecnología Tough Solar.

Si ya este modelo era muy atractivo y resultaba enormemente interesante ya en sus variantes anteriores, tanto la GW-M5600 como la posterior GW-M5610, la actualización llevada a cabo con la incorporación de los nuevos módulos, provenientes -ahí es nada- de los B5000, esto es, las GW-M5610U o "Updates", ha supuesto un revulsivo más si cabe para estos relojes que heredan, en sus formas y su estética, a los originales DW-5000. De hecho, y de existir esas tecnologías por aquella época el DW-5000 habría incorporado un módulo más parecido a éste, y no el original a pilas.

7.14.2022

G-Shock lanza una nueva variante en colaboración con la NASA



Tras el éxito de sus primeros modelos que hacían honor a su reloj aprobado para misiones espaciales, ahora Casio ha decidido dar una nueva oportunidad a todos los aficionados que no pudieron conseguir los anteriores, lanzando una tercera versión. En esta ocasión el modelo elegido como base es el GW-M5610 (en las anteriores se usaron el DW-5600), en su nueva actualización Update, que llevará por nombre GW-M5610-NASA4. En lugar del color blanco del modelo de la colaboración anterior, que rendía homenaje a los trajes de los astronautas en el espacio, éste nos llega en el tono naranja, que es el color de los trajes que visten los astronautas durante el ascenso hasta alcanzar la órbita (o a donde vayan), y durante los descensos (es decir, la reentrada), conocidos en el argot con el curioso apelativo de "pumpkin suits" ("trajes calabaza") debido a eso precisamente, a su color.

Además, el frontal con la máscara en negro hace referencia a los cascos de los astronautas (en concreto, sus viseras), mientras que los detalles en azul hacen referencia a diferentes y pequeños elementos de los trajes que suelen ser azules.

7.06.2022

Prueba del G-Shock DW-5600GU "Universe"



Recientemente G-Shock lanzó la variante DW-5600GU-7ER de su digital estándar, esto es, la "G-Shock Universe" dedicada a los personajes de los modelos que se utilizaban (y aún se utilizan algunos de ellos, claro) en los Master of G. Se trata de un modelo muy curioso, simpático y resultón que nos ha parecido muy entretenido y agradable probar en profundidad.

Por supuesto, del DW-5600 ya poco queda por saber, y lo atractivo de este modelo se encuentra en su exterior, tanto en su bisel y correa, como en su carátula o máscara. No obstante llama la atención que aunque haya tantos elementos en él personalizados, no lo esté también su trasera, que es la típica y habitual de los DW-5600 excepto por el detalle de mencionar la edición especial, esto es, la "GU" (G-Shock Universe, DW-5600GU).

7.03.2022

"Shock Magazine" número 01, el primer magazine de G-Shock en USA



Para el otoño/invierno de 1997, G-Shock en Estados Unidos lanzaba una interesante publicación: el G-Shock Magazine, en su número 1, y que se ha convertido en todo un objeto de coleccionistas de la marca. Bajo el lema "A magazine for time", en sus diez páginas ofrecía información comercial y de lanzamientos que hoy puede resultarnos fácil de conseguir (entre otras cosas, gracias a esta misma página de Zona Casio, por ejemplo), pero que los jóvenes (y no tan jóvenes) de aquellos años, y aficionados en general a G-Shock, no les resultaba ni mucho menos fácil hacerse con ella.

La verdad es que este magazine está lleno de curiosidades. Fijaros, por ejemplo mencionan que Casio creó su primer G-Shock con estructura absorbente de impactos..., ¡en 1981! Obviamente, se trata de una errata muy rápido de comprobar en estos tiempos, pero que no lo era tanto en aquella época. Habla también de qué premisas debían cumplir aquellos primeros relojes: resistir un impacto de 32,803434 pies (9,998 metros, exactamente, es decir, los 10 metros ya conocidos por todos), resistir inmersiones de más de 656 pies (200 metros), y por ello "es utilizado por los Navy Seals", dicen. Por cierto, que de la pila de 10 años de duración no hablan (no olvideis que estamos ya en 1997, y el módulo de los 5600 originales había cambiado a una pila de menos duración hacía solo dos años atrás).

6.16.2022

El F-91 "versión exclusiva para Japón" que no tiene nada de exclusivo



¿Qué tiene de especial este Casio F-91 respecto a los otros, que acaba de ponerse a la venta en una popular tienda de Internet? Pues francamente, nada. Según pone en la descripción, como podéis ver, se trata de una unidad "JDM" (Japan Domestic Market), destinado -dicen- para ser vendida "sólo en Japón". El problema es que nada lo diferencia de cualquier otro que veáis por la web, o que tengáis en casa vosotros. Eso de "JDM" es tan intangible que cualquiera de nosotros podríamos decir que el nuestro también es "JDM", aunque lo hayamos comprado en el chiringuito de la esquina por 9 euros, o en Amazon por 5.

Como veis, a veces quien no corre vuela en estas cosas. Y eso sí claro, es un modelo destinado "a coleccionistas". Más bien, diríamos nosotros, "a pardillos", más que a coleccionistas.

4.20.2022

En nuestras manos... ¡el novísimo GA-B2100!



Hace poco tuvimos ocasión de mostraros con mucho detalle el GA-2100, gracias a la edición especial Delaossa (edición especial y numerada, por cierto), que G-Shock en España lanzó para contento y disfrute de todos los aficionados al rap, por supuesto también de los seguidores de Delaossa, y obviamente incluyendo entre sus potenciales clientes a coleccionistas o/y amantes del GA-2100, que son numerosos.

En lo personal el GA-2100 no nos motivaba demasiado, que es lo mismo que decir que tampoco nos importaba tenerlo en nuestras manos más tarde, más temprano, o no tenerlo nunca. Lógicamente es tanta la variedad de modelos -por fortuna, por cierto- que produce y lanza al mercado G-Shock como marca, que sería casi imposible, o realmente muy complicado, probarlos todos (a excepción, claro, que uno sea parte de la propia Casio).

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