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8.08.2026

G-Shock: de reloj indestructible a espectáculo indestructible

Hubo un tiempo en el que comprar un G-Shock era una decisión bastante sencilla. Uno quería un reloj que aguantara golpes, caídas, agua, polvo y el trato que probablemente acabaría con cualquier reloj convencional. Casio ponía la tecnología y el consumidor ponía el maltrato.

Hoy la cosa es bastante más complicada.

Porque G-Shock ya no vende únicamente relojes resistentes. Vende una identidad, una estética, una comunidad, colaboraciones, ediciones limitadas, materiales exóticos, celebrities, coleccionismo y, sobre todo, una marca capaz de convertir un reloj digital de resina en un objeto cuyo precio puede multiplicar varias veces el de un Casio convencional.

Y quizá por eso habría que empezar a llamarlo G-Show.

No porque los G-Shock hayan dejado de ser buenos relojes. Algunos siguen siendo auténticas máquinas. Sino porque alrededor de ellos se ha construido un espectáculo comercial extraordinariamente eficaz.

El G-Shock original tenía una idea bastante más sencilla
Cuando Casio presentó el primer G-Shock, el DW-5000C, en 1983, la filosofía era casi de ingeniería militar: ¿cómo hacemos un reloj que no se rompa?

La solución de Kikuo Ibe y su equipo no consistió simplemente en fabricar una caja de acero cada vez más gruesa.

El concepto era mucho más inteligente: proteger el módulo mediante una estructura que absorbiera los impactos. La caja interior metálica, la tapa trasera de acero y la envolvente de resina trabajaban juntas para mantener el mecanismo aislado.

Y ahí aparece una de las grandes ironías de la historia del G-Shock: la resina no convirtió al reloj en un producto barato porque fuese una solución de compromiso; formaba parte precisamente de la solución técnica.

La resina podía absorber impactos, era ligera, podía moldearse con formas complejas y permitía fabricar grandes cantidades de piezas de manera muy eficiente.

El acero, mientras tanto, seguía teniendo sus ventajas: dureza superficial, resistencia al desgaste y una sensación de construcción que ningún plástico puede reproducir completamente.

Por tanto, no es correcto decir que "el plástico es más resistente que el acero". Es otra cosa. El acero es más duro. La resina puede ser más adecuada para absorber determinados impactos.

Y esa diferencia es fundamental.

Entonces llegó el fenómeno G-Shock
Durante sus primeros años, G-Shock era fundamentalmente una solución técnica a un desafío real. Pero en los años noventa sucedió algo extraordinariamente importante: el reloj empezó a convertirse en cultura.

La estética de los G-Shock encajó perfectamente con determinadas escenas musicales y urbanas, especialmente con el hip-hop. El reloj dejó de ser solamente aquello que llevabas porque necesitabas un reloj resistente. Empezaste a llevarlo porque decía algo de ti. Y ahí el negocio dio un giro radical.

Porque cuando un producto se convierte en símbolo cultural, el precio deja de guardar una relación directa con su coste de fabricación. Un bolígrafo puede costar unos céntimos y venderse por cientos de euros si lleva determinado nombre. Una camiseta puede costar muy poco fabricarla y convertirse en objeto de culto.

Y un reloj digital de resina puede convertirse en un G-Shock. La diferencia no está necesariamente en el material, está en lo que representa.

El curioso caso del reloj de plástico cada vez más caro
Aquí es donde aparece una paradoja fascinante; durante años, el G-Shock fue asociado precisamente a esa combinación: electrónica + resina + resistencia + precio razonable.

Pero conforme la marca ganó prestigio, el precio comenzó a despegarse progresivamente de esa ecuación. Y no necesariamente porque fabricar el reloj se hubiese vuelto proporcionalmente más caro.

Es importante aclararlo: desarrollar un nuevo módulo, crear moldes, realizar ensayos, diseñar una construcción más compleja, incorporar sensores, Bluetooth, GPS, Tough Solar o nuevas tecnologías sí cuesta dinero. Una edición limitada también puede tener costes de desarrollo y producción diferentes.

Pero existe una diferencia enorme entre el coste de fabricar un producto y el precio que el mercado está dispuesto a pagar por él. Y G-Shock descubrió que el mercado estaba dispuesto a pagar mucho más de lo que costaba en realidad el reloj.

Muchísimo.

La resina es barata. El G-Shock no tiene por qué serlo
Esta es probablemente la parte que más chirría cuando observamos la evolución de la marca. Una caja de resina inyectada puede ser extraordinariamente barata de producir a gran escala una vez amortizados los moldes y los costes de desarrollo.

Eso no significa que un G-Shock sea barato de fabricar en su totalidad, claro, pero sí significa algo importante: el precio final no puede explicarse simplemente diciendo "es que lleva materiales caros".

De hecho, en determinados modelos ocurre exactamente lo contrario: puedes encontrarte un reloj con una enorme cantidad de resina y un módulo digital relativamente sencillo que cuesta varias veces lo que otro Casio también digital, también de resina y con una electrónica comparable.

¿Qué estás pagando entonces? La respuesta es incómoda: estás pagando G-Shock. Y no lo digo necesariamente como algo negativo. Las marcas tienen derecho a cobrar por su diseño, investigación, distribución, marketing, prestigio y posicionamiento.

Pero conviene reconocerlo.

De "reloj indestructible" a "objeto de coleccionismo"
Aquí está probablemente la transformación más importante. El G-Shock original necesitaba convencerte de algo básico y simple: de que no se iba a romper.

El G-Shock moderno intenta convencerte de muchas más cosas:

→de que es exclusivo.
→de que es una edición especial.
→de que es una colaboración.
→de que tiene un material diferente, con otro color, con otro acabado.
→de que lo llevan determinados artistas.
→de que hay pocas unidades.
→de que sólo se va a fabricar esa variante por determinado tiempo.
→de que es una buena pieza para coleccionar.

Es decir, el producto ha pasado de vender principalmente prestaciones a vender también pertenencia. Y eso es una estrategia comercial potentísima, porque un reloj funcional tiene un límite: si solamente necesitas saber la hora, un Casio de 20 euros puede solucionar el problema perfectamente. Pero si quieres ese G-Shock, ya no estás comprando simplemente la hora, estás comprando el G-Shock como marca, concepto e historia. Y contra eso no puede competir ninguna hoja de especificaciones.

La paradoja de Casio
Y aquí encontramos una de las contradicciones más interesantes de la historia reciente de Casio. La empresa construyó una parte enorme de su reputación gracias a productos extraordinariamente accesibles: relojes digitales sencillos, fiables, resistentes y asequibles.

Aquella filosofía tenía algo revolucionario: hacer tecnología útil para prácticamente cualquier persona, independientemente de su poder económico.

Pero décadas después, la misma marca pasa a presentar relojes de miles de euros, y aquí es donde uno puede preguntarse: "¿qué ha cambiado?". Porque la tecnología digital que permitió fabricar relojes extraordinariamente baratos no ha desaparecido, la electrónica no se ha convertido mágicamente en oro, la resina tampoco se ha convertido en platino. Lo que ha cambiado fundamentalmente es el posicionamiento del producto.

Y cuanto más caro, más "G" parece
Hay algo casi cómico en esta evolución: el G-Shock nació como una especie de reloj utilitario radical.

Ahora podemos encontrar G-Shock con cajas metálicas, titanio, tratamientos especiales, acabados sofisticados, movimientos analógicos de mayor complejidad y versiones de precios que hace unas décadas habrían resultado absurdas para la propia imagen de la marca.

Y aquí aparece otra paradoja: cuanto más se aleja un G-Shock de aquel reloj barato, digital y de resina que conquistó las calles, más sofisticado parece ser considerado por la propia industria. Es como si el éxito hubiese terminado convirtiendo la sencillez original en algo que necesitara ser superado.

Primero fue el "mira qué bien funciona y cómo lo aguanta todo por 20 euros".

Después llegó el "mira cuánto podemos hacerte pagar por él y encima sales contento".

El verdadero golpe no lo recibe el reloj
Y quizá ahí esté la genialidad del modelo de negocio. El G-Shock puede recibir golpes, pero la marca, no. Porque cuando una empresa consigue convertir un producto en símbolo, puede aumentar el precio hasta límites absurdos sin necesidad de aumentar proporcionalmente el coste material, porque su consumidor no está comparando únicamente "acero frente a resina", está comparando "Casio frente a G-Shock".

Y eso cambia absolutamente todo.

Por eso un consumidor puede mirar un reloj de Skmei de 15 euros y decir: "Tiene alarma, cronómetro, calendario, luz, resistencia al agua y una pila que dura años".

Y tener razón.

Pero el propietario de un G-Shock suele responder: "Sí, pero no es un G-Shock".

Y también tiene razón. Es en esa pequeña pero vital diferencia donde está el auténtico negocio.

¿Entonces G-Shock es humo?
No. Y sería injusto decirlo. El problema aparece cuando confundimos valor técnico con valor de marca.

Un G-Shock puede tener un magnífico diseño de protección, una construcción muy estudiada, controles de calidad exigentes y una historia tecnológica real detrás. Pero eso no significa que cada euro adicional que pagamos corresponda a un euro adicional de ingeniería.

En determinados productos, una parte creciente del precio responde a algo mucho más intangible: marca + diseño + exclusividad + marketing + deseo.

Y eso no es patrimonio exclusivo de Casio. Lo hacen prácticamente todas las marcas que han conseguido convertirse en símbolos.

Pero en G-Shock resulta especialmente llamativo porque la marca nació precisamente como la antítesis de todo eso. Nació para solucionar un problema, y para hacerle frente a todo eso que hoy se ha convertido en parte de su identidad.

Y aquí aparece el "G-Show"
Por eso la broma tiene más recorrido del que parece. G-Shock describe el reloj, pero G-Show describe todo lo que se ha construido alrededor: las colaboraciones, el precio inflado, las ediciones limitadas, las fiestas de lanzamientos, las celebridades, los influencers, las cajas especiales, los materiales exóticos, el coleccionismo, las campañas publicitarias, los modelos que desaparecen rápidamente del mercado... Y, por supuesto, los seguidores que parecen defender la marca como si estuvieran defendiendo a su propio equipo de fútbol o a un partido político. 

La imagen que veis es casi una caricatura perfecta del fenómeno: alguien escribiendo simplemente "Casio ❤️❤️❤️❤️❤️❤️", mientras su foto de perfil convierte el comentario en una especie de documento sociológico involuntariamente maravilloso que retrata perfectamente a ese tipo de aficionados de "G-Show".

Ahí ya no estamos hablando de prestaciones. Estamos hablando de tribu.

El mayor éxito de G-Shock
Y quizá haya que reconocerle a Casio algo incluso aunque seamos críticos con la estrategia: han conseguido algo que muy pocas marcas de relojes han logrado. Han conseguido que una generación de consumidores pueda sentir por un reloj digital de cuarzo una vinculación emocional comparable a la que otros sienten por relojes mecánicos de lujo.

Eso es extraordinario. Pero hay un gran problema: al contrario de las marcas que sí nacieron como relojes de lujo, G-Shock nació precisamente para combatir eso. Y otro gran problema es que esa misma capacidad puede convertirse en una trampa.

Porque cuando una marca descubre que puede venderte un producto por lo que significa, y no solamente por lo que cuesta fabricarlo, aparece una tentación evidente: seguir subiendo hasta el infinito.

Y entonces surge la pregunta incómoda que los seguidores de G-Show temen siempre hacerse: ¿hasta dónde puede alejarse G-Shock de aquel reloj humilde, resistente y relativamente asequible antes de convertirse en otra cosa?

Porque quizá el mayor peligro para G-Shock no sea que los chinos fabriquen relojes digitales casi iguales y mucho más baratos. Quizá sea que G-Shock olvide por qué aquellos relojes baratos se hicieron famosos en primer lugar.

Del "indestructible" al "incuestionable"
Y aquí cierro con una paradoja que me parece incluso más interesante que la del plástico: el primer G-Shock tenía que demostrar que era indestructible.

El G-Shock moderno ya no necesita demostrarlo tanto.

Su mayor logro ha sido conseguir algo mucho más difícil: que algunos consumidores y aficionados consideren incuestionable el precio que Casio decide ponerle. Y eso sí que es una tecnología verdaderamente avanzada, mucho más que la electrónica, que el Tough Solar, que el Bluetooth y que el carbono:

El marketing.

Eso ya es otra cosa. Eso es cuento, otra fachada, puro engaño. Puro G-Show. 



8.03.2026

Sanda 6368, el LCA arábigo

El SANDA 6368 es bastante curioso porque mezcla una lectura analógica muy peculiar con un módulo digital, y además tiene una estética muy marcada.

El SANDA 6368 apuesta por una caja de formas cuadradas y contundentes, fabricada en resina transparente tintada, que en algunas bastantes deja ver parte de la estructura interior. La combinación con la correa de resina hace que tenga un aspecto tremendamente llamativo y deportivo.

Lo más interesante está en el display: incorpora una doble indicación analógico-digital, pero aquí la parte analógica no utiliza las típicas agujas convencionales. La hora se representa mediante grandes números arábigos dispuestos alrededor de un dial circular, con una pequeña indicación central que permite interpretar la posición correspondiente. Es una solución bastante original y le da un aire casi de instrumento electrónico de control.

A la derecha aparece la pantalla digital, que muestra la hora en formato numérico, mientras que en la zona inferior se encuentran las indicaciones de día de la semana y fecha. El conjunto está protegido visualmente por un frontal negro de alto contraste, sobre el que se han dispuesto también las leyendas de las distintas funciones.

Y aquí viene lo más llamativo: el LCA. El display combina Liquid Crystal Analog, es decir, una representación analógica mediante cristal líquido, con la información digital convencional. En lugar de tener unas agujas físicas moviéndose sobre una esfera, es el propio LCD el que genera esa apariencia analógica. Es una solución muy de reloj digital moderno, pero aplicada de una manera bastante poco habitual.

El módulo incorpora además cronómetro, alarma, calendario e iluminación, y la caja declara una resistencia al agua de 50 metros. Las fichas comerciales del 6368 lo describen precisamente como un reloj electrónico multifunción con calendario y funciones deportivas. 

Los cuatro pulsadores laterales, dos a cada lado, están sobredimensionados y sobresalen claramente de la caja, reforzando ese aspecto de instrumento deportivo. La correa, también de resina, presenta una textura interior de panal o nido de abeja, presumiblemente para mejorar la ventilación y reducir el contacto continuo de la piel con la superficie.

En conjunto, el 6368 es uno de esos relojes chinos que no intenta parecer discreto precisamente: caja transparente, enormes pulsadores y una pantalla que se atreve a representar las agujas mediante LCD. Un diseño bastante más imaginativo que el típico digital rectangular de cinco euros. 

Y una puntualización importante: yo lo describiría como “analógico mediante LCD” o “LCA”, antes que simplemente “analógico-digital”, porque ahí está precisamente la gracia del reloj: esas agujas no existen físicamente; son segmentos de cristal líquido que simulan una esfera analógica.



7.25.2026

¿Qué tiene el Casio A140 para costar 80 euros?

Todos sabemos que "vidrio" significa que es de cristal (mineral, zafiro, etc.).

Resina, sin embargo, significa plástico (normalmente acrílico o un policarbonato transparente).

Así que "vidrio de resina" es un oxímoron: o es vidrio o es resina, pero no ambas cosas a la vez. Sería mucho más correcto decir simplemente "cristal acrílico", "cristal de resina" o, mejor aún, "plástico transparente de resina". Llamarlo "vidrio" induce a pensar que es un cristal mineral cuando no lo es.

Y luego está el precio. Ese Casio A140WE-2A cuesta 79,90 €, cuando técnicamente ofrece muy poco:

- Caja de resina (plástico).
- Cristal acrílico (plástico).
- Resistencia al agua básica.
- Módulo muy sencillo.

Es decir:
- Sin cristal mineral.
- Sin caja metálica (ni siquiera el más cutre zamak).
- Sin Tough Solar.
- Sin radiocontrol.
- Sin Bluetooth.

... sin temporizador, sin calendario automático...

O sea, pagas principalmente por el diseño retro, el acabado del brazalete y, sobre todo, la marca Casio.

Hace diez o quince años un reloj con esas características costaba 25 o 30 €. Hoy se acerca a los 80 €, lo que hace que mucha gente tenga la obvia impresión: el precio ya no guarda una relación evidente con los materiales, con las funciones, ni con la construcción. Sólo con la estética.

De hecho, es curioso que en la propia página oficial destaquen como grandes virtudes cosas como "batería de larga duración", "correa autoajustable" o "resistente al agua", características que hace años se daban por supuestas incluso en relojes bastante más baratos.

Y es que una cosa es que un producto tenga un precio elevado por su diseño o por el valor de la marca, y otra distinta es presentar un plástico como si fuera "vidrio". Esa terminología, cuanto menos, resulta confusa y da una impresión bastante poco transparente.


12.02.2025

Casio, condenada en España por abuso de posición dominante

La reciente sentencia que condena a Casio España por la ruptura ilícita de su relación comercial con Banofi -empresa valenciana que se dedicaba a la distribución de calculadoras- no es solo un ajuste de cuentas entre dos empresas. Es un espejo incómodo que muestra la asimetría de poder en el sector, el abuso de posición dominante y, sobre todo, el deterioro estructural que la marca japonesa lleva arrastrando por la presión de la competencia china en electrónica.

Durante veinte años, Banofi distribuyó productos Casio de forma continuada. Dos décadas no son un simple acuerdo comercial: generan especialización, inversiones específicas, confianza legítima y un posicionamiento en el mercado construido conjuntamente. En el mundo empresarial, una relación tan prolongada no se rompe de un día para otro sin consecuencias. Por eso la sentencia recalca que la ruptura sin un preaviso adecuado merece reproche jurídico: Casio no podía cortar la relación de manera abrupta sin incurrir en responsabilidad.

Un abuso difícil de justificar

El punto más delicado del caso es uno que ningún fabricante de prestigio quiere ver expuesto: mientras decía a Banofi que no había producto disponible, Casio sí suministraba mercancía a otros distribuidores. Esta conducta evidencia una gestión opaca, discriminatoria y contraria a la mínima lealtad comercial exigible. La sentencia lo califica como una actuación ilícita, y lo es por una razón simple: cuando una marca controla el acceso al producto, controla también quién vive y quién muere en el mercado.

Que una empresa del tamaño de Casio utilice su posición para favorecer a unos distribuidores y desahuciar a otros no es solo un conflicto contractual; es un síntoma claro de un fabricante que intenta reorganizar su red comercial de manera precipitada, probablemente arrastrado por tensiones internas.

Un sector que ya no es el de antes: el asedio de la competencia china

El trasfondo que explica este comportamiento es evidente. La electrónica de consumo ya no es el territorio cómodo que Casio dominó durante décadas. Los fabricantes chinos, con costes de producción mucho menores y una capacidad de innovación tremendamente rápida, han puesto a marcas japonesas tradicionales contra las cuerdas.

En relojería digital, instrumentos electrónicos y pequeños gadgets, Casio ha visto cómo su nicho se estrecha año tras año. La respuesta habitual de las grandes marcas en situaciones de debilidad es reorganizar canales, recortar distribuidores y concentrarse en quienes les resultan más rentables. Pero cuando esa reorganización se hace sin transparencia, discriminando a socios históricos y sin asumir las consecuencias de la ruptura, el daño se multiplica.

La sentencia, en este sentido, no solo protege a Banofi: lanza un aviso a todo el sector. El tejido de pequeñas empresas distribuidoras, que vive precisamente de relaciones estables y de la confianza con los fabricantes, no puede quedar a merced de decisiones unilaterales tomadas desde una torre de cristal.

¿Una indemnización insuficiente?
Aunque el fallo reconoce la ilicitud, la indemnización de 20.000 euros se queda corta para la magnitud del daño. Banofi perdió una línea de negocio completa, tuvo que despedir trabajadores y vio desaparecer de golpe el 66% de su facturación. La propia sentencia reconoce que Casio actuó de forma desleal, pero aun así limita el daño al período de preaviso incumplido. Es una contradicción difícil de pasar por alto: si la conducta es ilícita, el daño va más allá del simple calendario.

Tampoco se indemnizan las inversiones hechas en previsión de continuidad, ni los costes de despidos, ni el valor del negocio perdido. Es un reconocimiento parcial de una lesión que fue total.

El silencio como estrategia
La negativa a publicar la sentencia, alegando el tiempo transcurrido, elimina parte del efecto disuasorio. La publicidad de las resoluciones no es un castigo mediático: es un mecanismo para que el mercado aprenda qué prácticas son inaceptables y cuáles ponen en riesgo la competencia leal.

Casio ha perdido un caso judicial, pero lo que realmente queda expuesto es su fragilidad estratégica. A medida que la competencia china sigue creciendo, las marcas tradicionales no pueden permitirse decisiones opacas ni rupturas arbitrarias con quienes han sostenido su red comercial durante muchas décadas, pilares fundamentales que ayudaron a crear ese prestigio a la marca.

Este caso es una advertencia para todos: la confianza se construye con años y puede romperse en un instante. En un mercado tan competitivo, la lealtad empresarial ya no es solo una cuestión ética; es un activo que ninguna marca en declive debería desperdiciar.



10.30.2025

Llegan las novedades para la próxima temporada de Casio

Nuevas variantes y modelos de Casio: 
- Edifice EFV-610DE (armis)
- Edifice EFV-610EL (correa)
- Edifice EFV-C120 (ana-digis)
- Casio LTP-1303
- Casio LX-800
- Casio MTP-130
- Casio MTP-1381
- Casio MTP-B185 (analógicos de diseño cuadrado) 
- Casio MTP-E510
- Casio MTP-M306 (también diseño cuadrado con subesferas calendario) 
- Casio MTP-M307 (analógicos de diseño cuadrado con colores en contraste) 
- Casio MTS-115 (analógicos con cristal de zafiro) 
- ProTrek PRW-61LD-3E (nueva variante del modelo con esfera luminiscente, ahora en color OD y correa de resina) 
- ProTrek PRG-340L-5ER (nueva variante con correa de cuero) 
- Edifice ECB-2200RC edición WINDFLOW
- Edifice EFV-650L
- G-Shock GMD-B300 para su línea femenina S Series
- Casio LTP-B170
- Casio MRW-230 para su línea Standard (antes Collection)
- Casio MTD-125D
- Casio MTP-E735


1.16.2024

Ya tienes a tu disposición el calendario meteorológico 2024

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Como cada año, tratamos de ofreceros algunos recursos sobre las efemérides y fenómenos varios que pueden ser de interés y que acontecerán en el año que acabamos de estrenar. A este respecto, hace pocos días la Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET) ha publicado su Calendario Meteorológico 2024, que se puede obtener gratuitamente en formato pdf (y también se puede adquirir en papel a un precio de 6 €, por cierto).

El calendario es muy completo, son nada menos que 342 páginas que incluyen datos de fases lunares, horarios solares, datos astronómicos de lo más variado, radiación solar y sus medias, y un sin fin de materias. Muy interesante y enormemente recomendable es también la sección de colaboraciones, con trabajos y artículos muy ricos y elaborados -además de interesantes- sobre la luna, medio ambiente, naturaleza, investigación...

1.12.2024

Nuevos divers para Casio Collection

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Próximamente llegarán a Casio unos nuevos modelos para su línea Collection, de marcada estética diver y con bisel de notables dimensiones y en un llamativo tono negro. Además, uno de ellos nos viene con el famoso color tiffany que tanto revuelo ha levantado, y tantos admiradores ha cosechado. Éste será en concreto el MTD-125D-2A2V, al que se unen el MTD-125D-2A1V en un precioso azul marino con bisel de fondo de metal en ese tono, así como una variante similar pero en verde (MTD-125D-3AV), y finalmente un modelo de fondo amarillo, el MTD-125D-9AV.

Son todos ellos relojes de una estupenda visibilidad, con caja de acero y cristal mineral, que ofrecen ventana calendario y una resistencia al agua de 100 metros. No os podemos adelantar el precio, pero deberían rondar los 80 € habida cuenta de lo que cuestan modelos similares, aunque con este vaivén de precios en Europa nunca se sabe. Estarán en la calle durante el próximo mes de febrero.

12.24.2023

Comparativa chula y sabrosa: A100 frente al A120

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El Casio A100 fue, durante bastante tiempo y hasta la aparición del Casio A1100, el principal protagonista de la nueva y tan atrayente línea Vintage de Casio. Era la primera vez que en Vintage rendirían homenaje a uno de sus modelos setenteros, el nada menos que F-100 de 1978. Del Casio F-100 ya hemos hablado largo y tendido en esta publicación, así que no nos extenderemos en repetir su interesante y ajetreada historia. Baste recordar nada más que, si bien el original era de caja de resina con refuerzo de acero en el interior, su interpretación en el A100 se quedó en una caja íntegramente de resina y con cromado exterior, que ciertamente resultaba muy seductor para el público al que Casio quiere apuntar en Vintage, pero un poco alejado del modelo que los antiguos aficionados a Casio tenían en mente. Les queda pendiente a los nipones, por tanto, lanzar una variante que sí posea caja de resina negra (y correa negra también de ese material acompañando, claro).

Pero dicho esto, la verdad es que el A100 nos retrotrae a aquella segunda época de los setenta, a las puertas de la nueva década "prodigiosa" y, sobre todo, prometedora de los ochenta. Y precisamente a los ochenta es a donde apunta la segunda variante que Casio ha realizado de este módulo, rediseñándolo para un bonito y llamativo Casio A120.

12.14.2023

Nuevos Casio LA700 para Vintage

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La línea Vintage de Casio ya había estrenado hace unos años los nuevos A171, abriendo con ellos la gama denominada Vintage Round (modelos de caja redonda). Ahora, dos años después de ellos, enriquece esta gama con un nuevo modelo de reloj destinados (muchos más que aquellos) al público femenino. Se trata de los LA700, que llegan en tres variantes: el LA700WE-4A, plateado y con máscara en tonos rosa (44,90 €); el LA700WE-7A, con máscara también plateada (44,90 €) y el dorado LA700WEG-9A que, como es habitual en Casio, será el más caro (64,90 €).

Estos modelos, en realidad, están basados en el LA670, con quienes comparten módulo. Se trata por tanto de relojes "pequeñitos" con un display "pequeñito" que no está mal, la verdad, y el cual realmente ofrece más función que los típicos basados en el F-91; concretamente tendremos cronógrafo de 1 hora, temporizadores pre-configurados hasta los 30 minutos (siete en total), y alarma con señal horaria. Además de calendario. Eso sí, carecen de iluminación y su pila, al tener que ser tan minúscula, aporta una autonomía de sólo 2 años.

12.08.2023

Casio WS-1500: el reloj perfecto fuera de su tiempo

ZonaCasio


Justo por estas fechas, es decir el mes de diciembre, pero del año pasado (2022), Casio comenzaba a comercializar oficialmente su nuevo modelo de la también nueva línea WS (relojes deportivos, que sustituye a la antigua OutGear), denominado WS-1500. Lo hacía inicialmente con tres variantes, la estándar (WS1500H-1AV), la azul (WS1500H-2AV), y una tercera que no llegaría a Europa, la marrón WS1500H-5AV, que sustituía los habituales colores verde OD militares, por el color de aventura y de camuflaje "secundario", el marrón tostado oscuro, denominado en el argot "field".

Este modelo estrenaba muchas cosas, aunque ciertamente era de la gama WS y bebía mucho de los WS-1200 y WSC-1250, innovaba presentando por primera vez un reloj LCA independiente, sustituyendo a los habituales relojes de agujas físicas (combi o ana-digi) de los antiguos OutGear. Ya en los mencionados 1200 y 1250 Casio nos dejaba claro que había "cambiado el chip", ofreciéndonos por fin un formato íntegramente digital en un reloj de esta gama, algo inédito hasta entonces.

12.04.2023

El modelo conmemorativo de los 50 años de Casiotron llegará en febrero

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El nuevo modelo Casio TRN-50, que será un reloj conmemorativo para el 50 aniversario de Casiotron, tiene prevista su llegada al mercado para finales de febrero. Inspirado en el Casiotron QW02-15S lanzdo en Japón en el año 1974, costará unos 500 € y estará limitado a 4000 unidades. Incorpora Bluetooth, Tough Solar, y radiocontrol. Su diseño es una copia del original, pero con la tecnología actual.

Este modelo fue el primero en incorporar un calendario electrónico automático, llegará a Europa en una edición limitada réplica del original, que incluirá detalles como el logo y denominación de Casiotron, bisel con diseño de dientes de sierra, y el característico emblema del triángulo (inspirado en el edificio de la central de Casio en Tokio).

12.02.2023

Se nos viene el 50 Aniversario de Casio en relojería

ZonaCasio


El próximo año 2024 se cumplen los 50 años de la llegada de Casio a la relojería. Hasta entonces, este fabricante se había centrado principalmente en el sector de las calculadoras, para negocios primero, y luego especializándose en calculadoras de consumo. Su primera calculadora, la Casio Mini (cuyo 50 aniversario fue hace dos años, por cierto), llevó al mundo personal y de bolsillo las operaciones de cálculo, hasta entonces algo inédito, puesto que las calculadoras solían ser de escritorio.

Haciendo alianza con proveedores y logrando reunir a jóvenes y talentosos ingenieros, la Casio Mini consiguió barrer a muchos de los competidores que, a igualdad de funciones, no podían competir en precio con las fabricadas por Casio.

11.14.2023

Prueba: Casio WS-1400. Por si quieres cronos de sobra

ZonaCasio


Los "Lap Memory" llevan mucho tiempo entre nosotros. Eran los relojes deportivos cuando comenzó a ponerse de moda "el footing" por allá los años ochenta, y cuyos primeros representantes los encontramos en los Lap Memory 30 (SDB-30), o en modelos con aquella simpática animación con el muñequito (JC-21, JC-50...), que aunque cercanos, bien es cierto que pertenecían a una línea similar a las de los Lap Memory, sin ser expresamente esa: la de los Race Runner o Jog & Walk, estos últimos más recientes al incluir ya tecnología Illuminator.

Como veis, primero para el footing, luego para el running, luego para quemar calorías, Casio iba variando dependiendo de la época y las modas, según las tendencias del momento. En estos últimos tiempos les ha dado por la necesidad de caminar, así que ahora están englobados dentro de las líneas G-Squad en G-Shock, y Step Tracker en Collection, con representantes como los WS-2100 o LWS-2000.

10.29.2023

Prueba: Casio LF-20, mala jugada para los especuladores

ZonaCasio


Los Casio AE-8, AE-9, AE-10, AE-11, AE-12, AE-20, AE-21, AE-22, AE-54... Son modelos de los años ochenta cuyos precios en el mercado de segunda mano no ha dejado de incrementarse. Tanto es así que, por uno en estado nuevo o bien cuidado, pueden pedirte desde doscientos euros hasta quinientos... Teniendo en cuenta que en su día esos relojes no habrían pasado de los veinte o treinta euros, no es mal negocio, desde luego -para el especulador, claro-.

Esto es debido a que Casio con los LCA no se prodigaba mucho, uno de los últimos exponentes de este tipo de formatos (reloj analógico en un display digital) fue el LF-02, de aquella extinta y rara línea de modelos ultraplanos denominada Film Watch (en referencia a que eran delgaditos como un perfil de film), aparecidos justo en el año 2000. Como estreno de siglo no estaban mal.

10.12.2023

Así es como puedes obtener un calendario concordante



Si tienes un reloj de Casio antiguo al que ya le haya caducado el calendario, seguramente que hayas oído hablar de las "fechas concordantes", es decir, un año en donde todos sus días de la semana coincidan, con el fin de que puedas poner en tu reloj y así te ofrezca la fecha correctamente.

El recurso nemotécnico (o realmente explicación de la duración de estos ciclos de repetición del año) para que nadie se olvide más de cómo ajustar su Casio para que nos acierte el día tanto del mes como de la semana al que estamos, cuando tenemos un calendario que no puede ajustarse en el año real en el que nos encontramos:

1)- ¿Cuántos días tiene una semana? 7, ¿no? Pues entonces cada 7 años, día 1 de enero debería ser lunes (o el día de la semana que sea) y el resto del año, igual.

9.20.2023

Más arcoiris para G-Shock

ZonaCasio


Acaba de filtrarse otro nuevo modelo futuro de G-Shock, se trata de un MT-G (MTG-B2000), que lleva el apelativo de "City Illumination" debido a su combinación de colores que dicen inspirarse en la iluminación de las ciudades (iluminación nocturna, se sobreentiende).

Esos tonos los han conseguido en Casio de varias formas: una, con depósito de color por PVD, la otra por impregnación de tinta, y finalmente los laterales por capas hechas con fibra de vidrio coloreadas, colocadas una encima de otra hasta el perfil de la caja. El bisel, además, posee un acabado con efecto "rainbow" realizado en IP (deposición iónica).

9.16.2023

Casio llama a la nostalgia para este otoño

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Casio lanzará nuevas variantes de dos de sus Collection más representativos, por una parte el unisex A168, y por la otra el modelo para señoras LA670. Lo hará con un total de cinco versiones diferentes, la mayoría de ellas con tonos apagados que tratan de evocar la nostalgia, "la tranquilidad" -en palabras de la propia Casio- y la melancolía. Todo ello mezclado con tintas de un reloj clásico urbano de diseño retro u old-school.

En su totalidad serán exclusivos para Europa -al menos inicialmente-, y la gama completa se compone del Casio A168WA-5A en marrón, Casio A168WA-3A en gris-verdoso, y Casio A168WA-8A en beige claro. Asimismo, tenemos un beige claro en el Casio LA670WEA-8A, y un rosa pastel o rosa apagado en el Casio LA670WEA-4A2.

9.08.2023

Casio WQV-1, el databank con banco de imágenes

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Los Wrist Camera eran unos relojes impresionantes, de ellos hubo muchas variantes, incluso algunas con llamativos colores aguamarina (WQV-1-2B, por ejemplo). Lanzados en el año 2000, le añadían a la característica capacidad de DataBank de almacenar registros de datos de texto y números, la posibilidad de añadirle imágenes. Tan rompedora era esa capacidad que Casio los denominaba "Visual Data Bank".

Realizados en resina, también tuvieron que incluir para ellos nuevos tipogramas como el que indicaba función de conectividad infrarroja (podían pasarse datos de reloj a reloj), o el que indicaba la conectividad al PC (PC Link, que se realizaba mediante un dongle -adaptador- que se vendía aparte).

8.23.2023

Cuando los Mudman analógico y digital se vendían por parejas

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En uno de los vídeos del canal de ZonaCasio os hablamos de lo que eran los Mudman antes. No eran modelos elitistas, no eran modelos rebuscados y, por supuesto, tampoco eran modelos caros. Hubo un momento incluso en el que, a mediados de los noventa, convivían dos Mudman en catálogo: un digital y un analógico. El analógico (más exactamente ana-digi) era el precioso Casio AW-570, de la familia AW pero con el extra de incorporar protecciones contra el polvo y el barro.

El digital, por su parte, era el Casio DW-8400, muy desconocido hoy pero uno de los Mudman más longevos (por tiempo de producción) de la serie. El DW-8400 tenía un módulo basado en el incombustible DW-6900, y de hecho los Mudman no destacaban por módulos muy rebuscados, sus módulos ciertamente eran completos, pero simples, y su principal virtud eran sus protecciones de uretano.

7.08.2023

Ice Watch lanza su clónico del F-91 para el verano (con interior de Citizen)

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ICE Watch está presentando su nuevo modelo de estética old-school y con una clara inspiración en el superventas de Casio, los F-91/A168/A1000, añadiéndole distintos colores de su máscara en tonalidades flúor muy frescas. Desde su distribuidor en España aseguran que su movimiento es de origen Citizen (Miyota), cosa que podría ser, y que por el precio parece que es cierto. Lo que es seguro es que no es Seiko/Epson, dado que este fabricante hace sus old-school con marcas para el nombre del día de la semana.

Las variantes (que pertenecen a la colección Digit Women, por cierto, con eso de atraer a las "señoritas carbonero") incluyen correas traslúcidas y en tonos pastel, así como hebilla metálica. Dicen inspirarse en los clásicos de los ochenta -cómo no...-, en concreto en el ambiente disco de la cultura pop de la época. He tratado de encontrar información sobre el material de su caja, pero aunque el modelo es tan reciente que de momento apenas haya referencias al respecto, y el pdf oficial que facilita la marca tampoco es que diga mucho más, lo cierto es que estamos ante una caja de resina, no de acero. Por el precio que va a costar en España (70€), y la intensa campaña promocional que ICE Watch está llevando a cabo para impulsarlo (incluyendo patrocinios de reportajes en publicaciones de referencia en el sector), bien podría ser caja de acero y cristal mineral, la verdad.

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