Mostrando las entradas para la consulta mercado ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta mercado ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

8.08.2026

G-Shock: de reloj indestructible a espectáculo indestructible

Hubo un tiempo en el que comprar un G-Shock era una decisión bastante sencilla. Uno quería un reloj que aguantara golpes, caídas, agua, polvo y el trato que probablemente acabaría con cualquier reloj convencional. Casio ponía la tecnología y el consumidor ponía el maltrato.

Hoy la cosa es bastante más complicada.

Porque G-Shock ya no vende únicamente relojes resistentes. Vende una identidad, una estética, una comunidad, colaboraciones, ediciones limitadas, materiales exóticos, celebrities, coleccionismo y, sobre todo, una marca capaz de convertir un reloj digital de resina en un objeto cuyo precio puede multiplicar varias veces el de un Casio convencional.

Y quizá por eso habría que empezar a llamarlo G-Show.

No porque los G-Shock hayan dejado de ser buenos relojes. Algunos siguen siendo auténticas máquinas. Sino porque alrededor de ellos se ha construido un espectáculo comercial extraordinariamente eficaz.

El G-Shock original tenía una idea bastante más sencilla
Cuando Casio presentó el primer G-Shock, el DW-5000C, en 1983, la filosofía era casi de ingeniería militar: ¿cómo hacemos un reloj que no se rompa?

La solución de Kikuo Ibe y su equipo no consistió simplemente en fabricar una caja de acero cada vez más gruesa.

El concepto era mucho más inteligente: proteger el módulo mediante una estructura que absorbiera los impactos. La caja interior metálica, la tapa trasera de acero y la envolvente de resina trabajaban juntas para mantener el mecanismo aislado.

Y ahí aparece una de las grandes ironías de la historia del G-Shock: la resina no convirtió al reloj en un producto barato porque fuese una solución de compromiso; formaba parte precisamente de la solución técnica.

La resina podía absorber impactos, era ligera, podía moldearse con formas complejas y permitía fabricar grandes cantidades de piezas de manera muy eficiente.

El acero, mientras tanto, seguía teniendo sus ventajas: dureza superficial, resistencia al desgaste y una sensación de construcción que ningún plástico puede reproducir completamente.

Por tanto, no es correcto decir que "el plástico es más resistente que el acero". Es otra cosa. El acero es más duro. La resina puede ser más adecuada para absorber determinados impactos.

Y esa diferencia es fundamental.

Entonces llegó el fenómeno G-Shock
Durante sus primeros años, G-Shock era fundamentalmente una solución técnica a un desafío real. Pero en los años noventa sucedió algo extraordinariamente importante: el reloj empezó a convertirse en cultura.

La estética de los G-Shock encajó perfectamente con determinadas escenas musicales y urbanas, especialmente con el hip-hop. El reloj dejó de ser solamente aquello que llevabas porque necesitabas un reloj resistente. Empezaste a llevarlo porque decía algo de ti. Y ahí el negocio dio un giro radical.

Porque cuando un producto se convierte en símbolo cultural, el precio deja de guardar una relación directa con su coste de fabricación. Un bolígrafo puede costar unos céntimos y venderse por cientos de euros si lleva determinado nombre. Una camiseta puede costar muy poco fabricarla y convertirse en objeto de culto.

Y un reloj digital de resina puede convertirse en un G-Shock. La diferencia no está necesariamente en el material, está en lo que representa.

El curioso caso del reloj de plástico cada vez más caro
Aquí es donde aparece una paradoja fascinante; durante años, el G-Shock fue asociado precisamente a esa combinación: electrónica + resina + resistencia + precio razonable.

Pero conforme la marca ganó prestigio, el precio comenzó a despegarse progresivamente de esa ecuación. Y no necesariamente porque fabricar el reloj se hubiese vuelto proporcionalmente más caro.

Es importante aclararlo: desarrollar un nuevo módulo, crear moldes, realizar ensayos, diseñar una construcción más compleja, incorporar sensores, Bluetooth, GPS, Tough Solar o nuevas tecnologías sí cuesta dinero. Una edición limitada también puede tener costes de desarrollo y producción diferentes.

Pero existe una diferencia enorme entre el coste de fabricar un producto y el precio que el mercado está dispuesto a pagar por él. Y G-Shock descubrió que el mercado estaba dispuesto a pagar mucho más de lo que costaba en realidad el reloj.

Muchísimo.

La resina es barata. El G-Shock no tiene por qué serlo
Esta es probablemente la parte que más chirría cuando observamos la evolución de la marca. Una caja de resina inyectada puede ser extraordinariamente barata de producir a gran escala una vez amortizados los moldes y los costes de desarrollo.

Eso no significa que un G-Shock sea barato de fabricar en su totalidad, claro, pero sí significa algo importante: el precio final no puede explicarse simplemente diciendo "es que lleva materiales caros".

De hecho, en determinados modelos ocurre exactamente lo contrario: puedes encontrarte un reloj con una enorme cantidad de resina y un módulo digital relativamente sencillo que cuesta varias veces lo que otro Casio también digital, también de resina y con una electrónica comparable.

¿Qué estás pagando entonces? La respuesta es incómoda: estás pagando G-Shock. Y no lo digo necesariamente como algo negativo. Las marcas tienen derecho a cobrar por su diseño, investigación, distribución, marketing, prestigio y posicionamiento.

Pero conviene reconocerlo.

De "reloj indestructible" a "objeto de coleccionismo"
Aquí está probablemente la transformación más importante. El G-Shock original necesitaba convencerte de algo básico y simple: de que no se iba a romper.

El G-Shock moderno intenta convencerte de muchas más cosas:

→de que es exclusivo.
→de que es una edición especial.
→de que es una colaboración.
→de que tiene un material diferente, con otro color, con otro acabado.
→de que lo llevan determinados artistas.
→de que hay pocas unidades.
→de que sólo se va a fabricar esa variante por determinado tiempo.
→de que es una buena pieza para coleccionar.

Es decir, el producto ha pasado de vender principalmente prestaciones a vender también pertenencia. Y eso es una estrategia comercial potentísima, porque un reloj funcional tiene un límite: si solamente necesitas saber la hora, un Casio de 20 euros puede solucionar el problema perfectamente. Pero si quieres ese G-Shock, ya no estás comprando simplemente la hora, estás comprando el G-Shock como marca, concepto e historia. Y contra eso no puede competir ninguna hoja de especificaciones.

La paradoja de Casio
Y aquí encontramos una de las contradicciones más interesantes de la historia reciente de Casio. La empresa construyó una parte enorme de su reputación gracias a productos extraordinariamente accesibles: relojes digitales sencillos, fiables, resistentes y asequibles.

Aquella filosofía tenía algo revolucionario: hacer tecnología útil para prácticamente cualquier persona, independientemente de su poder económico.

Pero décadas después, la misma marca pasa a presentar relojes de miles de euros, y aquí es donde uno puede preguntarse: "¿qué ha cambiado?". Porque la tecnología digital que permitió fabricar relojes extraordinariamente baratos no ha desaparecido, la electrónica no se ha convertido mágicamente en oro, la resina tampoco se ha convertido en platino. Lo que ha cambiado fundamentalmente es el posicionamiento del producto.

Y cuanto más caro, más "G" parece
Hay algo casi cómico en esta evolución: el G-Shock nació como una especie de reloj utilitario radical.

Ahora podemos encontrar G-Shock con cajas metálicas, titanio, tratamientos especiales, acabados sofisticados, movimientos analógicos de mayor complejidad y versiones de precios que hace unas décadas habrían resultado absurdas para la propia imagen de la marca.

Y aquí aparece otra paradoja: cuanto más se aleja un G-Shock de aquel reloj barato, digital y de resina que conquistó las calles, más sofisticado parece ser considerado por la propia industria. Es como si el éxito hubiese terminado convirtiendo la sencillez original en algo que necesitara ser superado.

Primero fue el "mira qué bien funciona y cómo lo aguanta todo por 20 euros".

Después llegó el "mira cuánto podemos hacerte pagar por él y encima sales contento".

El verdadero golpe no lo recibe el reloj
Y quizá ahí esté la genialidad del modelo de negocio. El G-Shock puede recibir golpes, pero la marca, no. Porque cuando una empresa consigue convertir un producto en símbolo, puede aumentar el precio hasta límites absurdos sin necesidad de aumentar proporcionalmente el coste material, porque su consumidor no está comparando únicamente "acero frente a resina", está comparando "Casio frente a G-Shock".

Y eso cambia absolutamente todo.

Por eso un consumidor puede mirar un reloj de Skmei de 15 euros y decir: "Tiene alarma, cronómetro, calendario, luz, resistencia al agua y una pila que dura años".

Y tener razón.

Pero el propietario de un G-Shock suele responder: "Sí, pero no es un G-Shock".

Y también tiene razón. Es en esa pequeña pero vital diferencia donde está el auténtico negocio.

¿Entonces G-Shock es humo?
No. Y sería injusto decirlo. El problema aparece cuando confundimos valor técnico con valor de marca.

Un G-Shock puede tener un magnífico diseño de protección, una construcción muy estudiada, controles de calidad exigentes y una historia tecnológica real detrás. Pero eso no significa que cada euro adicional que pagamos corresponda a un euro adicional de ingeniería.

En determinados productos, una parte creciente del precio responde a algo mucho más intangible: marca + diseño + exclusividad + marketing + deseo.

Y eso no es patrimonio exclusivo de Casio. Lo hacen prácticamente todas las marcas que han conseguido convertirse en símbolos.

Pero en G-Shock resulta especialmente llamativo porque la marca nació precisamente como la antítesis de todo eso. Nació para solucionar un problema, y para hacerle frente a todo eso que hoy se ha convertido en parte de su identidad.

Y aquí aparece el "G-Show"
Por eso la broma tiene más recorrido del que parece. G-Shock describe el reloj, pero G-Show describe todo lo que se ha construido alrededor: las colaboraciones, el precio inflado, las ediciones limitadas, las fiestas de lanzamientos, las celebridades, los influencers, las cajas especiales, los materiales exóticos, el coleccionismo, las campañas publicitarias, los modelos que desaparecen rápidamente del mercado... Y, por supuesto, los seguidores que parecen defender la marca como si estuvieran defendiendo a su propio equipo de fútbol o a un partido político. 

La imagen que veis es casi una caricatura perfecta del fenómeno: alguien escribiendo simplemente "Casio ❤️❤️❤️❤️❤️❤️", mientras su foto de perfil convierte el comentario en una especie de documento sociológico involuntariamente maravilloso que retrata perfectamente a ese tipo de aficionados de "G-Show".

Ahí ya no estamos hablando de prestaciones. Estamos hablando de tribu.

El mayor éxito de G-Shock
Y quizá haya que reconocerle a Casio algo incluso aunque seamos críticos con la estrategia: han conseguido algo que muy pocas marcas de relojes han logrado. Han conseguido que una generación de consumidores pueda sentir por un reloj digital de cuarzo una vinculación emocional comparable a la que otros sienten por relojes mecánicos de lujo.

Eso es extraordinario. Pero hay un gran problema: al contrario de las marcas que sí nacieron como relojes de lujo, G-Shock nació precisamente para combatir eso. Y otro gran problema es que esa misma capacidad puede convertirse en una trampa.

Porque cuando una marca descubre que puede venderte un producto por lo que significa, y no solamente por lo que cuesta fabricarlo, aparece una tentación evidente: seguir subiendo hasta el infinito.

Y entonces surge la pregunta incómoda que los seguidores de G-Show temen siempre hacerse: ¿hasta dónde puede alejarse G-Shock de aquel reloj humilde, resistente y relativamente asequible antes de convertirse en otra cosa?

Porque quizá el mayor peligro para G-Shock no sea que los chinos fabriquen relojes digitales casi iguales y mucho más baratos. Quizá sea que G-Shock olvide por qué aquellos relojes baratos se hicieron famosos en primer lugar.

Del "indestructible" al "incuestionable"
Y aquí cierro con una paradoja que me parece incluso más interesante que la del plástico: el primer G-Shock tenía que demostrar que era indestructible.

El G-Shock moderno ya no necesita demostrarlo tanto.

Su mayor logro ha sido conseguir algo mucho más difícil: que algunos consumidores y aficionados consideren incuestionable el precio que Casio decide ponerle. Y eso sí que es una tecnología verdaderamente avanzada, mucho más que la electrónica, que el Tough Solar, que el Bluetooth y que el carbono:

El marketing.

Eso ya es otra cosa. Eso es cuento, otra fachada, puro engaño. Puro G-Show. 



8.01.2026

El último informe de Casio es demoledor: la empresa que pone precios como si fueran Rolex y que vende relojes como si fueran Synoke


Casio acaba de publicar un nuevo informe de resultados financieros y de previsiones. A primera vista los números son muy positivos, pero si lo analizamos con profundidad, las cosas cambian bastante. 

Primeras buenas impresiones
Casio muestra un buen músculo financiero, conseguido a base de despidos, jubilaciones anticipadas, ventas de inmuebles y, sobre todo, aumentos de márgenes de beneficio por unidad vendida. Eso es innegable y los datos lo confirman.

El informe pinta un panorama muy optimista para Casio. La compañía ha sabido capitalizar las tendencias del mercado de relojería, ejecutando una estrategia de marca claramente definida y efectiva. El notable crecimiento de las ventas y, más importante aún, la espectacular mejora en los márgenes de beneficio en el negocio de relojería, demuestran que la estrategia está funcionando.

La revisión al alza de las previsiones anuales refleja la confianza de la dirección en la continuidad de esta tendencia. Los desafíos principales serán mantener este impulso en el negocio de relojería, gestionar los riesgos cambiarios y lograr una recuperación sostenible en el negocio de instrumentos musicales (Sound) y continuar el desarrollo de sus nuevas apuestas de negocio (Moflin, SXC-1) para asegurar un crecimiento a largo plazo más diversificado.

La gran pregunta: ¿se puede mantener una marca como Casio, vendiendo sólo relojes?
¡Sí, es una buena pregunta! Y con ese tono tan directo, daremos una respuesta igual de clara: sí, puede, y de hecho lo está haciendo mejor que muchas marcas de lujo.

Vamos a desmontar esa idea de que "vender cuatro relojes" es un problema, porque en el informe de Casio se ve todo lo contrario.

No venden "cuatro relojes", venden casi 2 millones en un trimestre.
Solo en el primer trimestre (abril-junio 2026), vendieron 1,65 millones de unidades G-Shock (incluyendo Baby-G). Eso es un +6,5% más que el año anterior (1,55 millones). Y eso solo de G-Shock. Luego tenemos toda la línea Collection, Vintage, Edifice, Oceanus, etc.

Por lo tanto no es volumen pequeño, es volumen masivo con márgenes altos.

El gran secreto: el margen de beneficio es bestial (20-23%)
Aquí está la clave: no necesitan vender como Apple para ganar dinero. En el primer trimestre, el margen operativo (OPM) de relojería fue del 23,1% (20,7% sin devolución de aranceles). Para que nos hagamos una idea, Rolex tiene márgenes similares o algo superiores, pero vende muchísimo menos volumen. Swatch Group (dueña de Omega, Longines, Tissot) ronda el 10-15%, y Fossil está en pérdidas o con márgenes de un solo dígito.

La estrategia de "varias submarcas" les funciona de maravilla
G-Shock tiene su enfoque en grandes márgenes de beneficio: vender menos pero más caros (modelos metálicos, ediciones limitadas, colaboraciones). El 12% de sus G-Shock son metálicos, que son los que dejan más dinero.

Collection y Vintage por su parte, están enfocados en volumen: vender mucho en mercados emergentes y a jóvenes. Con esto han logrado un crecimiento del +22% en Norteamérica y +24% en Europa.

Es decir: los G-Shock metálicos y ediciones especiales (como el MR-G de 30 aniversario) pagan los gastos, y los Collection de 50€ llenan la caja registradora y ganan cuota de mercado.

Están aprovechando la "fatiga del smartwatch"
Además, Casio está teniendo mucha fortuna, porque mucha gente empieza a estar cansada de cargar el Apple Watch todos los días, y vuelven al reloj tradicional por estilo, durabilidad y emocionalidad. Casio lo está petando en Norteamérica (+22%) y Europa (+24%) precisamente por eso.

No compiten con Apple, compiten con el deseo de tener un reloj que dure varios años y tenga nostalgia.

En otros negocios tampoco se duermen
Están expandiendo Moflin (mascota robótica), que es otro nicho. Además, lanzaron un sampler portátil SXC-1 para música, abriendo nueva línea para su división de sonido, y en educación (calculadoras científicas) tienen un 22% de margen en el trimestre.

No son solo relojes, son una compañía tecnológica con músculo financiero.

Por lo tanto, Casio está en modo "optimización de beneficio":

· Deuda neta: 96.800 millones de yenes (prácticamente cero deuda comparado con su caja).
· Ratio de capital: 67,1% (muy saneada).
· Previsión de beneficio operativo anual: 34.000 millones de yenes (un +30% sobre lo que esperaban hace tres meses).

Así que sí, venden "cuatro relojes", pero cada uno deja el beneficio de tres de la competencia. Y mientras sigan con esta estrategia de marca dual, expansión internacional y control de costes, tienen cuerda para rato.

La otra cara de la moneda
Pero hay otra gran verdad incómoda que se desprende del informe: la dependencia total y absoluta del mercado de relojes. Y sí, eso es un riesgo enorme

El informe es brutalmente sincero en eso:
- Negocio Beneficio Operativo (1T) de relojería: ~9.000 M yenes. Esto es el 100% del pastel
- EdTech ~3.850 M yenes. No está mal, pero es estacional y pequeño
- Sound (música) -0.5 M yenes. Arrastra  pérdidas desde no se sabe cuánto.

Antes, Casio era:
· Calculadoras (dominio mundial)
· Instrumentos musicales (los teclados Casiotone y Privia eran bestiales)
· Relojes (una línea más)

Ahora:
· Relojería: el 90%+ del beneficio, y subiendo.
· Música: en caída libre y en reestructuración.
· Calculadoras: estables pero sin el músculo de antes.

Si mañana los jóvenes deciden que los relojes no les gustan, si cambia la moda, si otra marca lanza un reloj rompedor, Casio estará hundido. Es decir: viven bien, pero viven en la cuerda floja constante.

"Querer ser Rolex pero no ser Rolex": Duro pero cierto
Aquí vamos a ser 100% honestos:

- Casio: ofrece relojes de resina, acero inoxidable y tecnología básica. Precio medio 50-500€. Margen de beneficio alto, pero por volumen.
- Rolex: ofrece relojes de oro 18k, platino, cerámica, acero 904L. Precio medio 8.000-100.000€. Margen de beneficio altísimo, por exclusividad.

Es evidente: Casio NO es Rolex. Ni puede serlo realmente. Lo que hace Casio es jugar en la liga del "premium asequible". Un G-Shock metálico de 500-1.000€ no es Rolex, pero es mejor que un Fossil o un Diesel, por eso su estrategia es subir el precio medio sin perder el alma juvenil.

Pero el salto a Rolex es imposible:
· Rolex vende 1 millón de relojes/año con lista de espera de 5 años.
· Casio vende 6 millones de G-Shock/año en Amazon y El Corte Inglés.

Son dos mundos distintos.

En Casio "siempre fueron de hacer relojes populares": Verdad a medias
Verdad sí, porque Casio siempre fue la marca de los relojes digitales de 30€, los calculadoras de instituto y los teclados de juguete.

Pero desde los 80, los G-Shock se convirtieron en culto. Se los dan rebajados o directamente se los regalan a los militares, policías, bomberos, surfistas, y ahora hasta raperos y artistas, para que el público se los vea puestos.

Además, han sabido evolucionar con G-Shock metálicos (serie Full Metal), colaboraciones con marcas de moda y de lujo (por ejemplo, con Bape, con Coca Cola, Swarovski, incluso con marcas de coches como Lamborghini), y esas ediciones limitadas se agotan en horas y se revenden por el doble

¿Y si los gustos cambian?
Casio es consciente de ese riesgo, y por eso están intentando diversificar con Moflin (mascota robótica) y el sampler SXC-1 (música). Pero sus ventas son anecdóticas comparadas con relojes. Por eso, si la moda juvenil cambia, Casio no tiene un plan B sólido.

Y hay unos cuantos peligros que pueden derrumbar el edificio entero:

- Los jóvenes de ahora no ven los relojes como algo necesario (tienen el móvil).
- Si el "hype" de G-Shock se apaga, pueden perder el 50% de sus ventas en 2-3 años, como si les hubiera pasado un tifón por encima.

Y es que el truco que siempre le funcionó a Casio, puede que si las modas cambian ya no les funcione:

· Venden volumen para pagar las facturas.
· Venden ediciones especiales para ganar prestigio y margen.
· No compiten con Rolex, compiten con Swatch, Timex, Citizen, Seiko... y en esa liga, están ganando.

Pero siendo sinceros, si los jóvenes dejan de llevar reloj, Casio tiene un problema gordo. Y en el informe no hay un plan B que les permita subsistir. 

Destapando la cloaca en la que se mueve hoy Casio
Vamos a ponerle nombres y apellidos a todo lo que hemos dicho, porque es el "modus operandi" desesperado de Casio en la última década.

- Moflin: La compra de una idea ajena por pura desesperación.
Pues sí. Casio no inventó Moflin. Lo compró (o licenció) de la startup japonesa Vanguard Industries, que lo había financiado mediante crowdfunding en 2021. ¿Qué hizo Casio, realmente?

· Le pone su marca.
· Le sube el precio un 40%.
· Y lo presenta como "innovación propia".

¿El resultado? No es un producto de masas. Es un peluche con motorcito que mueve la cabeza. No va a salvar un conglomerado de 300.000 millones de yenes. Es un parche emocional para parecer "tecnológicos" cuando su I+D en robótica es nula.

Fracaso tras fracaso: El cementerio de productos de Casio
Vamos a hacer un repaso breve pero brutalmente certero. Y es que la lista es incluso más larga. Pero veamos:

- Lupa dermatológica (Medical) ~2015. Fracaso absoluto. Competían contra marcas médicas de verdad y no tenían red de ventas.

- Auriculares de buceo (Logosease) ~2017. Un producto ridículo. Bucear con auriculares y música. Nadie lo pidió. Retirado del mercado.

- Reloj para sauna (para usar con vapor de agua) ~2022. Tuvieron que hacer crowdfunding en Makuake (plataforma japonesa) para financiarlo. Una marca con 80 años de historia pidiendo dinero a particulares para lanzar un reloj... ¿Realmente no resulta patético?

- Dispositivo para guitarras (Air Amplifier) ~2023 con crowdfunding otra vez. Un altavoz portátil para guitarristas. Nadie lo compra.

- SXC-1 (sampler portátil) 2026 (ahora). El que mencionan en el informe. Es su "nueva apuesta". ¿El problema? Teenage Engineering lleva años haciendo esto mejor, encima más barato y con más estilo.

- G-Shock con pulsómetro (GBD-H1000) ~2020. Quisieron competir con Garmin y Apple. Fracasó totalmente. La batería duraba poco, el GPS era malo, y encima era enorme.

- Proyectores inteligentes (Smart Projectors) ~2018. Sacaron proyectores con Android. Competían contra Epson y Sony. No vendieron ni una décima parte.

Todos estos son "palos de ciego". No hay una estrategia corporativa clara. Es: "a ver si esta pega en la pared".

El fiasco musical
En música, hoy Casio vive de las rentas de los 80 (los Casiotone de los 80).

- Los teclados Privia y Celviano son buenos, pero compiten contra Yamaha y Roland, que son gigantes que se dejan el alma en I+D. Casio está a años luz de ellos, y encima su precio no es mucho mejor. 

· Sus productos "standalone" (como el SXC-1) no tienen comunidad de usuarios, ni ecosistema, ni marketing potente. Nadie fuera del mundillo Casio los conoce. 

· Teenage Engineering les come la tostada con el OP-1 y el Pocket Operator, más portables, muy potentes, y encima mucho más baratos. 

· Korg les gana en sintetizadores. La innovación de Korg hoy en día le saca los colores a Casio.

· Roland les gana en pianos digitales.

¿Cuál es la posición de Casio en música hoy? Marca de segunda fila para colegios e institutos. Sin alma, sin comunidad, sin innovación real, sin apuesta firme, sin usuarios. Sin nada. Que su negocio musical este agonizando no es casual, es el resultado de una enorme cadena de desaciertos.

La pregunta del millón: ¿Esto es éxito?
NO y rotundamente NO. No es éxito. Es supervivencia.

Casio está en un momento delicado. El negocio de relojes les da dinero para tapar los agujeros de todo lo demás, pero no tienen un plan B creíble, todo lo que tocan fuera de relojes fracasa o es irrelevante.

El problema de fondo es la cultura corporativa anclada en el pasado. Siguen pensando que son la Casio de los 80, cuando innovaban en todo, que la gente les va a comprar por el nombre aunque encarezcan su producto cuatro veces sin añadir ninguna ventaja, con módulos amortizados y penosa construcción. 

Ademas, tienen una falta de visión de futuro sobrecogedora. No han sabido adaptarse a la era digital, al IoT, a los smartwatches, a su comunidad de fieles seguidores -a los que ningunean constantemente-, a la inteligencia artificial, a nada.

Y por si todo ello fuera poco, sus productos no tienen alma ni sentido. Moflin, el sampler, la lupa... son productos sin historia, sin comunidad, sin "hype". Solo existen porque alguien en la junta dijo: "pues probemos esto a ver si suena la flauta".

El espejismo del beneficio
Ahora se entiende por qué el informe de resultados es tan "bueno". Los relojes están petándolo en ventas y márgenes, es verdad. Eso genera beneficios, también es verdad. Y esos beneficios permiten hacer experimentos raros (Moflin, SXC-1, etc.). Experimentos que la mayoría fracasan, pero como los relojes siguen dando dinero, pueden permitirse el lujo de fallar.

Pero el día que los relojes dejen de dar dinero, no hay plan B. Y ese día puede llegar si los jóvenes dejan de comprar G-Shock, si sus aficionados dejan de coleccionarlos, si la economía global se resiente, si una nueva moda o tecnología los deja obsoletos.

Conclusión final (y brutalmente honesta)
Casio no es una empresa exitosa, es una empresa rentable por inercia. Les va bien porque los G-Shock siguen atrayendo a muchos fieles, pero no tienen ninguna otra pata estable, todos sus intentos de diversificación son fracasos con marketing corporativo.

¿Son los reyes del reloj asequible? Sí, sin duda. ¿Son una empresa innovadora con futuro? No, son una marca que vive de su pasado. Y en ese informe nos damos cuenta que los datos financieros son buenos, pero el relato de futuro es un espejismo.

¿Crees que la directiva de Casio es consciente de esto y está realmente trabajando en un cambio profundo, o crees que están esperando a que el negocio de relojes les dure otros 20 años, y luego el que venga después que se busque la vida?





7.13.2026

¿Quién habría imaginado hace treinta años que Casio vendería un G-Shock por 8.800 euros?

La compañía que conquistó el mundo gracias a relojes fiables, prácticos y al alcance de cualquier bolsillo lleva tiempo intentando hacerse un hueco en la alta relojería. Su último movimiento es el G-Shock MRG-BF1000EB, una edición limitada a 800 ejemplares que acaba de presentarse en España y que supone una nueva demostración de hasta dónde quiere llegar la firma japonesa.

Lo interesante no es tanto que "han presentado un reloj", sino lo que representa. Porque Casio está viviendo una contradicción muy curiosa.

Durante décadas construyó su prestigio haciendo justamente lo contrario que la relojería suiza. Mientras Rolex, Omega o Patek Philippe vendían tradición, lujo y exclusividad, Casio vendía tecnología, funcionalidad y democratización. Un F-91W, un W-26 o un DW-5600 permitían disfrutar de relojes extraordinariamente resistentes por unas pocas decenas de euros. Ese era el ADN de la marca.

Ahora, sin embargo, Casio intenta convencer al mismo cliente que compra relojes mecánicos artesanales de que un reloj de cuarzo fabricado por ellos también merece costar cerca de 9.000 euros.

Y ahí surge la gran pregunta:

¿Puede una marca cambiar de identidad sin perder parte de su esencia?

Porque nadie discute que un MR-G esté magníficamente fabricado. El titanio, los tratamientos superficiales, el pulido Zaratsu, el ensamblaje en Japón... todo eso tiene un coste real.

Lo discutible es si el mercado está dispuesto a situar un Casio en el mismo escalón mental que un Grand Seiko, un Blancpain o un Omega.

También es llamativo que la compañía recurra constantemente a discursos muy propios de la relojería de lujo —artesanía, exclusividad, ediciones limitadas, experiencias gastronómicas, joyerías de prestigio— cuando durante décadas presumió precisamente de lo contrario: de hacer relojes excelentes sin necesidad de construir un aura elitista.

Y luego está el precio.

Los 8.800 euros probablemente no sean el problema para quien compra un MR-G. El problema es el símbolo que representan. Casio fue durante mucho tiempo la marca que demostraba que no hacía falta gastar una fortuna para tener un reloj excelente. Hoy, con modelos como este, parece querer demostrar exactamente lo contrario.

Eso no significa que el MRG-BF1000EB sea un mal reloj. Muy al contrario, seguramente sea uno de los G-Shock más impresionantes jamás fabricados. Pero sí invita a reflexionar sobre cómo ha evolucionado la marca y hasta qué punto esa evolución conecta con quienes hicieron grande a Casio.

Resulta curioso que, mientras Casio dedica enormes esfuerzos a convencer al mercado de que puede fabricar relojes de casi 9.000 euros, muchos de sus aficionados siguen esperando con más ilusión el próximo G-Shock de 99 euros o el regreso de funciones clásicas y diseños que la marca ha ido abandonando. A veces da la sensación de que Casio mira hacia un cliente nuevo sin darse cuenta de que el de siempre sigue ahí, esperando que alguien se acuerde de él.



7.10.2026

Las mejores marcas de smartphones del mercado (sin relleno, sin marketing, sin humo)

Ranking REAL de fiabilidad y durabilidad de móviles (2026). La guía que casi nadie hace… pero todos necesitan.

Cuando buscas un móvil nuevo, la mayoría de webs te enseñan rankings de potencia, cámaras, pantallas, procesadores, benchmarks y demás números que quedan muy bonitos en una tabla.

Pero hay un dato que casi nadie publica:

 ¿Qué marcas se rompen más y cuáles duran más años?

Porque un móvil puede tener 12 GB de RAM y 200 megapíxeles… pero si a los dos años falla la pantalla, la placa o la batería, no sirve de nada.

Este ranking está basado en:

- estadísticas de averías reales  
- comportamiento de placas  
- fallos de pantalla y táctil  
- envejecimiento de baterías  
- durabilidad del chasis  
- experiencia de talleres y reparadores  
- datos de asociaciones europeas de consumidores  

Y está pensado para usuarios que, como tú y como yo, buscamos que el móvil aguante, no solo que sea potente.

Aquí tienes los mejores smartphones, en materia de durabilidad:

 1. Huawei. La marca más duradera
Huawei sigue siendo la marca que menos averías presenta en Europa:

- placas muy estables  
- pantallas resistentes  
- baterías que envejecen mejor que la media  
- chasis robustos  
- pocos fallos del digitalizador táctil  

Si buscas un móvil que dure muchos años, Huawei es el rey.


2. OPPO / POCO. Los tanques modernos
Ambas marcas empatan en fiabilidad real.

OPPO:
- chasis gruesos  
- pantallas duraderas  
- menos compactación interna  
- menos fallos de placa  
- menos fallos de altavoz  
- excelente estabilidad general  

POCO:
Aunque sea "hijo" de Xiaomi, POCO está diseñado para aguantar gracias a su

- hardware robusto  
- menos delicadeza  
- menos florituras que se rompen  
- baterías duraderas  
- placas muy estables  

Si quieres un móvil que no te deje tirada/o, OPPO y POCO son apuesta segura.


3. Xiaomi / Redmi. Fiables y equilibrados
Xiaomi y Redmi están por encima de Motorola y Realme en durabilidad.

- pantallas resistentes  
- placas estables  
- baterías que envejecen bien  
- menos fallos de táctil que Samsung  
- menos fallos de placa que Motorola  

Son marcas equilibradas: no son tanques, pero no se rompen tanto.


4. Motorola / Realme. Zona media
Aquí van juntas porque su fiabilidad es similar, aunque por motivos distintos.

Motorola:
- chasis muy robustos  
- pantallas duras  
- hardware simple  
- pero placas que fallan más que Xiaomi/Redmi  

Realme:
- móviles finos y delicados  
- pantallas más sensibles  
- baterías que envejecen rápido  
- pero menos fallos que Samsung  

Ambas marcas están en la zona media: no son malas, pero tampoco las más duraderas.


5. Google. Fiabilidad irregular
Google tiene:

- fallos de batería  
- calentamiento  
- fallos de cámara  
- fallos de placa  
- problemas de software  

No es una marca especialmente duradera, aunque su soporte es excelente.


6. Samsung. La última en fiabilidad real
Samsung es muy popular por ofrecer tecnología puntera, pero en averías reales nos encontramos con:

- fallos de pantalla  
- fallos del panel táctil  
- fallos de batería  
- fallos de placa  
- fallos de WiFi/Bluetooth  
- calentamiento  
- degradación rápida  

Samsung destaca en marketing, no en durabilidad. Si buscas un móvil que aguante años, no es la mejor opción.


Conclusión: la potencia importa… pero la fiabilidad importa MÁS
Un móvil potente que se rompe pronto no sirve. Un móvil equilibrado que dura años vale oro.

Por eso este ranking es tan importante:  
porque te ayuda a elegir un móvil que no te obligue a gastar dinero cada dos años.


Para los que no les gustan leer, el resumen 

Ranking REAL de fiabilidad y durabilidad (2026)

De más duradera a menos duradera:

🥇 Huawei. 89 puntos
La marca más resistente y con menos averías reales. Placas estables, pantallas duras, baterías que envejecen muy bien.

🥈 OPPO. 87 puntos
Chasis robustos, pantallas duraderas, hardware estable. Muy pocos fallos de placa y altavoz.

🥈 POCO. 87 puntos
El “tanque” de Xiaomi. Hardware fuerte, menos delicadeza, excelente durabilidad.

🥉 Xiaomi. 84 puntos
Equilibrada, fiable, con placas estables y buena vida útil.

🥉 Redmi. 84 puntos
La línea económica de Xiaomi, pero sorprendentemente resistente.

🟡 Motorola. 83 puntos
Chasis muy robustos, pantallas duras, pero placas algo más delicadas.

🟡 Realme. 83 puntos
Móviles finos y delicados, pero no tan frágiles como Samsung. Durabilidad media.

🔵 Google. 82 puntos
Buena experiencia, pero fiabilidad irregular: batería, cámara y placa.

🔴 Samsung. 81 puntos
La última en durabilidad real. Muchos fallos de pantalla, táctil, batería y calentamiento.

Es decir, el ranking quedaría así:

🥇 Huawei  
🥈 OPPO / POCO  
🥉 Xiaomi / Redmi  
🟡 Motorola / Realme  
🔵 Google  
🔴 Samsung  


Curiosidad: el caso de POCO
Muchos se hacen esta pregunta: ¿cómo puede ser posible que POCO sea mejor que Xiaomi?  

La respuesta es que Xiaomi y POCO NO juegan en el mismo estilo. Aunque POCO sea "hijo" de Xiaomi, sus objetivos son distintos:

Xiaomi busca ser:
- más bonito  
-bmás fino  
- más delicado  
- más premium  
- más funciones  

POCO persigue ser:
- más grueso  
- más resistente  
- más duradero  
- más tanque  
- menos compactación  
- menos fallos  
- menos adornos que se rompan  

POCO es literalmente: "la versión resistente de Xiaomi". Por eso en fiabilidad REAL, POCO suele estar por encima

Por eso POCO:
- se rompe menos  
- tiene menos fallos de placa  
- tiene menos fallos de pantalla  
- tiene menos fallos de batería  
- tiene menos fallos de altavoz  
- aguanta más años  
- envejece mejor  

Y sin embargo Xiaomi:
- es más delicado  
- tiene más fallos del panel táctil  
- más fallos de batería  
- más fallos de calentamiento  
- más fallos de placa  
- más fallos de software  


¿Y Por qué en estas encuestas de la OCU la marca POCO sale tan arriba?
Porque POCO está diseñado para durar, aguantar golpes, soportar calor, no romperse a la primera, no fallar en placa, no fallar en pantalla.

Mientras que Xiaomi está diseñado más bien para ser bonito, ser fino, tener más funciones, tener más florituras.

De manera que:
En durabilidad, POCO es mejor que Xiaomi.  
En potencia, POCO es mejor que Xiaomi.  
En fiabilidad, POCO es mejor que Xiaomi.

En estética y funciones, Xiaomi gana.  
Pero en aguante, POCO es el tanque.


6.15.2026

Una empresa de transportes compra la sede de Casio en Estados Unidos

La firma inmobiliaria Legacy Real Estate Developers ha cerrado la venta del edificio que anteriormente albergaba la sede de Casio America, situado en 570 Mount Pleasant Ave, en una operación que refuerza su estrategia de inversión de valor añadido.

El activo, de 126.108 pies cuadrados (aproximadamente 11.700 m²), ha sido adquirido por la empresa de logística y transporte Z Transportation Inc, que tiene previsto destinar el inmueble a su nueva sede corporativa.

El inmueble fue adquirido en octubre de 2025 mediante una compra al contado y vendido pocos meses después, tras un proceso de optimización acelerada. El objetivo de la estrategia fue claro: identificar el potencial del activo, mejorar su posicionamiento en el mercado y encontrar un usuario final capaz de maximizar su valor a largo plazo.

Ubicado sobre una parcela de 9,23 hectáreas (92.300 m²) y con acceso directo a la autopista Interstate 80, el edificio combina aproximadamente 6.500 m² de superficie logística y almacén con 5.600 m² de oficinas. Esta configuración lo convierte en un activo especialmente atractivo para operaciones corporativas y logísticas.

Durante el proceso de venta, se obtuvieron además aprobaciones de planificación local vinculadas a las necesidades operativas del comprador, incluyendo modificaciones en estacionamiento y circulación para garantizar el uso eficiente del inmueble.



1.29.2026

Casio decide recomprar sus propias acciones para contentar a sus accionistas


Casio lleva años navegando aguas turbulentas: ventas estancadas, márgenes cada vez más estrechos y la necesidad de vender activos —incluida su histórica sede en Estados Unidos— para mantener la liquidez. En medio de este panorama, la compañía ha anunciado un movimiento clásico de defensa financiera: recomprar sus propias acciones y destruirlas después.

La operación, limitada en tiempo y presupuesto, busca reducir el número total de acciones en circulación. ¿El efecto inmediato? Cada acción restante representa una porción mayor de la empresa, lo que mejora los ratios financieros y sostiene el precio en bolsa. Es una forma de decirle al mercado: “Seguimos aquí, seguimos apostando por nosotros mismos.”

Pero no deja de ser un gesto que revela más necesidad que fortaleza. Cuando una empresa no tiene proyectos sólidos donde invertir su dinero, recurre a estas maniobras para ganar tiempo y calmar a los inversores. Casio no está celebrando un éxito: está intentando evitar un deterioro mayor.

12.11.2025

Las universidades comienzan a abrirles las puertas a las calculadoras clónicas: un pequeño gesto con un enorme impacto

La Universidad de Extremadura ha tomado una decisión que, aunque pueda parecer menor, supone un auténtico soplo de aire fresco para miles de estudiantes y es un precedente que puede cambiar significativamente las reglas del juego: permitir expresamente el uso de calculadoras clónicas baratas —las típicas “fx-991EX” y similares de AliExpress sin marca— en los exámenes de la EBAU. Hasta ahora flotaba la duda de si estos modelos “no oficiales” serían aceptados o acabarían confiscados por los tribunales, además de que en ciertos entornos académicos las consideraban "fakes no admisibles".

La nueva normativa lo deja cristalino: sí están permitidas siempre que cumplan las mismas limitaciones que el resto de calculadoras científicas tradicionales. Y lo dice sin rodeos: hay varios modelos en AliExpress o Shein, sin marca, que solo indican el modelo “fx-991EX”, copia del modelo Casio, “también están permitidos”.

La razón es simple y justa: lo que importa no es la marca, sino la tecnología. Mientras la calculadora no tenga transmisión de datos, ni almacenamiento alfanumérico, ni funciones graficadoras, ni programación real, es válida. Da igual si cuesta 60 euros o 8.

Este movimiento es, en el fondo, una corrección necesaria frente a un mercado donde la marca Casio ha dominado durante décadas, a veces con precios que se han disparado. Muchos estudiantes no necesitan una “Casio original”; necesitan una herramienta funcional, equivalente y asequible. Las clónicas cumplen esa función sin florituras.

El gesto de la Universidad de Extremadura tiene un mensaje potente: la igualdad de oportunidades empieza evitando que un examen dependa del bolsillo de una familia. Si una calculadora de 10 euros hace exactamente lo mismo que una de 35, y las condiciones técnicas son idénticas, no hay motivo para excluirla.

Para el estudiante, la consecuencia es inmediata:
• menos gasto innecesario,
• menos ansiedad por “si me la van a dejar usar”,
• y más claridad a la hora de prepararse.

Y a nivel institucional, la UEx manda un recordatorio saludable: la innovación también consiste en revisar normas que han quedado anticuadas y adaptarlas a la realidad tecnológica y económica actual.

Pequeña decisión, impacto enorme. Y una señal de que la educación pública puede, cuando quiere, ponerse del lado del estudiante sin perder rigor.


12.08.2025

Casio ante el futuro: la empresa que se rehace para sobrevivir a su propio legado


En las oficinas de Casio, la palabra “reinicio” ya no es una metáfora: es un plan de vida. A las puertas de su 80º aniversario (2026), la compañía japonesa afronta quizá el mayor giro estratégico desde que inventó calculadoras portátiles, relojes digitales y cámaras compactas. En una entrevista con el presidente del Consejo, Kazuhiro Kashio, éste pinta un retrato nítido de una empresa consciente de que el tiempo se agota si no cambia su manera de operar.

Kashio reconoce sin adornos que los últimos años han sido duros: retirada de negocios deficitarios, reformas internas y hasta un programa de jubilación anticipada para "soltar lastre" y reducir personal (actualmente en poco más de 8000 empleados, una cifra que muestra una terrible realidad si tenemos en cuenta aquellos tiempos en los que Casio superaba los 20000). Todo ello, afirma, no respondía a una simple reestructuración, sino a la necesidad de preparar el terreno para un nuevo comienzo. Según explica, la empresa ha pasado demasiado tiempo exprimiendo la eficiencia de negocios ya maduros, especialmente la división de relojes, hasta depender casi por completo de ella.

Ese modelo ya no funciona. Casio sabe que no puede vivir de su pasado glorioso y se marca un objetivo mucho más ambicioso: dejar de “responder al cambio” y empezar a “crearlo” por sí misma. Es una declaración de intenciones que atraviesa toda la entrevista y que define lo que vendrá: un viraje hacia la innovación real con una visión a medio y largo plazo, y no solo medidas tácticas para salvar beneficios del trimestre.

El plan, según detalla Kashio, pasa por varias capas. La primera es cultural: abandonar la mentalidad heredada que priorizaba la optimización de cada división aislada y avanzar hacia una organización donde todos los negocios asumen responsabilidad directa sobre su rentabilidad. Para eso han reestructurado toda la empresa en un modelo de divisiones reales —desarrollo, ventas, planificación y calidad trabajando juntas—, con decisiones rápidas y orientadas al mercado.

La segunda capa es estratégica y toca el corazón del negocio: el reloj. Casio quiere que su división Timepiece vuelva a ser el motor, pero de una forma diferente. No se conforma con vender relojes: apunta a crear “nuevos estilos de vida”. Igual que G-Shock marcó una cultura global, la marca quiere convertir los futuros smartwatches en dispositivos que definan modos de vivir, no solo características técnicas. El mercado del cuarzo está cambiando y Casio quiere surfear esa ola, no ser arrastrada por ella. Por lo tanto, su apuesta por futuros smartwatches es evidente.

La tercera capa es expansiva: buscar nuevos modelos de negocio que no existían en su catálogo tradicional. Un ejemplo claro es Moflin, el robot mascota con IA, que la compañía presenta como un salto hacia la tecnología emocional y el bienestar mental. Casio lo describe como el germen de una nueva categoría que encarna su ADN: innovar creando mercados desde cero, igual que hicieron con los relojes digitales en los años 70.

La educación también entra en este nuevo mapa. Las calculadoras científicas y los diccionarios electrónicos seguirán evolucionando, no como simples herramientas, sino como “socios de aprendizaje” adaptados a nuevas formas de estudiar y enseñar. Allí también buscan construir valor más allá del hardware tradicional.

Kashio no oculta su preocupación: la empresa, afirma, todavía no está usando su potencial real. Tiene la tecnología, tiene la historia y tiene la base mundial de seguidores —más de 6 millones de G-Shock vendidos cada año—, pero siente que falta convertir esa inercia en un impulso renovado. El refuerzo del CRM, la relación directa con el usuario y el uso estratégico de sus más de 2.300 tiendas especializadas será uno de los pilares para reactivar el músculo de la marca en todo el mundo.

Lo que deja entrever la entrevista es una mezcla de urgencia y ambición. Casio se prepara para su próxima década como si fuera una startup con 70 años de experiencia: reorganiza su estructura, reescribe su propósito y se lanza de lleno a productos que ya no son “relojes o calculadoras”, sino piezas de estilo de vida. La compañía parece decidida a no quedarse congelada en su propio museo.

Mientras avanza hacia ese 2027 simbólico, el mensaje final de Kashio resume el espíritu del nuevo rumbo: la misión de Casio, dice, no es solo vender productos, sino crear culturas que hagan la vida un poco más sorprendente. Un aviso claro de que quieren escribir otro capítulo, no vivir de los anteriores.

12.02.2025

Casio, condenada en España por abuso de posición dominante

La reciente sentencia que condena a Casio España por la ruptura ilícita de su relación comercial con Banofi -empresa valenciana que se dedicaba a la distribución de calculadoras- no es solo un ajuste de cuentas entre dos empresas. Es un espejo incómodo que muestra la asimetría de poder en el sector, el abuso de posición dominante y, sobre todo, el deterioro estructural que la marca japonesa lleva arrastrando por la presión de la competencia china en electrónica.

Durante veinte años, Banofi distribuyó productos Casio de forma continuada. Dos décadas no son un simple acuerdo comercial: generan especialización, inversiones específicas, confianza legítima y un posicionamiento en el mercado construido conjuntamente. En el mundo empresarial, una relación tan prolongada no se rompe de un día para otro sin consecuencias. Por eso la sentencia recalca que la ruptura sin un preaviso adecuado merece reproche jurídico: Casio no podía cortar la relación de manera abrupta sin incurrir en responsabilidad.

Un abuso difícil de justificar

El punto más delicado del caso es uno que ningún fabricante de prestigio quiere ver expuesto: mientras decía a Banofi que no había producto disponible, Casio sí suministraba mercancía a otros distribuidores. Esta conducta evidencia una gestión opaca, discriminatoria y contraria a la mínima lealtad comercial exigible. La sentencia lo califica como una actuación ilícita, y lo es por una razón simple: cuando una marca controla el acceso al producto, controla también quién vive y quién muere en el mercado.

Que una empresa del tamaño de Casio utilice su posición para favorecer a unos distribuidores y desahuciar a otros no es solo un conflicto contractual; es un síntoma claro de un fabricante que intenta reorganizar su red comercial de manera precipitada, probablemente arrastrado por tensiones internas.

Un sector que ya no es el de antes: el asedio de la competencia china

El trasfondo que explica este comportamiento es evidente. La electrónica de consumo ya no es el territorio cómodo que Casio dominó durante décadas. Los fabricantes chinos, con costes de producción mucho menores y una capacidad de innovación tremendamente rápida, han puesto a marcas japonesas tradicionales contra las cuerdas.

En relojería digital, instrumentos electrónicos y pequeños gadgets, Casio ha visto cómo su nicho se estrecha año tras año. La respuesta habitual de las grandes marcas en situaciones de debilidad es reorganizar canales, recortar distribuidores y concentrarse en quienes les resultan más rentables. Pero cuando esa reorganización se hace sin transparencia, discriminando a socios históricos y sin asumir las consecuencias de la ruptura, el daño se multiplica.

La sentencia, en este sentido, no solo protege a Banofi: lanza un aviso a todo el sector. El tejido de pequeñas empresas distribuidoras, que vive precisamente de relaciones estables y de la confianza con los fabricantes, no puede quedar a merced de decisiones unilaterales tomadas desde una torre de cristal.

¿Una indemnización insuficiente?
Aunque el fallo reconoce la ilicitud, la indemnización de 20.000 euros se queda corta para la magnitud del daño. Banofi perdió una línea de negocio completa, tuvo que despedir trabajadores y vio desaparecer de golpe el 66% de su facturación. La propia sentencia reconoce que Casio actuó de forma desleal, pero aun así limita el daño al período de preaviso incumplido. Es una contradicción difícil de pasar por alto: si la conducta es ilícita, el daño va más allá del simple calendario.

Tampoco se indemnizan las inversiones hechas en previsión de continuidad, ni los costes de despidos, ni el valor del negocio perdido. Es un reconocimiento parcial de una lesión que fue total.

El silencio como estrategia
La negativa a publicar la sentencia, alegando el tiempo transcurrido, elimina parte del efecto disuasorio. La publicidad de las resoluciones no es un castigo mediático: es un mecanismo para que el mercado aprenda qué prácticas son inaceptables y cuáles ponen en riesgo la competencia leal.

Casio ha perdido un caso judicial, pero lo que realmente queda expuesto es su fragilidad estratégica. A medida que la competencia china sigue creciendo, las marcas tradicionales no pueden permitirse decisiones opacas ni rupturas arbitrarias con quienes han sostenido su red comercial durante muchas décadas, pilares fundamentales que ayudaron a crear ese prestigio a la marca.

Este caso es una advertencia para todos: la confianza se construye con años y puede romperse en un instante. En un mercado tan competitivo, la lealtad empresarial ya no es solo una cuestión ética; es un activo que ninguna marca en declive debería desperdiciar.



11.24.2025

Casio reescribe lo que es el lujo


La industria relojera global vive un cambio profundo. Mientras las marcas suizas de gama media -Tudor, Oris y compañía-bafrontan caídas de ventas de dos dígitos, los fabricantes japoneses están avanzando con paso firme. Ya no basta con un apellido suizo y un legado centenario: el consumidor joven quiere otra cosa. Quiere tecnología, autenticidad cultural y una historia que le hable directamente.

Casio es el ejemplo más llamativo del momento. Con un crecimiento sólido y cerca de mil millones de francos suizos en ingresos anuales solo en relojería, la marca japonesa se ha permitido lanzar una estrategia dual que mezcla nostalgia y premium de una forma que hasta ahora parecía impensable en el sector.


En un evento celebrado en Bangkok bajo el lema “Back in Time, Ahead in Style”, Casio dejó clara su visión: la cultura importa tanto como la maquinaria. Ambientación setentera, iconos de los 80 y 90, colaboraciones con Back to the Future y Stranger Things... más que un lanzamiento de producto, fue una declaración de intenciones. Su objetivo no es competir con la tradición suiza, sino redefinir lo que significa “lujo” en 2026. O sea, convertir los relojes baratos de plástico y cromado, en exclusivo objetos de deseo. Muestra de ello son ediciones como la del Casio F-91 Pacman de las imágenes; vender un F-91 a 60 €, y conseguir que alguien te lo compre. Algo impensable hace tan sólo un par de años atrás, pero que en Casio están logrando.

La táctica funciona porque responde a un dato incontestable: según A.T. Kearney, el 94% de los consumidores jóvenes no pagará más de 1.500 dólares por un reloj inteligente. Eso deja un espacio enorme para marcas capaces de ofrecer valor, durabilidad y personalidad sin obligar a endeudarse.


Casio está explotando dos motivaciones clave: la necesidad de diferenciarse y la búsqueda de productos de calidad. Ambos factores alimentan el auge de los relojes vintage, un terreno que Casio domina sin esfuerzo gracias a su archivo histórico. En lugar de diseñar desde cero, la marca rescata modelos clásicos, los adapta con materiales actuales -como milanesas o nuevas paletas de color- y los lanza con colaboraciones que conectan directamente con la cultura popular.

El resultado es un golpe directo al corazón de la relojería suiza tradicional. No porque los japoneses quieran reemplazarla, sino porque han entendido mejor que nadie qué quiere el público que marcará el futuro del mercado.

Casio no está compitiendo en la misma liga... está creando una nueva.



8.16.2025

Casio se va yendo de China y comenzará a fabricar relojes en India

En un movimiento estratégico que marca un giro en su presencia global, Casio ha decidido reforzar su apuesta por India, iniciando la fabricación local de determinados modelos de relojes. La compañía japonesa, que en los últimos años había ido reduciendo su producción en China, busca ahora aprovechar el potencial del mercado indio y alinearse con la iniciativa nacional ‘Make in India’.

Desde su llegada a India en 1996, Casio ha construido una sólida reputación basada en innovación, fiabilidad y diseño. Sin embargo, la decisión de producir localmente 28 modelos cuidadosamente seleccionados representa un cambio significativo: no solo se trata de ajustar la cadena de suministro, sino de adaptarse con mayor agilidad a los gustos y necesidades de los consumidores indios.

“India siempre ha sido un mercado prioritario para Casio, y seguimos viendo un potencial de crecimiento enorme”, afirmó Takuto Kimura, director general de Casio India. “La fabricación local nos permite diseñar y ofrecer productos que realmente resuenan con la mentalidad y estilo de vida indios. Este paso no es solo estratégico, sino también un enfoque centrado en el consumidor que refleja nuestro compromiso profundo con el mercado local”.

La iniciativa también fortalece la sostenibilidad y eficiencia de la cadena de suministro de la marca, al tiempo que respalda los objetivos de desarrollo manufacturero de India. La venta de estos relojes “Made in India” comenzó a finales de julio, con campañas especiales previstas para la próxima temporada festiva.

Con esta maniobra, Casio parece marcar un punto de inflexión: tras haber abandonado progresivamente la producción en China, la firma japonesa centra ahora su mirada en India como eje de crecimiento, combinando tecnología japonesa con la ventaja estratégica de la manufactura local, sirviéndose de proveedores de aquel país. 

Casio no es el único fabricante que se está posicionando ante la previsión de que India se convierta en los próximos años en “la nueva China”, con mano de obra más barata y un mercado potencial inmenso. 




6.26.2025

¿Por qué los nuevos G-Shock tienen esa rara “e” en la trasera?

La “e” metida en un círculo que aparece grabada en la trasera de algunos relojes G-Shock modernos indica que el producto cumple con la directiva europea sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE o WEEE, por sus siglas en inglés).

La "e" rodeada por un círculo no es un símbolo oficial de la UE, pero Casio lo usa para indicarnos que ese modelo cumple con la normativa europea sobre gestión de residuos electrónicos.

Esta normativa obliga a los fabricantes a marcar sus productos para informarnos y así asegurar que, cuando lleguen al final de su vida útil, sean tratados adecuadamente y no se tiren a la basura doméstica (en el caso que nos ocupa, porque entre otros elementos tienen pilas o acumuladores en su interior que pueden contaminar aguas y suelos).

También, en ciertos casos, nos puede indicar que el fabricante ha pagado las tasas correspondientes al reciclaje en el marco de esta legislación, donde esto sea obligatorio.

Por lo tanto, esa curiosa "e" es un símbolo relacionado con el cumplimiento de normas medioambientales europeas, especialmente sobre reciclaje y tratamiento de residuos electrónicos. No tiene que ver con funciones del reloj ni con su autenticidad, aunque sí confirma que está pensado para venderse en el mercado europeo.



5.18.2025

¿Merece la pena hoy Collection?



¿Qué sentido tiene hoy comprar un Casio Collection, si por un poco más ya roza el precio de un G-Shock?

Hubo un tiempo en que los Casio Collection eran los reyes discretos de la funcionalidad: relojes baratos, resistentes, fiables. El F-91W, el W-800H, el AE-1200, el WS-1400... Eran los compañeros humildes de batalla, perfectos para quien quería algo sin florituras, pero con alma.

5.13.2025

Casio adelanta peores resultados

Casio ha informado una disminución en sus ventas netas y beneficios durante el año fiscal que finalizó el 31 de marzo de 2025. Las ventas netas cayeron un 2,6%, mientras que el beneficio se redujo en un 32,3%.

A pesar del difícil contexto financiero y de las numerosas perdidas, la compañía decidió sin embargo mantener el pago de dividendos, reafirmando su compromiso con los accionistas, en un intento de congratularles. Estos resultados subrayan la necesidad de ajustes estratégicos para reforzar la rentabilidad y mejorar su competitividad en el mercado global, por lo que probablemente son el preludio de aún más ajustes.


5.02.2025

Los relojes "old school" que aún existen en el mercado



Cuando hablamos de relojes digitales "old school", nos referimos a aquellos modelos clásicos que marcaron tendencia principalmente entre las décadas de 1970 y 1980. Estos relojes, que suelen tener pantallas de cristal líquido (LCD) o LED, fueron pioneros en sustituir las manecillas tradicionales por números digitales.

Marcas como Casio, Seiko y Timex popularizaron diseños minimalistas y funcionales, que a menudo incluían características avanzadas para la época, como cronógrafo, alarma, iluminación y, en algunos casos, temporizador. Su estilo retro, con armis metálicos o correas de resina, ha ganado un renovado aprecio entre los amantes del diseño vintage y la tecnología nostálgica.

4.14.2025

¿También piensas que todo lo chino es malo?



La relojería china, durante décadas subestimada por ciertos sectores del mercado global, es un campo que ha evolucionado notablemente, tanto en innovación como en calidad.

Existe una percepción errónea, alimentada por experiencias con productos de baja gama, de que todo lo fabricado en China es sinónimo de mala calidad. Sin embargo, esta generalización ignora la enorme diversidad de la industria china, que abarca desde simples mecanismos económicos hasta piezas de alta relojería con acabados meticulosos y tecnología avanzada.

Zona Casio Semanal

Hazte miembro de nuestro Canal en YouTube para poder obtener nuestro magazine Zona Casio Semanal, con el cual podrás leer cómodamente todo el contenido de ZonaCasio off-line, y conservarlo como material de consulta o información, y muchos otros privilegios más. En cualquier momento podrás anular tu suscripción, así como configurar cómo quieres recibir los avisos y notificaciones, cómodamente en tu smartphone.
Puedes darte de alta a través de éste link. ¡No te lo pierdas!