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6.18.2026

Por fin Edifice en positivo! 😱

Ya no recuerdo el tiempo -allá por principios de siglo- cuando fue la última vez que Edifice comercializó un modelo con display digital en positivo. A partir de entonces fueron todos en negativo, lo cual -dicho sea de paso- favoreció muy poco a la marca. 

Por eso el lanzamiento de este nuevo modelo es tan especial. Se trata del Edifice ERA-130, un ana-digi donde lo especial -o noticiable- no está en el módulo -que es el típico ana-digi ya archiconocido con pila de 10 años de duración -con una CR2025-, eso sí, con función de retracción de manecillas, temporizador de una hora y cronógrafo de 24 horas-, sino el cómo lo presenta Casio en sus Edifice. 

Lo que más llama la atención es que Casio le ha diseñado unas subesferas con aspecto clásico de analógico pero utilizando display digital -no son LCA, ojo-. Recuerdan un tanto a los modelos "business" de principios de los noventa, donde Casio llegó a su máximo esplendor en ese aspecto. 

Como el reloj carece de segundero, Casio le ha incrustado una bonita animación digital en grande, en una subesfera dedicada entre las cuatro y las cinco. Además de todo ello tenemos un precioso diseño de pulsadores tipo seta, y un pulsador en el lateral central con aspecto de corona -que no lo es- protegido por guardas. Como buen Edifice, el Casio ERA-130 es totalmente de acero macizo con cristal mineral. 

Llega en tres variantes: ERA-130D-1A, 
ERA-130D-2A, ERA-130D-3A; negra, azul y verde, respectivamente. El punto más negativo es que es un reloj enorme (50,6 x 46,3 x 14,4 mm), y además muy pesado (150 gr., nada menos).




6.09.2026

El nuevo Gravitymaster GWR-B3000 estrena tecnología ToughMovement 2

Si hay un entorno hostil para un reloj mecánico o analógico, ese es la cabina de un avión. Vibraciones, golpes, campos magnéticos, cambios de presión… Y ahora, G-Shock responde con su creación más inteligente para los profesionales del aire: el nuevo Casio GWR-B3000.

Casio acaba de anunciar en Japón el lanzamiento (10 de julio) del GWR-B3000, un reloj que no solo hereda la esencia robusta de la familia Master of G, sino que redefine lo que significa “precisión bajo estrés”. La gran estrella aquí es el nuevo movimiento ToughMovement 2.

A diferencia de los anteriores Gravitymaster, este “corazón” incorpora dos guardianes autónomos:

- Detección automática de impactos: No necesita esperar un ciclo fijo de corrección. Si el reloj recibe un golpe fuerte, lo detecta al instante y reajusta la posición de las agujas en tiempo real.

- Detección de campos magnéticos: Al percibir una interferencia potente, el movimiento pausa las agujas al instante para que no se desvíen. Cuando el campo desaparece, todo vuelve a la normalidad como si nada hubiera pasado.

Estructura Dual Hollow Structure: ligera pero blindada. Para lograr la delgadez ideal sin sacrificar dureza, los ingenieros de Casio utilizaron simulación por IA y desarrollaron la Dual Hollow Structure. Este diseño combina amortiguadores de resina con piezas metálicas fabricadas mediante MIM (moldeo por inyección de metal). ¿El resultado? Un reloj que se adapta mejor a la muñeca, absorbe los golpes y es más delgado que sus predecesores.

Legibilidad en cada ángulo (incluso bajo el sol): Otro detalle muy pensado para pilotos es la nueva esfera mate con microacabado difuso que reduce drásticamente los reflejos. Bajo luz solar directa o dentro de una cabina llena de instrumentos brillantes, la hora se lee de un vistazo.

El nuevo Gravitymaster llegará de inicio con tres variaciones:

· GWR-B3000-1A (negro clásico). 110.000 yenes (585 €).
· GWR-B3000A-2A (azul aviador). 126.500 yenes (670 €).
· GWR-B3000B-8A (tonos grises/oscuros). 137.500 yenes (730 €).



5.04.2026

Casio lanza el SXC-1: crear música nunca fue tan fácil

Casio vuelve a apostar por acercar la tecnología musical a todo el mundo con su nuevo sampler portátil Casio SXC-1, un dispositivo pensado para que cualquiera —incluso sin experiencia previa— pueda crear y tocar música desde el primer día.

Para quien no esté familiarizado, un sampler es una herramienta que permite grabar sonidos y asignarlos a botones (pads) para reproducirlos después. Esto abre la puerta a construir ritmos, melodías o efectos de forma muy creativa. El problema es que, tradicionalmente, estos equipos han sido complejos y poco accesibles.

Aquí es donde el Casio SXC-1 cambia las reglas, su filosofía es clara: simplicidad total. Nada de configuraciones enrevesadas. Lo enciendes y empiezas.

El Casio SXC-1 viene cargado con 208 sonidos integrados, incluyendo loops, efectos y samples de un solo disparo. Además, incorpora 16 pads físicos, lo que permite construir ritmos de forma intuitiva simplemente tocando con los dedos.

La idea es que no tengas que pensar demasiado: sigues el ritmo, pulsas… y la música fluye sola.

Uno de los puntos fuertes es su enfoque visual y educativo:

- Pantalla OLED para ver formas de onda y estados en tiempo real
- Interfaz sencilla, sin menús confusos
- Tutoriales con elementos visuales y gamificados para aprender sin frustración

Este aparato está pensado para llevarlo contigo:

- Solo 315 gramos de peso
- Funciona con USB o pilas
- Micrófono y altavoz integrados

Esto significa que puedes grabar, editar y reproducir sin necesidad de equipo adicional. Literalmente, puedes hacer música en cualquier parte.

Aunque está orientado a principiantes, no se queda corto:

- Secuenciador para estructurar canciones
- Beat Sync que ajusta automáticamente el tempo
- Efectos en tiempo real
- Sonidos retro inspirados en clásicos como los teclados Casio SK-1 y Casio MT-40

Esto permite desde crear ritmos sencillos hasta experimentar con sonidos más elaborados.

El Casio SXC-1 estará disponible el 28 de mayo, con reservas abiertas desde el 21 de abril. El precio aún no ha sido anunciado oficialmente.

Resumen:

El Casio SXC-1 no intenta competir con estaciones profesionales complejas. Va a otro terreno: hacer que crear música sea fácil, inmediato y divertido.

Y eso, bien hecho, tiene mucho más valor del que parece.

Si alguna vez te ha picado la curiosidad por hacer música pero te frenaba la dificultad, este tipo de dispositivos están hechos exactamente para ti.




2.13.2026

Casio se lo pone duro a Baroli: abre tienda propia en Madrid

Movimiento estratégico de los que hacen ruido. Casio ha decidido dar un paso que muchos esperaban y otros temían: abrir tienda propia en Madrid. Y no una cualquiera. Hablamos de una flagship exclusiva de G-Shock, situada en plena calle Fuencarral, en el número 47.

La tienda abrió discretamente en diciembre, pero su inauguración oficial tuvo lugar el pasado 5 de febrero, reuniendo a algunos de los perfiles más influyentes del panorama de moda urbana de la ciudad. Porque si algo ha conseguido G-Shock es trascender el concepto de “reloj resistente” para convertirse en pieza clave del streetwear.
El impacto de G-Shock dentro del catálogo de Casio es tan potente que la marca japonesa lleva tiempo desarrollando espacios dedicados únicamente a esta línea. Esto permite exhibir una selección mucho más amplia, especial y cuidada de modelos, algo difícil de replicar en distribución multimarca.

La de Madrid es la primera tienda oficial G-Shock en España, aunque en Europa ya existen varias. Su ubicación no es casual: la calle Fuencarral es una de las arterias comerciales más relevantes de la capital y un punto neurálgico del público joven y urbano. Es, básicamente, el escenario perfecto para convertir la tienda en lugar de peregrinación para amantes de los relojes y la cultura street.
El mensaje es claro: Casio quiere controlar más su marca, su imagen y su experiencia de venta en nuestro país. Y eso, inevitablemente, supone competir de tú a tú con distribuidores históricos como Baroli.

La tienda abre de lunes a sábado de 11:00 a 21:00 y domingos de 12:00 a 20:00.

Casio mueve ficha. Y cuando una marca con ese músculo decide jugar en casa, el tablero cambia.



1.29.2026

Casio decide recomprar sus propias acciones para contentar a sus accionistas


Casio lleva años navegando aguas turbulentas: ventas estancadas, márgenes cada vez más estrechos y la necesidad de vender activos —incluida su histórica sede en Estados Unidos— para mantener la liquidez. En medio de este panorama, la compañía ha anunciado un movimiento clásico de defensa financiera: recomprar sus propias acciones y destruirlas después.

La operación, limitada en tiempo y presupuesto, busca reducir el número total de acciones en circulación. ¿El efecto inmediato? Cada acción restante representa una porción mayor de la empresa, lo que mejora los ratios financieros y sostiene el precio en bolsa. Es una forma de decirle al mercado: “Seguimos aquí, seguimos apostando por nosotros mismos.”

Pero no deja de ser un gesto que revela más necesidad que fortaleza. Cuando una empresa no tiene proyectos sólidos donde invertir su dinero, recurre a estas maniobras para ganar tiempo y calmar a los inversores. Casio no está celebrando un éxito: está intentando evitar un deterioro mayor.

12.15.2025

Casio sube precios desde el 13 de enero de 2026: estos son algunos de sus incrementos


Casio ha publicado un aviso oficial de revisión de precios para varios modelos, con entrada en vigor el 13 de enero de 2026. No es una subida discreta ni simbólica: los incrementos son claros, repetidos y perfectamente cuantificables.

Los precios están en yenes (PVP oficial con impuestos) y los aumentos se mueven, según modelo, en este rango:

– Modelos que pasan de 18.700 ¥ a 24.200 ¥ (subida de 5.500 ¥).

– Otros que suben de 22.000 ¥ a 27.500 ¥
(subida de 5.500 ¥).

– Incluso modelos que pasan de 19.250 ¥ a 23.100 ¥ (subida cercana a 3.850 ¥).

Traducido a la práctica: subidas sistemáticas de entre 4.000 y 5.500 yenes por reloj. Al cambio actual, eso se traduce aproximadamente en 25–35 € llegando, en determinados modelos, a picos de hasta 50 €, pero aquí viene la clave importante: en Europa estas subidas se espera que se amplifiquen.

Esto es así porque al PVP japonés luego se le suman distribución, impuestos locales, márgenes y redondeos comerciales. En tienda europea, una subida de 5.500 ¥ en origen puede acabar siendo fácilmente de 40 o incluso 50 € en el precio final.

Y ojo: estamos hablando de variantes comunes, no de relojes “premium” ni ediciones especiales. Relojes funcionales, de los de toda la vida, que hasta ahora eran el refugio de quien buscaba calidad sin sablazos.

Esto confirma algo que muchos ya intuían: Casio está reposicionando precios, incluso en gamas históricamente populares. No es un ajuste puntual, es una tendencia.

Por todo ello, si estabas pensando en comprar un Casio de estas series, el margen de tiempo es real y limitado. El stock con precios antiguos es finito, y cuando se agote, no vuelve.

No es alarmismo. Son números oficiales, en negro sobre blanco, y con fecha.

Casio sigue siendo Casio. Pero hace tiempo que no juega en el mismo terreno de precios que antes.

12.08.2025

Casio ante el futuro: la empresa que se rehace para sobrevivir a su propio legado


En las oficinas de Casio, la palabra “reinicio” ya no es una metáfora: es un plan de vida. A las puertas de su 80º aniversario (2026), la compañía japonesa afronta quizá el mayor giro estratégico desde que inventó calculadoras portátiles, relojes digitales y cámaras compactas. En una entrevista con el presidente del Consejo, Kazuhiro Kashio, éste pinta un retrato nítido de una empresa consciente de que el tiempo se agota si no cambia su manera de operar.

Kashio reconoce sin adornos que los últimos años han sido duros: retirada de negocios deficitarios, reformas internas y hasta un programa de jubilación anticipada para "soltar lastre" y reducir personal (actualmente en poco más de 8000 empleados, una cifra que muestra una terrible realidad si tenemos en cuenta aquellos tiempos en los que Casio superaba los 20000). Todo ello, afirma, no respondía a una simple reestructuración, sino a la necesidad de preparar el terreno para un nuevo comienzo. Según explica, la empresa ha pasado demasiado tiempo exprimiendo la eficiencia de negocios ya maduros, especialmente la división de relojes, hasta depender casi por completo de ella.

Ese modelo ya no funciona. Casio sabe que no puede vivir de su pasado glorioso y se marca un objetivo mucho más ambicioso: dejar de “responder al cambio” y empezar a “crearlo” por sí misma. Es una declaración de intenciones que atraviesa toda la entrevista y que define lo que vendrá: un viraje hacia la innovación real con una visión a medio y largo plazo, y no solo medidas tácticas para salvar beneficios del trimestre.

El plan, según detalla Kashio, pasa por varias capas. La primera es cultural: abandonar la mentalidad heredada que priorizaba la optimización de cada división aislada y avanzar hacia una organización donde todos los negocios asumen responsabilidad directa sobre su rentabilidad. Para eso han reestructurado toda la empresa en un modelo de divisiones reales —desarrollo, ventas, planificación y calidad trabajando juntas—, con decisiones rápidas y orientadas al mercado.

La segunda capa es estratégica y toca el corazón del negocio: el reloj. Casio quiere que su división Timepiece vuelva a ser el motor, pero de una forma diferente. No se conforma con vender relojes: apunta a crear “nuevos estilos de vida”. Igual que G-Shock marcó una cultura global, la marca quiere convertir los futuros smartwatches en dispositivos que definan modos de vivir, no solo características técnicas. El mercado del cuarzo está cambiando y Casio quiere surfear esa ola, no ser arrastrada por ella. Por lo tanto, su apuesta por futuros smartwatches es evidente.

La tercera capa es expansiva: buscar nuevos modelos de negocio que no existían en su catálogo tradicional. Un ejemplo claro es Moflin, el robot mascota con IA, que la compañía presenta como un salto hacia la tecnología emocional y el bienestar mental. Casio lo describe como el germen de una nueva categoría que encarna su ADN: innovar creando mercados desde cero, igual que hicieron con los relojes digitales en los años 70.

La educación también entra en este nuevo mapa. Las calculadoras científicas y los diccionarios electrónicos seguirán evolucionando, no como simples herramientas, sino como “socios de aprendizaje” adaptados a nuevas formas de estudiar y enseñar. Allí también buscan construir valor más allá del hardware tradicional.

Kashio no oculta su preocupación: la empresa, afirma, todavía no está usando su potencial real. Tiene la tecnología, tiene la historia y tiene la base mundial de seguidores —más de 6 millones de G-Shock vendidos cada año—, pero siente que falta convertir esa inercia en un impulso renovado. El refuerzo del CRM, la relación directa con el usuario y el uso estratégico de sus más de 2.300 tiendas especializadas será uno de los pilares para reactivar el músculo de la marca en todo el mundo.

Lo que deja entrever la entrevista es una mezcla de urgencia y ambición. Casio se prepara para su próxima década como si fuera una startup con 70 años de experiencia: reorganiza su estructura, reescribe su propósito y se lanza de lleno a productos que ya no son “relojes o calculadoras”, sino piezas de estilo de vida. La compañía parece decidida a no quedarse congelada en su propio museo.

Mientras avanza hacia ese 2027 simbólico, el mensaje final de Kashio resume el espíritu del nuevo rumbo: la misión de Casio, dice, no es solo vender productos, sino crear culturas que hagan la vida un poco más sorprendente. Un aviso claro de que quieren escribir otro capítulo, no vivir de los anteriores.

12.07.2025

Casio rinde homenaje a su línea Vintage


Casio celebró en Bangkok su evento “Back in Time, Ahead in Style”, una inmersión en décadas pasadas con una puesta en escena impecable: luces cálidas de los setenta, excesos ochenteros, rebeldía noventera y un mercadillo con objetos reales que parecían sacados de un desván intacto. 

El ambiente era perfecto, casi hipnótico. Pero bajo ese barniz retro había una ironía difícil de ignorar: la marca que un día definió la relojería accesible, dura y funcional, hoy se refugia en la estética para justificar relojes que cuestan mucho más… y hacen mucho menos.

El pasado robusto que Casio prefiere convertir en “estilo”
Durante décadas, Casio construyó su reputación sobre relojes que resistían lo que fuera. Eran baratos, de diseño humilde, con cajas de acero real, cristales minerales, módulos innovadores y funciones que en su momento eran punteras. No eran “vintage”: eran contemporáneos, útiles y sorprendentemente avanzados para su precio.

Esa esencia pulida a fuerza de ingenieros y no de estilistas convertía a modelos como el F-100 en iconos involuntarios. Aquellos relojes no buscaban ser moda; buscaban durar. Esa era la gracia.

El evento: una cápsula del tiempo que funciona como espejo
En The Warehouse de Talat Noi, Casio recreó tres décadas enteras como si uno pudiera atravesarlas con solo cambiar de sala. No era una escenografía cualquiera: era una declaración. Música analógica, muebles que parecían recién desempolvados, juguetes antiguos, discos gastados… El tipo de objetos que envejecen con dignidad.

Y entre todo ello, los relojes vintage: pero no los de verdad, sino las reinterpretaciones actuales.

Verlos brillar bajo la luz ámbar dejó en evidencia algo que quizá Casio no quería resaltar tanto: la modernidad —la auténtica— estaba en los modelos de hace cuarenta años.

El eterno regreso de los clásicos… pero sin sus virtudes originales
Casio anunció la vuelta de modelos entrañables: el A158WA-1A, el A230, los Future Classics, o rarezas simpáticas como el Ring Watch. Son relojes que muchos aman porque están cargados de historia, pero también porque funcionaban bien, eran duros y accesibles para cualquiera.

Hoy, sin embargo, esa narrativa se ha desplazado. Se habla de “estilo”, “tendencias”, “colaboraciones”, “reinterpretaciones”, “comunidades creativas”… mientras sus relojes actuales mantienen el diseño de hace décadas pero pierden los materiales que los hacían especiales, recortan funciones y multiplican el precio. Donde antes había innovación, ahora hay un guiño irónico al pasado convertido en producto premium.

Casio lo reconoce sin querer:
—Al principio nos centramos en la practicidad, no en la moda —admitía Marie Yoshizawa, con un punto de sorpresa por que fuese la moda quien adoptara la marca, y no al revés.

Una estética impecable que no tapa las grietas
En cada esquina del evento había creadores, influencers y artistas luciendo sus Casio Vintage como complemento de estilo. Natural, ligero, casi despreocupado. Y precisamente ahí está la paradoja: los relojes que antes se compraban por su valor técnico se venden ahora por su capacidad para encajar en una foto de Instagram.

Las declaraciones de los responsables de diseño dejaban entrever esa tensión crónica entre lo que la ingeniería permite y lo que marketing exige.

Hablan de tendencias como punto de partida, de límites materiales, de reinterpretar formas que ya funcionaron. Pero nunca se menciona recuperar la robustez perdida. Nadie habla del acero, del cristal mineral, de módulos nuevos o de funciones adicionales. No interesa.

Porque ahora Casio Vintage no se compra para durar; se compra para combinar.

El resultado: una celebración hermosa… que subraya una triste ironía
Entre las actuaciones, las luces, los creativos tailandeses y filipinos desfilando con gracia por el recinto, y los guiños nostálgicos cuidadosamente colocados, el evento fue un éxito estético. Un portal bien construido hacia el pasado.

Pero ese viaje al pasado recordó justo lo que Casio parece haber dejado atrás:
la filosofía que convirtió a la marca en referente mundial.

Casio Vintage: un viaje al pasado que deja al descubierto las contradicciones del presente
Mientras los invitados posaban entre muebles setenteros y neones noventeros, era imposible no pensar en la contradicción:
Casio homenajea sus relojes históricos… mientras vende versiones actuales que se parecen mucho pero comparten muy poco.

Al final, lo que quedó claro es que la cultura siempre vuelve, pero no siempre lo hace con la misma honestidad material. Los relojes sí parecen retro, pero su espíritu ya no lo es. Y esa es la mayor ironía de todas.


12.02.2025

Casio, condenada en España por abuso de posición dominante

La reciente sentencia que condena a Casio España por la ruptura ilícita de su relación comercial con Banofi -empresa valenciana que se dedicaba a la distribución de calculadoras- no es solo un ajuste de cuentas entre dos empresas. Es un espejo incómodo que muestra la asimetría de poder en el sector, el abuso de posición dominante y, sobre todo, el deterioro estructural que la marca japonesa lleva arrastrando por la presión de la competencia china en electrónica.

Durante veinte años, Banofi distribuyó productos Casio de forma continuada. Dos décadas no son un simple acuerdo comercial: generan especialización, inversiones específicas, confianza legítima y un posicionamiento en el mercado construido conjuntamente. En el mundo empresarial, una relación tan prolongada no se rompe de un día para otro sin consecuencias. Por eso la sentencia recalca que la ruptura sin un preaviso adecuado merece reproche jurídico: Casio no podía cortar la relación de manera abrupta sin incurrir en responsabilidad.

Un abuso difícil de justificar

El punto más delicado del caso es uno que ningún fabricante de prestigio quiere ver expuesto: mientras decía a Banofi que no había producto disponible, Casio sí suministraba mercancía a otros distribuidores. Esta conducta evidencia una gestión opaca, discriminatoria y contraria a la mínima lealtad comercial exigible. La sentencia lo califica como una actuación ilícita, y lo es por una razón simple: cuando una marca controla el acceso al producto, controla también quién vive y quién muere en el mercado.

Que una empresa del tamaño de Casio utilice su posición para favorecer a unos distribuidores y desahuciar a otros no es solo un conflicto contractual; es un síntoma claro de un fabricante que intenta reorganizar su red comercial de manera precipitada, probablemente arrastrado por tensiones internas.

Un sector que ya no es el de antes: el asedio de la competencia china

El trasfondo que explica este comportamiento es evidente. La electrónica de consumo ya no es el territorio cómodo que Casio dominó durante décadas. Los fabricantes chinos, con costes de producción mucho menores y una capacidad de innovación tremendamente rápida, han puesto a marcas japonesas tradicionales contra las cuerdas.

En relojería digital, instrumentos electrónicos y pequeños gadgets, Casio ha visto cómo su nicho se estrecha año tras año. La respuesta habitual de las grandes marcas en situaciones de debilidad es reorganizar canales, recortar distribuidores y concentrarse en quienes les resultan más rentables. Pero cuando esa reorganización se hace sin transparencia, discriminando a socios históricos y sin asumir las consecuencias de la ruptura, el daño se multiplica.

La sentencia, en este sentido, no solo protege a Banofi: lanza un aviso a todo el sector. El tejido de pequeñas empresas distribuidoras, que vive precisamente de relaciones estables y de la confianza con los fabricantes, no puede quedar a merced de decisiones unilaterales tomadas desde una torre de cristal.

¿Una indemnización insuficiente?
Aunque el fallo reconoce la ilicitud, la indemnización de 20.000 euros se queda corta para la magnitud del daño. Banofi perdió una línea de negocio completa, tuvo que despedir trabajadores y vio desaparecer de golpe el 66% de su facturación. La propia sentencia reconoce que Casio actuó de forma desleal, pero aun así limita el daño al período de preaviso incumplido. Es una contradicción difícil de pasar por alto: si la conducta es ilícita, el daño va más allá del simple calendario.

Tampoco se indemnizan las inversiones hechas en previsión de continuidad, ni los costes de despidos, ni el valor del negocio perdido. Es un reconocimiento parcial de una lesión que fue total.

El silencio como estrategia
La negativa a publicar la sentencia, alegando el tiempo transcurrido, elimina parte del efecto disuasorio. La publicidad de las resoluciones no es un castigo mediático: es un mecanismo para que el mercado aprenda qué prácticas son inaceptables y cuáles ponen en riesgo la competencia leal.

Casio ha perdido un caso judicial, pero lo que realmente queda expuesto es su fragilidad estratégica. A medida que la competencia china sigue creciendo, las marcas tradicionales no pueden permitirse decisiones opacas ni rupturas arbitrarias con quienes han sostenido su red comercial durante muchas décadas, pilares fundamentales que ayudaron a crear ese prestigio a la marca.

Este caso es una advertencia para todos: la confianza se construye con años y puede romperse en un instante. En un mercado tan competitivo, la lealtad empresarial ya no es solo una cuestión ética; es un activo que ninguna marca en declive debería desperdiciar.



8.23.2025

¿Es mejor la resina de Casio, o el zamak de Skmei?


El zamak es una aleación de zinc con pequeñas proporciones de aluminio, magnesio y cobre. Se usa muchísimo en herrajes, grifería, bisutería barata, piezas de automoción, juguetes metálicos, etc.

En condiciones normales, no es un material peligroso para la salud, el zinc es incluso un oligoelemento necesario para el cuerpo. Por su parte, el aluminio y el magnesio que lo contienen, en las cantidades de la aleación no se liberan fácilmente.

El cobre también es esencial en dosis mínimas.

El problema aparece en situaciones concretas:
- Polvo o vapores al trabajar: al lijar, fundir o mecanizar zamak sin protección, los vapores de óxido de zinc pueden causar la llamada fiebre del humo metálico: fiebre, escalofríos y malestar, que suelen remitir en 24-48 h, pero que es desagradable. Por eso nunca debemos pulir ni lijar un reloj de zamak.

- Níquel en baños superficiales: muchas piezas de zamak llevan un recubrimiento niquelado, y ese sí puede dar alergias cutáneas en personas sensibles.

Resumiendo: el zamak en sí no es tóxico si lo usamos como corresponde (manillas, cerraduras, adornos). Lo que no es buena idea es: cocinar con él, chuparlo como si fuera un caramelo, o trabajar con su polvo sin protección.

Un detalle curioso: los juguetes metálicos de los años 60-70 hechos de zamak, si no estaban bien protegidos, podían liberar metales y por eso ahora la legislación limita mucho su uso en objetos para niños pequeños.

¿En Europa está permitido el zamak para los relojes?
En Europa está permitido y de hecho es muy popular en relojería (sobre todo en gamas medias y bajas). La razón es bastante prosaica: el zamak es barato, fácil de moldear y da una sensación de solidez metálica sin costar lo que cuesta el acero inoxidable.

Los motivos principales de esto son:

- Moldeo a presión: el zamak se inyecta en moldes con gran precisión, lo que permite fabricar cajas de reloj con formas complejas y buenos acabados a bajo coste.

- Peso “agradable”: da sensación de “reloj robusto”, a diferencia del plástico, que se siente ligero y barato.

- Acepta bien recubrimientos: normalmente no vemos zamak “puro”, sino niquelado o cromado para darle brillo y resistencia a la corrosión.

Ahora, el lado menos bonito de la historia: El zamak no es tan duradero como el acero inoxidable. Puede corroerse con el tiempo, sobre todo si el recubrimiento se daña (esto es lo que se llama “zinc pest” o peste del zinc: la pieza se hincha y se agrieta).

Si se raya o desgasta el recubrimiento, el zamak desnudo debajo se ve feo y se degrada rápido.

En Europa lo que sí está regulado es el uso de plomo, cadmio o mercurio en aleaciones para consumo o contacto prolongado con la piel. El zamak no lleva esos metales, por eso pasa las normas.

Lo único vigilado es la liberación de níquel en piezas que tocan la piel, como relojes, bisutería o gafas. Hay un límite legal de migración de níquel (0,5 µg/cm²/semana).

Por eso muchas marcas baratas usan zamak: cumple las normas, da aspecto metálico y cuesta menos que el acero. Pero a largo plazo, un reloj de acero inoxidable siempre será más resistente, hipoalergénico y duradero.

Comparativa entre el zamak y la resina endurecida de Casio
En relojes de gama baja y media lo habitual es justo eso: caja de zamak cromado o caja de resina endurecida (plástico reforzado). 

Zamak:
- Sensación al tacto: frío, metálico, da sensación de “más reloj” por el peso.

- Peso: relativamente pesado, lo que gusta a algunos porque transmite solidez, pero puede ser incómodo en relojes grandes.

- Resistencia a golpes: frágil comparado con la resina. Si recibe un golpe fuerte, se abolla o se deforma.

-Corrosión: si se raya el baño cromado/niquelado, el zamak desnudo puede corroerse, hincharse y deteriorarse con los años.

-Durabilidad: decente en uso normal, pero a largo plazo es menos fiable que el acero y peor que una buena resina en ambientes hostiles.

Resina endurecida (resinas epoxi o poliamidas reforzadas, como usan Casio y otros):

-Sensación al tacto: ligera, cálida, menos “noble” que el metal, se percibe como plástico aunque sea de calidad.

-Peso: muy ligera, ideal para relojes deportivos o de uso diario sin que molesten.

-Resistencia a golpes: altísima, absorbe impactos sin deformarse, por eso se usa en G-Shock, por ejemplo.

-Corrosión: no se oxida ni se hincha, aguanta muy bien sudor, agua salada, humedad, químicos ligeros.

-Durabilidad: mientras no se degrade por rayos UV (sol constante), puede durar décadas sin problemas.

-Alergia: hipoalergénica; prácticamente no da reacciones cutáneas.

En resumen:
-Zamak = estético, metálico, más “clásico”, pero con debilidad frente al tiempo, corrosión y alergias.

-Resina endurecida = ligera, súper resistente y práctica, pero menos elegante y con sensación de “plástico”.

Por eso se suele ver relojes de vestir baratos usando zamak cromado; y relojes deportivos o utilitarios con resina.

Resistencia a la exposición UV 
Los rayos UV no hacen nada directo al zamak, porque es metal y, por lo tanto, inmune. El sol no degrada el zamak como degrada a un polímero. El problema del zamak es químico y mecánico, no fotónico:

-Si el cromado/niquelado que lo cubre se daña, el sudor ácido, la humedad o la sal lo atacan y empieza la corrosión.

-El propio zamak, con el tiempo, puede sufrir “peste del zinc” (hinchazón y agrietado por impurezas en la aleación y humedad), pero eso es más un defecto de fabricación que de exposición solar.

En cambio, las resinas endurecidas sí son muy vulnerables a los UV:

-Se vuelven más quebradizas y pierden elasticidad con los años.

-Pueden decolorarse (el negro se pone grisáceo, los colores pierden intensidad…).

Aun así, con aditivos modernos anti-UV (como los que usa Casio), una buena resina puede durar 15–20 años expuesta al sol sin romperse, aunque visualmente se note el envejecimiento.

Comparando resistencia frente al sol, podríamos resumir:

Zamak: gana la partida, el sol no lo afecta directamente, lo que mata al zamak es el sudor + rayaduras que exponen el metal bajo el baño.

Resina endurecida: pierde frente a los UV a largo plazo, aunque con aditivos modernos aguanta muchísimo más de lo que la gente cree.

Resistencia frente a microorganismos
Aquí el comportamiento del zamak y resina cambia bastante:

Zamak (aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre)
No es alimento para bacterias ni hongos.
De hecho, el zinc y el cobre son metales con efecto biocida: inhiben el crecimiento de muchas bacterias y hongos en superficie.

Lo malo es que, si el recubrimiento se deteriora, la corrosión superficial (óxidos y sales metálicas) sí puede acumular suciedad y humedad, creando un microambiente donde prosperen colonias encima, aunque no “coman” el metal en sí.

Resina endurecida
La resina en sí tampoco es alimento (los plásticos son muy poco nutritivos), pero a diferencia del zamak, no tiene propiedades antimicrobianas naturales.

En condiciones húmedas, con sudor o restos orgánicos, puede colonizarse por hongos y bacterias superficiales (biofilm). Eso no degrada la resina, pero sí puede dar mal olor o incluso irritaciones cutáneas si no se limpia.

En exteriores, los rayos UV matan muchos microorganismos, pero en las partes protegidas (entre caja y correa, por ejemplo) pueden crecer igual.

Por eso los relojes “serios” (deportivos o de lujo) suelen ir a materiales más nobles: acero inoxidable, titanio o cerámica, que combinan durabilidad, resistencia a la corrosión y facilidad de limpieza.

¿...Y las resinas cromadas?
Las resinas “cromadas” de Casio (y de muchas marcas) no son metal: suelen ser resina metalizada al vacío (aluminio o cromo depositado) y lacada; más raro, algunas piezas plásticas llevan galvanizado Ni/Cr auténtico sobre ABS. Eso cambia el juego frente al zamak.

Cómo se comporta la resina cromada:

-Rayos UV: el cromado y su laca da cierta protección, pero la base sigue siendo resina. Con los años el barniz puede micro-agrietarse y amarillear. No “se pudre”, solo envejece visualmente.

-Desgaste: el punto débil es la capa superficial: roces con mesas, mochilas o ropa la desgastan/descascarillan (sobre todo en aristas).

-Corrosión: no hay; si se pela, queda resina mate, no óxido.

-Golpes: absorbe impactos mejor que el zamak.

-Alergias: normalmente hipoalergénica (no hay níquel expuesto; salvo raras piezas con galvanizado real mal sellado).

Veredicto
Para uso diario y sudor/sol/golpes: resina cromada antes que zamak. Estructuralmente aguanta mejor y no se corroe; debemos asumir que el “cromo” acabará mostrando desgaste en aristas con los años.

Para estética metálica barata en vestir ocasional: zamak puede verse más “metálico real” al principio, pero su vejez suele ser peor.

Si buscamos longevidad y solidez al envejecer: mejor resina “sin cromar” (mate o teñida en masa). Es la que menos problemas da a largo plazo.

Pero no hemos terminado... ¿Cuál de todos es más ecológico?
Ahí tocamos el nervio sensible: lo ecológico. Porque en relojes baratos (y no tan baratos) casi nunca se piensa en ello, y la diferencia entre zamak, ABS y resina Casio se nota mucho cuando hablamos de ciclo de vida y reciclabilidad.

Zamak
-Punto fuerte: es 100 % reciclable como metal. Se funde y se reutiliza indefinidamente.

-Punto débil: la mayoría de cajas de reloj de zamak están niqueladas o cromadas, y ese recubrimiento complica el reciclado, porque hay que retirarlo antes de refundir. 

-Huella inicial: fundir zamak consume más energía que moldear plásticos, pero menos que trabajar acero inoxidable.

ABS
-Punto fuerte: es un termoplástico, en teoría reciclable por fusión (lo mismo que con botellas PET, aunque a otra escala). También puede reciclarse químicamente en monómeros.

-Punto débil: en la práctica, el ABS de un reloj (pequeño, mezclado con metal, pintado o cromado...) casi nunca se recicla. Acaba como residuo normal o incinerado.

-Durabilidad: su envejecimiento rápido (UV, fragilidad) hace que muchos relojes de ABS tengan vida corta, generando más basura.

Resina Casio (PU/PC-ABS reforzado con aditivos)
-Punto fuerte: aguanta mucho más tiempo que el ABS, por lo que su vida útil es larga.

-Punto débil: muchos son termoestables (PU, urea-formaldehído...), y no se funden para reciclar. Acaban en vertedero o incineradora.

-Aditivos y estabilizantes: complican aún más el reciclaje. Básicamente, si se degrada, no se recupera.

Ejemplo real: cuando un G-Shock de hace 25 años se queda sin bisel ni correa, la caja de resina suele ser un residuo imposible de recuperar.

El rey absoluto en esto vuelve a ser, de nuevo, el acero inoxidable o el titanio: muy duraderos, totalmente reciclables y con menor impacto a largo plazo.

¿Cuál tiene menos impacto en el vertedero?
Si, como suele ocurrir, el reloj no se recicla y acaba en el medio ambiente, aquí toca diferenciar persistencia y toxicidad. Por ello, si hablamos de daño ambiental directo:

Zamak
-Oxida lentamente, formando óxidos de zinc y cobre.

En cantidades normales de un reloj, esto no es muy peligroso para el suelo o agua; el riesgo de contaminación es bajo.

Aunque su persistencia en el ambiente es alta (es un metal), sigue existiendo como metal pero no libera microplásticos ni químicos peligrosos adicionales.

ABS
No se oxida, pero se fragmenta en microplásticos con el tiempo.

Estos microplásticos son problemáticos porque:

-Se dispersan en suelos y aguas.

-Pueden ser ingeridos por animales.

-Se acumulan en la cadena alimentaria.

Persistencia muy alta: los microplásticos no desaparecen, solo se fragmentan más y más.

Resinas de Casio
Muy parecidas al ABS en términos ambientales. Se fragmentan lentamente y sus microplásticos son muy persistentes.

Puede contener aditivos, pigmentos, estabilizadores UV que no son biodegradables y pueden contaminar más que el ABS básico.

Conclusión práctica
-Zamak: menos daño ambiental directo, aunque permanece como chatarra, no se vuelve tóxico.

-ABS y resinas: más daño ambiental potencial por microplásticos y aditivos, y elevado peligro de acabar en la cadena alimentaria.

Si el objetivo es el mínimo impacto ambiental al desechar, el metal reciclable (zamak o acero) es mejor que los polímeros, incluso si dura menos estéticamente.

Si nuestra preferencia es minimizar el daño ambiental, la prioridad deja de ser “resistencia a golpes” o estética, y pasa a ser reciclabilidad y no generar microplásticos.

Si lo que buscamos es el material barato pero que a la vez haga menos daño al planeta, el zamak es claramente mejor que el ABS o la resina de Casio. Aunque pueda oxidarse o picarse con el tiempo, su potencial de reciclaje y la ausencia de microplásticos lo hacen más ecológico.

Si luego se envía a reciclaje, el impacto ambiental se minimiza casi al cero.

Los polímeros (ABS o resinas) solo superan al zamak si hablamos de vida útil extremadamente larga sin reemplazos, pero a la hora de desecharlos, generan contaminación mucho más problemática.


8.16.2025

Casio se va yendo de China y comenzará a fabricar relojes en India

En un movimiento estratégico que marca un giro en su presencia global, Casio ha decidido reforzar su apuesta por India, iniciando la fabricación local de determinados modelos de relojes. La compañía japonesa, que en los últimos años había ido reduciendo su producción en China, busca ahora aprovechar el potencial del mercado indio y alinearse con la iniciativa nacional ‘Make in India’.

Desde su llegada a India en 1996, Casio ha construido una sólida reputación basada en innovación, fiabilidad y diseño. Sin embargo, la decisión de producir localmente 28 modelos cuidadosamente seleccionados representa un cambio significativo: no solo se trata de ajustar la cadena de suministro, sino de adaptarse con mayor agilidad a los gustos y necesidades de los consumidores indios.

“India siempre ha sido un mercado prioritario para Casio, y seguimos viendo un potencial de crecimiento enorme”, afirmó Takuto Kimura, director general de Casio India. “La fabricación local nos permite diseñar y ofrecer productos que realmente resuenan con la mentalidad y estilo de vida indios. Este paso no es solo estratégico, sino también un enfoque centrado en el consumidor que refleja nuestro compromiso profundo con el mercado local”.

La iniciativa también fortalece la sostenibilidad y eficiencia de la cadena de suministro de la marca, al tiempo que respalda los objetivos de desarrollo manufacturero de India. La venta de estos relojes “Made in India” comenzó a finales de julio, con campañas especiales previstas para la próxima temporada festiva.

Con esta maniobra, Casio parece marcar un punto de inflexión: tras haber abandonado progresivamente la producción en China, la firma japonesa centra ahora su mirada en India como eje de crecimiento, combinando tecnología japonesa con la ventaja estratégica de la manufactura local, sirviéndose de proveedores de aquel país. 

Casio no es el único fabricante que se está posicionando ante la previsión de que India se convierta en los próximos años en “la nueva China”, con mano de obra más barata y un mercado potencial inmenso. 




6.27.2025

Audio-review DW-5600RL: El G-Shock original… de resina



En la numerosa familia de los G-Shock, tres relojes destacan por su fidelidad a la estética clásica: el nuevo DW-5000R de caja roscada de acero, el GW-M5610 con tecnología Tough Solar, y el más asequible DW-5600RL, que toma inspiración directa de los G-Shock ochenteros, pero con una filosofía más funcional. ¿Qué ventajas ofrece el DW-5600RL frente a sus hermanos solar y de acero? Más de las que parece:

Ligereza total: la resina al poder
El DW-5600RL apuesta por una caja completamente de resina, mucho más ligera que la estructura en acero del DW-5000R, que incluye componentes metálicos para mayor fidelidad estética. En la muñeca, esto se nota: el 5600RL es más cómodo para uso intensivo, ideal si quieres un G-Shock para el día a día sin sentir que llevas un bloque de acero.

Autonomía fiable y sencilla: 5 años sin preocupaciones
Mientras el GW-M5610 funciona con energía solar (lo que a veces implica estar atento a la carga si lo guardas mucho tiempo, y a su cuidado para que el sol no dañe su LCD), el DW-5600RL incorpora una pila CR2016 que dura hasta 5 años, con un consumo energético optimizado. Es una solución sencilla y fiable para quienes prefieren “ponérselo y olvidarse”.

Precio mucho más asequible
Aquí el DW-5600RL gana por goleada. Su precio es sensiblemente inferior al del DW-5000R, convirtiéndolo en una entrada perfecta al mundo G-Shock clásico sin arruinarte. Ideal para coleccionistas que buscan una pieza con ADN retro pero sin los sobrecostes del homenaje premium.

6.19.2025

¿Por qué Zonacasio.com está en horas bajas?


Durante años, Zonacasio.com fue mucho más que un blog: era un punto de encuentro para los entusiastas de Casio, una fuente de noticias, análisis y pasión por una marca que marcó a generaciones. Sin embargo, en los últimos tiempos, la actividad ha disminuido notablemente, y muchos se preguntan qué ha pasado. Las respuestas no son simples, pero hay varios factores que han confluido.

Cambios en la estrategia de Casio
Casio ha experimentado una transformación significativa en la última década. La apuesta por modelos premium (G-Shock "Full Metal", colaboraciones de lujo, ediciones limitadas) ha desplazado en parte a los clásicos asequibles que hicieron grande a la marca. Al mismo tiempo, líneas como los F-91, AE-1200 o la serie W, que eran el alma del blog, reciben cada vez menos innovación o promoción.

Esto ha limitado el flujo de novedades relevantes para la comunidad que Zonacasio alimentaba: los fieles a los digitales clásicos, los amantes de la funcionalidad sencilla y robusta por encima del marketing.

Falta de apoyo por parte de Casio
A pesar de haber sido uno de los mayores altavoces de la marca en español, Zonacasio rara vez recibió apoyo directo de Casio, ni en forma de información anticipada, colaboración institucional o reconocimiento. Mientras otras marcas entendieron el valor de los blogs especializados como aliados estratégicos, Casio pareció mirar hacia otro lado.

Esta desconexión resultó frustrante para una comunidad apasionada que, lejos de pedir patrocinios o regalos, simplemente quería ser escuchada y tenida en cuenta. La indiferencia institucional tuvo un coste: el apagamiento de una de las plataformas más activas y comprometidas con el universo Casio.

Políticas de comunicación más cerradas
En los últimos años, Casio ha optado en muchas regiones por una comunicación institucional más controlada, priorizando influencers, eventos puntuales o grandes medios tecnológicos. Los blogs independientes como Zonacasio, que ofrecían crítica, historia y contexto sin depender de la marca, se han visto desplazados o ignorados. Cuando una comunidad no se siente escuchada, se enfría.

Cambios en los hábitos de consumo
La llegada de los smartwatches y la creciente cultura de lo desechable han cambiado la forma en que muchas personas ven un reloj. Ya no se busca tanto un objeto duradero y funcional como una extensión del smartphone. La nostalgia por los Casio de siempre sigue viva, pero en un nicho que no crece, y que muchas veces se mueve en foros, subreddits o vídeos de YouTube, más que en blogs tradicionales.

La fatiga del creador
No hay que subestimar el desgaste personal. Mantener un blog como Zonacasio con actualizaciones constantes, investigación histórica, análisis técnicos y una línea editorial coherente durante años es un reto inmenso. Si a eso se suma una audiencia que decrece, una marca que no colabora y el esfuerzo cae en saco roto, el silencio se vuelve comprensible.

¿Y ahora qué?
Zonacasio.com fue y sigue siendo un archivo invaluable para quien ame los relojes digitales, la historia de Casio y el diseño funcional japonés. Aunque su actividad se haya reducido, su legado permanece. Tal vez, con un giro en las políticas de Casio o una nueva generación de entusiastas, podría resurgir.

Pero mientras tanto, toca valorar el trabajo hecho, y entender que los blogs como Zonacasio no desaparecen porque "la gente ya no lea", sino porque el ecosistema —marca, público, tecnología y apoyo institucional— ya no es el mismo.

El valor de lo auténtico
Zonacasio no fue solo un blog sobre relojes. Fue una voz independiente, entusiasta y rigurosa que defendió lo esencial de Casio cuando muchos solo miraban las cifras de ventas. Habló de historia, de diseño, de utilidad real. Conectó a miles de personas que descubrieron que el valor de un reloj no está en su precio, sino en lo que representa.

Puede que hoy esté en pausa. Puede que el silencio pese. Pero lo auténtico no desaparece: se transforma, se guarda en la memoria colectiva, y a veces, renace. Tal vez no con el mismo formato, pero sí con el mismo espíritu.

Porque mientras haya alguien que mire su viejo F-91W con cariño, o que espere con ilusión una reedición del DW-1000, el legado de Zonacasio seguirá vivo.

Y quién sabe… puede que aún no haya dicho su última palabra.

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