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10.06.2026

Nuevo Casio GDG-B100: un GBD-200, pero con LED rojo

Casio lanza este mes de octubre en su mercado local tres versiones de su reloj más resistente al barro, combinando materiales de origen biológico, pantalla MIP de alta visibilidad y conectividad inteligente.

Diseñados para resistir el barro, el polvo y los tratos más duros sin perdonar una sola décima de segundo, los míticos Mudman de Casio suman una nueva generación. La compañía japonesa llevará a las tiendas de Japón a lo largo del mes de octubre la nueva serie G-Shock Mudman GDG-B100, una propuesta que ya se encuentra disponible para reserva en la página web oficial de la marca por un precio de 38.500 yenes (aproximadamente 244 dólares al cambio, que en Europa rozarán peligrosamente los 300 €).


La nueva entrega desembarca en el mercado con tres variantes de color que comparten una base sobria y funcional, diferenciadas únicamente por los matices de sus detalles:

- GDG-B100-1: Acabado íntegramente en negro monocromático.
- GDG-B100-1A3: Base negra con sutiles acentos en verde oliva.
- GDG-B100-1A5: Base negra combinada con detalles en tono beige.

Un blindaje inspirado en la automoción 'off-road'
Fiel a la herencia táctica y aventurera de la gama, la arquitectura exterior del GDG-B100 evoca las estructuras de protección de los vehículos todoterreno y el equipamiento de supervivencia. Casio ha implementado una caja con diseño bumper donde la pieza central queda firmemente encajada entre un bisel frontal facetado y un parachoques trasero ideado para absorber impactos desde cualquier ángulo. Asimismo, el bisel y la correa se entrelazan de forma directa para multiplicar la resistencia en los puntos de unión más críticos.

El conjunto estructural aprovecha la resina reforzada con fibra de carbono para aumentar la rigidez de la caja, evitando deformaciones y asegurando un sellado hermético. Para contrarrestar los elementos externos, los ejes de los botones incorporan juntas tóricas especiales que bloquean la entrada de barro, fango y suciedad fina. Pese a este nivel de blindaje, el reloj mantiene unas dimensiones contenidas de 63,6 x 49,6 x 16,2 mm y un peso de solo 66 gramos, favorecido por un perfil trasero moldeado en tres dimensiones que se adapta con comodidad a la muñeca. En un guiño a la sostenibilidad, la caja, el bisel y la correa están fabricados con resinas de origen biológico.

El icónico topo de la saga Mudman —que aparece grabado en el fondo de la caja pilotando a toda velocidad sobre terreno hostil— inspira además el patrón de suela dentada que adorna la esfera y la correa, dejando clara su vocación todoterreno.

Visibilidad en cualquier entorno: pantalla MIP y luz roja
En el apartado visual, el Mudman GDG-B100 da un salto de calidad al integrar una pantalla digital LCD Memory in Pixel (MIP). Este panel ofrece un contraste enormemente superior al de las pantallas monocromas tradicionales, garantizando una lectura impecable incluso bajo la luz solar directa.

Para operaciones nocturnas o en penumbra, el dispositivo sustituye las habituales luces LED blancas o azules por una retroiluminación en color rojo. Este tono no es casual: la luz roja ayuda a preservar la visión nocturna natural del usuario al no deslumbrar ni dilatar la pupila en entornos oscuros.

Métrica de actividad y calibración GPS inteligente
Lejos de convertirse en un smartwatch convencional con pantalla táctil, el GDG-B100 mantiene el formato digital clásico de G-Shock pero añade funciones esenciales de seguimiento físico y conectividad.

El reloj integra un acelerómetro capaz de registrar pasos, ritmo de marcha y calorías quemadas. Aunque no dispone de un módulo GPS autónomo, se enlaza mediante Bluetooth con el teléfono móvil a través de la aplicación Casio Watches. Mediante esta conexión, el usuario puede realizar una calibración inicial utilizando el GPS del smartphone; una vez ajustada la zancada, el reloj es capaz de estimar las distancias recorridas por su cuenta sin necesidad de llevar el teléfono encima.

La vinculación por Bluetooth permite además sincronizar la hora de forma automática y recibir alertas silenciosas mediante vibración para llamadas entrantes, correos electrónicos y notificaciones del teléfono.

Autonomía de dos años y especificaciones de campo
A diferencia de otros exponentes de la marca que incorporan paneles solares, esta serie prescinde de la tecnología Tough Solar y recurre a una pila de botón tradicional CR2032, con una duración estimada de unos dos años de uso continuo.

El equipamiento de campo se completa con una resistencia al agua de hasta 200 metros (20 bar), cronómetro de alta precisión, temporizadores por intervalos configurables y hora mundial con acceso instantáneo a 38 zonas horarias.

¿Estamos ante un Mudman realmente nuevo o ante un GBD-200 disfrazado de Mudman?
Y ojo, que eso no significa que sea mal reloj. El GBD-200/GBD-300 precisamente tienen una plataforma muy interesante. Lo criticable es otra cosa: presentarlo como una revolución cuando buena parte de la electrónica y filosofía funcional ya estaban ahí desde hace años.

Casio parece estar haciendo cada vez más aquello que comentábamos con los nuevos G-Shock: coger una base tecnológica que ya conoce, cambiarle la carrocería, añadirle dos o tres funciones y convertirlo en una nueva "generación".

Y entonces llegamos a la pregunta venenosa que muchos nos hacemos: ¿cuánto de los 300 € estás pagando por tecnología y cuánto por llevar la palabra MUDMAN en el bisel? 







9.27.2026

Sanda 9510, la estética "retro-futurista" en formato ultracompacto y accesible

La firma china Sanda vuelve a llamar la atención con el Sanda 9510, un modelo que fusiona elementos de la relojería digital retro con el diseño contemporáneo de los dispositivos inteligentes.

Diseño y pantalla: El encanto de la tecnología LCA
El punto fuerte de este modelo es, sin duda, su doble display híbrido de pantalla LCA (Liquid Crystal Analog), situado en la parte superior, con el cual el reloj recrea las manecillas de un reloj analógico mediante cristal líquido. Este detalle nostálgico evoca piezas icónicas de los años 80 y 90, logrando un contraste dinámico sobre el dial oscuro.

Por su parte, el display digital secundario se encuentra en la sección inferior, una pantalla de segmentos digitales donde nos muestra con absoluta notoriedad la hora, los segundos, el día de la semana, la fecha, alarmas activas o la función de cronógrafo o temporizador, según el modo.

En cuanto a su construcción y ergonomía, si caja y cristal son de ABS. El uso de resina/plástico ABS en la caja y el cristal le otorga una ligereza notable, si bien hay que recordar que no ofrece la resistencia contra arañazos de un cristal mineral o de zafiro, cumple con creces en durabilidad para el uso diario y, sobre todo, la absorción de impactos y reparaciones.

Otro detalle muy llamativo es su correa estilo Apple Watch. Incorpora un sistema de sujeción de silicona acanalada (tipo Ocean Loop o deportiva de acople deslizante), lo que le da un toque moderno, cómodo y muy fácil de ajustar. La combinación del tono amarillo vibrante con el marco negro de la caja crea un contraste deportivo de alto impacto visual, aunque también están disponibles variantes en azul claro, y por supuesto, el imprescindible y discreto negro. 

Con una especificación de WR 5ATM (50 metros), soporta salpicaduras, lluvia e incluso natación recreativa superficial, aunque no está diseñado para buceo profesional (y por supuesto, no se deben presionar sus pulsadores bajo el agua, ya que carecen de doble junta).

El reloj integra las funciones clásicas indispensables en un digital de uso cotidiano: alarma, crecido, temporizador y formato de 12/24 horas. La iluminación LED integrada permite una lectura óptima de la pantalla en entornos de completa oscuridad, iluminando eficientemente el dial digital.

Puntos fuertes:
- Estética atractiva: Gran presencia visual gracias a una caja con un soberbio diseño y muy buena presencia, sumado al diseño cuadrado retro.
- Display LCA: Agrega un factor de nostalgia y originalidad frente a los relojes digitales convencionales.
- Comodidad: La correa tipo Apple Watch de silicona suave ofrece un ajuste ergonómico y liviano.

Puntos a mejorar:
- El display invertido posee una visibilidad nefasta y, por si fuera poco, no hay opción de adquirir ninguna bastante en positivo.
- Sensibilidad a arañazos: El cristal de ABS requiere cuidado frente a roces o fricción continua con objetos punzantes.

El Sanda 9510 es una opción sumamente interesante para quienes buscan un reloj de diario, desenfadado y con personalidad. Cumple con éxito la promesa de combinar una estética retro de cristal líquido analógico con el confort y la frescura de los accesorios modernos, dotándolo de un aspecto de smartwatch e incluso pudiendo usar correas aftermarket para ese tipo de relojes. 





9.10.2026

Todos quieren ser un Apple Watch


El reloj digital está empezando a parecer un smartwatch... aunque no lo sea.

La comparación con los smartphones es mucho más acertada de lo que parece. Lo interesante es que aquí no estamos hablando simplemente de que los chinos "copien al Apple Watch": estamos viendo cómo una forma deja de pertenecer a un producto concreto y acaba convirtiéndose en el arquetipo visual de toda una categoría.

De hecho, hay una pequeña paradoja: Apple eligió la forma rectangular precisamente porque era la más adecuada para mostrar información en una pantalla pequeña; con el tiempo, esa decisión funcional se ha convertido en un lenguaje estético. Apple explica que el Apple Watch está pensado para interacciones rápidas y de un vistazo, y otros análisis señalan precisamente la ventaja de aprovechar mejor una pantalla rectangular para texto e información. 

Y ahora ocurre algo curioso con los Sanda, Skmei y compañía: esa geometría ya está saltando del smartwatch al reloj digital barato tradicional.

Durante décadas, el reloj digital tenía una gramática bastante clara: el Casio W-59 de caja rectangular pequeña, pantalla horizontal, botones laterales, asas integradas.

Luego aparecieron infinidad de variaciones: cajas octogonales, redondas, cuadradas, ultrafinas, deportivas, con protectores, con botones enormes...

Pero últimamente aparece cada vez más otro patrón: caja rectangular vertical con esquinas muy redondeadas, pantalla ocupando prácticamente todo el frontal, bisel mínimo y apariencia de pequeña pantalla electrónica.

Y eso ya no es exactamente el lenguaje visual de un Casio tradicional, Ee el lenguaje visual del smartphone trasladado a la muñeca.

Ahí está la clave.

El fenómeno es exactamente el mismo que ocurrió con los móviles. Mira un móvil de 1998: los móviles podían tener tapa, antena, teclado físico, formas redondeadas, colores, diseños extrañísimos... Luego llegó el iPhone y ocurrió algo brutal: pantalla grande,  rectángulo y pocos botones.

Al principio era "el diseño del iPhone", después pasó a ser "el diseño de un smartphone".

Hoy puedes poner diez teléfonos de diez fabricantes sobre una mesa y, salvo detalles, cuesta distinguirlos. No porque todos quieran copiar exactamente a Apple, sino porque la tecnología ha impuesto una geometría óptima. Y creo que estamos viendo algo parecido en los relojes.

Pero Apple no inventó el reloj rectangular. Esto es importante para no caer en el típico "Apple inventó todo". Los relojes rectangulares llevan existiendo muchísimo tiempo. El propio mundo de la relojería tiene ejemplos históricos como el Reverso. Y Q&Q, o Casio, llevan décadas fabricando relojes cuadrados y rectangulares.

La novedad del Apple Watch no fue "hacer un reloj rectangular", sino combinar rectángulo, pantalla dominante, esquinas redondeadas, carcasa muy limpia e interfaz gráfica.

Eso creó una silueta tremendamente reconocible.

Diez años después, esa silueta se ha convertido prácticamente en el "dibujo mental" que mucha gente hace cuando piensa en un smartwatch. Incluso se ha señalado que el Apple Watch se ha convertido en la silueta de referencia del smartwatch y que numerosos modelos asequibles han adoptado formatos similares. 

Y aquí viene lo realmente interesante: los chinos están haciendo algo diferente. Un Sanda o un Skmei rectangular barato no necesita tener una pantalla táctil, ni necesita ejecutar aplicaciones, ni tener Bluetooth. Ni siquiera necesita parecer tecnológicamente avanzado.

Pero visualmente puede beneficiarse de la asociación: "Esto parece una pequeña pantalla moderna." Y eso vende, porque el consumidor actual está acostumbrado a interpretar esa forma como algo contemporáneo.

Es una especie de semiótica tecnológica. Una caja redonda dice: "reloj". Una caja rectangular con pantalla grande dice:  "dispositivo electrónico".

Y un fabricante de un reloj digital barato puede estar aprovechando precisamente esa segunda asociación.

Lo más curioso: estamos volviendo al pasado... pero con estética del futuro. Aquí es donde, para mí, está la ironía. Un Skmei de 8 o 10 euros puede tener un módulo digital sencillísimo: hora, fecha, alarma, crono, luz, quizá cuenta atrás... Es decir, tecnológicamente estamos ante un reloj digital de toda la vida.

Pero lo metes en una caja rectangular redondeada, con una pantalla grande y una estética minimalista... Y de repente parece un "smartwatch sin smartwatch".

Es casi como si el reloj digital tradicional estuviera disfrazándose de Apple Watch. Y eso tiene una consecuencia muy interesante:se está produciendo una convergencia estética.

Creo que podemos imaginar tres familias que antes estaban bastante separadas:

Reloj tradicional redondo, con agujas, corona y esfera.

Reloj digital rectangular, LCD segmentado, botones, información.

Y smartwatch con pantalla rectangular interfaz gráfica, táctil, y sensores.

Y poco a poco tenemos todos en el reloj digital moderno: caja tipo smartwatch,  pantalla LCD tradicional, botones físicos, funciones de reloj digital.

Es decir: el reloj digital está adoptando el envoltorio del smartwatch. Y esto tiene una explicación económica además de estética.

Aquí los fabricantes chinos tienen una ventaja enorme: no necesitan desarrollar una identidad de diseño completamente nueva, pueden observar qué formas reconoce el consumidor y después producir esa forma que ya sabes que te gusta.

Es parecido a lo que ocurre con los smartphones económicos. La forma rectangular con esquinas redondeadas ya está socialmente validada. No tienes que educar al comprador, no tienes que explicarle qué es. Lo ve y entiende inmediatamente: "Ah, un dispositivo electrónico moderno."

Pero hay una segunda consecuencia: la pérdida de personalidad. Y aquí es donde creo que está lo verdaderamente interesante. Porque la estandarización tiene una ventaja: el producto se vuelve familiar.

Pero también tiene un inconveniente: se vuelve intercambiable.

Y eso ya lo estamos viendo con los teléfonos. Antes podías reconocer un Nokia, un Ericsson, un Motorola o un Siemens prácticamente por la silueta. Hoy muchas veces necesitas mirar el logotipo.

Con los relojes puede suceder exactamente lo mismo. Imagina dentro de unos años una mesa con: un smartwatch de Apple, un smartwatch de Xiaomi, un smartwatch de Huawei, un digital de Skmei, un digital de Sanda, un digital de Casio, un digital de otra marca china... Y todos tienen: rectángulo vertical + esquinas redondeadas + pantalla enorme + dos botones laterales.

¿Qué diferencia queda? El logotipo. Y poco más.

Aunque hay una diferencia importantísima con lo que pasó con los smartphones: los relojes tienen una historia estética mucho más fuerte.

El reloj mecánico lleva siglos siendo circular, por eso existe una tensión que no existe en un teléfono: ¿debe parecer un ordenador o debe parecer un reloj?

Y aquí Apple tomó una decisión radical: que pareciera un pequeño ordenador.

Samsung, Google y otros fabricantes han apostado muchas veces por la solución contraria: mantener el círculo para conservar la asociación con el reloj tradicional. De hecho, la propia discusión sobre circular frente a rectangular gira precisamente alrededor de esa tensión entre estética relojera y aprovechamiento de la pantalla. 

Pero ahora está ocurriendo algo muy gracioso, los relojes digitales baratos están empezando a abandonar incluso la necesidad de parecer relojes tradicionales.

Y Apple podría acabar siendo víctima de su propio éxito. Esto es precioso desde el punto de vista del diseño. Cuando Apple lanzó el Watch, su forma era relativamente atrevida.

Ahora es tan reconocible que todo el mundo puede copiar el concepto visual sin necesidad de copiar el producto.

Y Apple se encuentra con un problema: si todos tienen esa forma... ¿cómo vuelves a diferenciarte?

Precisamente por eso resulta interesante que en 2026 estén apareciendo informaciones sobre una posible exploración de nuevas formas, incluso diseños circulares, para futuras generaciones del Apple Watch. 

Es casi el ciclo completo:

Apple rompe la norma → Apple crea una nueva norma → todo el mundo adopta la nueva norma → la nueva norma deja de diferenciar a Apple → Apple necesita volver a romperla.

Y mi conclusión sería esta: yo no diría todavía que "todos los relojes están convergiendo hacia el Apple Watch". Diría algo más interesante: "Estamos entrando en una época en la que la tecnología está imponiendo una geometría común a los relojes".

Y el Apple Watch ha sido probablemente el principal responsable de popularizar esa geometría en la muñeca. Lo verdaderamente significativo no es que un Skmei se parezca a un Apple Watch. Lo significativo es que un reloj digital de 5-10 euros ya puede utilizar exactamente el mismo lenguaje formal que un dispositivo tecnológico de cientos de euros y que, además, el consumidor lo encuentre completamente natural.

Eso sí me parece un cambio de paradigma.

Es decir: "¿se están convirtiendo todos los relojes en el mismo reloj?". Porque al final podríamos estar asistiendo al mismo fenómeno que ya vivimos con los teléfonos: la tecnología evoluciona muchísimo por dentro mientras el diseño exterior se vuelve cada vez más uniforme.

Y paradójicamente, mientras los fabricantes presumen de ofrecer miles de funciones, cada vez cuesta más distinguir unos productos de otros con la muñeca apagada.

Lo que ocurre con el Apple Watch no es un capricho, sino la repetición de un ciclo histórico que ya vivimos con los smartphones: la evolución hacia un "diseño óptimo" por convergencia funcional.

La forma sigue a la función (y al bolsillo):
Un reloj rectangular con bordes redondeados y pantalla brillante no es un capricho estético de Apple. Es la solución más eficiente para mostrar notificaciones, texto y esferas digitales en un espacio reducido. Las marcas como Sanda o Skmei no "copian" por moda; adoptan la ergonomía ganadora porque es la que mejor se adapta a la muñeca y a la lectura rápida. Es como cuando todos los coches acabaron teniendo cuatro ruedas y forma de gota.

El efecto "iPhone": el estándar se vuelve invisible. Igual que hoy un móvil con muesca o triple cámara trasera no nos parece copia de nadie, el smartwatch rectangular se está convirtiendo en el lenguaje visual por defecto de lo que entendemos por "reloj inteligente". Cuando el usuario ve un rectángulo curvo, asocia: "Esto es tecnología moderna". Las marcas chinas genéricas usan esa forma porque vende más, no porque quieran engañar.

La paradoja de la identidad. Aquí está lo interesante: mientras los relojes digitales convencionales se smartizan visualmente, los smartwatch de lujo (como Tag Heuer o Garmin) se vuelven más redondos para parecer analógicos. La diferenciación ya no está en la caja, sino en la interfaz, los materiales y el ecosistema. Un Apple Watch se distingue por su corona digital y su fluidez, no por su silueta.

En cualquier caso no deberíamos verlo como un empobrecimiento, sino como la madurez de un producto. Como ocurrió con el cuchillo o la silla, cuando un diseño funciona, se estandariza. La creatividad se desplaza entonces a los detalles: el software, la correa, la personalización. El riesgo real no es la uniformidad, sino que perdamos la capacidad de sorprendernos. Por eso marcas como Nothing o las esferas analógicas retro en un Apple Watch nos parecen tan refrescantes: rompen esa homogeneidad funcional con un guiño emocional.

Al final, el reloj deja de ser un objeto único para convertirse en un lienzo. Y en ese lienzo, cada uno puede seguir siendo diferente.

¿Crees que esta estandarización te quita deseo por el producto, o te parece un paso lógico? Me encantaría saber tu punto de vista.





8.18.2026

G-Shock y los relojes secretos de las unidades especiales

Casio cuenta una historia muy bonita de fiabilidad, militares, misiones, recuerdos y relojes que sobreviven a explosiones… pero hay cosas interesantes debajo de esa capa de marketing.

Casio tiene un departamento que hasta hace poco prácticamente no existía para el gran público: Special Projects. Su misión es fabricar G-Shock personalizados para unidades militares, policiales y otros organismos que necesitan algo más que un simple reloj con un escudo grabado en la trasera.

Hay un mundo de la relojería militar bastante peculiar que transcurre lejos de las grandes campañas publicitarias. Son los llamados unit watches, relojes encargados específicamente por determinadas unidades del ejército, fuerzas policiales o servicios de inteligencia.

Marcas como Omega, Tudor, Breitling o Bremont han participado en este mercado, fabricando versiones personalizadas de sus modelos para determinados cuerpos o unidades. Son piezas que normalmente no llegan a las tiendas y cuyo acceso puede estar restringido a los miembros de la organización correspondiente.

Pero hay una paradoja interesante: mientras algunos fabricantes de relojes de lujo compiten por vestir a militares con piezas de varios miles de euros, en la muñeca de muchos profesionales que realmente trabajan en situaciones operativas aparece algo bastante menos glamuroso.

Un G-Shock que no pretende ser un reloj militar al uso, y la razón no tiene demasiado misterio.

Un G-Shock convencional no necesita aparentar que es un instrumento militar. Precisamente su atractivo está en que es un reloj relativamente barato, resistente, sencillo y que no necesita estar conectado a nada.

En determinados entornos eso puede ser una ventaja enorme frente a un smartwatch.

Un reloj inteligente incorpora comunicaciones, sensores, GPS, aplicaciones y conexiones con servicios externos. Todo eso resulta fantástico para un usuario normal, pero puede convertirse en un problema cuando la localización del portador debe permanecer en secreto.

El caso de los relojes inteligentes vinculados a Strava se ha convertido precisamente en uno de los ejemplos que se utilizan para explicar este problema: determinadas actividades físicas pueden terminar revelando información de localización que el usuario ni siquiera era consciente de estar compartiendo.

Un G-Shock básico, en cambio, no tiene nada que comunicar. Y ahí aparece una de las expresiones utilizadas por Casio para definirlos: son un "reloj tonto".

Puede sonar poco sofisticado, pero en determinadas circunstancias es exactamente lo que se busca.

Según explica Warren Halliwell, directivo de Casio UK y responsable del programa, Special Projects nació en 2024 por una razón bastante sencilla: empezaron a llegar demasiadas peticiones de unidades militares y policiales, así que la respuesta fue crear un departamento específico.

La idea va bastante más allá de coger un G-Shock de catálogo y grabarle un escudo. Las unidades pueden solicitar modificaciones de materiales, acabados, funciones o elementos concretos que respondan a sus necesidades operativas.

Y ahí es donde la historia se vuelve bastante más interesante.

Uno de los primeros proyectos conocidos fue desarrollado para la Royalty Protection Unit, encargada de la protección de miembros de la familia real británica.

Sus integrantes ya utilizaban G-Shock durante entrenamientos y servicio, pese a disponer también de acceso a relojes suizos mucho más caros.

El problema es que esos relojes de lujo podían ser magníficos relojes, pero no necesariamente buenos instrumentos para determinadas tareas tácticas.

La solución fue un GM-B2100 especialmente modificado, con acabado negro tipo gunmetal, un reloj que tiene poco de "reloj de batalla", pues es elitista, muy pesado y enormemente incómodo. Pero lo que importaba ofrecer era la imagen y el aspecto, por eso cada unidad llevaba grabado del castillo de Windsor en la trasera y elementos de identificación personalizados.

La existencia del proyecto terminó haciéndose pública casi por accidente: un visitante vio varios de estos relojes durante una visita al castillo, hizo fotografías y las imágenes comenzaron a circular por internet.

Después de aquello, Casio decidió aumentar considerablemente la discreción alrededor de este tipo de encargos. Y probablemente tenga sentido, aunque la personalización de relojes de Casio no es algo nuevo: Casio lleva ofreciendo este servicio a empresas w instituciones desde hace más de veinte años. Lo que es nuevo es la creación de un departamento especial pensado solamente para uniformados.

Aquí está la diferencia entre Special Projects y una simple personalización. Una cosa es comprar un G-Shock y grabarle tu nombre, o el logo de tu compañía, y otra muy distinta es que una unidad militar se siente con el fabricante y le diga qué necesita exactamente.

Casio asegura haber trabajado, entre otros, con personal de protección, unidades de desactivación de explosivos, pilotos y miembros del Servicio de Submarinos de la Royal Navy.

En este último caso nació el denominado G-Shock Trident, desarrollado para el Servicio de Submarinos británico.

El proyecto tiene además una vertiente benéfica: la Royal Navy & Royal Marines Charity anunció que la edición limitada había conseguido recaudar más de 5.500 libras, aproximadamente 6.434 euros, para fines benéficos.

Y aquí conviene separar dos cosas, que a veces por ciertos intereses que poco tienen que ver con lo táctico nos vienen mezclados. Una es el indiscutible interés relojero del proyecto. La otra es el evidente valor simbólico que tiene para las personas que pertenecen a esas unidades.

Porque un reloj que llevas durante años de servicio puede terminar convirtiéndose en una especie de objeto de memoria personal. No es exactamente lo mismo que comprar una edición limitada porque aparezca en Instagram.

El rojo que empezó en los submarinos; uno de los ejemplos más curiosos de cómo estos proyectos pueden terminar afectando a los G-Shock normales es la iluminación roja.

Casio explica que determinadas unidades necesitaban evitar la iluminación blanca intensa de algunos relojes porque puede resultar demasiado visible en determinadas circunstancias. La solución fue utilizar iluminación roja.

En el caso del proyecto Trident, esta característica tenía especial sentido dentro del entorno submarino y militar.

Pero lo interesante viene después: Casio reconoce que algunas de estas soluciones desarrolladas para unidades específicas pueden terminar llegando a modelos destinados al público general. Es decir, el laboratorio de pruebas no está únicamente en los departamentos convencionales de desarrollo.

También está en una jungla, en un avión, en un submarino o en las condiciones reales en las que trabaja el usuario para el que se ha creado el reloj. Y eso sí puede resultar interesante desde el punto de vista relojero.

Halliwell pone como ejemplo otro proyecto destinado a pilotos y habla de relojes capaces de detectar determinadas condiciones relacionadas con campos magnéticos y pulsos electromagnéticos.

Aquí conviene coger las afirmaciones con cierta cautela, porque estamos hablando de información procedente del propio responsable del programa y, además, de proyectos de los que Casio reconoce que no puede revelar todos los detalles. Pero hay una idea de fondo que sí resulta perfectamente comprensible: en determinados trabajos, cuanto menos dependa un reloj de sistemas externos, mejor.

Y ahí un digital convencional tiene una ventaja que durante años parecía un inconveniente: es extraordinariamente aburrido: no tiene Wi-Fi, no tiene apps, no necesita un teléfono, no publica tu recorrido, no recibe notificaciones, no intenta convertirse en tu centro de comunicaciones... Y, dependiendo del modelo, puede funcionar durante años con una pila o con energía solar.

Uno de los relojes mencionados por Halliwell cuesta alrededor de 99 libras, que al cambio actual son unos 115,81 euros. No hace falta decir mucho más para entender el atractivo de la propuesta. Por eso hay que distinguir muy bien estos relojes tácticos y asequibles, para unidades militares, con también los modelos elitistas y exclusivos de Windsor mencionados líneas arriba, también para cuerpos de seguridad.

Hay algo casi paradójico en todo esto. Durante años, buena parte de la industria relojera ha intentado convertir el reloj en un objeto de lujo, de diseño, de exclusividad o de tecnología conectada.

Y ahora, en determinados ámbitos profesionales, algunas de las características más valoradas son exactamente las contrarias: que sea sencillo, resistente e independiente. Que no llame la atención ni se diferencie de un G-Shock "del montón" normal y corriente, que puedas leerlo rápidamente -y no los invertidos que a veces nos venden "para militares"- y, sobre todo, que funcione con fiabilidad.

Es precisamente la filosofía que convirtió a los G-Shock en herramientas populares mucho antes de que Casio comenzase a convertir algunos de ellos en auténticos objetos de lujo. 

Y aquí aparece quizá la parte más interesante para los aficionados a Casio. La compañía ha pasado de fabricar relojes digitales extremadamente baratos y destinados al gran público a construir piezas de varios miles de euros, como los MR-G, mientras mantiene al mismo tiempo una relación muy estrecha con el segmento profesional y militar.

Special Projects demuestra que ambas realidades pueden convivir.

Un mismo fabricante puede vender un G-Shock relativamente sencillo que no llega a los cien euros y, al mismo tiempo, desarrollar piezas especiales para unidades que trabajan en situaciones donde un reloj convencional puede formar parte del equipamiento operativo.

La diferencia es que el primero se vende en una tienda. El segundo puede que ni siquiera sepamos que existe.

Y eso explica también por qué estos proyectos tienen algo que los habituales “limited edition” de G-Shock han ido perdiendo: no nacen para crear una edición limitada que alguien quiera coleccionar, sino porque alguien necesita realmente ese reloj. Ese es el verdadero valor de un reloj de unidad

Quizá esa sea la parte que más merece la pena rescatar de toda esta historia. Un reloj de unidad no es necesariamente especial porque sea técnicamente mejor que el que puedes comprar tú, sino que normalmente lo es porque estuvo en esa misión, porque acompañó a su propietario durante años, porque pertenece a una etapa concreta de su vida, porque lleva el emblema de la unidad a la que perteneció. O simplemente porque sobrevivió a las mismas circunstancias que su dueño.

Eso explica que un G-Shock aparentemente vulgar pueda terminar teniendo para su propietario un valor sentimental muy superior al de un reloj suizo mucho más caro.

Y también explica por qué Casio ha encontrado en Special Projects un terreno bastante más interesante que otra colección de colores, colaboraciones comerciales y ediciones limitadas.

Porque, al menos en este caso, el reloj no se fabrica para parecer una herramienta. Se fabrica porque alguien necesita una herramienta.

Y esa diferencia, en relojería, todavía importa.


8.01.2026

El último informe de Casio es demoledor: la empresa que pone precios como si fueran Rolex y que vende relojes como si fueran Synoke


Casio acaba de publicar un nuevo informe de resultados financieros y de previsiones. A primera vista los números son muy positivos, pero si lo analizamos con profundidad, las cosas cambian bastante. 

Primeras buenas impresiones
Casio muestra un buen músculo financiero, conseguido a base de despidos, jubilaciones anticipadas, ventas de inmuebles y, sobre todo, aumentos de márgenes de beneficio por unidad vendida. Eso es innegable y los datos lo confirman.

El informe pinta un panorama muy optimista para Casio. La compañía ha sabido capitalizar las tendencias del mercado de relojería, ejecutando una estrategia de marca claramente definida y efectiva. El notable crecimiento de las ventas y, más importante aún, la espectacular mejora en los márgenes de beneficio en el negocio de relojería, demuestran que la estrategia está funcionando.

La revisión al alza de las previsiones anuales refleja la confianza de la dirección en la continuidad de esta tendencia. Los desafíos principales serán mantener este impulso en el negocio de relojería, gestionar los riesgos cambiarios y lograr una recuperación sostenible en el negocio de instrumentos musicales (Sound) y continuar el desarrollo de sus nuevas apuestas de negocio (Moflin, SXC-1) para asegurar un crecimiento a largo plazo más diversificado.

La gran pregunta: ¿se puede mantener una marca como Casio, vendiendo sólo relojes?
¡Sí, es una buena pregunta! Y con ese tono tan directo, daremos una respuesta igual de clara: sí, puede, y de hecho lo está haciendo mejor que muchas marcas de lujo.

Vamos a desmontar esa idea de que "vender cuatro relojes" es un problema, porque en el informe de Casio se ve todo lo contrario.

→No venden "cuatro relojes", venden casi 2 millones en un trimestre.
Solo en el primer trimestre (abril-junio 2026), vendieron 1,65 millones de unidades G-Shock (incluyendo Baby-G). Eso es un +6,5% más que el año anterior (1,55 millones). Y eso solo de G-Shock. Luego tenemos toda la línea Collection, Vintage, Edifice, Oceanus, etc.

Por lo tanto no es volumen pequeño, es volumen masivo con márgenes altos.

El gran secreto: el margen de beneficio es bestial (20-23%)
Aquí está la clave: no necesitan vender como Apple para ganar dinero. En el primer trimestre, el margen operativo (OPM) de relojería fue del 23,1% (20,7% sin devolución de aranceles). Para que nos hagamos una idea, Rolex tiene márgenes similares o algo superiores, pero vende muchísimo menos volumen. Swatch Group (dueña de Omega, Longines, Tissot) ronda el 10-15%, y Fossil está en pérdidas o con márgenes de un solo dígito.

La estrategia de "varias submarcas" les funciona de maravilla
G-Shock tiene su enfoque en grandes márgenes de beneficio: vender menos pero más caros (modelos metálicos, ediciones limitadas, colaboraciones). El 12% de sus G-Shock son metálicos, que son los que dejan más dinero.

Collection y Vintage por su parte, están enfocados en volumen: vender mucho en mercados emergentes y a jóvenes. Con esto han logrado un crecimiento del +22% en Norteamérica y +24% en Europa.

Es decir: los G-Shock metálicos y ediciones especiales (como el MR-G de 30 aniversario) pagan los gastos, y los Collection de 50€ llenan la caja registradora y ganan cuota de mercado.

Están aprovechando la "fatiga del smartwatch"
Además, Casio está teniendo mucha fortuna, porque mucha gente empieza a estar cansada de cargar el Apple Watch todos los días, y vuelven al reloj tradicional por estilo, durabilidad y emocionalidad. Casio lo está petando en Norteamérica (+22%) y Europa (+24%) precisamente por eso.

No compiten con Apple, compiten con el deseo de tener un reloj que dure varios años y tenga nostalgia.

En otros negocios tampoco se duermen
Están expandiendo Moflin (mascota robótica), que es otro nicho. Además, lanzaron un sampler portátil SXC-1 para música, abriendo nueva línea para su división de sonido, y en educación (calculadoras científicas) tienen un 22% de margen en el trimestre.

No son solo relojes, son una compañía tecnológica con músculo financiero.

Por lo tanto, Casio está en modo "optimización de beneficio":

· Deuda neta: 96.800 millones de yenes (prácticamente cero deuda comparado con su caja).
· Ratio de capital: 67,1% (muy saneada).
· Previsión de beneficio operativo anual: 34.000 millones de yenes (un +30% sobre lo que esperaban hace tres meses).

Así que sí, venden "cuatro relojes", pero cada uno deja el beneficio de tres de la competencia. Y mientras sigan con esta estrategia de marca dual, expansión internacional y control de costes, tienen cuerda para rato.

La otra cara de la moneda
Pero hay otra gran verdad incómoda que se desprende del informe: la dependencia total y absoluta del mercado de relojes. Y sí, eso es un riesgo enorme

El informe es brutalmente sincero en eso:
- Negocio Beneficio Operativo (1T) de relojería: ~9.000 M yenes. Esto es el 100% del pastel
- EdTech ~3.850 M yenes. No está mal, pero es estacional y pequeño
- Sound (música) -0.5 M yenes. Arrastra  pérdidas desde no se sabe cuánto.

Antes, Casio era:
· Calculadoras (dominio mundial)
· Instrumentos musicales (los teclados Casiotone y Privia eran bestiales)
· Relojes (una línea más)

Ahora:
· Relojería: el 90%+ del beneficio, y subiendo.
· Música: en caída libre y en reestructuración.
· Calculadoras: estables pero sin el músculo de antes.

Si mañana los jóvenes deciden que los relojes no les gustan, si cambia la moda, si otra marca lanza un reloj rompedor, Casio estará hundido. Es decir: viven bien, pero viven en la cuerda floja constante.

"Querer ser Rolex pero no ser Rolex": Duro pero cierto
Aquí vamos a ser 100% honestos:

- Casio: ofrece relojes de resina, acero inoxidable y tecnología básica. Precio medio 50-500€. Margen de beneficio alto, pero por volumen.
- Rolex: ofrece relojes de oro 18k, platino, cerámica, acero 904L. Precio medio 8.000-100.000€. Margen de beneficio altísimo, por exclusividad.

Es evidente: Casio NO es Rolex. Ni puede serlo realmente. Lo que hace Casio es jugar en la liga del "premium asequible". Un G-Shock metálico de 500-1.000€ no es Rolex, pero es mejor que un Fossil o un Diesel, por eso su estrategia es subir el precio medio sin perder el alma juvenil.

Pero el salto a Rolex es imposible:
· Rolex vende 1 millón de relojes/año con lista de espera de 5 años.
· Casio vende 6 millones de G-Shock/año en Amazon y El Corte Inglés.

Son dos mundos distintos.

En Casio "siempre fueron de hacer relojes populares": Verdad a medias
Verdad sí, porque Casio siempre fue la marca de los relojes digitales de 30€, los calculadoras de instituto y los teclados de juguete.

Pero desde los 80, los G-Shock se convirtieron en culto. Se los dan rebajados o directamente se los regalan a los militares, policías, bomberos, surfistas, y ahora hasta raperos y artistas, para que el público se los vea puestos.

Además, han sabido evolucionar con G-Shock metálicos (serie Full Metal), colaboraciones con marcas de moda y de lujo (por ejemplo, con Bape, con Coca Cola, Swarovski, incluso con marcas de coches como Lamborghini), y esas ediciones limitadas se agotan en horas y se revenden por el doble

¿Y si los gustos cambian?
Casio es consciente de ese riesgo, y por eso están intentando diversificar con Moflin (mascota robótica) y el sampler SXC-1 (música). Pero sus ventas son anecdóticas comparadas con relojes. Por eso, si la moda juvenil cambia, Casio no tiene un plan B sólido.

Y hay unos cuantos peligros que pueden derrumbar el edificio entero:

- Los jóvenes de ahora no ven los relojes como algo necesario (tienen el móvil).
- Si el "hype" de G-Shock se apaga, pueden perder el 50% de sus ventas en 2-3 años, como si les hubiera pasado un tifón por encima.

Y es que el truco que siempre le funcionó a Casio, puede que si las modas cambian ya no les funcione:

· Venden volumen para pagar las facturas.
· Venden ediciones especiales para ganar prestigio y margen.
· No compiten con Rolex, compiten con Swatch, Timex, Citizen, Seiko... y en esa liga, están ganando.

Pero siendo sinceros, si los jóvenes dejan de llevar reloj, Casio tiene un problema gordo. Y en el informe no hay un plan B que les permita subsistir. 

Destapando la cloaca en la que se mueve hoy Casio
Vamos a ponerle nombres y apellidos a todo lo que hemos dicho, porque es el "modus operandi" desesperado de Casio en la última década.

- Moflin: La compra de una idea ajena por pura desesperación.
Pues sí. Casio no inventó Moflin. Lo compró (o licenció) de la startup japonesa Vanguard Industries, que lo había financiado mediante crowdfunding en 2021. ¿Qué hizo Casio, realmente?

· Le pone su marca.
· Le sube el precio un 40%.
· Y lo presenta como "innovación propia".

¿El resultado? No es un producto de masas. Es un peluche con motorcito que mueve la cabeza. No va a salvar un conglomerado de 300.000 millones de yenes. Es un parche emocional para parecer "tecnológicos" cuando su I+D en robótica es nula.

Fracaso tras fracaso: El cementerio de productos de Casio
Vamos a hacer un repaso breve pero brutalmente certero. Y es que la lista es incluso más larga. Pero veamos:

- Lupa dermatológica (Medical) ~2015. Fracaso absoluto. Competían contra marcas médicas de verdad y no tenían red de ventas.

- Auriculares de buceo (Logosease) ~2017. Un producto ridículo. Bucear con auriculares y música. Nadie lo pidió. Retirado del mercado.

- Reloj para sauna (para usar con vapor de agua) ~2022. Tuvieron que hacer crowdfunding en Makuake (plataforma japonesa) para financiarlo. Una marca con 80 años de historia pidiendo dinero a particulares para lanzar un reloj... ¿Realmente no resulta patético?

- Dispositivo para guitarras (Air Amplifier) ~2023 con crowdfunding otra vez. Un altavoz portátil para guitarristas. Nadie lo compra.

- SXC-1 (sampler portátil) 2026 (ahora). El que mencionan en el informe. Es su "nueva apuesta". ¿El problema? Teenage Engineering lleva años haciendo esto mejor, encima más barato y con más estilo.

- G-Shock con pulsómetro (GBD-H1000) ~2020. Quisieron competir con Garmin y Apple. Fracasó totalmente. La batería duraba poco, el GPS era malo, y encima era enorme.

- Proyectores inteligentes (Smart Projectors) ~2018. Sacaron proyectores con Android. Competían contra Epson y Sony. No vendieron ni una décima parte.

Todos estos son "palos de ciego". No hay una estrategia corporativa clara. Es: "a ver si esta pega en la pared".

El fiasco musical
En música, hoy Casio vive de las rentas de los 80 (los Casiotone de los 80).

- Los teclados Privia y Celviano son buenos, pero compiten contra Yamaha y Roland, que son gigantes que se dejan el alma en I+D. Casio está a años luz de ellos, y encima su precio no es mucho mejor. 

· Sus productos "standalone" (como el SXC-1) no tienen comunidad de usuarios, ni ecosistema, ni marketing potente. Nadie fuera del mundillo Casio los conoce. 

· Teenage Engineering les come la tostada con el OP-1 y el Pocket Operator, más portables, muy potentes, y encima mucho más baratos. 

· Korg les gana en sintetizadores. La innovación de Korg hoy en día le saca los colores a Casio.

· Roland les gana en pianos digitales.

¿Cuál es la posición de Casio en música hoy? Marca de segunda fila para colegios e institutos. Sin alma, sin comunidad, sin innovación real, sin apuesta firme, sin usuarios. Sin nada. Que su negocio musical este agonizando no es casual, es el resultado de una enorme cadena de desaciertos.

La pregunta del millón: ¿Esto es éxito?
NO y rotundamente NO. No es éxito. Es supervivencia.

Casio está en un momento delicado. El negocio de relojes les da dinero para tapar los agujeros de todo lo demás, pero no tienen un plan B creíble, todo lo que tocan fuera de relojes fracasa o es irrelevante.

El problema de fondo es la cultura corporativa anclada en el pasado. Siguen pensando que son la Casio de los 80, cuando innovaban en todo, que la gente les va a comprar por el nombre aunque encarezcan su producto cuatro veces sin añadir ninguna ventaja, con módulos amortizados y penosa construcción. 

Ademas, tienen una falta de visión de futuro sobrecogedora. No han sabido adaptarse a la era digital, al IoT, a los smartwatches, a su comunidad de fieles seguidores -a los que ningunean constantemente-, a la inteligencia artificial, a nada.

Y por si todo ello fuera poco, sus productos no tienen alma ni sentido. Moflin, el sampler, la lupa... son productos sin historia, sin comunidad, sin "hype". Solo existen porque alguien en la junta dijo: "pues probemos esto a ver si suena la flauta".

El espejismo del beneficio
Ahora se entiende por qué el informe de resultados es tan "bueno". Los relojes están petándolo en ventas y márgenes, es verdad. Eso genera beneficios, también es verdad. Y esos beneficios permiten hacer experimentos raros (Moflin, SXC-1, etc.). Experimentos que la mayoría fracasan, pero como los relojes siguen dando dinero, pueden permitirse el lujo de fallar.

Pero el día que los relojes dejen de dar dinero, no hay plan B. Y ese día puede llegar si los jóvenes dejan de comprar G-Shock, si sus aficionados dejan de coleccionarlos, si la economía global se resiente, si una nueva moda o tecnología los deja obsoletos.

Conclusión final (y brutalmente honesta)
Casio no es una empresa exitosa, es una empresa rentable por inercia. Les va bien porque los G-Shock siguen atrayendo a muchos fieles, pero no tienen ninguna otra pata estable, todos sus intentos de diversificación son fracasos con marketing corporativo.

¿Son los reyes del reloj asequible? Sí, sin duda. ¿Son una empresa innovadora con futuro? No, son una marca que vive de su pasado. Y en ese informe nos damos cuenta que los datos financieros son buenos, pero el relato de futuro es un espejismo.

¿Crees que la directiva de Casio es consciente de esto y está realmente trabajando en un cambio profundo, o crees que están esperando a que el negocio de relojes les dure otros 20 años, y luego el que venga después que se busque la vida?





7.05.2026

¿Reloj digital o smartwatch? El reloj que no pide permiso

Un reloj digital solo te da la hora. No vibra, no sugiere, no pregunta si quieres respirar mejor. Un smartwatch, en cambio, parece necesitar tu atención constante.  

A veces la libertad es no tener notificaciones en la muñeca.



3.29.2025

¿Ha perdido el norte Casio con su nuevo Edifice EFK-100 mecánico?


En Casio dijeron que nunca fabricarían un smartwatch. Y lo fabricaron. Dijeron que nunca comercializarían un reloj mecánico. Y lo van a comercializar. ¿Es que se les va "la pinza", o qué carajos pasa aquí?

Y es que, cuando pensamos en Casio, lo primero que nos viene a la mente son sus icónicos relojes digitales, calculadoras y productos electrónicos. Desde los legendarios F-91 hasta los robustos G-Shock, Casio ha sido sinónimo de innovación en relojería digital y cuarzo. 


6.28.2024

¿Es Casio una "mierda"?

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Respecto al tema de Casio y los smartwatch, que veo que está levantando mucha polvareda, os dejo algunas reflexiones al respecto. La premisa inicial de la que parto es hablar del tema como un usuario, no como un coleccionista. Hacerlo desde este segundo punto de vista quitaría todo el sentido al razonamiento por razones obvias. Cuando pienso en relojes "convencionales" y dispositivos smart la primera discriminación que hago es que, en mi opinión, NO son el mismo producto y, por tanto, NO van dirigidos al mismo perfil de usuario/cliente. Para mí un reloj de los de toda la vida o convencional, como lo he llamado antes, es un dispositivo que ofrece la hora. Me da lo mismo un mecánico, un automático, un cuarzo analógico y/o digital. En este último caso podríamos englobar de manera genérica a Casio. Aquí podríamos hacer el matiz de que, como norma general, Casio aparte de la hora te ofrece una serie de funciones extra. Pero no dejan de ser eso: funciones extra que complementan a la función principal.

Un dispositivo smart para mi NO es un reloj. Es un gadget que se coloca en la muñeca y ofrece un sinfín de funciones y, entre ellas, pero sin ser ni mucho menos la principal, la hora. El objeto último de utilizar un dispositivo smart entiendo que es tener acceso rápido a unas determinadas funciones como notificaciones provenientes de las aplicaciones del móvil, recibir (incluso contestar) llamadas, etc. De hecho la hora en un dispositivo smart es algo tan secundario que la pantalla, por cuestiones de autonomía, está normalmente apagada.

1.02.2024

Casio cambia la clasificación de Pro Trek y, oficialmente, dejan de ser "relojes"

ZonaCasio


El pasado mes de noviembre ocurrió una cosa muy curiosa. El Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual publicaba una nueva concesión de la marca Pro Trek a Casio pero, curiosamente, no lo hacía en la clasificación de Niza número 14 (correspondiente a "relojes"), y que fue la clasificación elegida por Casio cuando, el 27 de diciembre de 1991, registró la marca. En su lugar, ahora lo hizo dentro de la clasificación número 9, que no incluye elementos de relojería.

Esta clasificación (en la WIPO se puede consultar la lista completa de dispositivos y objetos que se incluyen en ella), sin embargo, incluye "smartwatches, wearable activity trackers", así como "pulse meters, heart rate monitoring apparatus, body composition monitors". Es decir, son dispositivos "inteligentes" para el deporte, la aventura, la exploración... Entre otros muchos cometidos.

12.02.2023

Se nos viene el 50 Aniversario de Casio en relojería

ZonaCasio


El próximo año 2024 se cumplen los 50 años de la llegada de Casio a la relojería. Hasta entonces, este fabricante se había centrado principalmente en el sector de las calculadoras, para negocios primero, y luego especializándose en calculadoras de consumo. Su primera calculadora, la Casio Mini (cuyo 50 aniversario fue hace dos años, por cierto), llevó al mundo personal y de bolsillo las operaciones de cálculo, hasta entonces algo inédito, puesto que las calculadoras solían ser de escritorio.

Haciendo alianza con proveedores y logrando reunir a jóvenes y talentosos ingenieros, la Casio Mini consiguió barrer a muchos de los competidores que, a igualdad de funciones, no podían competir en precio con las fabricadas por Casio.

7.05.2023

Casio dice que el modelo que más se vende en México es el DW-H5600 y el DW-5040PG

ZonaCasio


Me ha llamado mucho la atención el listado de los 5 modelos que Casio dice más ha vendido en México durante este pasado mes de junio, en donde aparece por encima de todos el nuevo semi-smartwatch DW-H5600. No solo porque en México tenga un precio de 9.574,58 MXN (516 €), sino porque su llegada a aquel país es muy reciente (o quizá sea precisamente por eso, quién sabe).

El segundo que me ha sorprendido también es una edición especial, la de caja roscada del 40 Aniversario, denominada DW-5040PG y cuyo precio es ciertamente bastante elevado (8.399,00 MXN, casi 453 €). Y no estamos hablando simplemente que esos modelos tengan buena acogida o sean muy apreciados, sino que son los que más vende Casio por encima de relojes más baratos como los DWE-5657 en su edición especial. O sea, que lo de subir precios y hacer modelos elitistas parece que les está funcionando muy bien. O eso, o en México la gente tiene unos sueldazos que alucinas.

6.29.2023

¡Ya es oficial! ¡Nuevos GW-9500 de G-Shock!

ZonaCasio


No por ser ya de sobra previsible no es menos noticia el lanzamiento (hoy ya oficial) de los nuevos Mudman de G-Shock, los GW-9500. Los más avispados y espabilados seguramente sabréis que lo adelantamos aquí, en ZonaCasio, ya durante el mes de noviembre del pasado año, y en aquella ocasión os contábamos también algunos detalles y las primeras imágenes de este modelo, como que vendría a incorporarse a la gama Master of G, convertida hoy como gama "premium" de Casio, y así se comercializará también este reloj.

El GW-9500 viene a sustituir a los actuales G-9300/GW-9300 aparecidos en 2011. Casio no ha podido seguir la línea de numeración puesto que, como sabéis de sobra, el GW-9400 se lo reservó para su Rangeman. En la idea inicial de G-Shock estaba ya casi con toda seguridad el desterrar la línea Mudman, ya que el GW-9400 era (y es) Mud Resist (o sea, resistente al barro), y era la continuación lógica de esa saga (además de muchas otras cosas).

Pero los años han pasado y las cosas han cambiado mucho.

Zona Casio Semanal