Casio lanza este mes de octubre en su mercado local tres versiones de su reloj más resistente al barro, combinando materiales de origen biológico, pantalla MIP de alta visibilidad y conectividad inteligente.
Diseñados para resistir el barro, el polvo y los tratos más duros sin perdonar una sola décima de segundo, los míticos Mudman de Casio suman una nueva generación. La compañía japonesa llevará a las tiendas de Japón a lo largo del mes de octubre la nueva serie G-Shock Mudman GDG-B100, una propuesta que ya se encuentra disponible para reserva en la página web oficial de la marca por un precio de 38.500 yenes (aproximadamente 244 dólares al cambio, que en Europa rozarán peligrosamente los 300 €).
[===]
La nueva entrega desembarca en el mercado con tres variantes de color que comparten una base sobria y funcional, diferenciadas únicamente por los matices de sus detalles:
- GDG-B100-1: Acabado íntegramente en negro monocromático.
- GDG-B100-1A3: Base negra con sutiles acentos en verde oliva.
- GDG-B100-1A5: Base negra combinada con detalles en tono beige.
Un blindaje inspirado en la automoción 'off-road'
Fiel a la herencia táctica y aventurera de la gama, la arquitectura exterior del GDG-B100 evoca las estructuras de protección de los vehículos todoterreno y el equipamiento de supervivencia. Casio ha implementado una caja con diseño bumper donde la pieza central queda firmemente encajada entre un bisel frontal facetado y un parachoques trasero ideado para absorber impactos desde cualquier ángulo. Asimismo, el bisel y la correa se entrelazan de forma directa para multiplicar la resistencia en los puntos de unión más críticos.
El conjunto estructural aprovecha la resina reforzada con fibra de carbono para aumentar la rigidez de la caja, evitando deformaciones y asegurando un sellado hermético. Para contrarrestar los elementos externos, los ejes de los botones incorporan juntas tóricas especiales que bloquean la entrada de barro, fango y suciedad fina. Pese a este nivel de blindaje, el reloj mantiene unas dimensiones contenidas de 63,6 x 49,6 x 16,2 mm y un peso de solo 66 gramos, favorecido por un perfil trasero moldeado en tres dimensiones que se adapta con comodidad a la muñeca. En un guiño a la sostenibilidad, la caja, el bisel y la correa están fabricados con resinas de origen biológico.
El icónico topo de la saga Mudman —que aparece grabado en el fondo de la caja pilotando a toda velocidad sobre terreno hostil— inspira además el patrón de suela dentada que adorna la esfera y la correa, dejando clara su vocación todoterreno.
Visibilidad en cualquier entorno: pantalla MIP y luz roja
En el apartado visual, el Mudman GDG-B100 da un salto de calidad al integrar una pantalla digital LCD Memory in Pixel (MIP). Este panel ofrece un contraste enormemente superior al de las pantallas monocromas tradicionales, garantizando una lectura impecable incluso bajo la luz solar directa.
Para operaciones nocturnas o en penumbra, el dispositivo sustituye las habituales luces LED blancas o azules por una retroiluminación en color rojo. Este tono no es casual: la luz roja ayuda a preservar la visión nocturna natural del usuario al no deslumbrar ni dilatar la pupila en entornos oscuros.
Métrica de actividad y calibración GPS inteligente
Lejos de convertirse en un smartwatch convencional con pantalla táctil, el GDG-B100 mantiene el formato digital clásico de G-Shock pero añade funciones esenciales de seguimiento físico y conectividad.
El reloj integra un acelerómetro capaz de registrar pasos, ritmo de marcha y calorías quemadas. Aunque no dispone de un módulo GPS autónomo, se enlaza mediante Bluetooth con el teléfono móvil a través de la aplicación Casio Watches. Mediante esta conexión, el usuario puede realizar una calibración inicial utilizando el GPS del smartphone; una vez ajustada la zancada, el reloj es capaz de estimar las distancias recorridas por su cuenta sin necesidad de llevar el teléfono encima.
La vinculación por Bluetooth permite además sincronizar la hora de forma automática y recibir alertas silenciosas mediante vibración para llamadas entrantes, correos electrónicos y notificaciones del teléfono.
Autonomía de dos años y especificaciones de campo
A diferencia de otros exponentes de la marca que incorporan paneles solares, esta serie prescinde de la tecnología Tough Solar y recurre a una pila de botón tradicional CR2032, con una duración estimada de unos dos años de uso continuo.
El equipamiento de campo se completa con una resistencia al agua de hasta 200 metros (20 bar), cronómetro de alta precisión, temporizadores por intervalos configurables y hora mundial con acceso instantáneo a 38 zonas horarias.
¿Estamos ante un Mudman realmente nuevo o ante un GBD-200 disfrazado de Mudman?
Y ojo, que eso no significa que sea mal reloj. El GBD-200/GBD-300 precisamente tienen una plataforma muy interesante. Lo criticable es otra cosa: presentarlo como una revolución cuando buena parte de la electrónica y filosofía funcional ya estaban ahí desde hace años.
Casio parece estar haciendo cada vez más aquello que comentábamos con los nuevos G-Shock: coger una base tecnológica que ya conoce, cambiarle la carrocería, añadirle dos o tres funciones y convertirlo en una nueva "generación".
Y entonces llegamos a la pregunta venenosa que muchos nos hacemos: ¿cuánto de los 300 € estás pagando por tecnología y cuánto por llevar la palabra MUDMAN en el bisel?