Mostrando las entradas para la consulta G-Shock ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta G-Shock ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

8.06.2013

Shock The World empieza a moverse: novedades y catálogos como para llenar un avión


Casio en USA ha aprovechado para lanzar hoy todo lo que no lanzó hasta ahora, es decir, todo lo que llevábamos casi desde Baselworld esperando, y precisamente la cercanía de el "Shock the World" les ha impulsado a hacerlo (o bien les ha motivado a que lo tuvieran esperando hasta el día de hoy). ¿Todo esto que trae como consecuencia? Pues la primera de ellas es que tenemos un puñado de publicaciones que deberían haber sido difundidas ya en junio -a más tardar-, y, la segunda, las novedades que se han estado reservando todas nos llegarán "a chorro", así que ten cuidado con no empacharte.

Lo primero es lo pimero: el catálogo de verano de G-Shock. Lo tienes aquí para su lectura online, y desde ese mismo sitio, si apuntas con tu ratón hacia arriba (donde está un icono de impresora, a la izquierda de los iconos de redes sociales) podrás descargarlo en formato PDF. Mismo procedimiento si quieres hacerte con el G-Shock Brand Book 2013, al que puedes acceder desde éste link. Ambas publicaciones, obviamente, se encuentran en inglés. Pero ya sabes: para disfrutar de nuestros relojes favoritos no se necesitan saber idiomas.

4.06.2016

G-Shock reúne a sus embajadores sobre los cielos de Moscú


Parkour, BMX, skate, snowboard... G-Shock Rusia ha reunido en un evento -con motivo de una sesión fotográfica- a todos sus embajadores, los que llevan el nombre de la marca alrededor del mundo entero. Curiosamente los dos dedicados al BMX representan cada uno a una distinta corriente de gustos: uno de ellos monta en su bicicleta una horquilla con suspensión, y el otra la más auténtica y sufrida (y duradera, por cierto) horquilla de CrMo.

Todos, también, representan a un variado estilo de entender los G-Shock, con gustos dispares que se muestran claramente por sus modelos, desde los más carismáticos y legendarios 5600, a los últimos G-Steel. Aunque la mayoría visten (por exigencias del guión, seguramente) ana-digis.

4.15.2013

Si vas invitado a una fiesta de G-Shock, ponte un G-Shock, hombre


G-Shock inauguró la pasada semana su "Temporary store" ("tienda temporal") en Milán, el lugar de la moda por antonomasia (y la razón de que G-Shock inaugurara una tienda allí). Los invitados "VIP" fueron fotografiados, como es costumbre en estos casos, frente al panel de logotipos G-Shock y 30th. Lamentablemente la mayoría de ellos no se llevaba el G-Shock "de sus casas" (vamos, que no vestían G-Shock ni mucho menos), sino que lucían el reloj que les habían regalado por acercarse allí, que eran varios modelos, pero principalmente DW-6900. Algunas fotos llegan a ser tan hilarantes que aparecen dichos VIPs con relojes en sus muñecas que para nada son G-Shock (bueno, ni siquiera son de Casio). ¿Os imagináis que llegáis a un evento de, no se, pongamos por caso invitados por IWC o Rolex, con un Omega? Pues seguramente no paséis de la puerta.

Lo que también llama la atención es que las chicas llevaban el mismo reloj que les regalaban en la entrada, que eran G-Shock. No tengo nada contra los G-Shock de chica (más bien al contrario, y conozco muchas que los lucen de manera habitual sin ningún problema), pero sin querer prejuzgar a nadie, me da en la nariz que ninguna de ellas usaría ese relojazo en su vida diaria. Al menos, podrían haberles regalado un Baby-G. Aunque fuera para mantener las formas.

7.31.2014

Vuelven los G-Shock Mini, pero ahora se llamarán S-Series


Actualización 2: Imágenes oficiales añadidas. Y ya se conocen los colores. Los GMD-S6900 se ofrecerán en tres tipos de camo (frambuesa, azul y camuflaje); tres acabado brillante (frambuesa, grisáceo y negro), y tres colores sólidos (frambuesa, ciruela y menta). Por su parte los GMA-S110 se podrán encontrar en seis colores: púrpura y verde azulado, negro y azul, azul marino y rosa, verde neón, turquesa neón y frambuesa neón. Además, Casio mantiene la puerta abierta a la entrada de nuevos modelos "en el futuro". Se confirma que, de momento, sólo estarán disponibles para Norteamérica.

Actualización: ¡Nuevas imágenes de los G-Shock S-Series!

Esta mañana nos sorprendíamos con una impresionante noticia (por su repercusión y lo que significa para los que seguimos, usamos o somos fans de G-Shock), y curiosamente no era anunciada de forma oficial por la marca nipona, ni por sus agencias, sino adelantada por uno de sus ejecutivos, el señor David Johnson, vice-presidente de la división de relojes de Casio Norteamérica. Resulta que en este año, que se celebra el 20 aniversario de Baby-G, Casio volverá a tener variantes para chica en sus modelos G-Shock. No deja de ser llamativo que no hace demasiado tiempo se decidiera a abandonar la marca G-Shock Mini y ahora, sin embargo, se decida a volver sobre el mismo concepto. Pero ya no se llamarán G-Shock Mini, sino que ahora recibirán el nombre de S-Series.

Como acabamos de explicar, las S-Series tendrán todos los atributos de los G-Shock convencionales -en su diseño, al menos-, pero se diferenciarán por un tamaño más pequeño ("small", de ahí lo de "S", o series reducidas), colores llamativos y el identificador "S" en su denominación de producto. Inicialmente llegarán al mercado en dos variantes: un digital, que tomará de base el DW-6900, y que se llamará GMD-S6900, y una ana-digi que se llamará GMA-S110 y que seguramente tomará de base los GA-110.

12.16.2013

La fiesta anual de Republic Records, este año en colaboración con G-Shock


La "Annual Blowout Holiday", una fiesta que la discográfica Republic Records celebra cada año junto con algunos de sus artistas y empleados, este año contó con el patrocinio de G-Shock, lo que supone una de las mayores reuniones de invitados más internacionales y del mundo musical que haya tenido G-Shock. Porque acudieron a ella un buen elenco del enorme ejército de artistas con el que cuenta esta discográfica, como son Enrique Iglesias, Ariana Grande, Austin Mahone, Martin Garrix, Adrian Grenier (de Entourage), SoMo, Busta Rhymes, Until the Ribbon Breaks, Betty Nguyen, Dascha Polanco, Diane Guerrero...

Allí Casio aprovechó para presentar a las grandes estrellas algunos de sus modelos, entre ellos el GW-9400 Rangeman o el GA-110 "Garish Black" en una urna con un ambiente eminentemente navideño.

5.05.2014

G-Shock y Zippo: la misma filosofía que vence al tiempo


Pocas cosas hay como los G-Shocks. Y pocas como los Zippo. Yo no soy fumador, pero al igual que tampoco soy usuario habitual de G-Shock, tengo ambas cosas entre mis bienes más queridos. Porque creo que todos deberíamos tener un G-Shock al menos. Y tampoco está de mas tener un Zippo, porque es un encendedor fiable como ninguno. Y es que pocas cosas quedan en los escaparates de las tiendas como estas dos, fruto de un tiempo (y una filosofía) en donde se fabricaba para durar, o, al menos, para reparar. Hoy cualquier cosa que compres viene con el temor incluido de si te durará para mañana. Sean motos, lavadoras o aspiradoras. O receptores de radio, reproductores de DVD, ordenadores o televisores. Da lo mismo. He llegado a comprar productos de electrónica que me duraron un día. Y es totalmente cierto. Y da igual que luego vayas y lo cambies: el nuevo te durará otro día.

Precisamente esta semana pasada dos fabricantes chinos de lavadoras se vieron obligados a retirarlas del mercado europeo porque producían cortocircuitos y se incendiaban.

7.04.2013

Julio 2003: diez años del G-7000


En este mismo mes de julio, pero de hace diez años, Casio hacía público uno de sus modelos de G-Shock más completos y atractivos: el G-7000. Aparecido con armis bajo la denominación G-7000D-8JF, pronto se unirían a él modelos como el G-7000-2JF o el G-7000-1JF, un mes después (estos dos con correa de resina). Todos ellos disponían de un doble display LCD, que se diferenciaba por un filtro de color distinto (sin invertir). Poseían tecnología Tough Solar, electroluminiscencia y horario mundial.

Además, también ofrecían funcionalidad de banco de datos (Data Bank 30), capaz de almacenar zonas horarias y números de teléfono. Tenían la particularidad asimismo de que el doble horario se hacía visible en la parte superior, de forma que se podía consultar la hora dual desde las dos pantallas.

3.29.2016

Casio G-Shock DW-630: un G-Shock con un módulo de un F-91


Hubo un tiempo, tras el lanzamiento del DW-500 y antes de la llegada de Baby-G, cuando G-Shock no era la marca tan distinguida (y distintiva) que es ahora, en donde los G-Shock se aprovechaban de los módulos de los modelos Collection. Hasta tal extremo que algunos llegaron a montar módulos de las variantes de los W, e incluso hubo alguno con el que Casio llegó más allá, montando módulos de los mismísimos F Series, módulos muy parecidos a los que hoy llevan los F-91.

Estos G-Shock disponían, además, en muchas de sus variantes (como este DW-630 que veis en las imágenes) de pulsadores muy bien protegidos. No llegaban a estar hundidos en la caja, pero sí estaban muy bien salvaguardados por su bisel de generosas dimensiones, y que era sin ningún género de dudas la pieza más notoria y vistosa de todo el reloj. No en vano era la pieza -o una de ellas- que le daba nombre y sentido a estos modelos.

6.13.2018

Shock the Radio: Five Series #10


Five Series: G-Shock en formato pequeño.

Droid-. Muy buenas a todos y bienvenidos una edición más aquí a estas Five Series, en Shock the Radio. Os saluda Droid, y en esta ocasión vamos a tratar por supuesto sobre algo que tiene que ver con G-Shock, y que tiene que ver tanto con los modelos antiguos, como con los modernos. Nos referimos a los G-Shock de caja pequeña, que ya empezaron con las Five Series, fue un intento en el DW-500, y que no tardarían en repetir. Los G-Shock, como comentábamos en alguna ocasión, eran considerados en los años ochenta como relojes grandes. Era, además, algo inverosímil que un reloj estuviera recubierto por una pieza de goma, que era lo que en el famoso equipo de desarrollo del "Project Team Tough" habían ideado. Como cuenta la leyenda -y puede que sea cierto- Kikuo Ibe, uno de los ingenieros, vio cómo una niña jugaba en el parque con una pelota y se imaginó un módulo de Casio metido dentro de una pelota de goma para amortiguar los golpes. Y fue así cómo nació el bisel, el famoso bisel que es la pieza que a muchos de los clientes de G-Shock les trae de cabeza, porque es la pieza que una vez que se destruye, porque es de goma blanda, relativamente blanda para amortiguar los golpes, no es duradera, es una de las primeras cosas que se suele tener que cambiar. Y como Casio no suele fabricar ese tipo de recambios, y cuando lo hace son muy caros, como consecuencia nos quedamos con un reloj sin una parte esencial de su protección. Y por eso mismo eran modelos, como estamos contando, para las muñecas de los japoneses medios eran grandes, estorbaban... Imaginaros los G-Shock de ahora, que suelen ser mucho más grandes en tamaño de los primeros Five Series, de los DW-5000 y demás.

Pues de esto vamos a hablar, de los modelos pequeños de G-Shock. Bienvenido Guti.

Guti-. Buena temática Droid. Un saludo a todos, y por supuesto para ti también. ¿Vamos a relojear?

Espero que algún día nos expliques de dónde sacas unas temáticas tan originales para el programa. Me tienes intrigado...

... Pues me imagino que técnicamente, o por diseño si queremos, un G-Shock debe ser voluminoso. Las diferentes capas de protección causan que inevitablemente sean más grandes de lo normal. Si nos atenemos a la historia que cuenta Ibe, que algo de verdad tendrán, ya lograron mucho reduciéndolo del tamaño de una pelota de tenis (bueno, el dice beisbol creo) hasta el de un DW-5000.

Por supuesto el problema de las piezas de recambio está muy presente. Es algo que en Casio nunca han intentado solventar, o si lo han hecho, no han tenido éxito.

La situación actual es bien distinta. Los G-Shock no son grandes porque su estructura o su tecnología lo requiera. Es por moda o tendencia. Incluso Casio G-Shock tan completos como un GW-9400 podrían tener unas dimensiones más contenidas.

11.25.2015

Comparativa: S Series vs G-Shock Mini


De las S-Series ("Small Series") no hay muchos modelos, al igual que de los G-Shock Mini, sus predecesores, tampoco había mucha variedad de modelos (aunque sí diferentes versiones de bonitos colores). En esta comparativa vamos a enfrentar a los modelos que se ofrecían en la desaparecida gama G-Shock Mini, junto con los actuales S Series. ¿Por cual de las dos submarcas te inclinas? ¿Cual te parece mejor y más acertado?

G-shock Mini estuvo muy poco tiempo en el mercado, apenas tres años, desde que Casio los presentara en marzo del 2009, hasta su desaparición repentina y sin hacer ruido, un buen día del año 2012 en donde su página oficial dejó de existir y el sitio de G-Shock Mini redireccionó de pronto a Baby-G, sin mayor explicación.

11.15.2019

"No es un G-Shock, es un Casio": el posicionamiento de la marca G-Shock en España


Ayer, de la que regresaba a casa, acudí a un estanco a por gasolina para un encendedor. Cual fue mi sorpresa cuando me doy cuenta que el señor que atendía, de unos cuarenta años, llevaba en su muñeca un voluminoso reloj blanco. Lo reconocí enseguida: era un GA-100. Uno de los modelos más archiconocidos del fabricante nipón. Así que entre nuestra conversación de cortesía vendedor-cliente, le comenté, sin ocultar mi alegría: "¡Anda, qué bien! ¡Llevas un reloj de G-Shock!". El estanquero, girando levemente su muñeca, me respondió: "No, no es un G-Shock. ES UN CASIO".

Ah, vale...

11.02.2015

30 años del eclipse en G-Shock


¿Os imagináis que este año Casio no hubiera lanzado ningún G-Shock? Más aún: ¿os imagináis que el próximo año lo hagan, y no lancen ningún modelo nuevo? Impensable, ¿verdad? Pues hace treinta años fue así. El año que viene se cumplen treinta años, en efecto, del primer -y único- año en que G-Shock no lanzó modelo alguno nuevo. Fue en 1986, un año en que aún los W-24, W-26 o DW-1000 triunfaban y campaban a sus anchas, y en donde G-Shock aún continuaba en la cuerda floja entre sobrevivir o desaparecer.

Un año atrás, en 1985, Casio había lanzado al mercado su primer Mudman, el DW-5500 (este 2015 se están cumpliendo los 30 años de los Mudman, por cierto, así que felicidades a todos sus seguidores y aficionados). Era el segundo intento por parte de la firma japonesa en hacer "digerible" el reloj con apariencia "plasticoide" pero con virtudes y facultades propias de los relojes de más renombre de la época (y más robustos que todos ellos, aunque al principio nadie se lo creyera). De ahí que se le denominara como G-Shock II (y con esa leyenda escrita lucía su frontal).

4.21.2018

Shock the Radio: Five Series #3


Five Series: Los G-Shock y los digitales en la URSS

- Puedes descargar este podcast desde Instaud o desde Drive en CCNI Radio (dentro de la carpeta "Relojeria"). -

En esta edición de las "Five Series" dedicadas a los relojes G-Shock vamos a tratar un interesante tema que seguramente sea de mucho atractivo para muchos de vosotros: se trata de los relojes de los ochenta, pero enfocándonos a los relojes soviéticos.

Muchos pensaréis qué tienen que ver los relojes G-Shock con los relojes soviéticos. El caso es que en la URSS fabricaban muy buenos relojes y era habitual ver digitales -copias de relojes occidentales-, como los Elektronika, para el mercado interno, un mercado bastante cerrado hasta los noventa, en donde todo eso se derrumbó como un castillo de naipes.

8.04.2014

¿Por qué ahora las S Series?


Resulta curioso que Casio se decida ahora a lanzar unos G-Shock "en miniatura" (que es lo que son, al fin y al cabo, las S Series) y no lo haya hecho el año pasado, cuando se celebraban los treinta años de G-Shock, lo que hubiera sido más lógico y un buen motivo para enriquecer esa submarca. Ciertamente que una de las causas más probables es que el año pasado, con tanto lanzamiento de ediciones y series especiales, había menos hueco para desarrollar, diseñar y producir todos estos nuevos modelos.

Lo que a nadie se le escapa es que estas nuevas SS suponen en la práctica una dura rivalidad para los Baby-G, y es paradójico que -por coincidencia o no- sea en el mismo año del 20 aniversario de la marca. Pero lo que no deja lugar a dudas es algo que resulta evidente: Casio cometió un gran error al eliminar la marca G-Shock Mini. Era una línea que tenía su hueco (y la aparición de estas SS lo demuestra), y hace tiempo también lo dijimos nosotros en este blog. G-Shock Mini tenía mucho potencial, con productos muy interesantes y atractivos, aunque lamentablemente pecaba -como las SS ahora, que aparecen con solo dos modelos- de una gama muy limitada.

11.30.2018

¿Cómo iban a ser los primeros G-Shock? (Estéticamente hablando)


Como bien sabéis todos hasta la saciedaaaaaaaaaaaaaaaaad!!!, (tranquilos, no os lo vamos a repetir) el ingenio detrás del primer G-Shock fue el de Kikuo Ibe (sin menospreciar a su grupo del Team Tough, por cierto, que no se por qué siempre se les olvida mencionar). Pero el responsable de su diseño, es decir, del aspecto exterior, pronto pasó a estar bajo la dirección de Ryusuke Moriai, del cual ya hablamos en otras ocasiones en ZonaCasio porque -recordaréis- fue el artífice detrás de otros superventas, como el F-91.

Lo que no se suele comentar tanto es el aspecto final que iban a tener aquellos primeros G-Shock. Moriai recaló en Casio en 1985, es decir, el Team Tough ya había logrado realizar un reloj resistente a partir de los primeros 200 prototipos creados para G-Shock, y el DW-5000 ya había visto la luz sin pena ni gloria (bueno, la verdad es que con más pena que gloria).

8.08.2026

G-Shock: de reloj indestructible a espectáculo indestructible

Hubo un tiempo en el que comprar un G-Shock era una decisión bastante sencilla. Uno quería un reloj que aguantara golpes, caídas, agua, polvo y el trato que probablemente acabaría con cualquier reloj convencional. Casio ponía la tecnología y el consumidor ponía el maltrato.

Hoy la cosa es bastante más complicada.

Porque G-Shock ya no vende únicamente relojes resistentes. Vende una identidad, una estética, una comunidad, colaboraciones, ediciones limitadas, materiales exóticos, celebrities, coleccionismo y, sobre todo, una marca capaz de convertir un reloj digital de resina en un objeto cuyo precio puede multiplicar varias veces el de un Casio convencional.

Y quizá por eso habría que empezar a llamarlo G-Show.

No porque los G-Shock hayan dejado de ser buenos relojes. Algunos siguen siendo auténticas máquinas. Sino porque alrededor de ellos se ha construido un espectáculo comercial extraordinariamente eficaz.

El G-Shock original tenía una idea bastante más sencilla
Cuando Casio presentó el primer G-Shock, el DW-5000C, en 1983, la filosofía era casi de ingeniería militar: ¿cómo hacemos un reloj que no se rompa?

La solución de Kikuo Ibe y su equipo no consistió simplemente en fabricar una caja de acero cada vez más gruesa.

El concepto era mucho más inteligente: proteger el módulo mediante una estructura que absorbiera los impactos. La caja interior metálica, la tapa trasera de acero y la envolvente de resina trabajaban juntas para mantener el mecanismo aislado.

Y ahí aparece una de las grandes ironías de la historia del G-Shock: la resina no convirtió al reloj en un producto barato porque fuese una solución de compromiso; formaba parte precisamente de la solución técnica.

La resina podía absorber impactos, era ligera, podía moldearse con formas complejas y permitía fabricar grandes cantidades de piezas de manera muy eficiente.

El acero, mientras tanto, seguía teniendo sus ventajas: dureza superficial, resistencia al desgaste y una sensación de construcción que ningún plástico puede reproducir completamente.

Por tanto, no es correcto decir que "el plástico es más resistente que el acero". Es otra cosa. El acero es más duro. La resina puede ser más adecuada para absorber determinados impactos.

Y esa diferencia es fundamental.

Entonces llegó el fenómeno G-Shock
Durante sus primeros años, G-Shock era fundamentalmente una solución técnica a un desafío real. Pero en los años noventa sucedió algo extraordinariamente importante: el reloj empezó a convertirse en cultura.

La estética de los G-Shock encajó perfectamente con determinadas escenas musicales y urbanas, especialmente con el hip-hop. El reloj dejó de ser solamente aquello que llevabas porque necesitabas un reloj resistente. Empezaste a llevarlo porque decía algo de ti. Y ahí el negocio dio un giro radical.

Porque cuando un producto se convierte en símbolo cultural, el precio deja de guardar una relación directa con su coste de fabricación. Un bolígrafo puede costar unos céntimos y venderse por cientos de euros si lleva determinado nombre. Una camiseta puede costar muy poco fabricarla y convertirse en objeto de culto.

Y un reloj digital de resina puede convertirse en un G-Shock. La diferencia no está necesariamente en el material, está en lo que representa.

El curioso caso del reloj de plástico cada vez más caro
Aquí es donde aparece una paradoja fascinante; durante años, el G-Shock fue asociado precisamente a esa combinación: electrónica + resina + resistencia + precio razonable.

Pero conforme la marca ganó prestigio, el precio comenzó a despegarse progresivamente de esa ecuación. Y no necesariamente porque fabricar el reloj se hubiese vuelto proporcionalmente más caro.

Es importante aclararlo: desarrollar un nuevo módulo, crear moldes, realizar ensayos, diseñar una construcción más compleja, incorporar sensores, Bluetooth, GPS, Tough Solar o nuevas tecnologías sí cuesta dinero. Una edición limitada también puede tener costes de desarrollo y producción diferentes.

Pero existe una diferencia enorme entre el coste de fabricar un producto y el precio que el mercado está dispuesto a pagar por él. Y G-Shock descubrió que el mercado estaba dispuesto a pagar mucho más de lo que costaba en realidad el reloj.

Muchísimo.

La resina es barata. El G-Shock no tiene por qué serlo
Esta es probablemente la parte que más chirría cuando observamos la evolución de la marca. Una caja de resina inyectada puede ser extraordinariamente barata de producir a gran escala una vez amortizados los moldes y los costes de desarrollo.

Eso no significa que un G-Shock sea barato de fabricar en su totalidad, claro, pero sí significa algo importante: el precio final no puede explicarse simplemente diciendo "es que lleva materiales caros".

De hecho, en determinados modelos ocurre exactamente lo contrario: puedes encontrarte un reloj con una enorme cantidad de resina y un módulo digital relativamente sencillo que cuesta varias veces lo que otro Casio también digital, también de resina y con una electrónica comparable.

¿Qué estás pagando entonces? La respuesta es incómoda: estás pagando G-Shock. Y no lo digo necesariamente como algo negativo. Las marcas tienen derecho a cobrar por su diseño, investigación, distribución, marketing, prestigio y posicionamiento.

Pero conviene reconocerlo.

De "reloj indestructible" a "objeto de coleccionismo"
Aquí está probablemente la transformación más importante. El G-Shock original necesitaba convencerte de algo básico y simple: de que no se iba a romper.

El G-Shock moderno intenta convencerte de muchas más cosas:

→de que es exclusivo.
→de que es una edición especial.
→de que es una colaboración.
→de que tiene un material diferente, con otro color, con otro acabado.
→de que lo llevan determinados artistas.
→de que hay pocas unidades.
→de que sólo se va a fabricar esa variante por determinado tiempo.
→de que es una buena pieza para coleccionar.

Es decir, el producto ha pasado de vender principalmente prestaciones a vender también pertenencia. Y eso es una estrategia comercial potentísima, porque un reloj funcional tiene un límite: si solamente necesitas saber la hora, un Casio de 20 euros puede solucionar el problema perfectamente. Pero si quieres ese G-Shock, ya no estás comprando simplemente la hora, estás comprando el G-Shock como marca, concepto e historia. Y contra eso no puede competir ninguna hoja de especificaciones.

La paradoja de Casio
Y aquí encontramos una de las contradicciones más interesantes de la historia reciente de Casio. La empresa construyó una parte enorme de su reputación gracias a productos extraordinariamente accesibles: relojes digitales sencillos, fiables, resistentes y asequibles.

Aquella filosofía tenía algo revolucionario: hacer tecnología útil para prácticamente cualquier persona, independientemente de su poder económico.

Pero décadas después, la misma marca pasa a presentar relojes de miles de euros, y aquí es donde uno puede preguntarse: "¿qué ha cambiado?". Porque la tecnología digital que permitió fabricar relojes extraordinariamente baratos no ha desaparecido, la electrónica no se ha convertido mágicamente en oro, la resina tampoco se ha convertido en platino. Lo que ha cambiado fundamentalmente es el posicionamiento del producto.

Y cuanto más caro, más "G" parece
Hay algo casi cómico en esta evolución: el G-Shock nació como una especie de reloj utilitario radical.

Ahora podemos encontrar G-Shock con cajas metálicas, titanio, tratamientos especiales, acabados sofisticados, movimientos analógicos de mayor complejidad y versiones de precios que hace unas décadas habrían resultado absurdas para la propia imagen de la marca.

Y aquí aparece otra paradoja: cuanto más se aleja un G-Shock de aquel reloj barato, digital y de resina que conquistó las calles, más sofisticado parece ser considerado por la propia industria. Es como si el éxito hubiese terminado convirtiendo la sencillez original en algo que necesitara ser superado.

Primero fue el "mira qué bien funciona y cómo lo aguanta todo por 20 euros".

Después llegó el "mira cuánto podemos hacerte pagar por él y encima sales contento".

El verdadero golpe no lo recibe el reloj
Y quizá ahí esté la genialidad del modelo de negocio. El G-Shock puede recibir golpes, pero la marca, no. Porque cuando una empresa consigue convertir un producto en símbolo, puede aumentar el precio hasta límites absurdos sin necesidad de aumentar proporcionalmente el coste material, porque su consumidor no está comparando únicamente "acero frente a resina", está comparando "Casio frente a G-Shock".

Y eso cambia absolutamente todo.

Por eso un consumidor puede mirar un reloj de Skmei de 15 euros y decir: "Tiene alarma, cronómetro, calendario, luz, resistencia al agua y una pila que dura años".

Y tener razón.

Pero el propietario de un G-Shock suele responder: "Sí, pero no es un G-Shock".

Y también tiene razón. Es en esa pequeña pero vital diferencia donde está el auténtico negocio.

¿Entonces G-Shock es humo?
No. Y sería injusto decirlo. El problema aparece cuando confundimos valor técnico con valor de marca.

Un G-Shock puede tener un magnífico diseño de protección, una construcción muy estudiada, controles de calidad exigentes y una historia tecnológica real detrás. Pero eso no significa que cada euro adicional que pagamos corresponda a un euro adicional de ingeniería.

En determinados productos, una parte creciente del precio responde a algo mucho más intangible: marca + diseño + exclusividad + marketing + deseo.

Y eso no es patrimonio exclusivo de Casio. Lo hacen prácticamente todas las marcas que han conseguido convertirse en símbolos.

Pero en G-Shock resulta especialmente llamativo porque la marca nació precisamente como la antítesis de todo eso. Nació para solucionar un problema, y para hacerle frente a todo eso que hoy se ha convertido en parte de su identidad.

Y aquí aparece el "G-Show"
Por eso la broma tiene más recorrido del que parece. G-Shock describe el reloj, pero G-Show describe todo lo que se ha construido alrededor: las colaboraciones, el precio inflado, las ediciones limitadas, las fiestas de lanzamientos, las celebridades, los influencers, las cajas especiales, los materiales exóticos, el coleccionismo, las campañas publicitarias, los modelos que desaparecen rápidamente del mercado... Y, por supuesto, los seguidores que parecen defender la marca como si estuvieran defendiendo a su propio equipo de fútbol o a un partido político. 

La imagen que veis es casi una caricatura perfecta del fenómeno: alguien escribiendo simplemente "Casio ❤️❤️❤️❤️❤️❤️", mientras su foto de perfil convierte el comentario en una especie de documento sociológico involuntariamente maravilloso que retrata perfectamente a ese tipo de aficionados de "G-Show".

Ahí ya no estamos hablando de prestaciones. Estamos hablando de tribu.

El mayor éxito de G-Shock
Y quizá haya que reconocerle a Casio algo incluso aunque seamos críticos con la estrategia: han conseguido algo que muy pocas marcas de relojes han logrado. Han conseguido que una generación de consumidores pueda sentir por un reloj digital de cuarzo una vinculación emocional comparable a la que otros sienten por relojes mecánicos de lujo.

Eso es extraordinario. Pero hay un gran problema: al contrario de las marcas que sí nacieron como relojes de lujo, G-Shock nació precisamente para combatir eso. Y otro gran problema es que esa misma capacidad puede convertirse en una trampa.

Porque cuando una marca descubre que puede venderte un producto por lo que significa, y no solamente por lo que cuesta fabricarlo, aparece una tentación evidente: seguir subiendo hasta el infinito.

Y entonces surge la pregunta incómoda que los seguidores de G-Show temen siempre hacerse: ¿hasta dónde puede alejarse G-Shock de aquel reloj humilde, resistente y relativamente asequible antes de convertirse en otra cosa?

Porque quizá el mayor peligro para G-Shock no sea que los chinos fabriquen relojes digitales casi iguales y mucho más baratos. Quizá sea que G-Shock olvide por qué aquellos relojes baratos se hicieron famosos en primer lugar.

Del "indestructible" al "incuestionable"
Y aquí cierro con una paradoja que me parece incluso más interesante que la del plástico: el primer G-Shock tenía que demostrar que era indestructible.

El G-Shock moderno ya no necesita demostrarlo tanto.

Su mayor logro ha sido conseguir algo mucho más difícil: que algunos consumidores y aficionados consideren incuestionable el precio que Casio decide ponerle. Y eso sí que es una tecnología verdaderamente avanzada, mucho más que la electrónica, que el Tough Solar, que el Bluetooth y que el carbono:

El marketing.

Eso ya es otra cosa. Eso es cuento, otra fachada, puro engaño. Puro G-Show. 



11.11.2014

Los defectos más "sonados" (y las mayores virtudes) de los relojes G-Shock


La existencia humana está plagada de fracasos y aciertos, y Casio como marca dirigida por humanos por supuesto no está exenta de ellos. Quizá sea porque han sido los modelos G-Shock los que han centrado durante muchos años los más grandes esfuerzos del fabricante nipón y porque han sido ellos quienes han disfrutado de más variedad sea que precisamente en esta submarca, en G-Shock, donde encontramos una serie de -digamoslo así- "imperfecciones" que podrían haberse corregido mejor o, al menos, haber requerido un esfuerzo y una atención por parte de Casio más concienzuda.

No vamos a mencionarlos aquí todos, porque algunos de ellos requerirían unos conocimientos de un determinado modelo en profundidad para saber quizá en qué y por qué los de Casio hicieron las cosas así, pero sí que vamos a prestarles la atención a algunos que no deberían, a nuestro entender, haberse producido.

9.01.2017

Casio vende 100 millones de G-Shock (y casi todos fuera de Japón)


Obviamente fuera de Japón la mayoría, porque son muchos mercados extranjeros en donde se comercializan los G-Shock. Trece años tuvieron que transcurrir para que Casio alcanzase los diez millones de G-Shock vendidos. Trece años más tarde (en 2010) alcanzó los cincuenta millones, y para llegar a los cien millones solo tuvieron que transcurrir siete años, lo que da una buena idea de la gran aceptación y enorme popularización de estos relojes.

De hecho Casio anunció hoy que había ya superado los cien millones de modelos G-Shock vendidos, un reloj que empezó su desarrollo en 1981 y el cual, tras no pocos altibajos, vio por fin la luz nada menos que tres años después. Tanto tiempo en desarrollo podían permitírselo las compañías tecnológicas de entonces, pero hoy en muchas de ellas sería impensable. 200 prototipos después, vio la luz el primer G-Shock como tal, el DW-5000C en 1983.

1.08.2020

El sucesor de los G-Shock ya está aquí (dice alguien)


O eso dicen en algunos medios a bombo y platillo, refiriéndose al Amazfit T-Rex que estos días se está presentando en Las Vegas, en el CES 2020 (que por cierto, Casio no ha llevado nada allí, o mejor dicho, nada "reseñable" este año). El Amazfit T-Rex es un producto de Xiaomi, esos que algunos dicen que vienen a desbancar a G-Shock, gracias a una carcasa que en Xiaomi dicen que es "indestructible". Perdona, para..., para un poco..., pero vamos a ver, ¿qué me estás contando, colega?

¿Desbancar a G-Shock? ¡Venga ya, hombre! ¡Pírate por ahí! ¿Carcasa irrompible? Pero tíooooooooooooooo, no me fastidies, que soporta solo 50 metros de inmersión!!! ¿¡Pero qué birria de resistencia es esoooo!????. Desbancar a G-Shock, venga ya, ¿pero qué te has fumadooooo? ¿Desbancar a G-Shock, un reloj con una batería basurilla de 390 mAh de porquería, que tendrás que cambiar a los dos años o menos? ¡¡Pero en qué mundo vives tú!!

9.05.2023

¡Ya es oficial! G-Shock, en el metaverso (todo lo que necesitas saber para entrar, fácilmente explicado)

ZonaCasio


Aunque empezará por G-Shock, que conste (y no será toda la marca Casio), ya está en marcha el proyecto del metaverso. Si ayer anunciábamos que sería para 2024, pues ni 2024 ni historias: ya está aquí. Hoy mismo acaba de abrirse "el portal" a la nueva experiencia en el metaverso, llamada Virtual G-Shock. Y claro, lo primero que vendrá a la mente de muchos es: "¿y cómo accedo?". Gran pregunta. No obstante hay que decir que este es como un primer acercamiento a todo lo que va a ser (y piensan ofrecer) G-Shock en el metaverso, que en este sentido y ahora tal y como está montado es la puerta de entrada a ello -y no el metaverso en sí, claro-, por eso precisamente lo han denominado "virtual", o un "universo virtual", para ser más exactos.

Y para acceder tienes que tener una identificación, o sea, como tu "carnet de identidad", "un pase", pero en el mundo virtual. Éste "carnet" se denomina GSCP (de G-Shock Creator Pass), el cual es un NFTS (objeto no físico o token que lleva al objeto) de los cuales en esta exclusiva "premier" Casio sólo pondrá a disposición del público 15.000 NFTS (o sea, como "15.000 carnets", para que nos entendamos). Lo mejor: lo hará gratuitamente, y claro, ya te imaginas que, como son gratuitos, habrá peleas, uñas y dientes para hacerse con uno de esos primerísimos "pases virtuales" sólo para personas muy afortunadas. Seguro que te sudan las manos de los nervios y no paras de repetirte la pregunta: "¿cómo consigo uno? ¿Cómo consigo uno yaaaaaa!?". Tranquiiiii, ahora te explicamos.

Zona Casio Semanal

Hazte miembro de nuestro Canal en YouTube para poder obtener nuestro magazine Zona Casio Semanal, con el cual podrás leer cómodamente todo el contenido de ZonaCasio off-line, y conservarlo como material de consulta o información, y muchos otros privilegios más. En cualquier momento podrás anular tu suscripción, así como configurar cómo quieres recibir los avisos y notificaciones, cómodamente en tu smartphone.
Puedes darte de alta a través de éste link. ¡No te lo pierdas!