
La incorporación de pulseras de titanio en los Pro Trek era, hasta hace no mucho tiempo, una solución un tanto desacertada. El titanio está bien como elección para crear una pulsera de metal y a la vez ligera, ya que es un elemento resistente, muy cálido y tiene muy poco peso. Pero el problema radicaba en que era una pulsera muy mal diseñada, con eslabones huecos y los cuales no eran más que una delgada placa de titanio doblada, e incluso dejando "enormes agujeros" en las dobleces por los que penetraba toda clase de porquería. Tratándose de relojes
outdoor y cuyo cometido es estar en contacto directo con la naturaleza y sus elementos, el que acabásemos con una horrible pulsera llena de mugre, barro, suciedad y bacterias por todo el interior de sus eslabones hacía que la mayoría se volviese muy reticente a usarlas. Y con razón. Además, en unos relojes cuyos precios no eran ni mucho menos baratos.
Casio ha ido solucionando poco a poco esta problemática, al menos en su gama media y alta (la gama baja de titanio sigue teniendo el mismo problema), y estos dos nuevos relojes que este mes de noviembre lanza en Japón son un buen ejemplo de ello, con pulseras de titanio de eslabones sólidos, que, además, están recubiertas con una dura capa iónica, eliminando las rayaduras superficiales a las que tan propenso es el titanio "desnudo".