
No hace mucho le hacían una entrevista a un investigador (no recuerdo su nombre) en la que decía -y explicaba- que el mundo que vemos es sólo una parte del mundo real, y que sólo apreciamos lo que nuestros sentidos son capaces de transmitirnos. Esto, tan evidente y obvio, es cada vez más difícil de tener en cuenta.
Me encanta la historia, y me he pasado mucho tiempo leyendo (y aprendiendo) sobre culturas antiguas, y siempre llama la atención cómo la mayoría de ellas tenían muy presente en su vida diaria otras realidades, diferentes o alternativas, realidades que el mundo occidental ignora, e incluso vive de espaldas a ellas. Para nosotros poder apreciar eso con la suficiente fuerza y valor que le daban ellos es tremendamente complicado.





