Lo tengo más que decidido. Mi próximo reloj, será premium. Porque para los que amamos los relojes, éstos son más que un instrumento que nos indica la hora. Es una parte de nosotros, que comparte cada segundo de nuestro día, y que se mantiene fiel a nosotros en la muñeca (o el bolsillo). Que nos transmite emociones, que nos provoca emociones. Que evoca momentos, y que en cierta forma, son como vivir un sueño, aunque sólo sea por un instante.
Todo eso, y mucho más es lo que para mi representa la horología. Desde la historia del
F-84W; el puro concepto táctico de G-Shock del
GW-6900; el genuino Metal Twisted G-Shock
MTG-M900, que se mantiene fiel a los digitales; el esencial Made in Japan
GW-5000 digno homenaje del fundador de la escuela G y la manufactura propia, el DW-5000C; el vintage
W-780, que nos recuerda el
savoir faire de la marca; o el popular
F-91W, el reloj que podríamos decir, ha cambiado el mundo.