2018-04-30

Retorno al invierno: prueba del G-Shock GLS-5600


Sé que ya no es invierno y este tipo de modelos de G-Shock ya dejarán de venderse, en favor de los G-Lide veraniegos, pero aún así, para mí, es una enorme motivación el presentároslo. Ya sabéis que, en lo que a mí respecta, todo lo que sea hablar de los Low Temp Resist me agrada. Hace dos inviernos G-Shock lanzó aquellos GLS-6900 que, con dos zonas gráficas para sus dos cronógrafos, y estrenando en G-Lide la nueva estética de correas bicolor, fueron un éxito rotundo. Aún hoy son muy buscados.

El año pasado, mejor dicho, el invierno pasado para ser más exactos, G-Shock llegó con estos GLS-5600, en concreto los GLS-5600CL, una reinterpretación de un módulo archiconocido, y que combinaba las correas de velcro de algunos de ellos (denominados GLS-5600WCL), con unas variantes de correas de nylon con hebilla y trabillas de metal (acero inoxidable) en los mencionados GLS-5600CL. Estas últimas, fijas.




G-Shock no se esforzó mucho en su módulo, el 3178 (bueno, de hecho no se esforzó nada: es el mismo), pero sí en su estética, con unos colores sólidos, con una máscara a dos bonitos tonos, y con un exterior que traía clasicismo tras el relativamente colorido de los mencionados GLS-6900.

Confieso que he usado y probado muchísimos modelos de las Series Cinco a lo largo de mi vida. Sin lugar a dudas puede decirse que es mi serie favorita de G-Shock, porque a su estilo vintage y eminentemente old-school se une un tamaño compacto que no molesta (o molesta mucho menos) en el día a día y que, además, permite ver la hora con claridad. Eso junto a un módulo muy completo nos da como resultado un reloj muy práctico, sin perder la esencia de G-Shock. Además, son los herederos de los primeros G-Shock, por lo que no hay modelo de esta submarca mas característico que ellos.


Sin embargo a la hora de elegir uno y quedármelo, siempre le encontraba bastantes inconvenientes: las correas, "auto-desintegrables" como dicen muchos aficionados, son caras y difíciles de cambiar (es muy fácil dañar los agujeros en las asas de las cajas de resina al hacerlo). Como uno se pase un poco y el agujero "dé de sí", acabará saltando la correa al mínimo movimiento. Me ha ocurrido varias veces. Unos cuantos cambios de correa dañarán, casi sin remedio, la caja de resina.

Obviamente una solución a esto son las cajas de metal, pero aparte de ser muy caras, son muy pesadas. No hay opción en la Serie Cinco de una caja de titanio, que sería la solución más lógica e ideal.


Claro que en las Cinco Series hay todo un abanico de soluciones y alternativas, por fortuna. Y una de ellas es elegir el armis mixto. Cómodo, ligero y elegante, el armis de acero-composite de las Cinco Series es fenomenal, pero... El cierre no está a la altura. Su cierre es bastante desastroso, y encima no posee cierre de seguridad. Esa especie de "lado" que se queda colgando nunca me convenció.

Así que casi la única alternativa duradera, fácil de llevar, ligera y cómoda, son los adaptadores, que permiten incorporar correas de nylon a nuestro G-Shock. Tuve varias (aún tengo algunas) y todas me dieron un resultado espectacular. Es cierto que se ensucian, pero las metes en la lavadora y listo. Otro defecto es que el cierre de velcro, con el tiempo, puede desgastarse, pero hay velcros que se venden sueltos y que se pueden coser retirando el original. Y otra de sus bondades más destacables es su reemplazo: con los adaptadores, para retirarla no es necesario ni quitarle los pasadores, e incluso podemos ponerle correas aftermarket.


Cierto que estas correas están pensadas en su mayoría para llevar el reloj encima de la ropa, en las mangas del jersey o chaqueta, pero pueden también ponerse directamente sobre la muñeca. De hecho en algunos modelos de Baby-G se vendían con ese fin.

G-Shock ofrece esta solución habitualmente en sus G-Lide invernales, como este GLS-5600 que añaden, además, una protección extra al contar con LCD resistente a bajas temperaturas.


Módulo y funciones
El módulo que montan los GLS-56000 data del año 2009, además de ser completo, y ofrecer zona dot-matrix, su pila es notoriamente mayor que la del DW-5600 estándar, es una CR2025. En los GLS-5600 su autonomía llega hasta los tres años, pero recordemos que esta autonomía incluye un encendido de alerta por flash ("flashes" de la iluminación) que acorta tremendamente su vida útil, por lo que si no usamos esta función, la pila debería llegar sin problemas a los cinco años, que suele ser lo habitual en este tipo de pilas botón para relojes digitales.

Con varios cronógrafos de gran alcance, temporizador (con cuenta regresiva), y sonido de los pulsadores silenciable, es un módulo de una innegable practicidad. Además, para los amantes de aquellos Low Temp Resist de los ochenta, éstos GLS de G-Shock son los herederos directos, modelos que aguantan las más penosas condiciones atmosférica, y con una correa que puedes doblar, flexionar, maltratar y abusar sin problemas. Es una de las mejores alternativas para los que quieran un G-Shock old-school para el día a día, duradero, y que quieran dejar de pensar en el reemplazo de correas.


Obviamente no es la solución perfecta, porque los adaptadores, y el bisel, puede que en un futuro tengamos que reemplazarlos, pero para quienes quieran una opción casi "irrompible" de las Cinco Series tienen el GMW-B5000, que ese si es un auténtico "carro de combate" en la muñeca.

Respecto al LCD de estos modelos, no destaca por su aspecto: no es espejado, ni es a color, y ni es de tipo holográfico para verse más claramente en la oscuridad, como los modelos "noventeros". Tampoco es STN. Su tecnología está más escondida: se trata de un display resistente a temperaturas que llega hasta los -20 ºC. Muchos diréis que "qué gracia tiene ésto", puesto que habéis puesto vuestro G-Shock en el refrigerador, lo habéis congelado (literalmente) y no le ha pasado nada. Y es cierto: la mayoría de los relojes digitales aguantarán bajas temperaturas con mayor o menor muestras de congelación casi sin inmutarse. Pero haced eso unas cuantas veces y os quedaréis sin reloj, o tendréis muchas papeletas para que alguno de sus segmentos acabe destrozado. La diferencia en estos Low Temp LCD es que sus cristales líquidos están formados por un sustrato especial y específico que aguanta las bajas temperaturas, es decir: no solo tardan más en congelarse (y por lo tanto podemos seguir leyendo la hora con ellos), sino que soportan mejor esos cambios.


Una ventaja añadida es que el flash podemos usarlo como un "REM" de los antiguos modelos de Casio, ya que se puede activar aunque la alarma esté desactivada, más o menos como funciona el icono de aviso de la alarma silenciosa en los CPA-100 pero, en este caso, haciendo uso de marca. Otro bonito detalle es que la zona gráfica tiene la ventaja de no estar añadida como una máscara convencional, sino serigrafiada bajo el cristal. Esto le da un aspecto más elegante y evita molestas sombras.

Otra ventaja que incorpora su módulo es que, aunque por razones obvias -de alcance de sus cronógrafos, al ser de 1.000 horas- esas dos pantallas no disponen de doble horario, en el temporizador sí tenemos un doble horario, con lo cual podemos dejar fijo el reloj en esa pantalla sin perder la hora actual.


La historia de los Low Temp en Casio
Ya en los ochenta Casio comenzó a ofrecer modelos digitales resistentes a las bajas temperaturas, por lo que la historia viene de muy atrás. Eran aquellos "Wide Temp-LCD" (leyenda que rememora la actual "Low Temp-LCD") con el WW-5100 a la cabeza, por ser uno de los más conocidos, aunque comenzando por los WW-28 en 1983, a los cuales seguiría el mencionado WW-5100, ya dentro de G-Shock. Resulta curioso que, ya en aquellos tiempos, Casio diferenciase claramente lo que era un G-Shock "convencional" respecto a uno "Low Temp Resist", añadiéndole esta protección extra a ese tipo de variantes. En realidad Casio ofrecía muy pocos modelos con este sustrato en sus cristales líquidos, solamente los WW-710 y el XC-30, y para de contar. Al WW-5100 le seguiría el WW-5300 en 1984, y tenemos que dar un salto nada menos que hasta el 2006 para volver a ver el logo de "-20ºC" en un digital, en concreto era el G-9000, dentro de las variantes Mudman.

Los "Low Temp-LCD" no tendrían variantes propias dentro de G-Lide hasta hace relativamente poco tiempo, y lo hizo por todo lo alto en los GLS-5600L (correa de cuero sinténtico con acabado brillante -glossy- enamel); le seguirían los impresionantes GLS-100 en el año 2012, rescatando así esta peculiar gama en coincidencia con el 30 Aniversario de G-Shock. Los GLS-100, con un soberbio aspecto gracias a su caja "big case", incorporaban una nueva correa de Cordura y estrenaban cosas inéditas en G-Shock: una nueva zona gráfica, un módulo con un doble cronógrafo y arranque automático, y función flash, para casos en donde el ruido (de ventiscas) se nos hiciera difícil oír la alarma, pudiésemos ver el display iluminándose del reloj. Era una copia del módulo de los GLS-5600, pero con una mejora en su zona gráfica.


A partir de ese momento los G-Lide invernales se fueron superando a sí mismos, y G-Shock nos deslumbró año tras año, y temporada tras temporada, con fascinantes lanzamientos: GLS-8900 en 2013, con nuevas variantes (con más colores) en 2014 y 2015; GLS-6900 en 2016; y los mencionados GLS-5600 en 2017.

Una muestra de la exclusividad de estos modelos es que ni siquiera los Rangeman GW-9400, ni los bestiales GWF-D1000, ni los Quadsensor GWN-Q1000, ni aún los más elitistas ana-digi o analógicos (cuyos mecanismos móviles se congelarían, obviamente, a las bajas temperaturas) son capaces de ofrecer estas resistencias a la congelación.


Servicio de TicTacArea.com
Nosotros elegimos la versión en negro y con display en positivo, que además hace de estándar de la serie, denominada (para Europa) GLS-5600CL-1ER. Desde la tienda online de tictacarea.com, que son distribuidores premium oficiales de G-Shock, el reloj nos llega en un embalaje muy cuidado, en donde han prestado atención a los detalles: en una caja protegido ante los posibles golpes accidentales con plástico de burbujas. Dentro, encontramos la caja de G-Shock, que nos han envuelto en un precioso papel vegetal. Retirado éste, vemos además que han tenido la delicadeza de envolver el reloj para regalo, en un llamativo (y muy bonito) papel rojo, rematado además con el adhesivo de la tienda.

Tras retirar éste, en el interior nos han incluido una pegatina de G-Shock, no es algo usual y es un detalle que se agradece. Además, la tarjeta de garantía incluye también el logo de TicTacArea.com en el mismo adhesivo.


Una vez retirados todos estos "adornos" (que, como decía, son aspectos que se agradecen y que demuestran que el envío, y el reloj, han sido tratados con mimo por el personal de tictacarea.com) nos encontramos con la clásica y conocida "lata" de G-Shock, que siempre es un momento emocionante abrirla. Tras el estupendo manual, lleno de páginas e información, y la mencionada garantía, abrimos la bolsita en cuyo interior llega el GLS-5600. Lo primero que llama la atención del mismo son dos cosas: su "luminoso" frontal, con máscara totalmente en blanco y en el cual destaca la leyenda de "LOW TEMP-LCD", casi como si fuera una pieza cerámica (obviamente no lo es), y la correa de nylon, muy gruesa. De hecho los que conozcáis las correas de nylon de modelos de Collection como los AE-1200, que son delgadas, en el caso del GLS-5600 es parecida, pero como si fueran dos unidas entre sí. Esto da una atractiva sensación de robustez y solidez. El extremo de la correa viene pegado, de manera que se eviten posibles "deshilados" con los roces, y las trabillas están, como comentábamos líneas arriba, incrustadas, de esta forma se impide que se muevan y que molesten al realizar movimientos con la muñeca.

Como todo G-Shock, la sensación general es muy buena, con una zona dot matrix muy definida y detallada, y con unos pulsadores muy bien protegidos por su bisel, como bien sabéis los que llevéis un Serie Cinco.


GLS-5600 de G-Lide en el día a día
Aunque específicamente pensado para lugares de frío, regiones polares y deportes de invierno, el GLS-5600 es un modelo también apto para los que gusten de un digital muy completo en su día a día. Recordemos que tanto su bisel, como su correa, son compatibles con el resto de 5600 Series, por lo que encontrar recambios no nos será muy difícil, a lo que hay que añadir las bondades extra de su tipo de correa de nylon, ya mencionadas en párrafos anteriores. Tal vez las variantes menos interesantes sean los modelos con cierre de velcro (los WCL), porque aunque sean más cómodos de poner y quitar sobre la ropa, el velcro deberemos cambiárselo más tarde o más temprano, al perder sus propiedades de agarre, algo que con las variantes de hebilla (CL) nos evitamos.

Para los que busquen un módulo más sencillo, recordarles que con este tipo de correas disponen de los nuevos "LU" (DW-5600LU) y que aún podemos optar por las últimas unidades de modelos anteriores de G-Lide de invierno, como los GLS-8900, o los también espectaculares GLS-6900. Recuerda que, normalmente, son ediciones anuales, por lo que las versiones que lance una temporada G-Shock no suelen repetirse, así que si deseas uno en particular, no esperes demasiado porque si se agotan te costará encontrarlo.







| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com | Gracias a TicTacArea.com por su colaboración en esta review

1 comentario:

  1. Estupendo análisis y parece que tictacarea es una tienda muy a tener en cuenta.

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