
Más de uno utilizamos la imprescindible aplicación de Google Maps para algo más que para cotillear en Street View. Cuando viajas, cuando llegas a una ciudad nueva, cuando sales a la montaña o decides darte alguna escapada por una zona desconocida, Google Maps es una de las utilidades más importantes. Sobre todo si no tienes un buen sentido de la orientación y no quieres acabar en "el quinto pino" sin darte apenas ni cuenta. Cada año miles de turistas y aficionados al senderismo, al montañismo, al trekking o que, simplemente, van a darse una vuelta al aire libre, se pierden, y en muchas ocasiones con resultados dramáticos. En otros casos tienen que movimilizarse medios terrestres y aéreos para encontrarlos, con el consiguiente gasto que eso conlleva, y no sólo eso: con los disgustos que sufren muchas familias en esas dramáticas horas de espera. Que tu día de descanso o tu jornada de diversión no acabe en tragedia.
Vamos a enseñaros aquí cómo utilizar un método auxiliar de orientación, utilizando simplemente la brújula de nuestro reloj y la brújula de orientación de Google Maps. Porque sí, aunque muchos no lo sepan, Google Maps se puede utilizar como si fuera un plano o un mapa para orientarse, con una útil brújula. Lógicamente, este es un método rudimentario, y aquí lo exponemos como una simple ayuda, un recurso de emergencia que os puede facilitar el salir airoso de muchas situaciones. Es un método complementario a vuestro GPS, vuestro navegador móvil o cualquier accesorio de este tipo que tengáis. Pero un método que os recomendamos que preparéis antes de salir, porque tardaréis muy poco en hacerlo y os puede servir de muchísima utilidad. En el mejor de los casos os evitará un disgusto. En el peor, evitará que os perdáis y no sólo eso, que acabéis como esos cientos de personas que año tras año, lamentablemente, dejan su vida en lo que podía haber sido una jornada de divertimento.