2/7/20

¿Por qué al G-Shock GA-2100 se le llama "Casio Oak"?


Creo que teníamos una deuda pendiente con el GA-2100, después de todo fue un modelo que criticamos abiertamente cuando apareció y que, sin embargo, está demostrando que ni mucho menos: fue todo un acierto de G-Shock. Antes de esta pandemia que nos asola a todos, era un líder de ventas, y Casio no daba a basto en fabricarlos porque se los quitaban de las manos, tanto es así que las tiendas no paraban de hacer pedidos. Ya desde su lanzamiento fue uno de los superventas de la marca nipona, lidera sus listas "de grandes éxitos" y ha cautivado a miles de corazones de aficionados, los cuales le han puesto el apodo de "Casio Oak". ¿A qué se debe?

Bueno, de su éxito puede tener mucho que ver cosas de lo más variopintas, desde que ha sido el momento justo para su aparición, hasta que simplemente haya caído en gracia. Sus especificaciones, bien es cierto, no son nada que no hayamos visto antes, es a grosso modo un GA "convencional", como un GA-2000 o un GA-140, de los cuales hereda - internamente hablando - casi todo.




Lo que ha cautivado sin lugar a dudas, a la mayoría, es su estética, con esa caja hexagonal con cierto parecido a los DW-5900 por sus aristas pero, a partir de ahí, poco más. Lo que sí es cierto es que ese bisel, con esa forma de caja, recuerda mucho al Audemars Piguet Royal Oak. De hecho, ese diseño "tipo cabeza de tornillo" es tan icónico, que Audemars también comercializa una serie de complementos, como gemelos, aprovechando el tirón de su reloj más popular. El Royal Oak es un modelo que apareció en 1972, cuenta su fabricante que en aquellos años los relojes elitistas eran pequeños, y de oro. Que un reloj se considerase de lujo, estando construido en acero, no era algo lógico para la mayoría. Pero mira tú por donde, los de Audemars intentaron convencer a la gente para que les compraran acero a precio de oro, y quién lo iba a decir, ¡lo consiguieron! Quizá, obviamente, poco tenía que ver el material - o no mucho, vaya -, y sí el diseño y el tamaño, con una caja más grande, de 39 mm, y un fondo cuadriculado en la esfera conocido como guilloché, que crea un juego de sombras tridimensionales, dotándole de "textura", que encantan y encandilan a no pocas personas. Además, Audemars Piguet le colocó al Royal Oak un armis integrado, formando una única unidad visual. Hasta entonces, los relojes eran más "independientes", facilitándole al comprador que pudiera sustituirle el brazalete o la correa por otra, caso de que se estropease, o en el caso de que quisiera cambiar de color o según sus gustos, sin necesidad de tener que comprar otro reloj. Esta ventaja se acabó en el Royal Oak de Audemars Piguet, y el reloj pasó a ser un conjunto en total, indivisible, inseparable, y unívoco, dotándolo de una fuerte personalidad.

Hoy el Royal Oak se vende en multitud de acabados (incluyendo el oro, por cierto), especificaciones, calibres, y movimientos, incluyendo multiesferas, calendarios perpetuos, e incluso tourbillones; y también, dicho sea de paso, en variantes para mujer. El precio puede ser de unos pocos miles de euros, hasta más de 50.000. Hay variantes específicas que superan los 150.000 €, para que nos hagamos una idea.


Nacido de una compañía con gran tradición, el Royal Oak está considerado hoy en día como el primer reloj de lujo deportivo, y fue uno de los responsables de que la firma relojera pudiera superar la crisis del cuarzo, ya que obtuvo un notable éxito, que pervive hasta nuestros días y que, podría decirse, sustenta a la firma aún hoy. De hecho, descendientes de los fundadores continúan hoy al frente de la misma.

El Royal Oak fue también el nombre de un acorazado (clase Revenge) de la marina británica, hundido en 1939. Ese nombre le venía bien para un reloj con un aspecto rotundo como el de Audemars Piguet.

Pero ante un reloj ciertamente elitista - muy elitista - como es el suizo, quien no pueda (o no quiera) desembolsar la auténtica "millonada" que piden los de Audemars Piguet, el GA-2100 de G-Shock es una magnífica alternativa. Ciertamente no es lo mismo que el diseñado para la casa de Le Brassus (sede de Audemars Piguet) por el reconocido Gérald Genta, pero no se le puede negar que su parecido es más que evidente, y que parte de una clara inspiración del modelo mecánico. Un diseño que, por cierto, le viene muy bien a un reloj deportivo y con fama de robusto como son los G-Shock, uniendo a ello el movimiento analógico de la firma japonesa, y con el especial cuidado en detalles y acabado que Casio le pone a sus relojes. Que su éxito entre el público conocedor de los Royal Oak (o quizá sin conocerlos siquiera) haya sido tan rotundo, tiene su lógica, aunque a algunos - entre los que nos incluimos, por cierto - nos siga sorprendiendo.


Ni qué decir tiene, por tanto, que el G-Shock GA-2100 es también un excelente modelo para quienes son amantes del Royal Oak, aunque posean el original de Audemars Piguet incluso, puesto que pueden tener una bonita alternativa o variante para coleccionar, y/o para usar en ambientes extremos, en los que tan bien se desenvuelven los G-Shock.

Además, y en cuanto a diseño, debemos reconocer que el GA-2100 es bastante rompedor con lo que había antes en GA, no obstante también el GA-300 lo era, con aquella estética steampunk tan bonita, pero por qué estos triunfan y aquellos no es una cuestión de muy difícil respuesta. Quizá porque estos se lanzaron en el momento adecuado, y aquellos no, o quizá porque en aquel momento la estética skeleton estaba de capa caída. En cualquier caso, si alguien supiera el secreto del éxito, ningún reloj fracasaría. Pero eso forma parte de este mundo de la relojería, e indudablemente es algo que colabora a hacer de esta nuestra afición algo todavía, si cabe, más interesante.


| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

8 comentarios:

  1. A mi me llama la atención:
    -lo rápido que fue su éxito, muchísimas fotos en redes en nada de tiempo.
    -El relativo poco éxito de la versión estándar en comparación con la amarilla o la allí black, por ejemplo.
    -Muchos coleccionistas de relojes de miles de euros lo tienen.
    - éxito arrollador de un modelo pequeño para ser gshock y nada estridente

    ResponderEliminar
  2. No soporto ese reloj.
    Un G nunca debe tener agujas.
    Y el diseño es feisimo para mi gusto.
    La información del post muy buena. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  3. Muestra de que un G no tiene que tener miles de funciones para ser un éxito en ventas. El público llevaba años pidiendo un G más elegante de tamaño y diseño, era cuestión de escucharlos.

    ResponderEliminar
  4. El Casio GA-2100 parte de la inspiración de un diseño mítico AP Royal Oak, así que es difícil que no te acabe entrando por los ojos.

    El reloj en sí es una preciosidad y un logro tecnológico y de diseño, aunar equilibradamente la potente robustez y la tecnología de un G-Shock con un grosor moderadamente normal es un gran acierto por parte de Casio, la única pega que le veo al modelo es la duración de la pila y la exposición del cristal, yo le habría puesto un cristal de zafiro y carga solar, habría costado el doble, pero un modelo como este lo merece, si sacan la variante metálica seguro que arrasará en ventas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te extrañe que con el éxito que está teniendo Casio acabe haciéndolo, poniéndolo bisel metálico y armis bicompuesto.

      Eliminar
  5. Casio debería ya de dejarse de rollos y meter el material de carbono en nuevos relojes, para empezar en la serie 5600.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, eso también. Que mira que están tardando... La core guard en un 5600 sería la caña.

      Eliminar
    2. ...y llegó! Pero no fue lo que esperábamos :-(

      Eliminar

Donaciones

Si te gusta la página, ayúdanos a su mantenimiento.
¡Muchas gracias!