13/4/19

Decir la hora "en digital"


Para todo hay una primera vez, dicen, incluso para cambiar la forma en la que te comunicas "horariamente" con la gente. Esta mañana salía del hogar de transeúntes encontrándose conmigo un sudamericano, el cual me preguntó: "¿y qué hora tienes, amigo?". "Las nueve y treinta y seis", le respondí yo. No le dije "las diez menos veinticinco pasadas", no "las diez menos veinticuatro", sino "las nueve y treinta y seis", es decir, las "9:36", o más exactamente en formato militar y veinticuatro horas, las "936" ("las novecientas treinta y seis").

Puro y duro formato digital.




Acostumbrado a ser casi el único de mi familia en usar relojes digitales, desde bien pequeño me inculcaron mis padres que diera la hora en analógico "o la gente no lo entendería". Y era verdad. En aquella época, claro. A la mayoría de gente del barrio que le dijeras la hora en digital en aquellos primeros años del cuarzo, les sonaría a chino. Y a costa de arriesgarte a que te respondieran con un "¿cómo dices?", "¿qué dices? ¡A mí háblame en español!", y tener que repetirles la hora unas cuantas veces para acabar traduciéndosela tú al analógico, concluí que, en efecto, lo mejor era decirles la hora en tu reloj digital como si éste fuera de manecillas. A muchos ancianos, aún hoy día, si les dices el horario digital no lo entienden.

El digital era entonces "una moda de jovenzuelos", esas cosas de juventud "que nadie las entiende", cuando no era una muestra de las reticencias de muchas personas a los ordenadores, la informática, y "las maquinitas" en general que dispusieran de chips.


Así que la hora digital se convirtió en algo solo compartido entre un grupo bastante reducido de personas.

Por fortuna eso está cambiando con las nuevas generaciones, ocurriendo que para muchas personas resulta totalmente al contrario, y hoy lo que no entienden es la hora analógica. Así que, por fin, cuando me preguntan la hora puedo decir libremente el formato digital. Sin traducciones, sin esfuerzos, y sin tener que arriesgarme a que la otra persona se quede un rato pensando qué narices de hora le acabo de dar. Porque, quieran o no, o por mucho esfuerzo que hagan los fabricantes de relojes mecánicos, los digitales siguen siendo relojes insuperables en todos los sentidos.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

3 comentarios:

  1. Hasta ahora me entero de que había una distinción entre decir la hora digital o analógica. Yo siempre digo la hora exacta, use un reloj analógico o digital. Ahora mismo son las 18:03 o las 06:03 pm

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  2. A mi cuando me preguntan la hora (que no sé por qué me la suelen preguntar mucho) lo mismo digo las 9 menos cuarto que las 8:45, debe de ser que hablo los dos idiomas relogeriles.

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  3. De hecho yo creo que ahora si dices las diez menos veinte el receptor tiene que pensarlo... Incluso puede que no sepa a lo que nos referimos.

    Me he sentido muy identificado con el artículo, porque yo con los analógicos hacía lo mismo. Las diez y cuarenta y uno decía.

    Me imagino que viene de la época de los relojes mecánicos en que decir 41 podía significar 35, o 45, y por eso se redondeaba. Sin embargo, ser precisos leyéndolo, independientemente de que sea analógico es una ventaja.

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