Trucos para el mantenimiento de tu reloj


Hace mucho que no hacemos ninguna de nuestras habituales entradas "de bricolaje", así que este es un buen momento para tratar un tema que siempre es muy interesante y, además, muy útil al permitirnos lograr que el mantenimiento de nuestro reloj sea sencillo, podamos hacerlo nosotros mismos y, también, cómo no, conseguir que siga dándonos un buen servicio durante años.

En esta ocasión vamos a daros algunos pequeños trucos del "librillo del maestrillo", pequeños pero importantes procedimientos que nos evitarán tareas pesadas o que cuidarán mejor nuestro reloj sin grandes dificultades. Muchos de estos trucos no son ningún secreto, seguro que muchos los habéis aplicado alguna vez, pero no está de más reunirlos todos y hacerles un repaso.





Tornillos antes del proceso de limpieza.

-Tornillería oxidada
Una de las piezas más expuestas y que suele coger más rápido suciedad y óxido son los tornillos de cierre de la caja. Cuando los extraemos a veces la rosca presenta un aspecto marronáceo debido al óxido y al desgaste. Una solución es pasarle una fina lija, pero corremos el riesgo de deteriorar o disminuir las pequeñas espirales de la rosca, con el resultado de que luego, a la hora de atornillarlo a la caja, no consigamos el apriete adecuado y sea peor el remedio que la enfermedad.

Así que otra alternativa que podemos usar es recurrir al agua y jabón, y a un cepillo de cerdas duras. Lo malo es que, dado el tamaño de la pieza, esta es una tarea muy difícil y tendríamos que ser demasiado precisos (y frotar con no poca energía) para conseguir unos resultados apreciables.



Tornillos tras el proceso. Puede apreciarse su limpieza y ausencia de zonas con óxido.

Nuestro truco es que introduzcáis el tornillo en una bolsita pequeña con autocierre o en un recipiente de plástico flexible, y le pongáis aceite de engrase (si puede ser con base de silicona pero con propiedades anticorrosivas, el aceite para armas que se vende en armerías no es caro y viene muy bien). Dejadlo unos minutos para que el fluido logre atacar el óxido, y luego frotad el tornillo con vuestros dedos por el exterior de la bolsita (para no llenaros de aceite y conseguir también un efecto de fricción). A continuación sacad el tornillo y limpiadlo. Os sorprenderéis del resultado. Haced lo mismo con el resto de tornillos, uno a uno.

Si la presencia de óxido es muy grande, dejad el tornillo entre el aceite varias horas, incluso un par de días.


- Junta estanca
La goma que asegura la estanqueidad de nuestro reloj es muy importante, pero por desgracia es un elemento que envejece muy pronto y dada la necesidad de que esté flexible su envejecimiento amenaza gravemente la impermeabilidad del reloj. Si te encuentras con una junta reseca lo mejor es que la toques lo menos posible. Extráela con cuidado usando la punta de un palillo de madera, y métela en una bolsita con aceite (puedes aprovechar el aceite del paso anterior) antes de embadurnarla con grasa de silicona. Déjala varias horas en el baño de aceite y luego sácala, ponla sobre un pañuelo de papel o similar, y límpiala con pequeños toques (sin apretar ni pellizcar). Luego ponle grasa de silicona y reinstala.


- Cabezas de tornillos desgastadas
Y finalmente vamos con el tercer y último truco. Cuando tenemos un reloj con los tornillos desgastados o con su cabeza algo deteriorada, o si tiene muchos años y queremos mantener la salud de sus tornillos, es conveniente extraerlos con destornilladores JIS y luego instalarlos con destornilladores Phillips. Los destornilladores JIS se adhieren mejor a las cabezas de los tornillos, impidiendo que se deslicen y así colaborando a que no se deteriore la cabeza en aquellos tornillos gastados. Al contrario, al apretar con destornilladores Phillips, dado que estos tienen seguro de par de apriete, la misma punta del destornillador "se escapará" si tratamos de apretar de más. Por supuesto, tendremos que evitar llegar a ese extremo, y si nos ocurre no insistir o se acabará dañado el tornillo.

Así que recuerda, en relojes viejos que no vayas a usar pero sí quieras conservar: extraer y aflojar tornillo, JIS. Apretar tornillo, Phillips.

Por supuesto, en nuestros relojes de uso diario es aconsejable apretar el cierre con JIS porque nos aseguramos de una estanqueidad mayor. Eso sí, ¡siempre sin pasarse, porque si aplicamos demasiada fuerza ni un JIS ni un Phillips nos salvará!

| Redacción: Zona Casio

1 comentario:

  1. Fantástico post. Muy práctico, e importante, para un buen mantenimiento de nuestros Casio. Lo voy a memorizar en favoritos.

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