¿Existe el purgatorio?

2014-04-29

Bricolaje: el mantenimiento de los pulsadores


Llega un momento en la vida de todo aficionado a los relojes en el que debe enfrentarse... a los pulsadores. Sí amigos, éste es uno de los aspectos dentro del mantenimiento de nuestro reloj que más nos hace temblar y que más solemos posponer, pero si notamos que se quedan trabados, o que ya no van lo suaves y "finos" que deberían, tendremos que enfrentarnos a ello y solucionarlo.

Pero tranquilos, en Zona Casio vamos a intentar echaros una mano explicándoos de forma fácil y sencilla, con herramientas que todos podemos tener por casa (o, al menos, fácilmente de encontrar), cómo afrontar esta tarea sin fracasar en el intento.




Qué necesitamos


Aunque ciertamente esta tarea la vamos a realizar con herramientas comunes, necesitamos un mínimo de útiles para hacer que el reloj no se dañe y conseguir un trabajo, cuanto menos, duradero. Por ello, vamos a requerir, aparte de los consabidos destornilladores para desarmar el reloj (o llave jaxa, en su caso) y retirar el módulo: destornilladores de punta plana (sobre todo el de 2,0 mm); pinzas de punta de precisión (¡no uses pinzas de depilación!), grasa de silicona, y a de ser grasa, no vale aceites, ya que se requiere grasa consistente porque queremos que los pulsadores mantengan su vida útil durante largos años, por lo que la única solución es usar grasa (el aceite se acabará yendo más rápidamente); alcohol isopropílico (¡y no vale alcohol de quemar, podemos dañar el interior o el exterior del reloj y su acabado!), y, finalmente, para la limpieza en sí por tracción, palillos de madera (no uses otro tipo de palillo), y palillos de algodón para la limpieza y desinfección por contacto (con el alcohol).

Dado que los pulsadores son una de las zonas donde más se refugia la suciedad (incluidas bacterias) y es uno de los elementos con el que más entramos en contacto, no viene mal una limpieza desde su exterior con alcohol isopropílico con cada limpieza general del reloj, dejando la tarea de desarmar los pulsadores, si necesario fuese, con el cambio de pila (o mantenimiento de junta de estanqueidad, dependiendo del modelo de reloj).

Se debe de hacer énfasis en que ésta no es una tarea de mantenimiento habitual, al contrario que el cambio o engrase de junta de estanqueidad. Los botones, por fortuna, tienen una vida útil muy larga, pero irremediablemente la suciedad se irá acumulando en ellos, en ocasiones pudiendo incluso dañar el sello de goma que poseen. Si ésto ocurre el módulo del reloj se vería seriamente comprometido. Por lo tanto, cuando notemos que se empiezan a agarrotar, o si han tenido un trato muy duro (en ambientes con barro, polvo y materiales similares), es aconsejable proceder a desarmarlos y limpiarlos en profundidad, tras lo cual hay que engrasarlos para que la junta tórica recupere sus propiedades elásticas. Aunque no lo parezca, en la cavidad interna del pulsador y en su cara posterior se acumula muchísima suciedad, haciendo que el botón no solo sea difícil de pulsar, sino que incluso se quede en una posición intermedia y, con el tiempo, dañe los frágiles extremos de contacto del módulo.

Lo que no conviene hacer tampoco es desarmarlos con demasiada asiduidad, ya que las grapas no solo tienen unas dimensiones muy pequeñas y difíciles de manejar, sino que son muy proclives a partirse. Un buen consejo es que, siempre que tengas a mano un reloj inservible, guardes sus botones con la grapa por si en un futuro los puedes llegar a necesitar, ya que como recambios no son fáciles de encontrar (sobre todo para determinados modelos).



Partes de un pulsador



En los gráficos que adjuntamos en este reportaje puedes ver bastante claramente cuales son las partes de un pulsador. Se distinguen a simple vista con bastante obviedad dos zonas bien diferenciadas: la cabeza del pulsador ("el botón") y el vástago, que transmite el movimiento desde el exterior al interior del módulo. El vástago posee dos canales practicados en sus extremos (en otros modelos existen más canales porque tienen más juntas tóricas, pero el principio es el mismo). En el canal más cercano al borde de la caja se aloja la junta de goma, mientras que el más externo sirve para fijar la grapa, que hace de tope e impide que el pulsador salga al exterior. La principal acumulación de suciedad se da entre la junta tórica y la cara interna del botón, así como en la oquedad del túnel practicado en la propia caja del reloj. Si la suciedad supera dicha junta, entonces tendremos probablemente un problema mayor.



Procedimiento para la extracción del pulsador


Extraer un pulsador no tiene mucho misterio, la complicación principal es lograr extraer la grapa sin dañarla o deteriorarla en exceso, ya que es el componente más frágil (y uno de los más importantes) del sistema.

Hay diferentes formas de extraer las grapas, "cada maestrillo tiene su librillo", yo os voy a contar la mía, que podéis usar sin recurrir a herramientas especializadas y con la que, hasta ahora, no he roto ni uno solo de estos elementos. Porque esta operación es, en efecto, una de las más delicadas y con la que os podéis quedar sin tope para vuestro pulsador.

Para extraerlos utilizo un destornillador plano, no el más pequeño, sino uno de 2,0 mm (el tercero más pequeño en vuestra caja de destornilladores de precisión, empezando por el más minimalista de todos, que será seguramente el de 1,0 mm.). Con él haréis palanca apoyándoos con cuidado en el propio borde de la caja del reloj y, si es necesario, reteniendo la grapa con la uña por un extremo de la apertura de ésta. Como hacer una foto de eso es algo complicado, os hemos realizado un dibujo descriptivo para que lo veáis. Si lo necesitáis podéis usar la uña de un dedo para sujetar y mantener firmes uno de los extremos de la grapa, al lado de la zona de apertura, y con la punta del destornillador, cogiendo este destornillador con la otra mano, obviamente, empujar el otro extremo del borde de la grapa (al otro lado de la apertura de dicha grapa) hacia afuera.

Si lo hacéis con precaución y con cuidado, la grapa no suele saltar, pero a veces ocurre que empleamos demasiada fuerza y acaba saliendo disparada. Por ello tened precaución, ya que si salta y cae al suelo probablemente la perdáis, porque sus dimensiones son ínfimas.

Una vez extraída la grapa, el pulsador sale fácilmente, aunque si la suciedad que posee es mucha a veces se quedan "pegados". Si este es el caso podéis utilizar unos alicates finos y pequeños (los mismos que usáis para extraer las uniones de las correas laminadas, por ejemplo) y sacarlo agarrándolo con esta herramienta por su extremo. Lógicamente, no hace falta decirlo, pero lo menciono porque algunos a veces los hay que tienen dudas hasta en esto: el pulsador sale hacia afuera (hacia el exterior) de la caja, no hacia adentro.



Desinfección y limpieza





Es muy conveniente desinfectar no sólo los pulsadores, sino también la oquedad donde se alojan. Tampoco debemos olvidar limpiar la zona interna de los propios botones, ya que allí suele quedar retenida una notable cantidad de suciedad y nos puede pasar inadvertida. Primero retiraremos la suciedad por tracción, es decir: simplemente arrastrándola y eliminándola con el palillo, en el túnel y en el exterior donde se aloja el botón, y en el mencionado botón. Tras hacerlo y limpiarlo con un papel adecuado (o servilleta de papel), pasaremos a limpiarlo más en profundidad con el alcohol isopropílico. Empaparemos el botón en unas gotas de alcohol y mientras lo dejamos actuar, mojamos uno de los extremos del palillo de algodón con el alcohol, de forma que esté bien empapado. Luego limpiaremos el agujero donde se aloja el pulsador en la caja, empujando y girando con energía, por ambos extremos (por la parte externa de la caja, y por la interna). Todos estos procedimientos los repetiremos por cada botón.

Como nos podemos liar fácilmente entre los diferentes botones, un truco es hacer de dos en dos (por ejemplo: un lado de la caja, y el otro lado después). De esta forma evitamos arrastrar sin querer la grasa consistente al tratar de extraer la grapa del botón de al lado al que ya se la hemos puesto.

Tras la desinfección, limpiaremos con el paño también el botón, asegurándonos de que no quedan rastros de suciedad ni en él ni en su alojamiento de la caja.



Engrase


Ahora ha llegado el momento de engrasar el botón, aunque lo cierto es que no debemos engrasar el propio botón, porque si lo hacemos, al instalarlo la grasa puede expandirse hacia afuera. Lo mejor es que engrasemos el agujero donde va el pulsador metido. Cogeremos con un palillo nuevo una pequeña gota de grasa (con una gota minúscula es suficiente) y embadurnaremos con esa grasa, sirviéndonos del palillo, el túnel donde se aloja el botón, tanto por la parte de afuera, como por la interna. Haremos movimientos giratorios con el palillo para asegurarnos que la grasa ocupa toda la superficie interior y todas las paredes.



Verificación de la grapa



Antes de hacer nada y de proceder a la instalación del botón y a la colocación de su grapa, debemos asegurarnos de que dicha grapa se encuentra en perfecto estado. A veces la fuerza que ejercemos al extraerla es suficiente para doblarla, y aunque sea mínimamente, si la grapa está torcida nos dará problemas a la hora de volver a ponerla o, incluso, podremos llegar a romperla, o puede llegar a aflojarse y salirse por sí sola.

Si la grapa está torcida (como en la imagen), algo que ocurre muchas veces porque son muy frágiles, la forma de volver a enderezarla es muy simple: la cogemos con las pinzas y la ponemos entre ellas, y con solo la fuerza que ejerzamos apretando con las pinzas lograremos enderezarla sin ninguna complicación.



Reinstalación del pulsador





Cuando ya tengamos la grapa en su estado óptimo, podemos ya ponerla en su posición en el vástago del pulsador. Aunque si queremos podemos desinfectarla con alcohol isopropílico (según le guste a cada uno...), no es necesario que la engrasemos, ya que se engrasará ella sola con la grasa de silicona que le hemos puesto al túnel donde va colocado el pulsador.

Para reinstalarla debemos hacer lo siguiente: cogemos la grapa y la ponemos en la yema de nuestro dedo. A continuación, con la otra mano cogemos las pinzas, y sujetamos la grapa con la punta de las pinzas por la parte central de la grapa, justo donde tiene el saliente de fijación en el riel del vástago. Podéis verlo en la imagen rodeada esa zona con un círculo rojo. Así cogida, la llevaremos hacia el vástago del pulsador, y encararemos la abertura de la grapa en el riel o canal del vástago, tras lo cual empujaremos. Normalmente no podremos ejercer la suficiente fuerza como para insertar la grapa del todo, pero no es necesario: lo importante es que se haya quedado unida a él en sus extremos (no hace falta que el borde interno de la grapa entre entero en el riel, eso lo haremos a continuación).

Si la grapa nos ha quedado fija en el punto anterior (si no es así, lo repetimos hasta conseguirlo, no es muy complicado, el mayor problema es acertar con el riel, por lo tanto un consejo es que os situéis en algún lugar con luz donde podáis verlo bien), ahora vamos a fijarla definitivamente en el canal. Cogeremos la pinza y la giramos, de modo que ahora sujetemos la grapa por su borde exterior (por "su lomo") con un lado de la pinza, y la zona de abertura de dicha grapa, por el otro. Hecho ésto, apretaremos, presionando la grapa y obligándola a que entre del todo en el canal del vástago. Si lo hacemos bien deberemos oír una especie de "click", que nos confirma que el botón ya está asegurado en su posición.

Para finalizar, y con el fin de que la grasa de silicona se distribuya de forma uniforme por todo el túnel del botón, pulsaremos el botón varias veces, empujándolo con la cabeza del destornillador plano hacia afuera, y con el dedo hacia adentro (como si lo estuviésemos realmente pulsando en una operación habitual del reloj). Al principio puede que notemos una pequeñísima resistencia, debido a la grasa acumulada en su interior, pero pronto notaremos que la grasa se distribuye mejor y empieza a cumplir su objetivo, de manera que notaremos un desplazamiento suave y muy agradable en todo el recorrido del botón.

Como habéis visto, el procedimiento en sí no es muy complejo. La mayor complejidad y el punto más conflictivo es la retirada e instalación de la grapa, no porque el procedimiento lo sea en sí, sino por el minúsculo tamaño que poseen estos elementos. Lo que os sugiero es que si queréis hacerlo, practiquéis antes con un reloj viejo hasta lograr coger la suficiente soltura. Una vez le tengáis "cogido el truco" veréis que no es demasiado complicado. Eso sí: hay que hacerlo con tranquilidad y cuidado.

Y, como siempre os decimos: si lo veis demasiado complicado o teméis dañar vuestro reloj, ¡dejádselo a un profesional!

| Redacción: Zona Casio

12 comentarios:

Peugeot dijo...

Lo de los pulsadores era una de las cosas que mas miedo me daba hacer, y ademas hay muy poco material sobre como se desarman. Como siempre lo habeis explicado muy bien, es algo mas complicadillo de lo que me parecia (aunque ya sabia que no era facil), pero se agradece que vayais paso por paso diciendo cada procedimiento.

V.R.S dijo...

Buenas, ¿hay alguna diferencia entre los botones plásticos y los simples metalicos?(g-5600 por ejemplo)¿son mas duraderos los segundos por ser mas sencillos?¿usan el mismo sistema?¿cuales son las ventajas e inconvenientes de unos y otros?
Saludos y gracias de antemano, y por supuesto excelente artículo como siempre.

ZonaCasio dijo...

Hola VRS
La pregunta que me haces no es fácil de responder, porque Casio tiene muchas versiones de pulsadores (por cierto, los usuarios de modelos Mudman no hace falta que lean este artículo, jeje, por razones obvias). Por lo general los botones de plástico protegen mejor el interior, ya que -normalmente- poseen una cabeza que protege el vástago y parte exterior de la caja, evitando que entre suciedad al propio vástago (o bueno, que no entre tanta), como los clásicos botones metálicos. Ahora bien, los relojes con mayores problemas de pulsadores que me he encontrado (agarrados e impracticables) han sido los que tenían pulsadores con cabeza de plástico. La razón es que la suciedad tiene mayor superficie para ejercer presión y dejar el botón "atascado", cosa en la que los clásicos de metal no es tan problemática. Si el botón se queda atascado haciendo presión sobre el switch del módulo, puede dañarlo. Me he encontrado con modelos de los años ochenta, metálicos, con muchísimos años de uso y con botones llenos de porquería, que aún se podían pulsar. En este sentido son mejores los botones de metal.

Otra particularidad de los botones de plástico es el desgaste, que hace que durante muchas pulsaciones y en circunstancias muy extremas la distancia se acorte unos milímetros al deteriorarse su superficie. Es una distancia inapreciable, pero si nos fijamos en la distancia del contacto con el pulsador en el interior del módulo, y a esto añadimos la suciedad, puede hacer que el deterioro se note mucho más, y que tenga que hacerse más recorrido ("pulsarlo con más fuerza") para activar las diferentes funciones del reloj.

Pero todo esto que te digo son cuestiones bastante genéricas, luego cada reloj es un diseño particular.

¡Saludos!

cachemir dijo...

Todos los botones se acabarán ensuciando y acumulando porquería, por muy buenos que sean, yo creo que lo mejor no es pensar qué botón es el que menos se ensucia, porque tarde o temprano lo hacen todos, sino el que más cómodo es de limpiar. Y en este aspecto los peores son los botones d elas luces frontales de algunos de los g-shock. No quiero ni pensar lo que les va a suponer a los que tienen un Rangeman desarmar el botón de delante para limpiarlo.

Los mudman no tienen ese problema claro, pero a cambio la goma se te deteriora y te acaba rajando, y es mas caro comprarle una goma entera nueva que limpiar un reloj. Los mejores para mí son los botones de toda la vida, por algo los siguen usando no solo Casio, sino casi todos los que hacen relojes de este tipo.

SergioQ4 dijo...

Los G-Shock tienen doble junta de goma!

Francisco Frivero dijo...

Este es otro de esos artículos para guardar, porque nos hará falta consultarlo alguna vez más. Me gustan estos artículos porque aprendes "bricolaje de reloj". Bueno, grabado y guardado.

V.R.S me he vuelto a poner mi G-Shock blanco, blanco, blanco, como me pedistes la semana pasada y ya ves... en el descanso vamos ya 0-3 al todopoderoso Bayern, así que casi con total seguridad estaremos en Lisboa..

V.R.S dijo...

Francisco, mi 5600 blanco ha hecho compañía al tuyo y el encuentro ha terminado con cuatro roscos en la portería de un muy enfadado Neuer. Zonacasio muchisimas gracias por ampliar la informacion, en base a lo dicho me decanto entonces por los pulsadores clásicos de acero inoxidable. Saludos

midnight restore dijo...

Excelente reportaje.

Goldtyson Canta dijo...


Artículo de 10.

Gracias y saludos!

Sr BetaMax dijo...

Hola de nuevo ZonaCasio, podrías decirme a que fecha de fabricación corresponden el modelo CASIO Weather Station y el modelo CASIO "Trichrono" ?? Muchas gracias!! ya sabes que yo tiro a lo Vintage je je!!

ZonaCasio dijo...

Hola BetaMax
Me imagino que por el Trichrono te referirás al TRC-100, y por el Wather Station al BM-500. Todos esos modelos son de principios de los noventa-finales de los ochenta, de la época de los Moon Graph, los Cosmo Phase y los Map Meter, unos años bastante prolíficos en Casio en lo que se refiere a modelos curiosos y tecnológicos. No sabría decirte una fecha exacta (los de los noventa son modelos difíciles de catalogar por fechas, sobre todo en los primeros años), si buscas un poco verás que en todos los lugares ponen como año de lanzamiento el 91, probablemente sean del 90-91. Poco después vendrían ya los tri-graph compañeros de estos, como los BGR.

Saludos!

Gen458 dijo...

También se pueden extraer empujando por la abertura de la grapa con las puntas de las pinzas hacia afuera, o poniendo una uña y empujando hacia afuera con la punta de un destornillador. Pero cuidado porque al empujar para que salga la grapa suele saltar. De esta forma tenemos mas posibilidades de que la grapa no se tuerza.
A la hora de poner las grapas es todo un arte.