¿Son los relojes de Pro Trek válidos para la orientación, la aventura y la exploración? Según el ejército de los Estados Unidos, no. O no lo suficiente, al menos. Y lo más llamativo es que fue por una causa que Casio aún no ha resuelto todavía.
En el año 1995 se le encargó al laboratorio de investigación del ejército (el Army Research Laboratory) un estudio para sustituir a las brújulas por dispositivos electrónicos. Para ello se eligieron varios dispositivos, y entre ellos un reloj Casio Pathfinder (lo que hoy sería un Pro Trek) que pudiera utilizar el personal militar en sus campañas. El estudio incluía también analizar los elementos tecnológicos, circuitería, chip y demás componentes de cada uno de esos dispositivos; es decir, fue un análisis realmente en profundidad y concienzudo, uno de los más completos llevados a cabo en ese tipo de dispositivos. Sin embargo, por asombroso que parezca, el reloj de Pro Trek no llegó ni tan sólo a las pruebas de campo: fue rechazado de plano antes siquiera de que pudiese demostrar sus virtudes. Y la razón es mucho más sorprendente de la que os podáis imaginar, y no tenía que ver con su eficiente construcción, sino con su diseño y tecnología.


