
Este fin de semana estuve hablando con un conocido y me contaba que desde hacía tiempo venía oyendo en su furgoneta un ruido extraño proveniente del tren trasero. Estuvo mirando suspensiones, cambiando neumáticos, probando otros de más calidad... Hasta que la semana pasada le dijeron en el taller que la causa era uno de los rodamientos, que estaba dañado.
El ruido inusual -donde antes no había- suele ser el síntoma de que algo está fallando, o de que algo no va bien. Esta máxima funciona a nivel mecánico, pero también en muchos otros aspectos de la vida. Y es que ayer, leyendo la entrada en el blog de Adan de "Casio y Nokia, un pasado mejor", me he dado cuenta de los numerosos conocedores de la marca nipona que estamos alzando la voz ante la línea de relojes que tiene Casio en la actualidad. No soy solo yo, de hecho este blog, nacido por y para amantes de Casio, debería ser el último que criticara a la marca -o mejor dicho, a sus modelos-, por ello este es un buen síntoma de que ésto que ocurre con los relojes en Casio es ciertamente bastante lamentable.




