
Estaba claro que tras la llegada de Tag Heuer a Red Bull (que dará dinero incluso para remarcar el motor, ni más ni menos) algo tenía que pasar con Casio. ¿Y qué ha ocurrido? Pues que continúan en la Fórmula 1 (de hecho nunca dijeron que iban a salir), bueno, tanto es así que continúan con la misma marca, la bebida energética Red Bull, pero en este caso en su escudería "pequeña", la "barata", la italiana Toro Rosso.
Podríamos empezar por lo fácil y decir que cómo una marca que quiere ser Premium como Edifice, se rebaja a patrocinar a una escudería del tres al cuarto. Podríamos también hacer leña del árbol caído diciendo que Tag Heuer se le ha reído en la cara de Edifice -de hecho, lo decimos, es la verdad-, pero en este mundo de los patrocinios, y más en el glamour, orgía y despropósitos que reinan en la Fórmula 1 (uno de los deportes más corruptos de todos los tiempos, por cierto, comparados con ellos el ciclismo o el atletismo son una anécdota), ya nada debería asustarnos.




