¿Metal por dentro o por fuera?


Ciertamente las cajas con metal han ido desapareciendo de muchas de las gamas digitales de Casio, incluyendo las variantes clásicas de G-Shock. Pero antes no era así, y la presencia del metal (principalmente acero) se podía encontrar en multitud de las cajas de resina, bien por su lado exterior (en forma de recubrimiento, cromado) o en su lado interior (con el fin de reforzar la caja).

G-Shock y HD son los principales representantes de este tipo de cajas, los cuales (en HD hasta finales de los ochenta, y en G-Shock hasta mediados de los noventa, concretamente hasta 1996 con el DW-5600E que sustituiría al DW-5600 "original") disponían de una caja metálica que protegía al módulo como una coraza, y sobre la cual se moldeaba la resina para hacer el exterior del reloj. G-shock añadía luego además una protección extra, que era el bisel o cubierta de goma con el fin de soportar mejor los impactos.




Desde un punto de vista práctico, y reduciéndolo a lo básico, un G-Shock no era más que un modelo HD al que se le había añadido dos recubrimientos de goma: uno tras el propio módulo (en el inteior, para protegerlo de los impactos transmitidos desde la tapa de cierre metálica) y otro en el exterior, con el bisel que acabamos de mencionar. Para la mayoría del resto de gamas Casio elegía los cromados, mucho más baratos de producir, reservando las cajas de acero macizas para los modelos más elitistas (exceptuando en los primeros años ochenta, en donde sí pudieron verse muchos modelos de cajas macizas de metal -incluyendo variantes bajo Casiotron-, debido al asombro que despertaba el recién popularizado movimiento digital con LCD).

Hay que hacer notar que aún siendo de resina el exterior de sus cajas, por la complejidad técnica y la dificultad de su fabricación tanto los modelos G-Shock como los HD podían considerarse también elitistas. De hecho si nos detenemos a mirar sus pesos comprobaremos que pesaban casi tanto como una caja maciza de metal, y es que en su interior lo era, mientras que los relojes con cromado no pesaban mucho más que cualquier otro modelo de plástico, estando en este sentido, estos últimos modelos, más cerca de la resina que los HD.



Una de las últimas cajas de metal para relojes digitales de Casio: la del Edifice EFD-1000. El disponer de un módulo enormemente recortado en sus funciones, una pila de muy poca autonomía y, sobre todo, el hecho de no haber opción con display en positivo pesó enormemente sobre su éxito, por lo que obtuvo una popularidad muy relativa.

Pero, por supuesto, ambos tenían sus pros y sus contras. Mientras los relojes cromados resistían relativamente mejor el maltrato diario, los de resina, como cualquier reloj de plástico, eran más proclives a sufrir rayaduras y desperfectos. Pero por otro lado, y no menos importante: los relojes de resina son más fáciles de reparar con relativa sencillez, mientras que los cromados si se les somete a un procedimiento abrasivo para solucionar sus daños superficiales pueden llegar a deteriorarse irremediablemente.

Sobre ambas estructuras de cajas de reloj, como no podía ser de otro modo, hay defensores y detractores por los dos lados. Hay quienes prefieren el brillo y belleza metálicos del exterior de los cromados, o quienes tienen como fundamental virtud el refuerzo exterior de la protección metálica.


A día de hoy, por desgracia, y aunque Casio sigue ofreciendo cromados (uno de los últimos en el Casio AE-2000), ya no tiene cajas con interior de metal. Lo más parecido son las cajas de los MTG ("Metal Twisted G"), que aprovecha las virtudes de la resina y del metal, pero que forma parte de sus modelos de lujo. No obstante, y aunque estén lejos los precios entre unos y otros, volvemos a recordar que los HD de antaño eran también versiones elitistas de Casio.

Hoy en día los HD no han desaparecido, pero son modelos que forman parte de la línea básica de Casio y cuya construcción (y complejidad y funcionalidad de módulos) difiere tangencialmente de los HD de antaño.


| Redacción: Zona Casio

5 comentarios:

  1. Otro artículo interesante con el que muchos seguimos aprendiendo.

    Por cierto no sabía que el G-7700 (el de la última foto) tenía metal por dentro, ya que al mío todavía no le he tenido que cambiar la pila, y no lo he visto. Sorpresa positiva que me llevo.

    En cuanto a metal por dentro o por fuera, pués depende... del uso que le vayamos a dar al reloj. El metal por fuera es más elegante, y por tanto más apropiado para ir "formal". Para eso usaría mi Edifice. Pero para ir más informal o deportivo, la resina nos da más opciones y colores.

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  2. El GLX con bisel mate y armis de la segunda foto es estupendo, me gustaria poner el mio así tambien.

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  3. No Francisco, el G-7700 tiene metal POR FUERA :D De hecho es un anillo exterior que se ve bastante claramente en la foto (aunque la pintura oscura no ayude mucho a distinguirlo, la verdad).

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  4. Hace tiempo que no me lo pongo (ahora estoy con el GA-100 blanco casi todos los días), he ido rápidamente a verlo, y ¡efectivamente! siento el desliz...
    Gracias ZonaCasio...

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  5. Como extraño las cajas de acero roscadas de los Dw 5000, DW 5200, DW 5600C o el 5500 de los ochenta.

    En mi opinión personal, la degradación del DW 5600C al DW 5600E ha sido el mayor crimen que ha podido cometer Casio. Ello implicó deformar un gran clásico y l clásico no se toca, ello incluso a pesar de que supuestamente la resina pueda resistir mayores impactos que los de acero.

    Yo he comprobado que el DW 5600 E no dura ni la cuarta parte del 5600C, tengo varios de caja roscada y están perfectos como nuevos, en cambio tuve un 5600E que tuvo un uso normal, y no me duro sino como 4 anos, se volvió el loco el modulo, se le cambia la pila y a los pocos minutos se para.

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