Destacar, sin perder ni la belleza ni la compostura


El reloj no es solo una máquina de precisión y de utilidad práctica, sino que es también un accesorio, un complemento muy personal que habla de nosotros. Su estilo, su diseño, e incluso sus materiales dicen mucho de nuestra forma de ver la vida y de desenvolvernos en ella. Y dentro de todas estas características y cualidades uno de los elementos más importantes es el color.

El color no solo es parte de nuestra vida, no solo incide incluso en nuestro estado de ánimo, sino que es parte integrante de nuestra psicología. Ya desde bien pequeños una de las preguntas que más nos hacen es la de: "¿cual es tu color preferido?". Regalamos a nuestras esposas, novias o novios flores o ropas de su color preferido. Elegimos nuestro coche, nuestra bici, o el monopatín atendiendo a un color según nuestras inclinaciones hacia él. En suma: nuestro color es la seña de nuestro carácter, y tan importante es que no hay marca comercial que no tenga sus propias variedades cromáticas para definirla, identificarla del resto. El color dota de personalidad, de cuerpo, de carácter, y por eso es lo primero que se elije a la hora de establecer el logotipo de una marca.




El color también dota de temperamento, de independencia, y por eso los ejércitos del mundo, y muchas sectas, usan el mismo color de uniforme para anular la personalidad individual, hacerlos partícipes de un todo. De una misma forma de pensar y de actuar. Por eso el color es también rebelde. Dentro del gris de los muros de cemento y hormigón de una ciudad un graffiti de color grita algo nuevo, sugerente. Anti-sistema. Lo mismo que un soldado vestido de azul celeste entre uniformes kakis destaca del resto.

Por todo ello los que usamos relojes no deberíamos renunciar al color. Pero el problema de un color en un reloj va mucho más allá de elegir el color para una camiseta. Cuando una camiseta se ensucia solamente tenemos que meterla en la lavadora para recuperarla al día siguiente lista para usar de nuevo. Lamentablemente cuando eso nos ocurre con un reloj y su exterior se tiñe o ennegrece solo nos viene un sentimiento de arrepentimiento, de por qué no nos habríamos comprado el modelo de color oscuro o negro "como el resto del mundo", mucho más sufrido. Pero tranquilos. Gracias a la variedad de Casio incluso ésto tiene solución. Porque si tememos echar a perder nuestro reloj por acabar con un exterior claro destrozado, siempre podremos elegir nuestra tonalidad preferida... pero en su interior. Protegida bajo el cristal y el bisel.


El uso de motivos y variaciones cromáticas aprovechando la máscara bajo el cristal es algo histórico en Casio, pero en sus primeros modelos solo se podían elegir unos pocos colores. Hoy, y sobre todo gracias a G-Shock, tenemos muchísima variedad donde elegir. Desde el turquesa pináceo del DW-D5600P-8, pasando por el azul del GD-120TS-2, el brillante naranja del GB-X6900B-4, o el amarillo del G-8900SC-1Y. Incluso podremos decantarnos por dorados "que nos durarán una eternidad" sin perder brillo, como el del GLS-8900-9. Sobre el exterior no hay problema: como podemos cambiarles el bisel y la correa a los G-Shock, cuando hayamos agotado (o ensuciado) la original podremos ponerle otra de fábrica de un color negro más duradero, de la versión estándar, manteniendo nuestro color favorito en el frontal del mismo reloj. De esta forma, ¿por qué conformarnos con un gris o negro, pudiendo tener y disfrutar de un reloj a nuestro gusto? Casio, y sobre todo G-Shock, seguro que tiene el tono de color que más se acerca a nuestro gusto. ¡Aprovechémoslo!




| Redacción: Zona Casio

4 comentarios:

Francisco Frivero dijo...

Ciertamente hay detalles de un reloj que pueden definir ciertos rasgos de nuestra personalidad, pero el color es un detalle especial. Conozco gente que estaría dispuesta a ponerse un reloj analógico o digital, grande o pequeño, redondo o cuadrado, clásico o vanguardista, diseños de todo tipo... pero nunca si es rojo (por ejemplo) o amarillo, es decir, el color todavía sigue marcando con más fuerza que otros detalles.

guti.bitacoras.com dijo...

Para mi el colorido dentro del cristal, es algo que no me gusta.

Si me gustan los colores en pulsera y bisel, de hecho tengo un GW-6900 amarillo. Pero lo saco muy de cuando en cuando, cuando necesito animarme especialmente.

Para el resto, uso colores más conservadores. Armis de acero, resina negra, etc. No tan atractivo, ni seguramente tan definitorio, pero mucho más práctico y duradero. Por el mismo motivo mi coche es blanco, o mis zapatillas negras.

Preferiría otros tonos, pero no aguantan tanto.

V.R.S dijo...

Con los casio pasa como con las botas de futbol, pudiendo llevar unas azules, naranjas, blancas o doradas no te las compras negras... eso si, negras terminan...

V.R.S dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Lo último de Casio Vintage

Lo último de G-Shock

Lo último de Baby-g

Lo último en digitales

Lo último en analógicos

Última entrada

G-Shock, en primera línea de batalla en Barcelona

No os voy a cansar de nuevo con el atentado ocurrido ayer en Barcelona (además, yo apenas sé lo que ha pasado ), porque supongo que ya esta...