
En muchos de los municipios españoles, los consistorios locales o las autonomías están organizando planes para la detección de la malnutrición infantil. Su objetivo es poder conocer y afrontar los casos de niños que, cada vez en mayor número, acuden al colegio sin comer porque sus padres no pueden permitírselo. La crisis actual ha hecho que se den estas situaciones, pero que se oculten otras que muchas veces nos pasan desapercibidas, como la de los ancianos, muchos de ellos obligados a sobrevivir al borde de la miseria después de toda una vida de lucha.
En España dábamos cosas por seguras, que no lo eran. Mucha de la precariedad estaba escondida bajo una manta de glamour, simple imagen que ocultaba la realidad de cientos de miles de personas. Pero como ocurre siempre, como siempre ha pasado a través de la historia, vales lo que valga tu dinero. A nivel de Estado, como persona no vales nada más. Y esto es así, es la trágica realidad.





