En los setenta, mucha gente se dio cuenta de que llevaba toda la vida interpretando la hora. Adivinando la posición de las agujas y calculando mentalmente.
El digital eliminó ese esfuerzo. Por primera vez, el tiempo era un dato, no una suposición.
|
Puedes darte de alta a través de éste link. ¡No te lo pierdas! |
No hay comentarios:
Publicar un comentario