24/12/18

Gaceta W-59: el reloj auténticamente global


Las noticias que lees en los portales web, que ves en la televisión o escuchas en la radio, no son realmente las noticias que acontecen en el mundo. Están muy sectorizadas y se reducen al ámbito y a los intereses que las agencias de prensa, que son quienes las distribuyen, consideran importantes. Unas pocas agencias de noticias controlan el tráfico periodístico mundial. Ellos te dicen qué debes leer, y qué debes escuchar. De lo que debes enterarte y de lo que no.

Un ejemplo: poco sabes de las competiciones en Tailandia, o de las pruebas de velocidad o de ciclismo de Camerún, pero sí te enteras del campeonato de velocidad europeo, o de la copa de fútbol continental. Lo mismo ocurre en el resto de ámbitos. Aún en un mundo globalizado, la información sigue pasando por filtros, por muchos filtros. A no ser que conozcas el idioma regional, y los diarios que se imprimen allí, o sus portales webs y blogs, poco te enterarás de lo que acontece por esos sitios. Aunque para ti sean noticias verdaderamente importantes. O impactantes.




Hay poco que sea verdaderamente global, exceptuando el iPhone y la Coca-Cola, ambos productos yankees, por supuesto.

Por eso cuando un producto rompe las fronteras, y no procede de Estados Unidos, es meritorio. Y el W-59 es uno de esos pocos productos que puedes encontrar tanto en las calles de la India, como en los suburbios del Bronx. En los mercadillos de Sudáfrica y en los escaparates de Colombia.

Podríamos decir que es un producto verdaderamente mundial, por encima de modelos más elitistas y exclusivos. Y en todos los mercados admirado por igual, siendo de utilidad a ricos y pobres, y llevando su sello de identidad y su carisma por todas partes.


Puede que pienses que el DW-5600 es lo mismo, pero su aspecto "cochambroso" cuando se desvela su auténtico interior (biseles que se rompen, correas que se tienen que adaptar de otras...), lo convierten en un reloj poco valioso para el ajetreo diario. En eso, como ejemplo de Collection, también lo supera el W-59.

Y no olvidemos también un aspecto importante: el precio. El Casio W-59 es casi tan asequible como un simple F-91, y ofrece mucho más: asas abiertas, cristal mejor protegido, y pulsadores más anchos y, por lo tanto, más fáciles de manejar. De manera que la respuesta más inteligente para todo tipo de usuarios es el W-59 de Casio. Desde hace ya muchos años.


| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

3 comentarios:

  1. No solo ha llegado a todos los rincones del mundo si no que perdura. A eso se le suma su resistencia al agua de 50 metros. Característica que normalmente se da en relojes bastante mas caros en comparación con el precio del W59. Detalles como ese lo hacen ser TOP en cualquier ámbito, además de los mencionados por tí.

    Un fuerte abrazo y felices fiestas!

    ResponderEliminar
  2. Qué interesante reflexión y que poco tenemos en cuenta la realidad de cómo nos manejan las agencias de información, pero es así de duro.
    Yo creo que Casio está en el Olimpo de las marcas mundialmente conocidas y admiradas y no precisamente por sus modelos más publicitados si no por los clásicos, los 'carne de perro', esos F-91 los w59... ojalá nos ofrecieran alguna cosita ochentera más por no hablar de ese ansiado por todos Marlin.
    Felices fiestas a todos!

    ResponderEliminar
  3. No estoy de acuerdo en que la Coca Cola sea tan global. Al menos tan global como desean. Al final se produce localmente y se adapta. Eso por no hablar de su distribución, donde en algunos paises o zonas no existe debido a Pepsi o competidores locales.

    Pero hablando de relojes, lo del W-59, y también el F-91 y en general todos los collection digitales, uno se da cuenta que están ahí por méritos propios. Porque a ese precio, 30 años después nadie, ni Casio ha podido o ha querido mejorarlo.

    Cuando ves programas de televisión en donde el trabajo de la persona depende del reloj, tipo Control de Fronteras, se ve que la mayoría llevan digitales Casio baratos. Por algo será.

    ResponderEliminar