31/7/20

Agárrate que vienen curvas (las curvas de los GR-B200)


¿No te recuerda ese diseño a un Pro Trek? ¿Si le retiramos la denominación sobre el bisel de G-Shock, no dirías que es un Pro Trek? Pues sí, puede ser, pero..., ¿qué bonitos son, verdad? Casio hace unos relojes con un diseño impactante como nadie, de hecho, es hoy la única marca capaz de hacer algo así, diríamos que son modelos casi de ciencia-ficción, futuristas como ningún otro. Y estos novísimos GR-B200 (que, por cierto, te adelantamos hace algunas semanas en ZonaCasio) son un magnífico ejemplo de ello. De hecho, estos son los tipos de relojes que crean afición, que hace que haya personas que, año tras año y temporada tras temporada, sean fieles a su Riseman, a su Rangeman, o a su Gulfmaster. O, como en este caso, a su Gravity Master. Y es que claro, ojito, porque este es un Master of G, y eso dice mucho de por qué su aspecto y su personalidad es tal como es, es decir, tan marcada.

Su pulsador frontal, el de la iluminación es, simplemente, soberbio. G-Shock (y Casio en general) hace como nadie el diseño de pulsadores, incluso en relojes sencillos y muy asequibles (ya lo hemos visto en el caso del HDC-700), así que es lógico que en este también tenga ese enorme atractivo.




Por lo demás, ya lo ves: es nada más y nada menos que un Quad Sensor (¿para cuándo un Quad Sensor en digital, por cierto?), que hereda bastante (o casi todo) del también impresionante PRT-B50 (aquí al ladito lo tengo), con todo lo malo y lo bueno que eso supone. Pero dejando de lado de momento sus funciones (que si leísteis las reviews que le hicimos al mencionado modelo de Pro Trek, ya las conoceréis casi de memoria), su diseño es soberbio, con unos pulsadores con esas maravillosas pipeline que nos han enamorado desde que Casio las presentara (y que por fortuna extendió a otros modelos de sus gamas, y no solo se quedaron en G-Shock, aunque bien es cierto que fue G-Shock quien las estrenara con los bonitos GA-2000), pero que en este han ido más allá, labrando los pulsadores de diversas formas, color y, para ponerle la guinda, metiendo ahí ese maravilloso pulsador frontal que, en serio, no nos cansaríamos de admirar. Casi solo por él merece la pena tener este reloj.

Además, Casio lo ha llenado con tornillería y le ha puesto carbono en todo el conjunto, incluyendo el bisel, de tres capas, para que tengas que olvidarte de recambios e historias. Este reloj mezcla, por tanto, además, lo mejor de dos mundos: la resina, el carbono y la durabilidad. Dicen en G-Shock que se empeñaron en llevar a otro nivel la resistencia a la abrasión que sufre en el frontal todo reloj (y en especial un MoG, solo sea por sus dimensiones, vaya), y supongo que lo habrán logrado, o al menos habrán podido ofrecer lo máximo que, tecnológicamente, puede ofrecerse hoy en día en este tipo de materiales.


Dentro, protegidos por el ligero y robusto cuerpo de carbono, encontramos sensores de aceleración, altímetro, barómetro, brújula y termómetro, y gracias a la conectividad Bluetooth, podemos almacenar y registrar rutas para regresar a la posición inicial (o desde la que hayamos grabado), como ya tienen en Pro Trek. La funcionalidad inalámbrica también se utiliza para personalizar los modos, y de hecho también para la configuración, así que como siempre decimos, si quieres este tipo de relojes lo mejor es que tengas a mano un smartphone sí o sí, porque de lo contrario, no te engañes: no podrás sacarle toda "su chicha". Porque tiene funciones para todo, y extrañamente echarás nada en falta en este modelo.

El cristal del GR-B200 es mineral y, como en el mencionado PRT-B50, ofrece una maravillosa iluminación LED en color blanco. Respecto a su autonomía, G-Shock ha decidido no dar datos de ella, pero sabiendo que su módulo se basa en el mencionado Pro Trek y que no tiene células solares, es casi seguro que montará una enorme CR2025 con autonomía para 2 años. No es lo mejor, claro, pero si usas el Bluetooth solo para configurarlo, y luego "te olvidas" de él, puedes alargar esa autonomía muchísimo más. La única lástima es que el sensor de aceleración no se puede desactivar, así que lo tendrás todo el rato ahí "leyendo" aunque no te interese (se activa por sí solo al mover el reloj). Ya, ya sabemos que esos son aspectos negativos que dificultan decidirse por este tipo de relojes, pero aquí no estamos para venderte el reloj, sino para contarte la verdad. En cualquier caso, si esos pequeños detalles no te incomodan, entonces te podrás hacer con una maravilla de G-Shock, se mire por donde se mire. Eso sí, para muñecas de "hombres rudos", porque nada menos que 63 mm mide "el aparatito", y unos auténticamente bestiales 18 mm de grosor - bueno, un poco más: 63 x 54,1 x 18,3 mm -. Su peso se nos queda, gracias al Carbon Core Guard, por supuesto, en solo 80 gramos.

Si decides ir a por él, no dudes en enseñárnolo a todos en la sección de galería.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

1 comentario:

  1. Creo que la serie Gravitymaster esta yendo en decadencia.. Los modelos que mas destacó de esa serie son el GW-3000, GW-4000, GW-A1000, GW-A1100, GPW-1000 y dudosamente el GPW-2000. Después de eso se perdió la esencia de esos modelos con diseños muy bien elaborados y módulos montados en alpha gel a excepción del GW-3000 por supuesto.

    Pero bueno quien es uno para juzgar los gustos de otras personas.

    Saludos :)

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