8/12/18

Un nuevo reloj de la infancia rescatado del olvido


Robert-Jan Broer es un psicólogo y reportero que participa en una popular y prestigiosa publicación de relojería a nivel mundial, de la cual es co-fundador. Tiene la oportunidad de visitar los sitios más variopintos e importantes de la relojería, vestir, probar y lucir los lanzamientos más sonoros y elitistas, y acudir a los eventos de más renombre por todo el mundo (de hecho, una de sus últimas imágenes en su perfil personal es de ayer, en el evento Grand Seiko de la misma marca japonesa que aconteció el 7 de diciembre en Amsterdam -Países Bajos-).

Hoy nos contaba la historia de su primer reloj, que me ha parecido muy curiosa y, por lo tanto, he decidido dárosla a conocer a todos vosotros también. Durante unas vacaciones en el Reino Unido, los padres de Robert-Jan le regalaron su primer reloj: un Casio W-14. Corría el año 1986, y los W-14 eran uno de los modelos de Casio más asequibles, ligeros y polivalentes, muy aptos para un niño. Su módulo, el 596, sería el predecesor del 590 (W-59) y del 593, que luego se hiciera famoso en los F-91. Es decir: estamos hablando de un módulo básico, pero con bastantes funcionalidades.




El W-14 "vestiría" a otros modelos superventas de Casio, de hecho su caja era casi la misma -aunque las asas pudieran diferir- que la que llevaban modelos como el W-19, o el W-58, con las leyendas grabadas -y no pintadas como hacen ahora- sobre el frontal, marcadas en la propia resina.

El caso es que, tras treinta años en el olvido, hace poco Robert-Jan (en sus mismas palabras) "lo desenterró" de una caja que tenía olvidada en un cobertizo, en una situación nada favorecedora para un reloj, con mucha humedad y sin ningún tipo de protección. La imagen que puso de la caja dice bastante sobre el maltrato al que lo sometió siendo niño, pero aún así el reloj está muy reconocible.


Como suele ocurrir, lo primero que intentó su dueño es devolverlo a la vida. La lista de desperfectos no era grave: display con zonas negras -debido al mal almacenamiento, probablemente, o a algún impacto durante todos los años que estuvo almacenado-, junta de estanqueidad reseca, y un pulsador con funcionalidad errática. Cualquier manitas de la relojería probablemente lo hubiera podido reparar, pero Robert-Jan, acostumbrado a relojes de altísimo lujo y exclusividad y en donde cualquier mínimo fallo, desperfecto o daño, deriva en una parada obligatoria al SAT (previa muestra de una billetera bien abultada), decidió tirar por la tangente: acudió a eBay para hacerse con un nuevo módulo, que consiguió de un reloj donante, una nueva junta de estanqueidad, y una correa nueva.

Ahora -asegura- su reloj de la infancia vuelve a funcionar correctamente. Ciertamente dudo que se le vea con él -al menos en los actos de alta gala a los que acude-, y asegura que lo guardará por otros treinta años. Pero todos sabemos que, cuando los focos se apaguen, las cámaras de fotos y vídeo dejen de grabar, y regrese en la noche a la soledad de su casa, en el rincón de un cajón el talentoso de Robert-Jan volverá a admirar su primer reloj, a disfrutarlo como entonces, y por supuesto también a revivir los recuerdos de sus años con él. Volverá a disfrutar, en la intimidad, del reloj que fue en parte culpable de su pasión relojera actual.


| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

3 comentarios:

  1. La nostalgia es muy poderosa. En el fondo es irracional, pero comprendo a este hombre con su W-14 porque yo con mi W-87 quiero hacer lo mismo. Por un lado gastarte digamos 100€ en un reloj que ahora costaría 20€ no tiene sentido. Más aún las molestias de buscarlo NOS, o encontrar sus piezas, llevarlo al SAT etc. Pero a cambio tienes un reloj que te trae buenos recuerdos, y al fin y al cabo, 100€ los puede pagar casi cualquiera, con más motivo este señor.

    Para mi demuestra que valora los objetos por lo que son y por lo que fueron, y de esos objetos resalta su historia. Que compres un cristal nuevo para ponérselo quiere decir que alguien lo ha tenido allí guardado más de 30 años, eso también vale.

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  2. Me encanta, la historia, el reloj, la fuerza de la nostalgia y las posibilidades de las que disponemos a día de hoy.

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  3. Muy buen poste y tienes mucha razón.
    Ese Casio será como sus recuerdos.

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