La vida sencilla


Durante años mis preferencias giraban en torno a relojes digitales completos, cuanto más complejos y completos mejor. Modelos con gran cantidad de líneas de información y numerosa variedad de funciones y opciones, como el G-7710 del cual hasta llegué a escribir un libro teniéndole como protagonista.

Los displays "caóticos" siempre me gustaron, esos que parecían que estabas ante el panel de mandos de una nave interplanetaria o sentado frente a unos cuantos monitores en un centro de datos. La verdad es que displays como los del mencionado G-7710 y G-7700 que os comentaba llegan a asustar, para los no acostumbrados -sobre todo, para los que vienen del mundo de los analógicos-, ver tal cantidad de información (y, además, que puedes cambiar a tu antojo variando la pantalla de inicio) les dejan alucinados. No hablemos ya cuando comienzas a almacenar y activar uno tras otro de sus múltiples -y bonitos- contadores.




Sin embargo a diario (a pesar de llegar a contar con varios modelos) no llegué a usarlo mucho y, desde luego, ni por asomo a explotar todo su potencial.

Y es que me fui dando cuenta que, sin salir de lo digital, cada vez me atraían más los diseños más sencillos. Quizá sea porque ahora no tengo ni mucho menos la agudeza visual de cuando tenía quince o veinte años, porque me haya vuelto más pragmático, o porque me atraiga más y más la simplicidad de las cosas, artilugios e instrumentos que uso a diario, porque la vida ya es muy -y demasiado- complicada de por sí para que, encima, un instrumento de éstos, que debería darte placer y satisfacción, te la complique aún más.


En la bici, por ejemplo, prefiero los cambios sin SIS (sistema que consiste en que cada posición de la palanca de mando corresponde a una posición fija y definida del desviador, no pudiendo, como en los antiguos, elegir posiciones intermedias), y cuando los tengo que usar, se los anulo. En coche prefiero por esa misma razón -la sencillez y comodidad- los cambios automáticos, y así en la mayoría de cosas.

Quizá, en parte -y además de por las preferencias de la mayoría de clientes, como ya dijimos en ZonaCasio muchas veces- esa sencillez y simplicidad mal interpretada sea lo que ha llevado a Casio a desarrollar y diseñar tantos modelos analógicos (mal llamados ana-digi, porque la mayoría le dan tanta preferencia a la parte analógica en detrimento de la digital que ésta casi es pura anécdota en sus frontales), y digo "mal interpretada" porque la mayoría de funciones digitales, cuando quieren llevarse a una presentación analógica, crean el caos (necesidad de más espacios, indicadores que cumplen varias funciones a la vez según la función activada, una respuesta más lenta por las insalvables cuestiones mecánicas de mover manecillas, muelles y resortes...) y, como varios modelos de Casio lo demuestran (Pro Trek y G-Shock, principalmente), son más difíciles de manejar, de operar y de aprender con lo cual, al final, el usuario acaba por tener de adorno esas funciones, sin recurrir a ellas. Sabe -o cree saber- que están ahí, pero no las usa.


Por eso relojes tan sencillos y displays tan limpios como los últimos W-215 o W-217 de Casio me parecen todo un acierto. Es verdad que la mayoría echamos de menos el que no posean temporizador, o sonido de los pulsadores desactivable, o doble horario (y si Casio se lo hubiera puesto seguramente habrían hecho el módulo "cuasi" perfecto), pero tanto por motivos de costes y, sobre todo, de competencia entre sus propias líneas de productos, el fabricante japonés es reticente a hacerlo.

Ver un reloj como esos, el mismo W-800, F-201WA o W-96, te da bastante tranquilidad, te quitas "un problema de encima" ( o una molestia menos) en tu vida, porque sabes que si por despiste o por casualidad, o sin querer, has tocado algo "que no debías tocar" no pasa nada, y es fácil volver a poner el reloj como lo tenías antes sin ni siquiera recurrir al manual. Además, y por lo general, sus displays sin adornos superfluos son muy legibles, lo que a ciertas edades también se agradece y ese es también uno de los motivos por los que tanto los usan la gente mayor.


Recuerdo cuando usaba algunos G-Shock con botón de iluminación frontal, o algunos modelos con sensores, horarios mundiales o conectividad con el móvil y, la verdad, no quiero volver a ellos: siempre preocupado si apoyarme en tal sitio activaba la iluminación, mirando que no se hubiera cambiado de horario sin querer, o activada alguna función "por sí sola" (ya me pasó varias veces). Los sensores era otro cantar: el que a veces no daba error, se desconfiguraba solo, y encima cuando más lo necesitabas nunca podías fiarte si su lectura era precisa o no. Y es que cuando quieres fiarte de su lectura en tu mente siempre aparece aquella advertencia del manual: "no se utilice el sensor para fines profesionales, su lectura es meramente orientativa". Acabé recurriendo a una brújula mecánica de toda la vida, a pesar de que siempre llevaba conmigo mi doble o triple sensor.

Sí, ya lo sé, los aventureros los llevan. Claro. Esos mismos aventureros que vemos en programas y documentales de televisión, o en revistas del sector, y que son pagados por tal o cual marca para que precisamente lleven y hagan que se vean (y se vean bien) sus prodigiosos relojes.


Es cierto, no obstante, que de un apuro puntual un reloj de esos sí te puede salvar, pero os contaré una anécdota: una vez di con casualidad con uno de esos "exploradores" que recorren el mundo y los países y zonas más inhóspitas del planeta, no uno de esos que vemos por la tele con una gran comitiva logística detrás y llenos de coloridas pegatinas de las marcas más pintorescas, no, uno de los de verdad. Y alguien le preguntaba cómo él, moviéndose por tantos sitios, llevaba un humilde Casio (creo que era un A168, o un modelo similar), que por qué no llevaba uno de "nuestros" avanzadísimos relojes de aventura. Respondió algo así: "¿Estás loco? ¿Quieres que me asalten cada dos por tres?".

En Brasil, Venezuela, y sitios similares, puedes perder la vida por llevar según qué reloj (y ya ha habido bastantes casos). Obviamente es muy diferente si viajas en un paquete turístico organizado por un touroperador con más turistas, que ves "lo que todos ven" y te llevan por sitios bien protegidos, pero de lo contrario en algún que otro país africano antes de pasar la frontera puede que tengas que darle gentilmente y "de regalo" tu soberbio Mudmaster o Gulfmaster al oficial militar de turno. No es bueno hacer ostentación ni para el alma ni, por lo general, para tu propia seguridad, aunque con esto tampoco quiero decir que el mundo sea un lugar hostil porque, como bien solía decir nuestro querido Miquel Silvestre, en muchas ocasiones son más peligrosos según qué programa de la televisión, que los sitios más inhóspitos de la Patagonia.


Por algo será que, curiosamente, esos modelos tan extravagantes, exquisitos y sofisticados con conectividad a "no se cuantas cosas" vía radio, múltiples sensores, múltiples protecciones y una lista interminable de funciones variopintas que "prometen salvarte el culo en una guerra termo-nuclear", los acaben usando gente que no saldrá de su pista de monopatín o de su oficina en la mayor parte del año. Claro que esta rotunda verdad y palpable realidad no la oirás (ni la leerás) en muchos sitios, porque a unos les conviene para seguir vendiéndolos (vendiéndotelos), y a otros les conviene para que les sigas visitando (y consumiendo, al fin y al cabo, que a fin de cuentas todo se reduce a eso). Quizá por eso muchos de esos modelos de relojes tengan esos estridentes y llamativos colores, tan poco prácticos en el mundo real, pero tan valiosos para presumir en las reuniones y celebraciones sociales.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

7 comentarios:

  1. Este es uno de esos artículos que me encantan. El más puro estilo ZC, y que hacía tiempo que no publicabais.
    Igual que vosotros, siempre me gustaron los digitales tipo nave espacial. Es una comparación muy buena. Con mucha información en la pantalla principal como en mi antiguo Casio DB-E30. En mi caso me sigue gustando, y es que además, los encuentro muy útiles. Es decir, si la información es legible, me encanta poder saber el mes, el día de la semana, el año, etcétera. Y a diferencia de vosotros, aún me gusta. En los mecánicos me ocurre lo mismo (ya sabéis que apenas tengo analógicos de cuarzo).

    Lo que no me gusta, es tener que trastear con botones para acceder a sus funciones, tener que aprender como funciona, y mantenerlo en la cabeza para que cuando te haga falta no debas recurrir al manual.

    Coincido en que las esferas recargadas, son un absurdo, y por eso de vez en cuando, me siento a gusto con un sencillo F-84, o con un diver que sólo muestra la hora.

    ResponderEliminar
  2. Vivo en Ecuador, Sudamérica es relativamente peligroso andar con un reloj que se vea costoso, en cambio los ladrones no prestan atención a los digitales. Eso se debe a que hay mucha falsificación y relojes digitales de bajo costo, y resulta difícil diferenciarlos. Yo consideraría que para no tener inconvenientes es mejor hacer lo que dice el autor del artículo, tratar de ser lo menos llamativo posible y evitar lujos en la calle. También concuerdo en que no es necesario ir con un reloj costoso con sensores a aventuras ligeras, lo que se debe hacer es informarse un poco y juntarse con personas con más experiencia, bueno es lo que yo he hecho teniendo en cuenta que no he ido a aventuras extremas como subir a la cúspide de un volcán que por supuesto puede que tenga otras exigencias. Lo que valoro más de los Casio es su gran fiabilidad, y uso más los relojes de tamaño mediano como el aw-s90 y el db-34h que me resultan cómodos para el día a día. Ambos son de modelo clásico y me agrada que no sean muy comunes.

    ResponderEliminar
  3. Buenas tardes;

    Soy un humilde seguidor de ZonaCasio desde hace varios años y tengo varios relojes de Casio. Incluso alguna vez que otra vez he comentado en este blog. Personalmente hoy voy a hacerles una critica.

    Entiendo que esto es un blog no oficial y expresa las opiniones de quien escribe los artículos. También entiendo que los redactores tengan la opinión que un reloj digital es mejor que un Ana-Digi, difiero de esta opinión pero la respeto. He aquí mi critica, es necesario generalizar que los compradores ANA-Digis como el GA-100 o el GG-1000 MudMaster no conocemos las funciones, los llevamos por moda o somos "urbanitas", no podemos ser gente que somos por ejemplo Policías, Enfermeros, Militares, Deportistas o gente que trabaja en industria etc, que usamos dicho relojes para nuestro trabajo o nuestra vida. Con todo mi respeto creo que no se debe generalizar, conozco a muchos usuarios de Casio G-Shock que usan estos relojes porque en su trabajo o en su ocio otro reloj no aguantaría tanto y saben usarlos perfectamente.

    Les invito a leer dos pequeñas entradas que hice en mi blog sobre mi experiencia con el GG-1000 MudMaster:

    http://www.orgullosodeserfriki.com/2016/06/review-casio-g-shock-mudmaster-gg-1000.html

    http://www.orgullosodeserfriki.com/2017/02/review-ampliada-casio-g-shock-mudmaster.html

    Gracias.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. sí, Xavier, por supuesto que no se puede generalizar. De hecho agradezco mucho tu opinión y que le des otro punto de vista, hay gente que le saca muchísimo provecho a un Mudmaster (o a un Gulfmaster, o cualquier similar...), y el ejemplo que has puesto de los profesionales de rescate y de profesiones similares es muy bueno, porque precisamente hace algunos meses publicábamos aquí un post de un profesional de ese campo en donde, desde su experiencia y tras haberlo probado en carne propia, ponderaba las bondades de G-Shock.

    Nadie tiene la verdad absoluta y lo que yo pienso puede que lo piensen diez mil personas, y a diez mil personas le sirva, pero a otras diez mil puede que no y para ellas resulte útil todo lo contrario, y cuanto más diversificamos la opinión, mucho mejor. Al igual que Guti, que mantiene una opinión similar -pero diferente, por ejemplo con el DB que menciona, y no pasa nada-, o que tú mismo que sí le encuentras valor a esos relojes, o sin ir más lejos el mismo Adan que -probablemente- con algunas cosas de este post se tiraría de los pelos (o más bien me tiraría a mí :)), porque Miquel Silvestre hubo un tiempo que viajaba con un Mudmaster (y con un Rangeman después). Es por lo tanto solo un punto de vista que servirá a muchos lectores, como probablemente el tuyo servirá a muchísimos otros, y por eso te agradezco sinceramente tu aportación.

    Al fin y al cabo, cuando publicamos algo no pensamos en sentar cátedra, sino en que, aparte de seros útil, cada uno podáis aportar vuestra propia experiencia o punto de vista que puede ser radicalmente distinto al nuestro, y me parece muy bien y loable, de hecho creo que eso hace más grande a Casio, que tiene tanta variedad que, por fortuna, puede satisfacer a un amplísimo número de usuarios. Creo que solo hay un modelo en el que todos coincidimos y a todos nos apasiona por igual: el GWF-D1000. Creo que es el Casio icónico que a todos nos gusta, excepto su precio claro :) El resto depende de gustos y vivencias y..., bueno, cada uno tiene la suya que no es ni mucho menos ni mejor ni peor que las que han vivido los demás y, por supuesto, las mías tampoco.

    ResponderEliminar
  5. La gente ya tiene bastante con salvar su fin de mes, como para plantearse un reloj Premium salvapatrias, se puede vivir perfectamente llevando un humilde y sencillo Casio digital y no por ello es el fin del mundo, la humanidad ha vivido sin ellos hasta hace bien poco y no ha eclosionado el mundo por este hecho, sin embargo, existen en la vida otras prioridades más importantes que un reloj plagado de instrumental electrónico, es más importante reorientar la baliza del alma que la del GPS del reloj.

    ResponderEliminar
  6. Me encantan las pantallas repletas de información, hasta el punto de que me estoy volviendo tiquismiquis con los relojes que, por ejemplo, no tienen la hora en todos los modos, cosa que me molesta mucho porque uso bastante temporizadores y cronómetros. De hecho al F-201W sólo le faltaría eso para ser el mejor Casio de todos los tiempos. O por lo menos el mejor F. Corrijo, el mejor F ya lo es...

    ResponderEliminar
  7. pues has dado en el clavo: la gente no quiere ya esa multitud de sensores y funciones metidas con calzador en un reloj, que servían solo como novedad y luego se olvidaban. Por eso Casio es lo que es hoy, por el mercado. Acaso le ves mucha vida útil a los relojes con musiquita o con jueguito?

    ResponderEliminar

Última entrada

La última campaña de G-Shock tiene como objetivo a los ejecutivos

Conquistado el mercado juvenil del rap, bmx o surf, con modelos como los GA-100 , GA-110 o los GA-800 ; conquistado el mercado profesional...