¿Cómo nos afectarán las políticas sobre el transporte de las baterías de litio?


Quién nos iba a decir a estas alturas que después de todas las amenazas que los teléfonos móviles han hecho a los relojes digitales (no a los mecánicos, estos se mueven en una élite bastante reservada y donde el lujo y la exclusividad tienen en ellos objetos de preferencia), hasta hacerlos desaparecer de muchísimas muñecas, ahora nos enfrentaríamos a otra que, en este caso, para añadir más complicación, es ajena a nosotros y contra la cual poco podemos hacer: la prohibición de envíos de baterías de litio.

Se ha comprobado que bajo cierta presión y en determinadas condiciones una batería de litio (como la de nuestros teléfonos móviles) puede llegar a reventar. Esto, aparte del relativo daño de la pérdida de la batería en sí (y del teléfono donde estuviera incrustada, si fuera el caso), no debería suponer, dentro de la bodega de carga de un avión, mayor contratiempo. El peligro radica en que esa explosión puede causar la emisión de vapores que, en unión con otros compuestos que podría haber alrededor, produciría un incendio. Lo cual estamos hablando ya de algo verdaderamente grave, sobre todo si pensamos en un avión que vuela a cientos de metros de altitud y sin ninguna pista de aterrizaje para tomar tierra de manera urgente cercana.




Por ello las autoridades se están poniendo verdaderamente serias en ese sentido, y ahora tanto a envíos nacionales como internacionales están poniendo muchísima atención en el impedimento de que se transporten baterías de litio. Por desgracia eso no afecta solamente a los teléfonos móviles, ni a los ordenadores portátiles o a los reproductores de MP3 y MP4, sino también a nuestros relojes, en especial a aquéllos que funcionan con acumulador (todos los Tough Solar) y con pilas de litio, ya que tanto unos como otros llevan ese tipo de elemento químico.

Por eso vamos a tratar de responder a una serie de preguntas que seguramente te planteas al adquirir (o enviar) un paquete con un reloj cuya batería (o pila) sea de litio. La primera es: ¿qué ocurre si detectan el paquete en la aduana?

Los paquetes pasan por un escáner, pero dada la enorme cantidad de envíos que se realizan a diario alrededor de todo el mundo, este filtrado suele ser "aleatorio". Es decir: puede que tu paquete sea retenido, o no. En el caso de que vean que es un reloj muy probablemente -al menos de momento- el funcionario o empleado encargado de su revisión lo pase sin más. Pero está en su derecho y la ley le permite retener el paquete, abrirlo y verificarlo. Lo que ocurra a partir de aquí dependerá de la legislación de cada país. Si el paquete no ha salido hacia su destino, puede que simplemente se devuelva al remitente advirtiéndole del incumplimiento de los acuerdos de envío. Pero dado que estas declaraciones de envío son oficiales y es un documento legal (es una declaración de veracidad), normalmente conllevan multas. Si el paquete lo retienen tras desembarcar puede ocurrir que no llegue a su destino. En este caso el servicio de aduanas lo envía para su destrucción y, dependiendo de cada país, enviará una notificación de alerta a su destinatario. En otros casos incluso le pueden hacer pagar los gastos de la destrucción o "descontaminación" del paquete, que en el caso de una pila no sería demasiado, pero que determinadas legislaciones pueden aumentar estos gastos incluso con multas por solicitar material prohibido o considerado peligroso. En efecto, hasta esos extremos se puede llegar.

Ahora bien, ¿qué tipo de pilas podemos enviar y cuales no? ¿Y ya no se pueden pedir, por ejemplo, baterías o acumuladores al exterior? Pues la respuesta a esta segunda cuestión dependerá mucho del tipo de batería y de su potencia. Lo que sí está claro es que no se pueden adquirir baterías para el móvil, ni móviles con sus baterías, ni baterías para ordenador y enviarlas por vía aérea tan tranquilamente. Hay varias opciones, obviamente. Una de ellas es pagar envíos especiales, envíos a sus fabricantes que se hacen en condiciones controladas, o envíos por vía marítima o por AirCargo. Sea como fuere, como puedes suponer todo eso aumenta los gastos casi siempre, por lo que al final puede compensar más adquirir determinada batería a nuestro proveedor local. Eso sin contar las penalizaciones que podemos sufrir que explicamos en el punto anterior, a las que además tendríamos que sumar tasas, gastos de aduanas, impuestos, etc. etc. Todos los que habéis vivido una de estas experiencias pidiendo material a mercados como el estadounidense sabréis muy bien de lo que hablo y "la gracia" que supone los elevados costes del pago de estos "extras".

Sobre qué pilas podemos enviar, en teoría no deberíamos enviar nada que contuviera litio con un peso mayor de 2 gramos. Al menos de momento esto excluye a casi todos los relojes digitales, y no incluye a los que llevan pilas de óxido de plata, o a los capacitadores, que tampoco poseen litio. Pero, por contra, incluye a casi todo los demás.

Otra cuestión que sería útil dilucidar es que si realmente las pilas de litio son peligrosas. Es evidente que el riesgo de una pila botón, aunque explote por la descomprensión, la altitud o por fuentes de calor cercanas, es muy limitado. Y por supuesto no tiene nada que ver con la explosión de una batería de un teléfono móvil o de un ordenador portátil o tablet. Pero por desgracia a ver quién se pone a explicarle (y que lo entienda) al funcionario de turno que con un reloj no hay peligro, sobre todo teniendo en cuenta que la legislación internacional en materia de elementos peligrosos ha metido a todo lo que contenga litio en el mismo saco y que la permisividad en esta ámbito se está endureciendo más y más (este mismo año se actualizaron dos normativas internacionales de aviación civil para endurecer este tipo de envíos).


¿Y qué dice la ley?
La ley de transporte de mercancías peligrosas se está poniendo cada vez más compleja. Muchas de ellas se han publicado este mismo año (aquí puedes ver algunas estadounidenses) endureciendo sanciones y legislación, e incluyendo a pilas de litio entre las mercancías necesarias de declarar y, por supuesto, prohibidas de transportar. Pero hay salvedades. Normalmente se suelen excluir pilas botón de litio que no tengan en su contenido más de 0,3 gr. de este material. En su caso, se pueden unir paquetes cuya potencia no exceda de 2.7 Wh, lo que salva a la mayoría de pilas botón y acumuladores. Pero esto es solo para los Estados Unidos, la IATA (la organización internacional de transporte aéreo) y la ICAO (organización de aviación civil) poseen sus propias limitaciones y recomendaciones, que se utilizan como referencia en la mayoría de vuelos comerciales de todos los países para la regulación o/y redacción de sus propias leyes de transporte. Puedes consultar aquí la normativa de cada país (desgraciadamente, los links no están muy actualizados) de la ICAO sobre el envío de mercancías peligrosas.

La ICAO quiere que desde el próximo año (2015) todas las baterías que se transporten por avión lo hagan en naves de carga específicas, atendiendo a unas propuestas sobre la peligrosidad y reacciones de este tipo de baterías y también a los resultados que sobre pilas botón de litio han realizado la Battery Association de Japón.

¿Y qué podemos nosotros hacer?
Mientras la ICAO no haga efectiva la nueva regulación del próximo año, de momento son solo recomendaciones, técnicamente nuestras pilas botón de litio están a salvo. La actual regulación limita la cantidad de litio por pila a 0,3 gr., mientras que una pila normal (una CR1216, por ejemplo) contiene solamente 0,008 gramos. El mayor problema podrían ser las CR2025 de los relojes con pilas de diez años de duración, pero incluso en ellas el contenido de litio está muy por debajo del límite permitido: es de 0,05.

La mayor complicación ahora mismo es explicarle ésto al funcionario de turno, y que lo entienda. Pero por desgracia no se va a quedar ahí la legislación, y mucho me temo que a partir del próximo año las restricciones al envío de baterías de litio se van a endurecer bastante más. Si, en tu caso, explicarle al funcionario que una pila botón puede transportarse de manera segura y que no hay legislación que lo impida resulta inútil, siempre puedes decirle que tu reloj usa pilas de óxido de plata, porque la mayoría de personal de transporte al escuchar la palabra "litio" suele ponerse de inmediato en alerta.

Lo que sí queremos transmitiros es tranquilidad, porque el límite de litio de nuestras pilas botón es muy pequeño, y al menos que envíes una cantidad inmensa de relojes, por uno o un par de relojes ni son peligrosos, ni te los tienen que retener (ni desviar) en aduanas. Eso sí, te puedes encontrar con algún funcionario que te ponga trabas, porque este tipo de transporte, "gracias" precisamente a "nuestros amigos" los smartphones, va a estar cada vez más perseguido.

| Redacción: Zona Casio

3 comentarios:

  1. Interesantísimo este tema y muy bien explicado, que nos afecta a muchos que pedimos relojes por ahi. Poca gente sabe o se preocupa de saber esos limites, un gran articulo para conservar y acudir a el.
    Yo he visto ya a varios vendedores de ebay poner eso de "no enviamos el reloj con pila porque no lo permiten", y resulta que ahora me entero que si se permite y que lo que quieren es ahorrarse la pila. Lo que es no estar informado.

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  2. Bueno, no hay que ser tampoco mal pensado. Yo creo mas bien que no es que no lo permitan, sino que lo que intentan es curarse en salud y tratar de evitar que el envío les sea devuelto (en algunos sitios son muy tiquismiquis con el tema del Litio, insisto). Por eso deciden enviarlos sin pilas (ya habrán tenido malas experiencias) y así se evitan problemas o que el reloj se pierda o se destruya.

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  3. Pués sí, muy interesante el tema. Hay detalles que desconocía. Aunque soy muy reacio a comprar online en el extranjero, es bueno saber estas cosas, porque a veces puede ser necesario.

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