1/9/20

La magnífica colección de relojes de Carlos, en Zona Casio


Hace unas semanas se puso en contacto con nosotros Carlos, un coleccionista de relojes de Casio que había estado acumulando magníficos ejemplares. Nos contaba cómo había empezado a redescubrir sus modelos de la infancia gracias al Museo Marlin y cómo, en páginas como ésta, había podido profundizar en los mismos. Eso le llevó a despertar su afición y su afán por intentar conseguir los modelos que en su día usaba, desde su infancia, y también aquellos añorados y magníficos relojes de la Casio de entonces.

Nos confesaba que había llegado un momento en que decidió parar, en algún instante tenía que detenerse y decir basta, y consideró que ese día había llegado. Entonces decidió quedarse con algunos de los modelos que le inspirasen o le transmitieran algo especial, y deshacerse de todos los demás.





La colección nació con algunos modelos de G-Shock, siempre de la serie 5000 de los 80, que me atrajeron mucho en mi etapa adulta, cuando ya no se fabricaban. Más adelante, un amigo me dio la idea de diversificar un poco, y entonces me puse con las series F y W, las que decidí donar ahora, y buscaba los modelos que tanto me gustaron en mi primera etapa Casio, durante los años 80. En esa época tuve un F-85, luego un F-87 y más tarde un CA-50 y alguno más multifunciones. ¡La tabarra que le di a mi padre durante varios años para que me comprara esos modelos...! La mayoría los comprábamos en el puerto de Barcelona, por aquel entonces el mejor escaparate de la ciudad, a buenos precios. Para la colección me centré en esa época, los primeros 80. La mayoría los adquirí por eBay, donde más adelante me animé a vender algunos.

Carlos



Tras unos interesantes y emotivos correos que tuve la fortuna de compartir con él, decidió finalmente donarnos buena parte de su colección. Su intención era poder compartirla con muchas más personas que fueran aficionados como él, o que sintieran a Casio como parte de sus vidas, al menos durante alguna etapa de la misma. En lugar de tener aquellos modelos guardados en una caja sin más, él quería, de forma altruista, que su esfuerzo, tiempo y dinero invertido, sirvieran para que, como él en su momento, otras personas pudieran volver en cierta forma a sentir las gratas sensaciones de ver aquellos modelos que, en los años ochenta, protagonizaban y llenaban los escaparates de tiendas de relojería y bazares.

Nos contaba que Zona Casio le había hecho pasar unos ratos enormemente agradables y nostálgicos, así que era también una manera de agradecernos nuestro esfuerzo y nuestro cometido. Por supuesto, es algo que, como él, hacemos altruistamente y con el único impulso y principal motivo de nuestra afición por Casio, pero no deja de ser enormemente agradable ver que llegamos a personas que, como Carlos, nos tienen en tanta estima como para decidir donarnos su colección. O buena parte de ella.



La coleccion fue posible gracias al museo Marlin de Jokerblue, a quien descubrí desde vuestra web, ZonaCasio. Ver todos esos modelos, tan bien catalogados y con explicaciones detalladas me ayudó a recordar, a poner en orden mi cabeza, por entonces un puzzle de piezas sueltas sin sentido. Me empapé con esa espléndida colección, pude entender las líneas de los modelos de Casio (F, W, A, Marlin, Casiotron, multifunciones, eslabones perdidos, etc.) y situarlos en el tiempo. Entonces identifiqué mi primer Casio, el F-85 y durante un tiempo me puse manos a la obra con la colección, consultando vuestros posts y siguiendo la guía del museo.

Carlos




Yo le decía que por aquí siempre estamos buscando nuevos modelos de Casio para probar, pero también para fotografías y como elemento visual de los muchos posts que publicamos. Por supuesto, material y económicamente nos resulta imposible hacernos con todos, pero en el caso de relojes de Casio antiguos se añade la dificultad de, al no estar ya a la venta, encontrarlos. Al menos en un estado medianamente decente.

Los modelos que, desde la colección de Carlos, nos ha hecho llegar, son de gran estima por eso mismo que acabo de comentaros, pero además lo ha hecho ocupándose él de todas las gestiones, embalaje, envío... Es increíble el gesto que ha tenido, y por supuesto con el fin no de nuestro disfrute personal - que también -, sino del disfrute, principalmente, de toda la gran familia de amantes, seguidores y usuarios de relojes Casio. Sus modelos nos servirán en gran medida para fotografías, reportajes, y por supuesto para que todos podamos admirarlos y rememorar (o descubrir en el caso de las nuevas generaciones) aquella prolífica y rica etapa de Casio.



Pues te contaré la historia de los tres modelos que me robaron el corazón, en mi preadolescencia: el F-85, F-87 y CA-50. Yo nací en el 73, así que viví de lleno la época dorada de los relojes de Casio, en una edad muy temprana, un tiempo para soñar. Mi primer reloj digital fue un Texas Instrument LED, muy finito, creo de la serie 500, que me regaló mi padre de un viaje que hizo a Ecuador. Luego en mi primera comunión me regalaron un Radiant digital de acero con tapa roscada, muy finito también. En su día no supe apreciarlos lo suficiente, pero hoy me doy cuenta de lo grandiosos que eran. Sin embargo, mi mente se enfocaba en los Casio de mis compañeros del cole y cuando por fin conseguí el primero no cabía de emoción en mí: el F-85. Recuerdo el embalaje, una caja de plástico azul. En la etiqueta se enumeraban todas las funciones y la duración de la pila, me parece. Fue ponérmelo y no separarme de él ni para dormir. Me encantaban las funciones que no tenían mis relojes anteriores y que veía en mis compañeros del cole: la alarma de señal horaria y el cronómetro (entonces lo llamaba así, ahora lo llamo cronógrafo). Jugaba a pararlo justo en las 0 décimas. Luego llegó el F-87, que era sumergible, aunque solo un poco. El crono tenía centésimas y el dial de "2 pisos", con la hora y la fecha encima. Manejarlo era como pilotar una nave espacial. No sabía nada entonces de la existencia de los modelos Marlin, con su función de cuenta atrás. Seguramente no los hubiera valorado como lo hago ahora.

Y después llegó el reloj calculadora, el CA-50. La ilusión que me hizo tenerlo no puede expresarse en palabras. Era un módulo inmenso, completísimo. Un modelo precioso. Me gustaba manejarlo a todas horas, inventaba cualquier excusa para poder calcular una distancia, un tiempo, lo que fuera con tal de usarlo. No me separé de él en varios años, y con el tiempo olvidé que el modelo que hubiera deseado tener, secretamente, era el que incorporaba una función de juego con números. Diría que el CA-901 o su hermano de plástico. Pero los nombres los pongo ahora, en aquella época de inocencia y sueño las cosas se medían por el tacto de la correa, el sonido de la alarma o las alucinantes funciones del módulo. Los nombres vinieron después.


Carlos



Le he pedido a Carlos que fuera un poco más allá, y abusando de su confianza y cordialidad, le sugerí que nos contara un poco lo que ha significado para él este tiempo de colección, cómo había empezado todo, sus modelos preferidos, y un poco su historia con Casio. Amablemente atendió mi petición, y creo que en sus palabras se transmite muy bien la gran pasión que siente por esta marca y, asimismo, su carácter gentil, altruista y generoso. Porque, reconozcámoslo, pocas personas habrían hecho lo que él ha decidido hacer. La mayoría intentarían vender sus relojes en páginas de compra-venta, aunque fuera malvendiéndolos o acabasen destrozados o en manos de, quizá, quien no supiera valorarlos como se merecen. Lo que ha hecho Carlos, con el único fin de preservarlos y que muchas más personas disfruten con ellos, no suele verse habitualmente.

Siempre nos cuentan historias que son casi leyendas, de gente que llega a un cobertizo y se encuentra con un antiguo Ferrari allí escondido. Imaginaros que, en lugar de eso, entráis en una vieja casa que se está cayendo en medio de la nada, y encontráis en el cajón de un viejo y destartalado aparador un F-7, un F-9 o un W-26. Pues multiplicad esa sensación por varios de ellos, modelos que han dejado hace mucho tiempo de fabricarse, algunos que solo hemos visto en fotos, y no de muy buena calidad. Eso es lo que Carlos nos ha conseguido y que, gracias a su generosidad, podremos compartir con todos vosotros.



Y para completar la historia de estos 3 mosqueteros, recuerdo que más tarde hubieron otros, aunque ya no me hicieron la misma ilusión. Cuando tenía una oportunidad, por mi cumpleaños o para Reyes convencía a mis padres e íbamos al puerto: una o dos calles de Barcelona donde se agrupaban los mejores bazares de electrónica, a buenos precios. ¡Qué ilusión me hacía ver tantos relojes en los escaparates, entrar dentro y tocarlos en el mostrador! Entonces tuve un modelo de juego, el de los cochecitos de carreras (winning racer) y mi hermano el de fútbol (GS-11). Este último es el único modelo original que conservo de aquella época. El resto se fueron, como lo hacen todas las cosas que vienen. Muchos años después, cuando les pude poner nombre y situarlos en el tiempo gracias a Jokerblue y su museo Marlin, decidí recolectar algunos, una pequeña colección bien escogida.


Carlos



| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

19 comentarios:

  1. Bonita historia, pero la verdad es que da pena que se separe de la colección en la que tanto empeño en ilusion ha puesto. Aunque yo lo entiendo, me gustan mucho los relojes pero, superado un númeronumero, como que me abruma un poco, ya que mi intención es disfrutarlos, usarlos y considerarlos parte de mi vida, cosa difícil si nunca se usan.
    Felicidades a zonacasio por este merecido regalo que más bien es un premio por su gran labor. Ahora ya tenéis munición para muchas entradas jeje

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    1. Buena definición lo de "munición", en efecto así es.

      Yo no puedo hablar desde el punto de vista de un coleccionista porque no lo soy, pero tienes mucha razón en que una colección la disfrutas cuando la usas. Tener modelos parados que nunca vas a utilizar, aparte de algunos que te digan algo por cuestiones especiales, no le encuentro mucho sentido. Claro que habrá quien los tenga como eso, como una obra de arte solo para admirar, y si eso le hace feliz a alguien pues está en su derecho, por supuesto.

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  2. Preciosa colección, como siempre se agradecen estos aportes, también da gusto ver gente que comparte esta afición con tanto ahínco.

    Un saludo.

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  3. ¡Hermosa publicación! Gracias a Carlos por esta enorme colaboración. Gran abrazo de este que te lee directamente desde Brasil

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  4. Jose Carlos1.9.20

    Muchas gracias a Carlos, porque estando estos relojes en ZonaCasio, los acabaremos disfrutando todos.
    Por cierto, ¿Qué es de Pepe casio (otro gran coleccionista)? Hace mucho que no viene por aquí ni actualiza su blog.

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    1. Estuve intercambiando unos correos con uno de sus grandes amigos/seguidor/lector online, Pedro, porque tenía las mismas dudas que tú. Parece que ha decidido distanciarse un poco del ritmo que llevaba, aunque continúa activo en un popular foro -no de relojería-.

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    2. Jose Carlos1.9.20

      Menos mal. Estaba preocupado porque, según decía, estaba delicado de salud. Se le echa de menos.

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    3. Ahora está centrado en Instagram y aumentando la colección a muy buen ritmo, por cierto.

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  5. Gran gesto de Carlos y enhorabuena Zona Casio, saludos a àmbos desde San Luis Potosí México.
    jhumbertoarandag@gmail.com

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  6. Hola a todos! Que pasada de colección!
    Me viene muy bién además para ver si podéis ayudarme; tuve un f blanco de crío, allá por finales de los 80, y no sé que modelo era. Me suena mucho éste que sale en la foto, pero no llego a ver el modelo. Lo que sí sé es que no era habitual, casi todos llevaban el típico Casio negro menos yo. Gracias, un saludo a tod@s!

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    1. Pues probablemente sea ese, el F-77, o el F-78. El F-78 si no recuerdo mal puedes verlo en la web del museo Marlin:

      http://casiomarlin.dx.am/

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    2. Muchas gracias! Intentaré hacerme con uno, un saludo y gracias por tu gran trabajo

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  7. El gesto de Carlos es para admirar, son ejemplares muy bonitos a los que no hubiera hecho ascos (si alguno queda huérfano yo le adopto😬) Me considero coleccionista Yves verdad que la colección de Casio es inabarcable...yo tengo muchos, cerca de 150, que he podido ir consiguiendo a base de mucho esfuerzo y dedicación. Hay que ser cuidadoso para no perder el norte porque hay modelos que cuestan medio sueldo, bueno cuestan o piden por ellos, muchos vendedores que especulan en este mundillo.

    A veces pueden dar ganas de practicar el desapego, el gesto de Carlos no es el primero que conozco, gente que decide quedarse con unos pocos relojes, aquellos que puede disfrutar y deciden vender o en este caso regalar a otras personas que los valoren tanto o más que su dueño😊

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  8. Mi más sincero aplauso para Carlos. En pocos lugares estará su legado mejor valorado y custodiado que en ZonaCasio. Un regalo que todos podremos disfrutar gracias a sus fotografías y reseñas. Aprovecho también para agradecer a ZC todo el tiempo y el esfuerzo que dedican a este espacio que tanto nos llena.

    Me gusdta la anécdota personal tras la parte relojera. Eso es lo que da fuerza a mi modo de ver.

    La reflexión viene por dos lados. Uno es ver lo mal que envejecen esos relojes de resina y lo caros que son de mantener. Más aún sin apenas recambios. Confirma lo que mucha gente pensaba en los 80. Los Casio son relojes de usar y tirar, porque mantener uno en perfectas condiciones es muy complejo. Lo digo a sabiendas porque tengo 3 de resina. Claro, otra cosa es el acero.

    La otra parte es ver cómo somos capaces de disfrutar con esos relojes, cómo nos llenan de un modo que las gamas actuales son incapaces de hacer. Da qué pensar.

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  9. Gran gesto el de Carlos ,felicidades a ZonaCasio por ese regalo y a Carlos por saber que su colección va a estar en buenas manos.

    Un saludo.

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  10. Tremendo gesto y nadie mejor para recibir esos relojes que quedan huérfanos. Y si, como mencionaron por ahí me pasó de coleccionar y sentirme abrumado no solo por la cantidad, sino también por la sensación de nunca encontrarme satisfecho. Al final también regalé y malvendí muchísimos hasta quedarme solo con lo que me generan algo o son sencillamente útiles.

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  11. Grandiosos relojes, gracias a ZonaCasio y a Carlos por esta estupenda historia.
    Gracias y saludos.

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  13. Mi Enhorabuena a Carlos por su colección y por su afición, pero sobre todo me llena de satisfacción saber que con mi web he ayudado a alguien a encontrar "ese modelo" que añoraba, o a encontrar información de ese o aquel Casio. Es justamente para ese fin para que la cree y me alegro Carlos que te sirviese de ayuda.

    En lo referente a la historia es curioso que compartimos detalles...El primero que, como tú también yo soy de 1973...así que compartimos furor por los Casio a la misma edad. Y la segunda coincidencia es que como tú uno de los Casio de mi vida fue aquel fabuloso CA-50 en el año 1985...

    Y es que también tuve mis tres mosqueteros. Bueno realmente fueron 4 (tres y Dartagman).... Mi primer Casio fué el F-87W en 1984, al que siguió el Ca-50 en el 85, después vino el Casio de mi vida, el W-400...y ya en época universitaria en los 90 el TS-200, con el que terminó el usuario...dando paso dos décadas después al coleccionista que no es sino una sombra del recuerdo que dejaron aquellos relojes en mi vida.

    Gracias Carlos por compartir tu afición.

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