30/7/20

El enorme potencial de los EX-Word de Casio


Hace unas semanas el teléfono móvil con el que escribo mis novelas (no lo hago a ordenador) dijo basta. Tras más de catorce años de servicio continuado y casi constante, su sistema operativo Symbian ya no da más de sí, y aparecen errores por todos lados y de todo tipo. De nada sirvió que adquiriese tres baterías para intentar salvarlo, o que hiciera mil triquiñuelas con su sistema operativo.

Como me conozco la historia, en su día adquirí dos móviles QWERTY más de segunda mano (hoy casi imposible de encontrar uno de esos móviles con teclado físico y real). Uno de ellos tenía ya de por sí bastante uso y estaba también lleno de fallos, y el otro, renqueantemente o más o menos, voy tirando con él. El problema es que en ocasiones tiene fallos de escritura en memoria, y hace que pierdas lo que estés escribiendo. Imaginaros la desesperación cuando eso te ocurre tras estar en mitad de un relato o reportaje y haber perdido todo lo que has escrito. Ya me ha ocurrido varias veces y, aunque intento hacer respaldo de la información, el error es tan aleatorio que a veces no puedes evitar que se produzca.




En los noventa, antes de la masificación, auge y omnipresencia del insoportable smartphone al que todos parecen rendirle culto ciego hoy, existían una galaxia de dispositivos con los que podías escribir y guardar información. Eran los PDAs y agendas electrónicas, que además, funcionaban con pilas (lo que evitaba que te quedaras sin aparato cuando la batería dejase de funcionar, que tarde o temprano siempre acaba ocurriendo), y con un display hecho con duro y robusto LCD, tenían muy pocos fallos. Casio tenía muchísimas variantes, y también marcas como Sharp competían en ese mercado, añadiendo funciones que para aquellos tiempos eran casi de ciencia ficción, como la posibilidad de enviar y recibir faxes (algo que hoy es muy difícil de conseguir, incluso con un smartphone).

Sin embargo el smartphone acabó con todo ello. He intentado encontrar un sustituto de mi antiguo móvil con teclado, pero no existe. Si sales fuera del terreno de los smartphone, simplemente no hay nada.

Casio tiene muchos modelos en su línea EX-Word pero, al contrario de su antigua línea de agendas con bancos de datos, están infra-aprovechados. La mayoría de ellos, incluso los más elitistas y completos, se centran en reproducir archivos de audio, ser lectores de libros, calculadora y poco más. No se puede utilizar con un procesador de texto integrado, que estaría genial. De hecho una amiga adquirió uno de ellos para sus clases, y al poco tiempo ya estaba pensando en deshacerse de él porque, simplemente, para lo que hacía el susodicho aparatejo podía usar perfectamente su smartphone. También hace tiempo le hicimos una review a uno de ellos, y quedó patente la falta de visión que sobre ese producto tienen en Casio. Porque es un dispositivo que muchos necesitamos, agradeceríamos y hasta nos enamoraríamos de ellos, si de verdad fueran productivos, y no como los tienen ahora, que no dejan de ser una especie de lector de libros electrónico con un chulo diseño, sin más. Eso sin olvidar que fuera de Japón encuentras muy pocos modelos, a Europa (y resto de continentes) Casio lleva solo unos pocos de todos los que tiene, en realidad. Y el por qué lo hacen es muy sencillo de entender: porque no se venden. Y no se venden por eso, porque están muy poco aprovechados por el mismo fabricante que los produce.


No estamos pidiendo que los EX-Word sean ordenadores portátiles, ni mucho menos, tampoco es eso. Para eso ya existen alternativas en el mercado mucho mejores y más completas y, además, Casio no tiene un sistema operativo que estuviera a la altura. Sino más bien que se aproveche de su robustez, solidez de hardware y software, para incluirles funciones que, los que trabajamos en el mundo literario o periodístico, agradeceríamos enormemente. Ahora mismo, a una sala de prensa solo puedes llevarte un smartphone con el estorbo de un teclado conectado por Bluetooth (que es un engorro y nada práctico, además que se desconecta cada dos por tres y la batería no te dura ni siquiera toda la rueda de prensa, mucho menos si tienes que preparar una crónica y hacer correcciones), o cargar con un portátil. Por eso la mayoría siguen usando cuadernos de papel y escribiendo "ideas" sobre la marcha. No hay nada en el mercado que nos satisfaga en ese aspecto.

Pero si en Casio de verdad pensaran un poco, podrían ofrecer sin apenas esfuerzo y en su misma línea EX-Word, un producto a pilas, que podríamos usar en todas partes (los EX-Word son muy compactos), robustos y eficientes. Y sin olvidar que con la nueva línea EX-Word Rise con teclado integrado deslizante, las posibilidades se incrementarían enormemente. Porque hoy por hoy no existe ningún producto de este tipo en el mercado, y en serio que hay muchas personas que lo echamos muy, pero que muy en falta.


| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

6 comentarios:

  1. Muy intrigado que Nokia symbian era? Yo aún conservo un E7, N8, 808, N85.

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    1. Es el E61, de entre los teclados físicos de Casio, uno de los más compactos y que podías escribir en español sin necesidad de mucha combinaicón de teclas.

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  2. Anónimo31.7.20

    Recuerdo que en mi adolescencia quería un Nokia Communicator 9500, nunca lo tuve, era todo un lujo irresistible. Ahora existen muchos teléfonos que hacen más cosas y son más potentes que ese Nokia, a bajo precio, pero existe un problema: todos son lo mismo, y no tienen ni teclado, y con la falta que hace... estoy muy de acuerdo con este artículo, ¿por qué no hay variedad de diseños? ¿porque es prácticamente díficil conseguir un PDA sin funciones de teléfono y sin cámara? Realmente no hay variedad de nada, ni siquiera un teléfono pequeño puedes conseguir ya. Ni hablar de Android, que es un pedazo de mierda sobrevalorado.

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  3. El último celular que de veras me gustó fue el
    Sony Ericsson XPERIA Pro, fue de los últimos QWERTY deslizables, si Casio no se pone las pilas cualquier día el avance de tinta electrónica en e-readers logrará mini máquinas de escribir digitales.

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  4. Totalmente de acuerdo. Parece que a nivel de diseño, hardware y construcción los EXWord son una pasada. Pero están desaprovechados. Limitados a los idiomas. Ni siquiera te permiten usarlo para ver películas (algo que estaría relacionado con los idiomas), o escuchar audios. Menos aún tareas ofimáticas sencillas. Al menos un editor de texto...

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  5. Vaya!! Veo que no soy el único que conserva algún nokia.SergioQ4, yo tambien conservo un N8, un 808 pureview y un N95. El 808 pureview, aun lo uso de vez en cuando.Para mi es un terminal magnífico e imbatible en fotografía.Si estuviese actualizado lo usaría sin duda, como teléfono principal.Para mi tenían algo especial.Los de ahora son todos clonicos.SALUDOS

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