29/11/18

Un reloj para cada parte de tu vida


Probablemente os ocurra como a mí: hay relojes que, por mucho que os gusten, seguramente no os volváis a poner. Os traen recuerdos demasiado dolorosos, y pertenecen a una época llena de tristeza. Es como, si esos acontecimientos, se quedasen grabados imperecederamente en ese modelo de reloj.

Es algo irracional, claro, pero tendemos a dotar a ciertos objetos de vida o de personalidad, más aún si se trata de un objeto dinámico y animado como lo es un reloj.




En algunos casos nos recuerdan la muerte de familiares, el fin de una etapa de inocencia y candor, o las duras "cuestas arriba" de empinados senderos frente a los que la vida en ocasiones nos pone.

Tal vez el reloj tenga el don de almacenar recuerdos entre sus móviles dígitos o manecillas, aunque solo sea por la simple razón de que es un objeto que nos acompaña durante toda la jornada y, a veces, también durante toda la noche. Es de las primeras cosas que nos encontramos al despertar, y de las últimas que vemos al irnos a dormir.

Dentro de esta curiosa relación, algunos de ellos parecen querer "escaparse" de nuestras manos, no sentirse a gusto con esa relación, de la misma manera que, irónicamente, en otras ocasiones el reloj que no querías ver ni en pintura, acaba convirtiéndose en tu preferido y tu inseparable compañero. Las amistades, muchas veces, nos llegan por azar.


| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

3 comentarios:

  1. Muy buena reflexion, yo cada dia intento usar un reloj distinto de todos los que tengo pero como dices al final siempre queda alguno que no me pongo, pero bueno siempre queda el gusto de poder verlo en la caja de relojes 👌.

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  2. También hay que hablar de recuerdos bellos, de esos que sólo ver el reloj, aunque llevemos sin usarlo 5 años nos vienen a la memoria.

    Al final, bueno o malo, son cosas que han vivido con nosotros. Como decís, es de lo primero que nos ponemos cada día, y de lo último que nos quitamos.

    Parafraseando a Paul Davis, "El día empieza cuando me pongo el reloj".

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  3. Yo tengo malos recuerdos de más de un reloj pero también bonitos recuerdos de otros, son objetos muy cotidianos que nos acompañan para bien o para mal siempre, y más si somos aficionados a los relojes.
    Al W-213 de la primera imagen le tengo echado el ojo, es el clásico digital bonito y sencillo.

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