La historia menos contada de Casio


Siempre que leemos o vemos en documentales la historia de Casio, en la mayoría de las ocasiones suelen comenzar por la creación de aquella enorme calculadora de mesa que llevaron a Osaka para intentar venderla (ya hemos contado esa historia aquí). Pero no todo el mundo se pregunta algo bastante lógico: ¿de dónde obtuvieron el dinero para crear algo así, en una época de penuria tras la Segunda Guerra Mundial que dejó el país asiático devastado y donde obtener piezas electrónicas no era ni mucho menos tan fácil como hoy en día? Porque si nos paramos a pensar, hoy en día para realizar un circuito electrónico, aun con la facilidad que da "la globalización", para conseguir determinados componentes nos podemos encontrar con bastantes dificultades. En el Japón de los años 50 mucho más.

Bien, entonces, ¿cómo lo hicieron los hermanos Kashio para conseguir la financiación necesaria para fabricar su invento? Pues... ¡con tabaco!



En la actualidad -afortunadamente- el tabaco está muy mal visto al ser un peligroso agente que daña la salud (de quien lo fuma y de quien están a su alrededor), pero en la mitad del siglo pasado esto, como sabéis, no era así. Más bien todo lo contrario, y fumar no solo estaba aceptado y permitido socialmente, sino que se incentivaba por todos lados el consumo de tabaco.

Toshio Kashio, que además de inventor era una persona muy despierta y que se fijaba en las necesidades "reales" de la gente de su alrededor, decidió inventar para este menester (el de fumar) un pequeño "gadget" (uno de los primeros "gadget" del tabaco): una boquilla anular. La boquilla se anclaba en el dedo y permitía exprimir el cigarrillo al máximo. Os preguntaréis como es que una idea tan brillantemente sencilla pudo triunfar (porque triunfó, fue todo un éxito comercial que les permitió dar el siguiente paso a las calculadoras), pues por una razón bien sencilla: los japoneses eran tan pobres que cuando podían fumar lo hacían aprovechando el cigarrillo hasta el último milímetro. Como esto es imposible si coges el cigarrillo con las yemas de los dedos, al ponerlo sobre la "boquilla Casio" aprovechas el cigarrillo en toda su extensión. Además, también permitía fumar mientras se estaba trabajando, al liberar las manos de la necesidad de agarrar el cigarrillo.

Esta brillantez de idea y mentes despiertas (innovación, se le llamaría ahora) sería el sello de identidad de Casio en todos sus productos siguientes: líneas de instrumentos electrónicos que satisfacían una necesidad real y que, además, integraban en su sencillez y en su tamaño compacto toda la tecnología que fuera posible y que hubiera "sobre la faz de la Tierra".

Yukio Kashio, uno de los máximos responsables de Casio, reconocía en una reciente entrevista que, a pesar de toda esta evolución, en Casio les quedaba una pequeña espina clavada: no haber logrado el éxito en el mundo de la telefonía móvil. Según él, hubiera querido que sus móviles tuvieran "la misma popularidad que tienen nuestros relojes G-Shock". Pero lamentablemente fracasaron con este intento estrepitosamente, tanto que la división Casio Mobile lleva fusiones y absorciones por todos lados (con Hitachi primero, luego con NEC...), esta última decidió "dejarles solos" y abandonar definitivamente el terreno de los smartphones (como ya lo hiciera en su día Siemens, antes Bosch, luego Philips, y otros tantos que se quedaron por el camino).

Pero según cuentan los empleados de Casio, esta compañía tiene un secreto: los hermanos Kashio la han liderado -todavía la lidera su familia- de forma casi paternalista, con gran prudencia. Gracias a ello han podido superar la crisis financiera del 2008, las sucesivas fragilidades de los mercados y, sobre todo, la catástrofe del 2011. Esto ha logrado que Casio pueda pervivir hasta el día de hoy y siga tan fiel a sus principios. Pero cuando la dirección pase a otras manos... veremos que ocurre.

| Redacción: Zona Casio

3 comentarios:

  1. Y me imagino que el éxito también les llego porque el artilugio de marras parece que sirve para fumar algo menos inocente que tabaco...

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  2. Muy interesante, no lo sabía.

    Elmer, si con inocente te refieres a la marihuana, no se que decirte. Creo que es más dañino el tabaco, aunque la marihuana este mas perseguida.

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  3. Jejeje exacto. Por un lado dicen de la mota que es menos mortal, pero lo que la hace menos inocente es que si te agarra la policía con una cajetilla de cigarros te piden uno, en cambio si te agarran con un guatito... Por otro lado, pfff solo era un comentario pintoresco. Yo no defiendo ni condeno: cada quien es libre de meterse en su cuerpo las porquerías que quiera. O debería serlo. Y finalmente, me asalta una duda: ¿habría marihuana en el japón de la posguerra? Y por si la duda: No, nunca he fumado. Me nefastea el olor.

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