Casio F-91W, el reloj digital universal


Si en los años ochenta no había un modelo definido que caracterizase a Casio (tal vez la decisión estaría entre el DW-5000, C-80, o algún Marlin), en los noventa el modelo estrella fue sin lugar a dudas el F-91W, un reloj que a día de hoy supone la propia identidad e imagen de Casio, y que es en sí mismo una marca (de hecho el nombre F-91W está registrado por Casio, algo inusual).

Pero ¿qué hace a éste reloj tan único como para expresar en sí mismo todo lo que supone el mundo digital? Lo primero que hay que tener en cuenta es que el modelo de Casio es hijo de nuestro tiempo. Se adaptó como nadie a la globalización, a las tiendas de chinos, a los bazares, al mundo hiperconectado y capitalista. Que un modelo de apenas diez euros sea también uno de los más falsificados dice mucho sobre lo que este reloj representa en la sociedad actual. No es un digital cualquiera, es "el digital" por antonomasia.



Tras la debacle de los digitales, mucha gente se quedó con la idea de relojes baratos, que se fabricaban rápida y fácilmente, alejados del halo de misterio y glamour que habían tenido décadas atrás. La artesanía y exquisitez relojera volvió a quedar en manos de relojes mecánicos y de cuarzo analógicos, que admitían más adecuadamente refinados materiales de relojería en sus agujas, índices y fondos, los cuales podían decorarse (y trabajarse) de una forma casi artesanal. La idea de relojes digitales que salían de una máquina casi como si apretaras un botón hizo que sólo unos pocos modelos que ofrecían unas características extras o añadidas (como los G-Shock con su resistencia) sobrevivieran.

El Casio F-91W se convirtió por tanto en una de las pocas alternativas para los compradores que preferían la interfaz digital y un reloj asequible.


Es innegable, sin embargo, que lo que más ayudó a la difusión del F-91W, entre todos estos detalles, fue simplemente su bajo precio. La gente que no podía permitirse otro reloj se compraba un F-91. Así, desde su nacimiento, era la alternativa más barata que había y aún hoy en día no tiene rival entre su acertado equilibrio de calidad y precio. Poco a poco fue llenando miles de muñecas e introduciendo su papel protagonista en el tiempo de millones de personas.

El F-91W resume también todo el estilo de buen hacer de Casio: unos diagramas de LCD muy afinados y bien estructurados, una ordenación de pantalla clara, un sistema de control de botones fácil de entender (y de aprender), y una ligereza, durabilidad y fiabilidad fuera de toda duda. A todo esto hay que unir, además, su gran autonomía.


En diseño también sigue en sintonía con los míticos Casio de siempre, y aunque existen varias versiones, la estándar presenta los colores cromáticos más genuinos de Casio: azules, blancos y con toques amarillos y rojos.


¿Y ahora?
El Casio F-91W sigue teniendo tanta o mayor actualidad que antes, lo cual es ciertamente para recapacitar, porque muy pocos elementos (ni automóviles, ni electrodomésticos, ni reproductores de música) son capaces de mantener tanta vigencia como este reloj, un modelo que tiene más de 20 años. En un mundo donde lo más seguro que tienes hoy puede ser lo mas fútil para mañana, y donde la electrónica no cambia cada años, sino casi cada mes, el que un reloj se muestre invariable tanto en tecnología como en diseño es ciertamente llamativo. Pero ¿por qué lo sigue fabricando Casio? Porque vende. Y bien: si vende tanto, ¿por qué no lo cambian? Al fin y al cabo el DW-5000 también vendía y lo cambiaron. La respuesta es sencilla: porque no compensa. No compensa una actualización de un reloj que se vende tan barato, y con el que no se amortizarían ni los costes de desarrollo.

La última pregunta que cabría hacernos es: ¿cuanta vida le queda al F-91W? Mientras la economía siga así, mientras haya poblaciones enteras de humanidad empobreciéndose más y más, mucha, mucha vida. El F-91W no es sólo un reloj, es una necesidad. Una necesidad para los que quieren o necesitan un reloj y a la vez no puedan permitírselo, o no puedan ni quieran invertir mucho en él. El F-91W es un icono, uno de esos pocos elementos que identifica un tiempo y una época. Para los más ricos del primer mundo supone toda una declaración de intenciones. Para los más pobres, un recurso muy valioso.

Y por eso todo el mundo lo quiere.





| Redacción: Zona Casio

3 comentarios:

  1. Os debo felicitar por la selección de fotografías, que me ha encantado, y que refleja a la perfección eso de un F-91W para todos, independientemente de su edad, poder adquisitvo, ...

    Creo que comentásteis ya en el pasado acerca del W-59,un modelo todavía más longevo que el F-91W, y que aunque quizás no tan logrado en cuanto a diseño, tiene más encanto, es WR50, y cuesta aproximadamente lo mismo.

    Una pena que decidieran jubilar al W-720, que con los costes ya amortizados, podría haber sido el relevo perfecto.

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  2. http://wornandwound.com/tag/living-on-plastic/
    Merece la pena.
    Saludos

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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