2018-02-20

...y verano en Saint-Tropez


Cuando hablamos de un lugar paradisíaco, muchos trasladan su memoria de inmediato a algunos lugares en el Caribe pero yo, la mayoría de las veces, lo hago hacia la Côte d'Azur: Marsella, Niza, Saint-Tropez... Quizá porque las bonitas ilustraciones de Henk Kuijpers en su Franka me cautivaron enormemente desde la adolescencia.

Obviamente mi sueño (solo un sueño, tampoco me desvivo por hacerlo realidad, de hecho prefiero que siga siendo simple sueño) sería recorrer sus calles en un rouster (en un Rocchieri, ya puestos) teniendo a mi lado a alguna pelirroja que yo me sé, pero como eso no va a ocurrir, más cerca, real y menos dañino me resulta soñar y desear cada temporada, cuando va acercándose el verano, con lo que nos sorprenderá G-Shock en sus líneas G-Lide veraniegas.




Como bien sabes, cada verano, con destino a los amantes de la playa, surf, o a los urbanitas encerrados entre los muros de cemento de su ciudad pero que pueden evadirse -al menos- en su imaginación a esos lugares paradisíacos, G-Shock nos trae unas atractivas variantes con olor y profunda esencia a mar, a playa, a costa... A brisa refrescante por la mañana al borde de esos bonitos acantilados que rodean y siembran la frontera que separa la tierra del agua.

Sus G-Lide son una de mis debilidades ya desde hace mucho tiempo, porque además suelen incluir atractivos gráficos tanto de mareas, como lunares, obviamente incluyendo toda la información accesoria a los mismos: previsión de pleamares y bajamares, y edad lunar.


Reconozco también que hubiera sido interesante que, tal como les dedicamos un podcast a los G-Lide invernales, que se lo hubiésemos hecho también a los estivales. Ojalá podamos hacerlo próximamente, aunque probablemente no será por las calles de Saint-Tropez, pero conseguiremos el arrullo de las olas igualmente.

Sería, de esta forma, estupendo poder plasmar el ambiente divertido y alegre que evocan siempre estos atractivos modelos, en un nuevo episodio de nuestros audios. No podremos hacer que surquéis con él las mas altas y espumosas olas, pero sí tal vez que sintáis que pisáis entre caracolas y conchas adornando los bordes en arenas de gel. Y cerrando los ojos aspirar hasta casi gustar en el aire la sal.



| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

3 comentarios:

  1. vaya, siempre he querido un G-lide, pero por alguna razón nunca he podido hacerme de uno :(

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  2. Yo al Caribe me iría jiji (antes prefería Mónaco)

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    Respuestas
    1. Eso no vale, tú vas por interés :D

      Obviamente Mónaco, por lo que implica como espectáculo del motor. No es mal destino.

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