2018-02-23

Casio en el tercer mundo


Hay gente que no puede acceder a Internet y, cuando lo hace, solo puede acceder a muy pocos sitios a través de ordenadores públicos. Alguna de esa gente es muy aficionada a Casio, y aunque este blog es rápido y ligero, y está en una plataforma muy abierta y accesible como es Blogspot, ni siquiera así pueden consultarlo. Muchos -aunque no nos demos cuenta- somos muy afortunados por poder visitar y leer sin problemas este tipo de publicaciones, porque hay países en el mundo en donde no pueden hacerlo, y les entusiasmaría leer sus contenidos. Algunos de ellos nos piden que les enviemos los distintos posts que vamos publicando, y los reciben con avidez, e incluso hacen reuniones y encuentros entre amigos comentando las noticias que aquí publicamos, mientras ellos las ven offline y en los pdf que les vamos facilitando. No os podríais creer la pasión que Casio despierta en esas partes del mundo, y allí tener un GW-9400 o un PRW-3000 es lo último, de relojes como los novísimos GMW-B5000 o GPR-B1000 ni siquiera esperan tenerlos, solo pueden soñar con ellos.

Me ha llamado la atención cómo en algunos foros y lugares de los pocos que pueden escribir de cuando en cuando desde Tanzania, Burundi, o la misma Cuba, se muestran ilusionados enseñando sus modelos de Casio que a nuestros ojos y, para nosotros, nos parecen de lo más humilde. Para ellos es un tesoro, y esto conviene que no lo olvidemos nunca, especialmente cuando nos ponemos a protestar porque no podemos tener lo último de G-Shock o nuestro modelo carece de cualquier extravagante función. Ellos darían su sueldo (de hecho a veces llegan a darlo, cuando les pagan o pueden ahorrar algo de dinero, que casi nunca ocurre) por tener solo la mitad de lo que nosotros tenemos y llevamos habitualmente en nuestras muñecas.




Creo, por lo tanto, que sería un buen ejercicio de humildad y una ejemplar dosis de realidad que, al menos durante unos minutos, veamos el mundo desde su perspectiva, desde la cotidianidad de su día a día, y qué mejor cosa para hacerlo que a través de sus mismos relojes.

La denominación de "tercer mundo" no es una palabra sin sentido para etiquetar una parte (la gran mayoría, no lo olvidemos) de la población de este planeta, sino que es también una forma de vida en la que están inmersos y a la que se enfrentan muchísimas personas que no tienen ni los medios, ni las facilidades, para acceder a la tecnología ni a las novedades que en el primer mundo puede que no podamos tampoco alcanzar, pero sí conocer y ver al menos. Ellos, ni siquiera pueden eso.


Gracias a todas las personas anónimas que han hecho el esfuerzo, a veces muy grande, de poder difundir sus fotografías para que luego podamos verlas y compartirlas, conociendo así un poco más la importancia de Casio en esas partes tan aisladas del planeta. Sabemos que algunas de sus fotos no tienen mucha calidad, os pedimos disculpas por ello, pero ya es un logro para muchos poder hacerle una simple foto a su reloj, de manera que tampoco seamos demasiado exigentes y sí comprensivos.





| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com

1 comentario:

  1. Muy buen artículo y una excelente reflexión como nos tenéis acostumbrados. Debemos sacar dos lecciones, la primera y positiva, es que la pasión por algo no tiene que ver ni con el dinero, ni con el país ni con la condición social. Esa pasión, esa ilusión y esas ganas son algo que deberíamos aprender de ellos, estando en un mundo que cada vez nos obliga a querer más, y al mismo tiempo nos hace más infelices.

    La segunda lección es que en el mundo hay solamente 1000 millones de personas que son como nosotros en cuanto a dinero. El resto, casi 7000 millones tienen menos, y la mayoría de ellos lo que consideraríamos pobres o extremadamente pobres.

    Tal vez soñemos con un Rolex o un Ferrari, y soñar está muy bien, pero no podemos dejar de pensar en que hay muchos, que pasan hambre cada día, o frío. Cosas tan obvias que no les damos importancia por tenerlas resueltas.

    No es un alegato a que donemos dinero, cada uno que haga lo que quiera, pero si en esforzarnos en hacer de mundo un lugar más justo y equitativo. Tal vez enviando esos PDF a los que no tienen acceso como bien decís, tal vez escribiendo contenidos de calidad y gratuitos para todos. Tal vez regalando nuestro humilde Casio F91 a algún nativo cuando vamos de vacaciones... Pequeños gestos que si los pensamos, nos costarán muy poco.

    ResponderEliminar