El complejo display del Casio SGW-600 y su forma de trabajo


Con tres zonas independientes de trabajo y de diseño propio cada una de ellas, resulta evidente que los novísimos SGW-600 son capaces de mostrar diversos tipos de información. Además, estéticamente continúan la línea de los últimos lanzamientos de G-Shock, con áreas que se pueden diferenciar a simple vista mediante el uso de dos partes con LCD independientes, una puede estar en negativo, y la otra en positivo (SGW-600H-1B).

Todo ello también podría ser aprovechado por Casio (esperemos que en una próxima versión) para incorporar LCDs en positivo a dos colores, tal como ya hiciera en los GD-350 de espectacular aspecto.




Con el SGW-600 tendremos, en realidad, dos relojes en uno, pero con una gestión que es menos engorrosa y con menos probabilidad a errores que en los AE-1000 y derivados.

Es una lástima que la zona superior no sea totalmente de matriz, porque así podrían haber aprovechado para infinidad de añadidos extra asombrosos, como animaciones o mensajes memo. Aún así, es de agradecer que en Casio hayan decidido ponerle el nombre del día de la semana (de tres letras) con tecnología dot-matrix, lo que da idea de que se han querido esmerar en este reloj y que no es algo que hayan hecho "deprisa y corriendo".

El bisel recuerda muy mucho, por su forma y estilo, al del mismísimo smartwatch WSD-F10, mejorándolo porque incluso lo han realizado en aluminio. Es estupendo que hayan elegido este metal, y no la resina o, aún peor, el acero inoxidable. El aluminio, además, les dará juego para, en un futuro, lanzar versiones con ese acabado lustroso metalizado a color, que ya vemos su impactante aspecto en el azul de la versión SGW-600H-2A.

Pero dejemos, al menos por ahora, su construcción a un lado, y pasemos al tema del artículo: su módulo, el 3451.


Casio aprovecha el amplio espacio del fondo del reloj (es grande, sus medidas son de 50,6 x 45 x 12,8 mm, o sea: es similar en tamaño a todo un Pro Trek PRG-270) y su limpio aspecto para incorporar un mapa-mundi que, sin que sirva de precedente, en este caso es verdaderamente útil. La versión invertida posee esa misma zona en positivo, acertadamente para que los finos segmentos de las zonas horarias puedan distinguirse claramente. Por otra parte, el mapa-mundi ayuda a que, al cambiar de zona horaria, intuitivamente sepamos dónde se encuentra esa zona, aunque no sepamos la localización exacta del lugar, y esto requiere un mapa mundial bien visible. La línea del ecuador, a contraste, es también una buena guía de hemisferios, y en suma, todo el reloj ayuda claramente a hacer más ameno, amigable y útil la función de horario mundial.

Las dos zonas horarias siempre activas (local y principal, denominadas en Casio como Local Time y Home Time, respectivamente) ayudan sobremanera a saber en qué horario se está en todo momento, algo que agradecerán enormemente aquellos países donde su ciudad o región (por ejemplo, las Canarias y España) posea una hora que sea distinta a la del horario nacional.


Casio vuelve a acertar de pleno ofreciendo no solo una de las dos zonas horarias siempre visibles, sino que además la hora principal también se puede consultar en todos los modos, lo que permitirá hacer uso del temporizador, cronógrafo o alarma, en primer plano. Como en otros SGW, inexplicablemente han optado por un cronógrafo que se queda en una hora (aunque mantiene sus dos llegadas), algo que deberían haber correguido pero que han decidido mantener, quizá para que su línea Outgear no compita "demasiado" con la de sus G-Shock ni con sus Pro Trek. En todo caso, en honor a la verdad hay que reconocer que el display tampoco podía albergar más dígitos de cronógrafo, a no ser que se le hubiera eliminado una de las zonas horarias siempre visibles lo cual, creo, hubiera sido menos útil que la solución por la que finalmente han optado.

Puede que para algunos otra de sus penalizaciones sea el que hayan decidido ponerle un cristal de resina, pero en contrapartida nos han dejado salir favorecidos en otros aspectos: un bisel protector muy bien diseñado, y un precio que, gracias a esos materiales, estará más al alcance de todo el mundo. Dicho de otra forma: más gente podrá disfrutar de esta maravilla.


Además, el cristal de resina permite que uno mismo lo pueda pulir, caso de ser necesario, algo imposible de hacer en un cristal mineral (que también se rayan). Eso, junto a su excelente precisión, que se acerca a la de los mejores G-Shock (+/-20 segundos por mes) da como resultado un reloj muy equilibrado.

No será el SGW-600 "la octava maravilla relojera", pero para muchos de nosotros bien podría ser la sexta. O la séptima.

| Redacción: ZonaCasio.com

1 comentario:

Robinson Molina dijo...

Aunque con la tecnología actual no debe haber ya mucha diferencia entre el proceso de fabricar una pantalla LCD tradicional y una dot matrix, hay que reconocer que estrictamente no hace mucha falta una dot matrix total para el uso que se le da al reloj la única razón será darle un aspecto mas avanzado, que también cuenta para fines de marketing.

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