Tienes todo el mundo por recorrer y con una mochila de sólo ocho kilos. A ver cómo te las arreglas


Ayer José Naranja hizo pública parte de una de las espectaculares láminas del nuevo manuscrito que está preparando, la cual tengo que confesar que la guardé porque los consejos que se ven en ella -fruto de la experiencia amplísima de un hombre tan "andariego" como este asombroso ilustrador y calígrafo- son utilísimos y de gran valor.

La lámina está dedicada a los consejos para el viajero o, más bien, para un trotamundos que busque no solo viajar rápido y ligero, sino que sea eficiente en sus desplazamientos, y por ello la lámina se centra en cómo podemos meter lo auténticamente necesario en una mochila.




Ya podéis suponer que con "necesario" se refiere a los elementos más básicos, no a florituras ni objetos superfluos de los que, por desgracia, cada vez nos rodeamos más (y nos pesan más, sobre todo psicológicamente).

Pero me llamó particularmente la atención que, en una esquina de la misma lámina, José Naranja hiciese un inciso sobre la necesidad de reloj y qué debe tener este dispositivo para ser útil: con luz, alarma, etc., etc.,... Y digital.


La verdad es que no pude evitar congratularme con José, y conociendo su amor y pasión por los digitales de Casio (un amor y pasión, como nosotros mismos, totalmente desinteresados, no como algunos de sus... ejem... "embajadores de marca") seguro que al componerla tenía en su mente algunos de los todo-terrenos de la serie Collection del fabricante japonés.

Y es que para ir muy lejos y muy cómodo lo mejor es uno de esos incombustibles relojes, olvídate por completo de Master Of Gs, Pro Treks y "chuminadas" de esas, esos déjaselos para los que hacen el deporte de tirarse en el sofá. En la vida real, querido lector, lo que te va a satisfacer es un reloj sencillo, completo y polivalente. Y no ir cargando por ahí con un plato sopero en la muñeca.


Yo llevo haciendo trekking durante años, recorriendo todo tipo de lugares de montaña, y te digo una cosa: pasa olímpicamente de los Suunto que publicitan los famosillos de turno, de Pro Treks de escaladores multimillonarios y de G-Shock de las estrellas de cine, que en el mundo real, y a la hora de la verdad, con mosquitos, sudor, barro, maleza, zarzas, ortigas, bichos varios y demás, ese tipo de relojes tan ostentosos no son más que un puñetero incordio. Los mejor es un digital compacto, a lo sumo uno del estilo SGW-100 como mucho, y eso sólo en el caso de que, excepcionalmente, vayas a necesitar realmente llevar contigo una brújula (porque son más útiles, fiables y practicas las brújulas de mano, y encima no consumen pilas), y para de contar.

Si llevas un G-Shock "de los grandes" o un Pro Trek "de los gordos" de los cuales están a rebosar las tiendas y catálogos de Casio, no va a hacer más que molestarte, especialmente si es un tipo Master of G. Y si te lo pones encima de la manga de la ropa (como algún que otro "inspiradillo" anda recomendando "por ahí"), aparte de parecer idiota lo acabas destrozando por los golpes o llenándolo de porquería, que estoy de acuerdo en que son para eso, pero si llegados al campamento o al sitio de descanso podemos evitar pasar media hora limpiando el reloj bajo el agua fría, mucho mejor. Energías que ahorras para ti, y descanso que añades a tu cuerpo. Un preciado tiempo que invertiremos en tareas más aprovechables (que son muchas). De eso no hablan los anuncios que ves de publicidad, claro, pero te lo decimos nosotros.


Y si lo metes debajo de la ropa acaba siendo un suplicio llevarlo, molesta con todo, roza con todo, e incluso te acaba haciendo roces e incluso te puede llegar a producir heridas. Y en el momento de consultarlo no te imaginas la que tienes que montar para apartar ropa, desplazar ese enorme reloj, deslizarlo por la muñeca... Acabas por preferir no ver ni la hora ni consultar nada en él, así que todas sus funciones se quedan en algo inútil, de adorno. Acabas por preferir tirar ese puñetero reloj del barranco más alto que encuentres.

No hagas caso del marketing, de las campañas de publicidad, que te ponen a aventureros famosos llevando sus Pro Treks o sus Suunto por medio del Himalaya todos contentos y riendo "jiji, jaja", como si aquello fuera un paseo por el parque. Eso es puro interés, muchos de ellos van allí para hacer la escenita de turno en helicóptero, y luego con sus compañeros se parten la caja de risa al verte a ti o a aquel otro comprando ese pedazo de ladrillo como si fueras a conquistar la Luna con él. ¡Una mierda vamos a conquistar con eso! ¡Lo que conquistará el pobre iluso que gaste sus ahorros en él será la parada del autobús, y para de contar! Todo eso no es más que simple estrategia de ventas para hacerte necesitar algo que no necesitas. Muchos de esos expertos -que lo son- se ponen el dichoso relojito para la foto y luego se lo quitan y andando, una vez engañada la gente con sus poses de superhéroe se despreocupan del tema. Son como los relojes de Fórmula Uno "pintados" sobre los guantes de los pilotos, para que el tonto televidente de turno vaya y se compre uno de verdad, mientras que a ellos se los regalan (que pringados somos...), o como los de pega que ponen en muchas películas, tras haber desembolsado la marca un buen fajo de billetes para que tontainas que van al cine vean cómo el sabiondo protagonista se liga con su palmito las nenas más guapas del lugar y conquista el mundo gracias a su reloj. ¡Engañados, que nos tienen engañados y no nos damos ni cuenta!


Así que ni caso, ni caso, todo es mentira, luces para cegarte y brillos para entretenerte y que a la hora de comprar no pienses ni razones, compres como un bobo, como un zombie.

Si lo compras porque te guste vale, haz lo que quieras con tu dinero y el sudor de tu frente, pero de toda la vida los expedicionarios, deportistas y alpinistas han preferido relojes ligeros, y lo más compactos posible para que molestaran lo mínimo.


De manera que los mejores relojes de aventura siempre han sido, y siempre serán, los todo-terreno de Casio, los digitales que nos permiten caminar ágiles, moviéndonos por laderas y caminos intransitables con soltura y sin sobrepeso. De manera, insisto, que no te vendan la moto con "paelleras"; en la discoteca o mientras practicas BMX o patinas con un G-Shock bien grande, brillante y gordo que llame la atención, perfecto, esa puede ser una buena elección. También en la oficina si quieres presumir ante tus compañeros de tu MTG o MR-G que te hace un bulto de diez centímetros de alto bajo la manga, o en trabajos específicos. Pero para conocer mundo, para caminar millas, intenta llevar un reloj que pase desapercibido y sea práctico y ligero. Lo agradecerás.


| Redacción: ZonaCasio.com

2 comentarios:

guti.bitacoras.com dijo...

Me quedo con lo de "Todo es mentira", porque así es en este mundo de hoy en día. Así que tiene mucho más mérito lo que usan, y de lo que habla desinteresadamente la gente, que el resto de opiniones vendidas.

250 Swb dijo...

Hola. Al hilo de lo que comentas aqui, he estado estudiando comprarme un Mudmaster. Ya estaba decidido pero al probarmelo veo que es realmente gigante y desisto. Yo me pregunto es que en Casio no ven la cantidad de ventas que pierden con eso? O es que a la gente le encantan esos relojes gigantes? No entiendo nada. En cualquier caso te felicito por el blog, por tus opiniones y por ayudar a tanta gente que busca su Casio y se lo pones tan facil con tus opiniones tan sinceras y tan de verdad!

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