¿Existe el purgatorio?

2016-07-10

Más de treinta años acompañándote de un Casio


Desde 1990 han sido casi todos estos años ininterrumpidos llevando un Casio en mi muñeca (y esporádicamente desde 1981, con cambios entre Citizen-Casio). Veintiséis años en total. Se dice pronto. Es una vida.

De manera que como clientes fieles de Casio somos más conocedores de la marca y unos críticos más legítimos que muchos de los que trabajan en Casio. También somos, por supuesto, más meritorios embajadores que todas esas estrellas del cine y "del porno" que se han subido al carro pero que, en cuanto pueden o tienen la más mínima oportunidad, se van por cualquier otra marca. Hablo, por supuesto, de gente de Hollywood, pero también de pilotos y "patineros".




Lógicamente todos ellos tienen todos nuestros respetos, son los encargados de seducir a las nuevas generaciones para que vistan los G-Shock de colores y sucedáneos varios, como los smartwatches. Y dura -y complicada- labor esa que tienen.

Mientras muchos de nosotros, en nuestra generación, acudíamos a Casio por tener relojes baratos, a nuestro alcance, completos y muy atractivos -cualquier Casio digital de la época tenía funciones tan completas que le daban mil vueltas al reloj analógico de nuestros padres y abuelos, y también en construcción, con cajas de acero, cristales minerales y resistentes al agua 100 metros-, ahora quienes acuden a Casio, o principalmente a G-Shock, lo hacen por vestir un complemento llamativo, importa poco si da la hora o no, incluso a veces importa poco de qué esté hecho. En este contexto es comprensible que los falsificadores vendan tanto y lancen tantos modelos parecidos de G-Shock, cuando a uno lo que le importa es vestir un bonito color, la marca que ponga en el frontal pasa a ser entonces algo secundario.


Por otro lado, ahora el otro público a atraer es el segmento premium, los chavales de antes, que ahora han crecido y han escalado socialmente y disfrutan de una buena posición y alto poder adquisitivo. Y, en Asia, por todo ese ejército de población que quiere llevar algo lo más parecido a un suizo, incluyendo en ese parecido también el precio. Por eso se entiende que potentes productores japoneses, como Citizen o Seiko, adquieran marcas suizas a destajo. Apenas surge una que tenga un mínimo éxito, ya va detrás de ella algún fabricante japonés.

Y nosotros, los de los F-91, W-24 o DW-230, nos hemos quedado ahí, en tierra de nadie. Paradójicamente los que siempre hemos llevado un Casio somos los menos apreciados por la marca. Como si fuésemos uno de nuestros viejos Marlin olvidados en una caja de cartón en el trastero, entre muñecas rotas, Airgamboys, Olivettis y Leicas. Para cualquier otra marca seríamos, irónicamente, los clientes más cuidados, al menos los más respetados. Pero en Casio nada. Si fuera Rolex o cualquier otro fabricante, nos tendrían mimados. Marcas prestigiosas como Victorinox cuidan hasta el extremo estos detalles, puedes llevarles la navaja deteriorada de tu padre o abuelo y si no tienen la pieza para restaurártela, te la fabrican. En Casio les dices eso al SAT y se ríen de ti. Nos sacan un digital auténtico, que llevamos lustros demandándoles, y nos lo ponen a mil euros. ¡Toma ya! ¡Para que aprendas a apreciar la marca! Y eso con un trozo de goma, busca un digital legendario y excepcional como los que tenía Casio antes, y aunque te vuelvas ciego buscándolo no lo encontrarás: no tienen.


Edifice lleva más de diez años sin ofrecerles a sus clientes un digital puro (el último fue el EFD-1000, en 2006), en G-Shock los pocos que pudieron aprovechar la serie limitada Resist Black pudieron hacerse con él, en el DW-5030, y para de contar. En Collection llevamos sin ver un digital decente ni se sabe, ya he perdido la cuenta del tiempo que ha pasado, y prefiero no contar los años que han transcurrido para no asustarme. Curiosamente, Collection está plagado de modelos analógicos con cajas de metal, aunque hay que reconocer que es verdad que la gran mayoría de ellos no son de Casio, sino que montan maquinaria Citizen. Del mismo modo, ¿tendremos que esperar a que a Citizen o Seiko se les ocurra fabricar digitales para que Casio les compre los módulos y los monte en cajas de metal? Parece ser que sí. Mientras que suizos como ETA ofrecen digitales en cajas de metal, algo que no solía verse en productores del país helvético, los japoneses hacen todo lo contrario.

Es cierto que todo evoluciona, la gente ahora quiere (o le hacen querer) analógicos de buena estampa, pero nosotros no estamos pidiendo milagros, ni que Casio -nuestra marca- cambie su filosofía o su forma de hacer las cosas. Pero con los años que llevamos con ella nos merecemos un poco más de atención, un digital digno, asequible y con caja de metal no es pedir tanto, eso no les va a causar ningún contratiempo en el resto de su línea de producción, y así nos tendrían contentos. Y luego, con el resto, que hagan lo que quieran y que les coloquen a las nuevas generaciones todos los G-Shock multicolores que les apetezca. No es pedir demasiado, y no es que debamos rogárselo. Por nuestra fiel y constante permanencia con la marca es lo mínimo que podrían hacer.



| Redacción: ZonaCasio.com

8 comentarios:

Apolino Apolinos dijo...

Muy acertado todo lo que cuentas Bianamaran, reconozcámoslo , los que tuvimos en la niñez un Casio Marlin, un Velero o un Nadador somos los despreciados por la Casio actual, los repudiados y despreciados, no se me caen las prendas en reconocerlos, pero aquellos chavalillos que se rodeaban en los recreos de estos objetos de culto de aquella época tenemos memoria y por eso siempre seremos unos eternos insatisfechos, vivimos en la época dorada de los digitales, tocamos el paraíso con ellos y ahora estamos sencillamente en el abismo digital, Pero a mí nadie me quitará mis vivencias del pasado que es lo que cuenta.

Siempre he llevado Casio y de los de antes y siempre sigo escuchando la música maravillosa que escuchaba por entonces en los recreos cuando me rodeaba de tantos magníficos Casio y cuando la gente estaba más pendiente de sus amigos que del Móvil, sí, soy de aquellos que Casio ya no quiere.

Muy buena música la del video, voy a poner otra música de los 80´ que no le va a la zaga y que escuchaba en los recreos cuando las alarmas de los Marlin pululaban por doquier, cuando la sintonía de la vida era sencillamente mejor que la actual.

Benditos años 80´que ya no volverán.
https://www.youtube.com/watch?v=ZsDh2pUarjo

Bia Namaran dijo...


buah, Metropolis, como pones eso Apolino, que malo eres :D Ahora mismo voy a buscar una chavala para raptarla y hacer lo mismo :D

guti.bitacoras.com dijo...

Precioso artículo, de esos que se disfrutan. Y de esos, que en lo que a Casio respecta, caen en saco roto.

Si pretenden recuperar a los antiguos clientes, esos que a diferencia de nosotros no tienen memoria, y asocian a la Casio actual a relojes de plástico, y por eso mismo compran Hamilton, Tissot, o si les van mejor las cosas Omega o TAG Heuer, lo que tienen que hacer es retomar el espíritu que recordaban. Relojes de calidad a precios razonables. Lo decís muy bien, un caja de acero, con cristal mineral y WR100M, no va a destrozar los planes que tiene Casio. De hecho es al revés, puede ayudarles mucho.

De los videos, Loquillo, mi ídolo de juventud, y criado muy cerca de mi barrio. Y el montaje de B-Movie con Metropolis, increíble por el metraje y por la música. Una banda que por cierto sigue, aunque como Casio, ya no sean ni parecidos.

guti.bitacoras.com dijo...

Ya que estamos sentimentaloides, aquí va mi aporte, un tema con el que me he sentido muy identificado en algunos momentos de mi vida: New Order - True Faith (1987).

guti.bitacoras.com dijo...

La verdad que cuando a uno le entra la nostalgia, es difícil parar... Me he acordado de un post bastante del estilo... No os perdáis:
La última tecnología.

La joya de la corona es el vídeo de Youtube, un poco conocido spot de TV, que me tenía enamorado, tanto por su metáfora, como por el tema Driver’s seat de Sniff ‘n’ the Tears, y que visto hoy en día, nos demuestra como hemos cambiado, para en realidad no cambiar.

Robinson Molina dijo...

Pues tienes mucha razón, yo mismo tengo un reloj analógico bastante asequible de Casio con caja de metal y Cristal mineral. Es de latón con acabado de acero, aunque la diferencia es muy poco perceptible al acero verdadero. Me causa mucha curiosidad porque Casio tiene tanta resistencia en hacer lo mismo con relojes digitales, y ni siquiera es porque se les estropee el recubrimiento iónico, porque con los modelos de resina pintados basta muy poco para quitarles el color, y en analógico que les comento el acabado similar a acero sigue como el primer día.

Apolino Apolinos dijo...

Hola Robinson, tienes mucha razón en lo que dices, lo que está claro es que Casio mima mucho más su gama de relojes analógicos que la de sus digitales, no importa el precio de sus analógicos metálicos ni de sus aleaciones, todos ellos son muy duraderos y vienen además acompañados de cristal mineral, he llegado a ver en relojerías relojes como el Casio MQ-336A por tan solo 22 Euros que es lo que cuesta cualquier digital WR de Casio.


Me alegro mucho que os haya gustado el video musical, Muy buena música Guti la de New Order, está bien recordar de vez en cuando la música del pasado al igual que hacerse con algún reloj mítico de aquellos años, no tiene que estar reñida para nada las cosas buenas del pasado con los objetos actúales de calidad, pero siempre se agradece echar un poco la vista atrás para comparar como está el panorama actual y desde luego en cuanto a relojes digitales se refiere Casio ha dado un paso atrás hace ya varias décadas.

Bia Namaran dijo...

Muchas gracias Guti, es cierto, las nuevas tecnologías aportan en teoría muchas ventajas, pero eso no lleva siempre implícito que nos hagan mejor la vida o que seamos más felices con ellas. Creo que más bien todo lo contrario, hemos perdido en parte la magia del asombro, mientras que antes nos podíamos sentir fascinados con un reloj digital o un juego a pilas, ahora ni el mejor smartwatch nos impresiona.

Se suele decir: "bueno, pero avances como en la medicina han salvado muchas vidas", no lo dudo, pero de qué sirven esos avances si no están al alcance de todos. Si eres futbolista y tu club puede pagarlo, tienes una lesión y te hacen resonancias, escáneres... Si eres un don nadie te toquetea un poco el médico y adiós muy buenas. Cuando tuve el accidente, con neumotórax, ni una maldita radiografía me hicieron (¡cuando antes las radiografías te las hacían por nada!). Cuando lo tuvo Fernando Alonso le hicieron mil pruebas y le vendaron la zona para mantener la compresión torácica, a mí "vete a tu casa y no respires muy hondo". Así es. Estuve en Urgencias, lo vi con mis propios ojos, un chico delante de mí con un problema en la mandíbula. La doctora le mandó que fuera a una clínica privada a que se lo miraran, y otro tenía un diente destrozado y le sacaron otro que no era el afectado porque "el afectado requería ingreso y si le seguís molestando habría que mirarlo con más tiempo". Lo mandaron a su casa. ¿Es eso los avances médicos que ha habido? Al menos antes te atendían y te intentaban poner solución. Ahora es de verguenza lo que está pasando y lo que nos están haciendo.

Por cierto, rescatas posts antiguos que no recordaba ya ni que tenía escritos :D