Las auténticas "estrellas" de los 80


Las estrellas del rock, los cantantes, los famosos, los actores y actrices, tarde o temprano te decepcionan. Fuera del papel couché acabas descubriendo quieras o no que no son más que seres de papel que se han inventado el marketing, sus managers y las discográficas o productoras, y que tienen los mismos fallos, defectos y son tan guapos y sugerentes como puede serlo cualquiera que encuentres por la calle.

La época de los 80 fue un tiempo convulsivo, en donde muchos hemos perdido a compañeros y amigos porque era la época, desde los finales de los años 70 hasta bien entrados ya los 90, en donde las drogas hacían estragos, y se llevaban por delante florecientes vidas de jóvenes sin que nadie pudiera detenerlo, sin que nadie pareciera ser capaz de impedirlo. De hecho se llevó prácticamente a una generación entera en esas circunstancias.



Surgían como setas organizaciones de todo tipo que prometían solucionar el problema que los organismos gubernamentales se veían incapaces de solucionar, viéndose no solo saturados, sino en muchas maneras sobrepasados, y en esa coyuntura emergían sectas con gurús de lo más variopintos. Pocos sobrevivieron a todo aquello, por fortuna el tiempo, ese cruel pero inexorable aliado, ha pasado por encima de todos ellos y los ha pisoteado quisieran o no.

De aquellas organizaciones sólo han perdurado las que han obtenido frutos y se han mostrado realmente útiles, como Proyecto Hombre, o el mismo REMAR. Poco más ha quedado de todo aquello.


Si echamos la vista atrás y volvemos a buscar entre el polvo del desván de nuestra memoria los trabajo de grupos como Mecano, de Alarma, o de otros menos conocidos pero que también tuvieron su parte de protagonismo como por ejemplo Flans, sólo hay algo de lo que merece la pena conservar y guardar, y era lo que nos distinguía, lo que vestíamos nosotros, lo que llevábamos a diario encima. No me estoy refiriendo al dinero, me estoy refiriendo más bien a cosas como nuestros relojes, o quizás elementos como nuestras zapatillas, o los bolígrafos que nos acompañaban a diario. Cosas que nos identificaban y que en cierta forma nos hacen revivir todo aquello desde nuestro lado más humilde y cercano, fuera del fuego fatuo de estrellas de la gran pantalla o de los grandes escenarios.

Aquellos modelos de Casio de los años 80 eran bien representativos de toa una época en la que, debido a la dureza del momento (no quiero decir con esto que ahora no sean años duros, ni mucho menos, simplemente son diferentes) suponían elementos muy importantes para nosotros. En unos tiempos en donde no podías sostenerte ni apoyarte en teléfonos móviles ni smartphones, ni había los medios de ahora, era muy limitada la tecnología disponible en nuestras manos, y con nosotros no había un aparato que lo tuviera todo como ahora pueden ser los smartphones, donde llevas en el mismo aparato reproductor de música, reproductor de vídeos, parte de tu ordenador, tu correo electrónico, tu conexión a Internet, tu reloj, tu agenda, tu calendario, tu álbum de fotos familiar, tu cámara de fotos...


En aquellos tiempos a lo más que podías llegar era a ser poseedor de uno de esos magníficos relojes digitales de Casio y quizá con un poco de suerte -que no todos la teníamos- una humilde calculadora para ayudarte en las operaciones matemáticas de tus clases, y que cumpliría las funciones de tu ordenador portátil, con todas las limitaciones que eso conlleva, pero quienes pudieran poseerla la verdad es que tenían mucha fortuna.

El resto de personas nos defendíamos con nuestro humilde reloj de Casio, intentando que él cumpliera -y supliera- todas las tareas tan importantes que por aquellos tiempos les eran encomendadas a un reloj, y bien que las cumplían a pesar de todas las limitaciones que ahora parece ser que muchas personas les ven. Un reloj era nuestro calendario, era nuestro horario de clases, era nuestra alarma, nuestro despertador para llegar al trabajo o a los estudios, era también nuestro recordatorio de eventos importantes y cumpleaños, era nuestra consola de videojuegos portátil, gracias a los inventos de todo tipo que hacíamos con el cronógrafo o con el temporizador, y por supuesto tenía también ese lado espectacular, llamativo, que nos sugería que las cosas podían ir mejor, que todo podía cambiar, como era la iluminación. En aquellos años llevar con uno mismo algo que se iluminara en la muñeca, viniendo de la época en donde los analógicos no tenían ni en sueños algo así (sí que había algún analógico que disponía de iluminación, pero eran la rareza de las tiendas, la mayoría de ellos, mecánicos o de cuarzo, no poseían iluminación, reservándose este adelanto para los novedosos digitales).


Los relojes digitales tenían ese perfil que les hacían polivalentes en muchísimos aspectos. Podían -y de hecho servían- como distintivo nuestro, era parte de nuestra indumentaria y equipamiento, y era un compañero inseparable que nos poníamos cuando el sol aún no había salido y que no nos lo quitábamos -quienes lo hacíamos, porque otros ni siquiera eso- bien entrada la noche o la madrugada.

Eran el único elemento digital, tecnológico, junto con el receptor de radio quizá, que podías transportar y llevar contigo de manera habitual. Lo demás prácticamente era todo mecánico o analógico: cámara de fotos, relojes automáticos, e incluso juegos portables, con puzzles manuales, que hubo unos años en que se hicieron muy famosos y que funcionaban mecánicamente, bien teniendo en su interior piezas suspendidas en agua, o con piezas de puzzle que se iban ordenando a dedo. Pero que no disponían ni de display iluminado alguno, por supuesto, ni tampoco de baterías ni pilas.


Los relojes digitales fueron las verdaderas estrellas de los ochenta, que por fortuna parecer ser los únicos que han aguantado mejor el paso del tiempo, a pesar de tantos años y de tantas historias que llevan a sus espaldas, y del esfuerzo de muchas marcas por quitarlos de enmedio, aún muchos podemos disfrutar de ellos y vestirlos a diario.

Las estrellas del rock, las estrellas del celuloide, las estrellas mediáticas de aquellos tiempos, ya veis dónde se quedaron. Para ellos, más cierto que nunca, cualquier tiempo pasado sí que fue mejor.


Para nuestros queridos digitales es todo lo contrario: siguen teniendo ahora muchísimo protagonismo, sobre todo en el día a día de muchos que hemos vivido su época de esplendor y siguen teniendo, para nosotros, una gran importancia e incluso algunos, inspirados en aquella filosofía, se pueden adquirir aún hoy día. Por mencionar algunos de ellos diremos el W-735, el AE-1200, o el W-202. La aparición en Casio de nuevos movimientos ana-digi para sus Collection, como los de los novísimos Casio AEQ-100 y Casio AEQ-110, intentan seguir enriqueciendo una línea que, por fortuna, parece que Casio sigue sustentándola, con movimientos nuevos, que siempre es de agradecer (aunque sea con la filosofía de los ana-digi, que parece en Casio siguen querer empeñándose en obligarnos a usarlos). No obstante espero, y creo que así será (por lo menos por los rumores que llegan desde la propia Casio) que este año puede que haya alguna sorpresa en digital. No estoy hablando de un Marlin, pero sí en un movimiento totalmente digital que sea un guiño a todos esos años y a todos nosotros, los que seguimos amando y anclados con muchos de los modelos más representativos de Casio.

Sé, porque desde Casio también nos lo han transmitido, o mejor, nos lo han dejado ver, que siguen nuestro blog y que están realmente no preocupados, pero sí de alguna forma inquietos por la "manía" nuestra y nuestra insistencia en que lancen digitales, y el desarrollo de uno de ellos, de un digital para este año, si ve la luz tendremos nosotros (todos los lectores y visitantes de Zona Casio) mucho que ver. No quiero tirarme flores ni adelantar acontecimientos, pero la realidad es que en Casio les turba y para dejarnos mínimamente satisfechos y que nos quedemos en paz y contentos, quizá también para que no les demos tanto la paliza, tendremos un nuevo digital este año. Sería difícil que lo hicieran con caja metálica, porque todo eso dependerá de la influencia y de lo que pueda hacer Casio International y Casio Europa, pero podría tratarse de algo así.


Si no ocurre eso entonces nos quedaríamos solamente con una caja de resina, pero sea lo que sea todo será bienvenido si es digital, siempre y cuando todavía tenga una pila de una duración digna y un módulo completo. Sí, puede que esto suene a que estemos pidiendo otro W-202, no lo voy a negar, pero uno que tenga un módulo hecho como el de un AE-1200, y no como el bastante desastroso módulo de los B640 actual.

Veremos qué ocurre, el año acaba de empezar y aún queda bastante tiempo. Démosles un voto de confianza a Casio, y si nos hacen durante estos meses ese auténtico "regalazo" pues el resto del año, si quieren, hablamos de todos los ana-digi y analógicos que pongan en el mercado sin ningún inconveniento, teniendo ya nuestro deseo saciado y nuestro anhelo en paz.

| Redacción: Zona Casio

8 comentarios:

  1. Felicidades, excelente articulo. Voy poniendo velas a ver si se cumple lo del digital este año.

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  2. Lo peor de los 80´ fue la gente tan maravillosa que se quedo por el camino barrida sin piedad por los hierbajos de la muerte, esta gente ya no volverá, fue una verdadera catástrofe, gente estupenda llena de vida y creatividad que habría podido cambiar el mundo a mejor, toda esa generación de los 70´ y 80´ son los que tienen ahora que regenerar la podrida sociedad actual y al menos intentar evitar los errores del pasado, toda esa gente que vimos el abismos y la perdición en el rostro de muchos amigos y de seres queridos son los que ahora tienen que llevar el testigo para hacer una sociedad más sana y menos hipócrita, seguramente daremos con hueso duro y llegaremos a poco pero es nuestra obligación moral el intentarlo, lo que esta claro es que en los 80´ se junto lo mejor y lo peor, y ya se sabe que en los peores momentos es cuando salen los mejores espíritus, los más indomables y fuertes, de lo contrario, que sentido tuvo todo lo que ocurrió en los 80´.

    Con respecto a los relojes y a Casio me gustaría decir que los que conocimos a la Casio mítica y que tenemos memoria no nos vamos a conformar con menos ni por supuesto con migajas, y cuando hablo de migajas me refiero a los Casio A158W y demás modelos del mismo estilo….y no queremos menos porque sabemos que Casio sabe hacerlo y puede hacerlo mucho mejor, tarde o temprano acabarán haciendo modelos digitales a la altura de Casio, a la Casio de los 80´, cuando hacia relojes de gran calidad, elegantes, finos y resistentes, con buenos materiales e identidad propia para que se puedan codear de tú a tú frente a la invasión de relojes analógicos, desde luego no vamos a cejar en nuestro empeño, quizás próximas generaciones nos lo agradecerán, de momento nos conformamos con nuevos relojes digitales con el formato clásico de los 80aunque sean de plástico, pero nos gustaría ver que en Casio nos toman más en cuenta y alguna vez nos hacen caso, ya se sabe que somos pocos los que clamamos en el desierto, pero somos muy pesados y tenemos muy claro lo que queremos, así que van a tener que sacar algún modelo de los 80´ si quieren tenernos contentos.

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  3. es verdad Apolino, somos poco pero muy pesaos, jajajaja

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  4. Excelente artículo.
    En mes y medio me he comprado 5 digitales Casio nuevos, más uno usado de los 80, y no sé cuál ponerme, quiero usarlos todos y no sé cómo, ya que tengo más de 30 digitales. Por cierto, a veces trato de ponerme un analógico y me es imposible, mi organismo, mi adn lo rechaza de plano, aunque sea de Casio je je.
    Alguien podría responderme el por qué Casio tiene innumerables analógicos de bajo precio, con caja de metal y caja roscada, y no tiene ni un sólo digital de acero a bajo precio? (La verdad, que salvo el Frogman, el gw 5000 y ediciones aniversarias, tampoco tienen de metal al altos precios). Por qué en uno Sí se puede con los los costos y el respectivo bajo precio, y con el digital no? No lo entiendo.

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  5. Se me ilumina no solo la cara; si no el espíritu cuando leo el artículo y vuestros comentarios. Todos deseamos, y ya es hora, de que Casio realice algo así.
    Me siento identificado con Miguel Angel Santelmo, hay dias que no sé que digital Casio ponerme, solución: hay dias que incluso me pongo varios.

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    1. Sí José Antonio, una que otra vez he hecho lo de ponerse varios en un día, pero casi siempre escojo dos por unos días, y me pongo uno un día y el otro el siguiente, alternando, hasta que después escojo otro par o solo uno por un tiempo. Sin embargo, no hay nada más satisfactorio que usar siempre el mismo reloj y ver con el tiempo como se desgasta y se funde con tu piel. Pero con tantos digitales es difícil. Un saludo, gracias por tu comentario.

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  6. A mi me pasa como a ti, Miguel angel, he intentado ponerme analogicos y anadigi y no he podido, y mira que Casio los tiene bien bonitos, pero no hay manera. Es lo que dices, es como si el cuerpo los rechazase como si fuesen un elemento extraño.

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    1. Ja ja, tal cual amigo, es así! Gracias por comentar, saludos.

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