2015-11-04

Japón da marcha atrás: vuelve el Casio F-84


Una noticia sorprendente, de un peso asombroso y de un valor tremendo... Y lo sería si no procediera del "oscurantismo" japonés. Y es que Casio, en un movimiento inédito, por sorpresa, inexplicable y que pocas veces se suele dar, ha decidido regresar a su tienda el F-84. En un principio estaba llamado a desaparecer ante el empuje (o más bien la aparición) del F-91, pero no han podido retirarlo como les gustaría.

¿Por qué ha ocurrido algo así? ¿Por qué la poderosa Casio se ha visto obligada a ello? No hay nada oficial, pero sí muchas pistas que nos llevan sin duda a la verdad.




Una de las pistas es la que plantea que Casio nunca decidió realmente retirarlo. Es la más cercana a las opiniones oficiales, y la que esgrimen los responsables de los departamentos de ventas de la compañía. Pero es mucho más complicado que eso.

Las ventas del F-84 siguen siendo, en Japón, numerosas. Es el reloj por antonomasia, el old-school al que, históricamente, han recurrido los japoneses cuando necesitaban un reloj barato. Desde su puesta en producción en los años ochenta (y relativamente temprano en esos ochenta) jamás dejó de venderse en Japón. Casio lo retiró más o menos pronto del resto del mundo, pero lo mantuvo en Japón y exclusivamente para los japoneses, para su mercado interno.

El F-84 tiene la forma y el tamaño adecuado para la mayoría de japoneses. Con un diseño más estilizado y una correa más pequeña y fina que la del F-91, es también uno de los preferidos por niños y jóvenes. Venden de ellos un número enorme de modelos (no se conocen cifras oficiales, pero se supone que no son pocos). El caso es que cuando alguien quiere comprar un reloj "de status" en Japón, se compra un G-Shock o, si puede, un Oceanus. Pero lo que no se ve de cara al exterior es que, cuando esa misma persona necesita un reloj para su trabajo, para regalar a sus padres o abuelos o a sus nietos, les compran el F-84. Así que con todo ello es lógico pensar que Casio no haya podido retirar ese modelo de las tiendas.

Por otro lado tenemos la filosofía que hay tras el F-84. En una sociedad que no se fía de la tecnología (la mayoría de compañías en Japón usan software de los noventa), que sigue usando el fax y que aún mantienen empleados de carne y hueso en todos los procesos en los que se puedan sustituir a las máquinas, la sencillez del histórico modelo old school, probado durante años, mantiene más vigor que nunca. De ahí que Casio no haya podido retirarlo y quitarlo del mercado japonés.


Todo eso para los occidentales puede parecernos absurdo, pero es así como en Japón han conseguido que su tasa de paro apenas supere el 3 por ciento de la población. ¿Qué es lo absurdo ahora, lo que hacen ellos, o lo que hacemos nosotros? Solo hace falta darse un paseo por su planta de producción estrella en Yamagata para darnos cuenta de que la robótica y la automatización brillan por su ausencia, con una cadena de montaje en donde destacan empleados que se pasan horas de pie ajustando relojes como si de una cadena de principios del siglo pasado se tratase.

A esto hay que añadir las relativamente bajas ventas del F-91 si se le compara con el F-84. Este último está muy introducido en la sociedad japonesa, y ya forma casi parte de su cultura y de la compañía Casio. Imposible deshacerse de él, por el momento.

Resulta paradójico que un país que se vende como representante de la tecnología más puntera al exterior, que se publicita como lo último de lo último en telefonía, transporte -el tren bala, por ejemplo-, pagos electrónicos, coches deportivos más avanzados del mundo -Nissan GT-R- y un largo etcétera, la gente, la sociedad y sus industrias continúen prefiriendo, para su mercado interno y para su propio uso, todo lo inverso de lo que venden fuera, y recurran a tecnologías probadas y más fiables de los ochenta. Y el reloj F-84 es, más que ningún otro, un vivo y claro ejemplo de ello. Imposible dejar de venderlo. Casio sigue agotando stock del mismo sin parar (es el old school que más repone), y los japoneses continúan comprándolo sin cesar, por encima de G-Shock, Giez, Edifices y Oceanus. Por encima de todo. Y ello explica el que Casio haya dado un paso atrás y, antes incluso de apretar el botón de apagado en su producción, volver a admitir órdenes de pedido. Esto solo pasa en Japón porque, por desgracia, a nosotros no nos hacen caso y "nuestros" modelos tan queridos de antaño siguen desaparecidos en sus catálogos.

Aún así Casio mantiene algunos de los modelos más legendarios en digitales, pocos, pero es el único fabricante que los tiene. El día en que deje de producirlos puede que sea el primer día del fin de Casio, y la marca nipona deje de ser lo que es. Por fortuna, para nuestra alegría, el pueblo japonés sigue rabiosamente anclado a sus archiconocidos y antiguos digitales. Y cambiar eso va a ser difícil si alguien -como el nuevo Presidente- se pone a hacerlo. Primera batalla ganada para el pueblo japonés, y primer punto de partido para los amantes de los old-school. Bravo por la gente en Japón.

| Redacción: Zona Casio

2 comentarios:

  1. Me alegro mucho por los pragmáticos Japoneses, lo mismo que les pasa a los Nipones con los Casio f-28 y f-84 pasa en Europa con los f-91 y los W-59, esta claro que estos relojes básicos y sencillos son los candidatos a perdurar generación tras generación y más aún hoy en día que esta tan de moda todo lo Vintage y los diseños minimalistas, total, para ver la hora en un comodo reloj digital como lo haríamos también con un sencillo analógico no hace falta tener un G-Shock más caro, que abulta más y que cuesta mucho más que un sencillo f-84, a veces menos es más.

    ResponderEliminar
  2. Esta ha sido la noticia que me ha alegrado el día. Un placer ver que el modelo más histórico actualmente de Casio, siga en producción.

    A ver si el siguiente paso, es incorporarlo al catálogo europeo de manera oficial.

    Dejo aquí mis experiencias: http://www.javiergutierrezchamorro.com/casio-f-84w/2482

    Por otro lado recuerdo un post de ZC, donde se comparaba con el F-91W, efectivamente es más compacto que un F-91W, y está EMHO más conseguido estéticamente.

    ResponderEliminar

Última entrada

Prueba: el Casio CPA-100 en profundidad

Cuando lo adelantábamos en exclusiva hace solo unos meses, enseguida vimos las grandes bondades y las virtudes de este reloj. El Casio CPA-...