¿Existe el purgatorio?

2015-09-28

Representar al W-202, todo un orgullo para ZonaCasio


Ahora mismo llevo en mi muñeca un W-202, no es que sea el reloj de mis sueños, pero de entre todos los malos que hay en el mercado, de todas las marcas, éste es "el menos malo". Tras la desaparición del W-720 no queda ningún otro con ese estilo retro, y menos aún con un módulo tan completo. Por eso, cuando estaba preparando el anterior post dedicado a él (y a los modelos con pulsador hundido en general), me llamó la atención que como uno de los primeros resultados cuando en Google pones el término "Casio W202", entre las páginas oficiales de Casio se encuentre "metido en medio y arriba del todo" éste blog.

Aún recuerdo el tiempo en el que para encontrar alguna referencia a Zona Casio entre los motores de búsqueda tenías que irte a la cuarta, o quinta página del buscador en cuestión. Y eso si tenías suerte. Hoy en día... bueno, por fortuna hoy en día eso no ocurre.




En el buscador Bing ocurre otro tanto de lo mismo, e incluso Zona Casio aparece por encima de gigantes como Amazon. Para una tienda que haya logrado colocar sus modelos en unos resultados tan destacados (y además sin pagarle a nadie y sin hacer nada de SEO ni de manipulaciones parecidas, nuestros resultados y aparecer ahí arriba en los buscadores es pura y simplemente a costa de trabajo y más trabajo, no de etiquetas ni "metas" específicamente filtradas), eso supondría ventas. Estar primero en los buscadores supone que la gente te encuentra antes, que apareces antes, y que te ven incluso aunque no quieran o busquen otro modelo. Eso se traduce en mejores ventas, repito, si eres una tienda. Pero a nosotros se traduce en responsabilidad. Ya no podemos andar "jugando" como jugábamos antes a que nadie nos leía o a que no representábamos a nadie (ni siquiera a nosotros mismos... ). Ahora resulta que parte de nosotros somos también la imagen del W-202, y parte de lo que digamos o pongamos incide directa o indirectamente en el éxito o fracaso de un modelo, y no solo del W-202.

Por supuesto, no quiero llevarme la responsabilidad (ni cargarla sobre mis espaldas, ni mucho menos) de que por nuestra culpa un reloj deje de fabricarse o una "chapuza de modelo" se siga vendiendo. No, ni mucho menos (y todos vosotros sabéis que a Casio en Japón eso no le importa demasiado), a lo que me refiero es que somos parte de la imagen que el público tiene de Casio en España, y en general en buena parte de los países de habla hispana (o latina, como prefiráis).

Nosotros somos, por lo tanto, la imagen -o parte de ella- de algunos modelos, del W-202 como acabamos de ver por supuesto, y esa es un arma de doble filo. En el lado bueno, y a nivel personal, me encanta, porque me encanta el modelo, pero cuando es un reloj que no nos da tanto juego, o que no nos gusta tanto... ¿qué ocurre? Pues que podríamos estar dañando las ventas o los éxitos que con esfuerzo, constancia y mucha profesionalidad las filiales de Casio intentan hacer llegar al público, y con ello las tiendas, y el pan de mucha gente. Porque yo no vivo de esto, pero tengo que ser consciente de que mucha gente sí. De modo que si meto la pata -que más de una vez lo he hecho-, no os duela en prenda contradecirme. Hay muchos modelos que os gustan a vosotros y por los que tal vez nosotros no sintamos lo mismo. Si eso ocurre y somos injustos, os cedemos el derecho -y el deber- de actuar como jueces y poner las cosas en su sitio. Todos saldremos ganando, y Casio también.

| Redacción: Zona Casio

2 comentarios:

guti.bitacoras.com dijo...

Que ZC tenga tan buen SEO, es algo que tarde o temprano Casio tendrá en cuenta, o eso espero, de manera que escuche más las opiniones de los entusiastas.

El W-202, me gusta mucho, una inspiración clásica, pero de calidad superior a otros collection, aunque le falta la caja de acero. Lo peor, la duración de la pila. Una lástima.

Jokerblue dijo...

Ese posicionamiento es un premio al buen trabajo. El W-202 me parece un reloj precioso. Se que no está a la altura de hace 30 años, pero es sin duda un buen producto para los tiempos que corren.