¿Existe el purgatorio?

2015-05-01

Saber montar a caballo


Soy partidario de que cuantas más cosas tenga mi reloj de muñeca, mejor. Creo que no hubo nada, ninguna función que tuviese alguno de los variados relojes que he usado a lo largo de mi vida que no acabase usando en algún momento. Aunque solo fuese por curiosidad (como el momento más adecuado para cazar o pescar).

Por eso en cierta forma prefiero los relojes digitales a los analógicos, ya que suelen ser más prácticos y disponer de más funciones. Y por eso entre todos los modelos de Casio los Data Bank son una de las gamas que más me atraen. Incluso hubo momentos en que acabé usando funciones que creía en otro tiempo totalmente inútiles, como el doble horario, la hora en todos los modos o las fases lunares. Hasta el extremo de que hubo un verano en donde recurrí bastante al termómetro en mi reloj.




Esto me recuerda a la máxima esa de "saber montar a caballo" ("porque no se sabe cuándo lo podrás necesitar"). Y es que tener muchas -o diferentes- funciones en un reloj nunca sobran. En cierta forma puedes echar en falta alguna en determinados casos o circunstancias, pero no conozco a nadie que diga que su reloj tiene "demasiados extra", o que posee demasiadas funciones. Es como saber montar a caballo: puede que parezca una práctica secundaria, un conocimiento sin importancia, pero nunca está de más saber hacerlo, y en un momento dado si lo necesitas, esa ventaja tendrás.

Hoy en día, con la llegada de la microinformática y de los smartphones, relojes cargados con extras se ven cada vez menos. Por desgracia. Antes te ibas a una relojería y salías con un reloj con el que sabías que ibas a poder saber la hora, pero además te ofrecían otras funciones, incluso juegos. E incluso a veces te comprabas relojes que sabías que tendrían algo, pero desconocías qué era hasta leer el manual. Porque en aquellos tiempos sin Internet era difícil saber a veces qué te ofrecía cada modelo de Casio en su totalidad. Unos eran melodías, otros agenda de datos o alarmas de negocios... Y otros te permitían llamar por teléfono. Había de todo.


Pero volviendo al hoy... La mayoría de marcas sólo te ofrecen la hora, y da gracias si también te dan algún cronógrafo, temporizador, alarma... Y para de contar. Sólo quedan unas pocas marcas, como Q&Q, pero sobre todo Casio, en donde al comprarte el reloj puedas disfrutar de características y funciones accesorias, que le dan un plus, un valor superior que -a veces- llega a ser el motivo por el que te compras el reloj. Las otras marcas parecen pensar: "ya lo hace su móvil, para qué vamos a meterlo en el reloj". ¡Gran error! Para mí, que uso un móvil de los esenciales, me parece una atrocidad esa forma de pensar. No la concibo. No la entiendo.

Cierto que una gran mayoría de personas lo que buscan es un reloj con materiales más o menos exclusivos, buenos recubrimientos y buena calidad. Lo entiendo. Casio ofrece también esto. Pero incluso quien busque algo así en Casio puede obtener por el mismo precio "extras" como sensores y brújulas. Ahí están, sin ir más lejos, los ERA-200 y ERA-300 de Edifice, con acabados y terminaciones tan elitistas y de tal calidad que se pueden codear fácilmente con los relojes más punteros de marcas de lujo del mercado pero, sin embargo, ofreciendo además brújula, termómetro...


En cuanto a los relojes "de siempre", a las gamas "básicas", ya pocos quedan como Casio. Ya hay pocos fabricantes que te den con tu reloj una agenda de datos, un horario en todos los modos, vibración, o incluso como ocurre con los W-S210, gráficas de mareas y lunares. Las funciones "extra" en un reloj no ocupan espacio, no molestan para nada, tienes siempre la opción de usarlas o dejarlas en paz (no pesan ni colaboran a hacer un reloj más inutilizable, si están bien diseñadas), y sin embargo siempre pueden sacarte de un apuro. Tenerlas es un añadido y casi una muestra de que el fabricante se preocupa por la comodidad de sus clientes. Por ofrecerles por su dinero algo más que la competencia, módulos más completos. No me estoy refiriendo solo de modelos con sensores -que también-, sino por supuesto también de modelos con curiosos añadidos que hacen nuestras delicias, como contadores de semanas y de días por y para una fecha (G-7700...), relojes que te dicen las horas de luz o de oscuridad con gráfico de posición de referencia solar incluido (FTW-100), que te recuerdan algún texto en su pantalla de inicio (G-7800) o que te ofrecen la posibilidad de llevar el temporizador a la pantalla principal, e incluso activarlo desde ésta (GD-350).

En el mercado actual, por escasear escasean ya hasta los modelos que te dan un doble horario con uno de ellos en analógico-digital, sin recurrir a las agujas clásicas (los famosos LCA). Sólo Casio con sus series AE sigue ofreciendo algo así (y por muchos años). ¿Por qué ocurre esto? ¿Es que los otros fabricantes no ven que hay muchos clientes que prefieren contar con este sistema, mucho más robusto, puesto que no recurre a engranaje alguno para mover las agujas? Me cuesta pensar que todo sea debido a que los smartphones lo han inundado todo, y ahora todo el mundo que compra un reloj sólo lo hace "por encanto" y sólo compra relojes analógicos con agujas "por estética". Los LCD de segmentos (LCA) parecen obligados (no por los consumidores, sino por la mayoría de fabricantes) a desaparecer o, a lo sumo, quedarse relegados a montarse en relojes que sólo dan la hora y poco más, destinados a satisfacer a unos pocos usuarios melancólicos. Me niego a creer que esto sea así, y al menos en Casio siguen teniendo -por fortuna- las ideas bien claras, refrescando con nuevas novedades estos robustos y eficientes relojes de siempre, donde los píxeles no se funden ni las baterías te duran un par de semanas. ¿Por cuánto tiempo? No lo sé. Pero la aparición de modelos como lo STB-1000, GBA-400 y BGA-180 me hace tranquilizarme pensando que será por aún mucho tiempo.


No reniego de los smartphones. No estoy en contra de esas personas que quieren en sus relojes GPS y pantallas de tinta aunque luego la batería les dure un par de días. Ni mucho menos. Y me parecen totalmente lógicas y razonables sus pretensiones en el tecnológico mundo en el que estamos. Pero eso no debería ser a costa de los modelos de siempre, de los robustos, completos y quizá arcaicos (pero insuperables) displays de LCD con segmentos y dot matrix. Y cargados de funciones, aunque todas las podamos simular ya con "apps" en nuestro Android o iPhone. Da lo mismo. Porque no es lo mismo. Ni mucho menos es lo mismo. La sensación de tener un reloj con múltiples pantallas y múltiples funciones (y puede que alguna de ellas incluso exótica) siempre será especial. Siempre será diferente. Y nunca, nunca, está de más ni sobra.

| Redacción: Zona Casio

4 comentarios:

Nikkho dijo...

Muchos de los que leemos estos artículos, echamos también de menos esos tiempos.

Épocas en que Casio, pero también Citizen/Q$Q, Seiko/Lorus, e incluso Orient, y otras, ofrecía digitales que iban desde las funciones más básicas, hasta lo más avanzados. Con cajas de resina, hasta cajas de acero o titanio, ...

Una pena que ahora los digitales no tengan la repercusión que se merecen, porque a mi me siguen encantando.

Apolino Apolinos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Apolino Apolinos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Apolino Apolinos dijo...

La impronta de los 80´ dejo su huella muy honda en muchos aspectos, en la relojería fue apabullante y los que la conocimos la echamos muchísimo de menos, no solo por la innovación de muchas marcas de relojes sino por que las cosa se hacían de otra manera, todo tenia sentido, yo en aquella época maravillosa era feliz con mi Casio de plástico y mi Walkman Sony a Cassette y mís LP´s con la maravillosa música de los 80 y no lo que hay ahora que da pena, para mí en la relojería y en la música si que se cumple el dicho que “cualquier tiempo pasado fue mejor”


https://www.youtube.com/watch?v=M9EMskSV2bc