¿Existe el purgatorio?

2014-11-21

Prueba: Casio G-9100 "Gulfman"


Empiezo con una confesión: llevaba muchísimo tiempo tras un reloj de titanio. Cada vez que recordaba abrir algunos relojes de acero y ver aquella capa de óxido junto a los tornillos de cierre (la zona más proclive a acumular suciedad) me volvía a mi mente la necesidad de un modelo de titanio. Pero el problema de ese metal es que es enormemente elitista, sobremanera exclusivo. Y si encima quieres un modelo digital, y encima que sea de Casio (que casi todos sus relojes los hacen con partes o caja de acero inoxidable), más todavía. Aún recuerdo (y seguro que vosotros también) los más de mil euros que costaba aquella pieza exclusiva del 30 Aniversario (el GW-T5030), y siento dolor.

De hecho si te pones a buscar entre el catálogo de los relojes que puedes encontrar en Casio alguno de titanio descubrirás que los más asequibles son sus Gulfman de G-Shock, relojes creados para resistir las inclemencias del tiempo y los ambientes salinos que deteriorarían a otros metales. Pero aun así sus Gulfman, como los GW-9110, no suelen bajar de los 200 euros. De modo que cuando vi que en Relojes de Moda tenían el G-9100 en oferta no me lo pensé, y antes de que se agotaran decidí encargar uno para, por fin, volver al titanio (hace tiempo que no llevaba uno y quería volver a disfrutar de esa cálida sensación que te da el titanio en la piel, radicalmente distinta al acero).




El módulo de los Casio G-9100 no esconde ningún secreto para los amantes de G-Shock, es muy conocido, robusto y fiable. Es un módulo con pila (el resto de Gulfman son solares), pero no me importaba demasiado ya que es una pila de una generosa autonomía: siete años. Que no está nada mal.

Obviamente, por el precio que tienen los Gulfman no te esperes una caja maciza de puro titanio, ya que su caja es de resina, pero no importa: la resina no se oxida. Otro de sus puntos fuertes es el anclaje de la correa a la caja (atornillada, por fin uno puede olvidarse de los terribles pasadores, que con un poco de fuerza acaban dañando las asas de la caja y haciéndola inservible), y, además, todas las piezas de metal del reloj (hasta los mismos tornillos de cierre de la tapa trasera) son de titanio.


El titanio no solo es un metal muy liviano, sino que es también un metal "caliente". Cuando te pones un reloj con este material en un día frío de invierno no sientes el desagradable impacto del acero congelado morderte la piel, como ocurre con el acero inoxidable, sino que da una sensación mucho más agradable. Lo cierto es que cuando te acostumbras a llevar titanio pasarse al acero es bastante duro, y enseguida lo echas de menos. Por supuesto, acostumbrarse al titanio no es problema, por algo los relojes más exclusivos lo llevan. Es un metal ideal para un reloj.

El único aspecto negativo del titanio es su menor resistencia a las rayaduras, algo que Casio soluciona recubriéndolo con carburo de titanio (de hecho el GW-T5030C del que hablábamos antes poseía ese recubrimiento), consiguiendo con ello una caja de metal con un exterior enormemente resistente. En los Gulfman no es tan necesario, ya que el titanio solo está en contacto con tu piel por la parte trasera, y es el bezel de resina el que se encarga de proteger al reloj y de "dar la cara" por la delantera.

El Casio G-9100 apareció hace ya siete años (en 2007), y lo hizo con dos versiones: ésta que ves en las imágenes (G-9100-1) como estándar, una azul (G-9100-2) y dos ediciones limitadas también en ese mismo año, con el G-9100TC "Triple Crown" y el G-9125A que conmemoraba el 25 aniversario de los G-Shock. A pesar de su relativa antigüedad, y de haber sido sustituido por la versión solar GW-9110, por fortuna el G-9100 aún es relativamente fácil de encontrar y todavía se fabrica.


La historia: de los Fisherman a los Gulfman
Los antecesores de nuestros Gulfman actuales de la serie profesional de G-Shock "Master of G" fueron los Fisherman. Aparecidos en 1996 con el modelo Casio DW-8600J-1, estos relojes contaban también con sus piezas metálicas en titanio, y su bezel nos recuerda mucho al de estos Gulfman, aunque poseían un diseño bastante peor, con muchos más recovecos. También en cuanto a su módulo (y por tanto a sus funciones) eran muy diferentes a nuestros Gulfman actuales.

Los Fisherman DW-8900 incorporaban un sensor de temperatura, pero tenían, sin embargo, la desventaja bastante grande de que no poseían temporizador. Eso era así porque su módulo partía del mismo que el de los PRT-111 de Pro Trek, o que el TS-200, ambos también con sensor de temperatura pero sin temporizador. Por desgracia, mientras en los TS-200 incorporaba un gráfico de valores y tendencias de temperatura, y un gráfico de las horas diurnas y nocturnas, el DW-8900 de Fisherman carecía de todo ello (aunque sí poseía hora de salida y puesta de sol, información que era accesible en una pantalla independiente, pero únicamente como lectura y no como gráfico). A cambio, eso sí, ofrecía gráfico lunar y de mareas.


Todo el que haya "jugado" con uno de los antiguos sensores de temperatura de este tipo de módulos sabrá que es una ventaja, y de agradecer, el que Casio se lo haya retirado en estos nuevos Gulfman y les haya añadido a cambio el más útil temporizador. Y es que el sensor de temperatura solía "volverse loco" con facilidad. Si lo guardabas o lo tenías un tiempo fuera de la pantalla inicial, cuando regresabas a ella empezaba a leer una y otra vez la temperatura hasta que lograba estabilizarse. Un incordio. No es extraño que Casio anunciase una autonomía de pila, para aquellos antiguos y primeros Fisherman, de sólo dos años.

El módulo en los actuales G-9100 es mucho más "utilizable", tiene funciones menos extravagantes (como el carecer de la mencionada hora de salida y puesta de sol) pero a cambio encontramos otras más valiosas en el día a día, como el mencionado temporizador con auto-repetición, o la posibilidad de establecer un cronógrado con cuenta atrás. O las alarmas personalizables en alto grado. El módulo de su "hermano" más actual, la versión solar y radiocontrolada del Gulfman (GW-9110) es mejor en cuanto a visualización, ya que Casio ha utilizado en él un display mejorado, con el gráfico lunar y de mareas más estilizado y dinámico, pero en funciones es menos completo que el G-9100. Otra diferencia fundamental entre el módulo del Gulfman a pilas y el del Gulfman a acumulador (Tough-Solar) es la forma elegida para representar la activación de sus estados o funciones. En el G-9100 se ha recurrido al uso mayoritario de etiquetas (solo hay un icono, y es el de los botones silenciados), mientras que en el GW-9110 son marcas o testigos los que nos informan de si tenemos alguna alarma activada, la iluminación automática establecida, etc. Para quien prefiera la presentación de información mediante etiquetas descriptivas (como es mi caso) sin duda se sentirá más cómodo con el G-9100, pero quien prefiera las más clásicas marcas visuales estará más a gusto con el GW-9110. Al final de este reportaje encontraréis una útil tabla con las diferencias principales, tanto de construcción como de funciones, entre estos dos modelos.

También son diferentes las correas, y mientras el G-9100 dispone de correa con hebilla de un simple brazo, el GW-9110 tiene correa con hebilla de doble cierre. Aún así tanto los biseles como las correas son compatibles e intercambiables entre sí, y esta foto de LM Fustero en donde vemos un Casio G-9100 con una correa sacada de un Casio GW-9110 lo demuestra.


Correa
Uno de los aspectos de diseño que más quejas suele recibir en los Gulfman G-9100 es su correa. Aunque cuenta con un diseño especial para que no se nos pegue a la piel en caso de tener el brazo (y, en su caso, incluso el reloj) mojado, hay personas que suelen decir que es incómoda.

Desde luego la correa es uno de los elementos más importantes de un reloj, y en el caso del G-9100 he de decir que quienes la juzgan como una correa mala están equivocados. O no han probado muchas correas de G-Shock, o tienen una concepción equivocada de lo que significa una correa perdurable. Porque en el G-9100 la correa es bastante típica en los G-Shock. Es gruesa, resistente, pero flexible y se adapta realmente bien a la muñeca. Posee extremos perfilados para retener la trabilla, con lo cual ésta, una vez la coloques en el lugar que te guste más o te resulte mejor, ya no se moverá en todo el día ni se saldrá de su sitio. Desde luego de entre los múltiples G-Shock que he probado puedo decir que es una correa más cómoda que la de modelos como los G-7800 o los G-9300, sin querer esto decir que las de esos relojes sean incómodas tampoco.

Otra de las virtudes de diseño de la correa del G-9100 que me parece acertadísima es que no posee los habituales extremos que se asientan sobre la tapa de cierre de la caja y que se sujetan a ella para amortiguar los impactos. En el G-9100 la correa también cumple esa función, pero en Casio lo han solucionado de una manera diferente, anclando firmemente el extremo de la correa de manera que las fuerzas del impacto se dirigen hacia los lados de la caja, y no hacia los bordes. Esto evita también que la unión de la correa nos pellizque la piel, o que moleste a la hora de retirarle la tapa posterior para, por ejemplo, un cambio de pila.


Display
Este sin duda es uno de los aspectos más controvertidos del G-9100. Muchas personas argumentan que posee los dígitos pequeños, pero comparados con los de un AE-1200, por ejemplo, no los tiene tan pequeños, y nadie diría que el display del AE-1200 es pequeño. Quizá sí sea pequeño respecto a la caja del reloj (algo bastante habitual en los Master of G, dicho sea de paso), pero no en su visualización.

Sin embargo sí es cierto que la parte más débil del reloj, o a la que se le podrían hacer más críticas, es la correspondiente a la zona gráfica de las fases lunares. Es enormemente minúscula, pero era algo habitual en los modelos de su módulo (de hecho el modelo con el que comparte circuitería, el GLX-5600, también la tiene). Casio solucionaría este problema en sus nuevos módulos Tough Solar, en donde la zona gráfica es mayor. Aún así el G-9100 tiene detalles muy bonitos, como el que la Luna esté inclinada (y no como en los mencionados GLX-5600 y demás, donde la Luna se encuentra en una posición un tanto artificiosa) respetando así la visión que de nuestro satélite natural tenemos desde el planeta (la Luna está inclinada respecto al plano de la órbita Tierra-Sol). Otros detalles del reloj, como las flechas que marcan la altura de las mareas, pueden parecer minúsculos en fotos, pero al natural se aprecian bastante bien (al menos en la versión estándar).

Algo que suele también llamar bastante la atención es la denominación de "Dual Illuminator". Como es un término que Casio utiliza ahora para algunos de sus modelos de doble LED, fácilmente puede llevarnos a confusión (aunque convendría hablar aquí de EL Dual). En este caso -o mejor dicho, en aquellos años- Casio se refería a ello debido a que la electroluminiscencia iluminaba no solo el fondo, sino que "recortaba" el display del reloj merced a la iluminación de sus bordes, con un efecto óptico realmente notable y muy atractivo. El fondo del G-9100 se ilumina en el clásico color verdoso, mientras que los laterales se iluminan en un color blanquecino, de ahí el nombre de "EL Dual".


No es titanio todo lo que reluce
Si nos ponemos a comparar el precio del GW-T5030 con los alrededor de cien euros que cuesta el G-9100, o de los poco más de 200 € que cuesta el GW-9110, está claro que algo "raro" pasa. Y lo que pasa es que el titanio no es totalmente puro, es decir, no es titanio al cien por cien. Como ya contamos hace tiempo en un reportaje sobre las alergias al titanio, los fabricantes suelen utilizar diversas aleaciones de este metal. Como por ley no están obligados a especificar qué porcentaje de titanio y cual es el porcentaje de otros metales que incorporan, al utilizar titanio como elemento principal o de base pueden grabar sin ningún problema la denominación de "titanium base", "all titanium" o "titanium back".

Al menos hay que aplaudir a Casio y agradecerle que lo especifique claramente, ya que en las descripciones de los Gulfman hablan casi siempre de "aleación de titanio", cosa que muy pocos fabricantes (por no decir ninguno) hacen. Claro que para el resto de relojes siempre nos podrá quedar la duda: ¿cómo saber si tu reloj de titanio es realmente de titanio? ¿Fiándose de lo que te diga el vendedor? Pues principalmente por el precio. No te esperes conseguir un reloj de puro titanio (o con un alto porcentaje del mismo) por cien o doscientos euros.

Antiguamente para poder soportar la oxidación se utilizaban grandes cantidades de níquel, pero éste elemento es altamente sensibilizante, y su uso está muy limitado, así que Casio tuvo la genial idea de utilizar como base el titanio, un metal muchísimo más saludable.


De acuerdo, los Gulfman no serán cien por cien titanio (y seguramente que tu reloj de titanio de cualquier otra marca tampoco lo sea), pero eso no quiere decir que no sean titanio. Además, el hecho de que Casio haya recurrido a este metal incluso para los tornillos y hasta los vástagos de sus botones hace que este reloj esté muy por delante de otros que dicen ser de titanio y sólo llevan de titanio la aleación de la caja, pero no otras partes como los pasadores o la hebilla de sus correas. El recurrir al titanio hace además que el reloj sea más seguro, menos propenso a producir alergias y, por qué no decirlo, le otorga ese toque de exclusividad y distinción que otros G-Shock de su gama no tienen.

Con todas estas ventajas uno se pregunta por qué Casio no recurre en más ocasiones a este metal, obviamente no en su línea Collection, pero sí para otros G-Shock y Edifice. Resulta patente que no puede fabricar elementos de titanio con la misma facilidad y al mismo precio que el acero inoxidable, sino no solamente Casio: todos los demás fabricantes lo harían. Y es que, como todos sabemos, el titanio no es barato, prueba de ello es que el GW-9110 con el módulo solar, que en cualquier G-Shock convencional nos costaría poco mas de cien euros, tiene un precio que supera con bastante los 200. El G-9100 se queda como uno de los pocos relojes digitales de titanio asequibles que quedan en el mercado, pero puede que por no mucho tiempo.

Otra muestra de esta exclusividad es que en el Gulfmaster GWN-1000, en una decisión muy llamativa, Casio recurrió al acero en lugar de hacerlo en titanio -que hubiera sido lo lógico, al tratarse de un reloj para ambientes marinos- para no elevar el precio de un reloj ya muy caro de por sí.

Por desgracia el exotismo de este metal hace que no todas las personas puedan disfrutar de sus virtudes, mucho menos aún en digital. Casio es el único fabricante que nos ofrece modelos de titanio a precios realmente competitivos, con sus Gulfman.


Gulfman, el hombre del golfo
Conseguir un reloj que sea capaz de desenvolverse en ambientes marinos es un reto tecnológico bastante complejo. El metal es atacado por el ambiente salino que reacciona con compuestos como nuestro sudor "pegándolo" a las superficies más escondidas (como las zonas de unión de los tornillos) y se debilita. Cualquier reloj mecánico se enfrentaría a un desastre si sus múltiples piezas y engranajes internos de metal fueran sometidos a ese ambiente. Por fortuna Casio realiza buena parte del interior de sus módulos en aluminio, pero proteger el exterior es una cuestión bien distinta. Podría haber tomado la vía de lo fácil: hacer el exterior de resina reforzada, con lo cual el reloj, además, sería más barato. Pero ante esta alternativa encontramos varios inconvenientes: uno de ellos es la protección de los 200 metros de resistencia al agua. El uso de tornillos para ceñir y asegurar una tapa trasera de plástico de cierre sería bastante contraproducente, con el tiempo podría acabar debilitando la propia tapa y perder estanqueidad. De hecho Casio ya lo probó en sus modelos Vivcel, y sólo consiguió hacerlos Water Resist. Además, los tornillos de acero sufrirían todavía más la oxidación, lo que se aumentaría el debilitamiento y la inseguridad del cierre.

Recurrir al titanio era la solución intermedia entre una caja íntegra de éste metal (excesivamente elitista) y el uso del acero como en los demás productos de la gama Master of G. Esta decisión la tomó Casio en una época bastante favorable para ellos, cuando comenzaban a fabricar los MRG también de titanio (y Casio empezó a trabajar con éste metal de manera más habitual), por lo que no les debió ser difícil adoptar esta solución también para los Fisherman. Por fortuna esta postura la continuaron manteniendo en la serie que les sucedió: los Gulfman.


Gulfman para rato
Los Gulfman son uno de los modelos de G-Shock más compatibles entre sí, no solamente puedes adaptar las correas entre unos y otros, sino que además sus bezels son también uno de los más baratos de los Master of G. Esto nos garantiza una vida larga del modelo, o, al menos, tener la posibilidad de seguir usándolo. La protección extra del titanio hace también que sea más duradero contra el sudor, la nieve, las inclemencias del tiempo y todo tipo de ambientes climatológicos adversos. Podríamos decir que es uno de los Master of G más equilibrados respecto a durabilidad y resistencia. No hay que olvidar, además, que en su diseño prescinde del quinto botón frontal, el de la iluminación, tan habitual en otros G-Shock, por lo que tenemos un problema menos de qué preocuparnos a la hora de su mantenimiento, ya que sigue el diseño clásico de cuatro pulsadores de Casio. Tampoco dispone de sensores ni elementos tecnológicos superfluos, lo que no deja de ser una ventaja cuando tengamos que limpiarlo en profundidad, o incluso si tenemos que retirarle momentáneamente el módulo por cualquier razón.

El anclaje externo con tornillos de los pasadores de las garras o asas hace que no peligre la caja de resina al intercambiar correas, o con un uso salvaje de la correa (como ocurre con los G-Shock de la serie 5600, los cuales más de una caja se ha dañado por utilizar pasadores convencionales, y no reforzados con tornillos como en los Gulfman). Las esquinas redondeadas del bezel hacen que el reloj moleste menos con ropa (incluso con ropa mojada), y el cristal hundido y protegido crea sombras que favorecen la lectura del display incluso en los días con más sol, al evitar en cierta manera reflejar la luz directa solar (nada que ver con el desastroso cristal curvo de los Gulfman anteriores, los DW-9700).


Podríamos estar hablando largo rato sobre las virtudes de su diseño, como la correa que no pellizca la piel, sus leyendas todas ellas grabadas (y no serigrafiadas), o el especial diseño a varios niveles de su trasera, que hace un contacto "flotante" con la piel y favorece los movimientos y la aireación.

La ligereza del reloj es otra de sus virtudes (el titanio, de nuevo, cobra protagonismo) y a pesar de sus generosas dimensiones es uno de los Master of G más compactos y reducidos que podrás encontrar.

Y si todo ello no te convence, tal vez la última razón sea tan radical y directa que no quede alternativa: es el único modelo digital de titanio y con un precio contenido que hay en el mercado. No hay otro modelo que le plante cara en ese aspecto. Así que quien busque un titanio a ese precio, o se queda con un Gulfman o con ninguno. Y gracias debemos de dar al poder siquiera tener esta posibilidad de elegirlo, porque el precio del próximo modelo de titanio totalmente digital (ya en la gama Pro Trek) nos podría hacer caer de la silla.


Lo mejor del G-9100:
- Conjunto muy sólido. No existen recovecos entre la unión del bisel con la caja, como los antiguos Fisherman, por desgracia, tenían, que hacía posible que se metiera suciedad bajo el bisel. En estos Gulfman no hay peligro de que ocurra eso.
- Gracias a que el bisel no llega hasta el cristal (de esa protección se encarga el propio borde de la caja), no hay separación alguna entre el cristal del reloj y el borde, como en otros G-Shock, en donde entra polvillo y suciedad en ese reborde bajo el cristal y no hay forma de sacarlo sino retirando el bezel. En el G-9100 y derivados (como el GW-9110) ese problema no lo tendremos.
- El bezel es uno de los más ligeros, pequeños y estilizados de los G-Shock. Casio ha hecho un genial trabajo con él, corrigiendo todos los defectos que esta pieza tenía en los anteriores modelos. Se encuentra además fuertemente anclado, dando la sensación de que es parte de la propia caja. Además, su textura es más dura, y no es la típica pieza gomosa de otros G-Shock. Realmente es un bezel muy duradero.
- El módulo es impresionante, completísimo, nada se le echa en falta. Si en tal caso, por pedir, no estaría de más hora en todos los modos. Pero aparte de eso es uno de los módulos más completos de entre los relojes digitales (y no solo de G-Shock) que podemos encontrar hoy en día, con extras como el temporizador con repetición automática, alerta por flash, cronógrafo-temporizador Yacht, o tres alarmas totalmente independientes. Y, encima, con posibilidad de poner en silencio sus botones.
- Los botones son fantásticos: plástico duro, fáciles de pulsar, y están muy bien protegidos. Como en la mayoría de Master of G, son de generosas dimensiones para facilitar su operación incluso con guantes.
- El borde a varios niveles que sobreeleva el reloj de la muñeca, y la especial forma en cuña de su bisel hace que sea uno de los G-Shock que menos te molestarán cuando flexiones la mano hacia arriba. Gracias a que su caja es redonda el contacto con el reverso de la mano en ese tipo de posiciones excéntricas es mínimo.
- La pila ofrece una buenísima autonomía, de siete años.
- Excepcional exactitud del módulo: 15 segundos por mes.
- La iluminación EL es realmente buena.
- Todas las partes de metal son de titanio. Olvídate del frío y clásico acero.
- Es un reloj con unas dimensiones muy contenidas.
- Relación calidad-precio de las mejores de Casio y, por supuesto, de las mejores del mercado. Ninguna otra marca, de ningún otro fabricante, tiene un producto de titanio a ese precio.
- Correa que puedes compartir con otros Gulfman.
- Al contrario que en los módulos con Tide Graph más modernos, en éste podemos elegir la información que queremos ver en la pantalla de mareas/etapas lunares y, una vez elegida, quedará establecida para la próxima vez que acudamos a ella. Esto quiere decir que si prefieres saber la fase lunar, solamente tienes que indicárselo una vez y el reloj ya lo recuerda. En los módulos más modernos tienes que andar cambiándolo cada vez que entres en la pantalla específica.
- Posee función de retorno automático, pero "de los buenos". Retorna cuando estás en configuración de una función y te olvidas de salir, pero no retorna cuando, por ejemplo, quieres dejar siempre el cronógrafo en primer plano.
- Posee la clásica animación del módulo, que también comparte con los GLX-5600. Esto sirve, además, para informarnos de si tenemos la alerta por flash activada o no. Tal función carece de icono o etiqueta alguna, por lo que es pantalla a pantalla la que nos recuerda en cada cambio de modo si la tenemos establecida.
- Podemos añadir a cualquier alarma (la del temporizador incluida) una alerta visual. Útil, por ejemplo, si queremos localizar el reloj cuando suene la alarma en plena oscuridad de la madrugada.
- El sonido de los pulsadores cambia al llegar a la pantalla inicial.
- El cristal es plano y de una visión muy clara, no el horrible cristal abombado que llevaban otros Gulfman anteriores.

Lo peor del G-9100:
- El gráfico lunar es extremadamente pequeño, con poca luz apenas se distingue la fase lunar.
- El frontal del bisel, en su parte inferior, mantiene las aperturas que antes tenían los Fisherman para la lectura del ambiente del sensor de temperatura. En los G-9100 no cumple función alguna, simplemente es estética. Hubiera sido más acertado haber cubierto esas entradas.
- Bajo el bisel tiene un marco de plástico que es proclive a llevarse también algún golpe, ¡cuidado con él, no hay recambios excepto en los SAT!
- Casio ha retirado las menciones al titanio de su frontal. Éste reloj "vendería" mucho más si pusiera en alguna leyenda en su parte delantera la palabra "Titanium", ya que sin ver la parte trasera una gran cantidad de gente desconoce, aún hoy en día, que su construcción se basa en la resina y el titanio, y no en la resina y el acero como el resto de los competidores de su gama.


Tabla comparativa de especificaciones G-9100 GW-9110
Características de construcción
Año de lanzamiento 2007 2010
Resistencia al agua 200 metros 200 metros
Cristal plano
Cristal mineral reforzado
Todos los elementos métalicos de titanio
Radio receptor No
Tough Solar (recarga solar) No
Pila de larga duración No
Sistema de energía Pila (CR2025) Acumulador (CTL1616)
Autonomía 7 años 9 meses (26 meses con PS)
Máscara mejorada para no producir sombras en el display No
Medidas 51 x 46 x 16,4 mm 51 x 46 x 16,4 mm
Peso 53 gr. 57 gr.
Características de visualización
Zona gráfica dinámica grabada con la escala de los segundos No
Segmentos del gráfico lunar 4 8
Gráfico lunar inclinado respecto a su eje No
Gráfico de mareas con marcas de alta y bajamar No
Olas de alta y baja mar gráfica No
Elementos de notificación Por etiquetas Por marcas
Zona dot-matriz decorada No
Divisiones del gráfico de mareas 6 6
Gráfico de mareas con filtro LCD a color No
Marcas del estado de las mareas No
Pantalla personalizable lunar/mareas No
Funciones
Número de módulo 3088 3217
Iluminación con afterglow y automático
Iluminación EL
EL Dual No
Horario mundial Sí (29 zonas) Sí (31 zonas)
Ciudades pre-grabadas del horario mundial 48 48
Cronógrafo Sí (24 horas) Sí (24 horas)
Cronógrafo Yatch No
Cronógrafo con retardo No
Alarmas Sí (3) Sí (5)
Alarmas con flash No
Alarma multifunción (cuatro tipos en una) No
Señal horaria
Despertador
Sonido de los botones desactivable
Temporizador Sí (24 horas) Sí (24 horas)
Temporizador con repetición No
Desactivación automática del temporizador No
Calendario automático
Caducidad del calendario 2099 2099

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| Redacción: Zona Casio

8 comentarios:

Peugeot dijo...

Excelente reportaje. De un plumazo me habéis quitado todas las dudas que tenía sobre los Gulfman (nunca me habían llamado mucho la atención esa serie de relojes).

Lo que me da dolor ver lo del Titanium al lado de un "Made in China", creía que las cajas de titanio venían de Japón.

Diego eRRe·eLe dijo...

Buen review.

sl2!

Ps. No entiendo cómo la gente puede ocuapar una cuestión TAN desproporcionada en el brazo. En fin.

Francisco Frivero dijo...

Buenísima review. Siempre son interesantes los análisis exaustivos, y más si son de relojes de categoría, como los G-Shocks. Todo acompañado de fotografías... no se puede pedir más.

David Burgos dijo...

Felicidades por la adquisicion, de los que comentas en las ediciones especiales faltan algunas como el ICERC, el Men in blue earth y el Men in Rescue orange. Yo soy muy fan de estos Gulfman, tengo 4 y comparto muchas de las posturas que presentas en la review. Disfrutalo

Elias Santana Santana dijo...

No entiendo el motivo por el cual es complicado fuera de internet encontrar el 9000 mudman o este 9100 gulfan. Son relojes muy buenos. En las tiendas parece que solo se fijan el los colores de los ga 100 y cosas por el estilo.

Pedro Perez dijo...

Es verdad, para las tiendas en vivo este modelo no existe.

SergioQ4 dijo...

Ahora mismo tengo puesto uno y reza Made in Thailand H en la tapa y Japan en la hebilla. Se ve que mudaron la producción a China.

Qué es Cronógrafo Yatch?

Insisto con algo que mencioné en otra prueba: No olviden sacar fotos con la luz del reloj activada.Mas en uno que tiene la tan particular Dual Illuminator, si bien hay fotos en internet, completaría y redondearía una prueba de por sí completísima.

guti.bitacoras.com dijo...

Enhorabuena por la compra, un relojazo a excelente precio.

Y la review, más exhaustiva no se puede pedir.