¿Es el reloj el producto de consumo que más compensa comprar?


Según algunos estudios cambiamos de teléfono móvil cada dos años. Algunas compañías de teléfonos incluso facilitan la posibilidad de cambiar nuestro terminal cada año, mediante descuentos más o menos suculentos. Los expertos recomiendan cambiar de coche cada siete o diez años. Para ellos, un coche de más de diez años ya es un coche "anticuado", incluso peligroso e inseguro de conducir. Los cascos de bicicleta y moto (con precios en torno a los cien euros) deben cambiarse cada cinco años. Y nuestro ordenador, tablet o portátil, se recomienda sustituirlo o actualizarlo aproximadamente cada tres años. Con cuatro años de vida se supone que ya ha quedado anticuado y que no es capaz de cargar con los nuevos formatos web y aplicaciones que salen al mercado, y que demandan más memoria y mejores gráficos.

Esto es solo un ejemplo, porque podríamos estar hablando de muchos otros. Yo soy muy aficionado a la bicicleta (al ciclismo en general), y siempre que he tenido bici por una razón o por otra (envejecimiento de las piezas, o el propio mantenimiento) no he dejado de tener que actualizarla. Y eso que la bicicleta no solo es el medio de transporte más barato, sino el más fácil y asequible de mantener. Aún así cosas tan simples como todas las fundas y cableados debes cambiarlos cada cinco años como mucho. No es una tarea cara si la hace uno mismo, pero sí tediosa y se necesita destreza y conocimientos para ello.




Si te compras una bicicleta para usar durante el verano, y suponiendo que es un modelo medianamente bueno (de unos 500 € como mínimo), a los cinco años posiblemente no la hayas amortizado ni en sueños.

Si miramos todo esto en conjunto y ponemos en la balanza un reloj, resulta evidente que es uno de los pocos objetos que de verdad te va a compensar comprar. Aunque adquieras un reloj caro. Pongamos por ejemplo que adquieres uno de los modelos solares de Casio, con caja maciza de metal (Edifice y Sheen los tiene), o con pila de diez años de duración (tanto Edifice como Outgear también lo tienen), y con armis. Teniendo en cuenta que nunca tendrás ni siquiera que cambiarle la pulsera, que la pila te durará diez años, y que lo llevarás cada día en la muñeca prestándote un buen servicio, la inversión que hayas puesto en él te resultará amortizada con creces a los pocos años. Incluso aunque compres un modelo con correa, aún te seguirá compensando.

El reloj es uno de los pocos productos que puedes adquirir "y olvidarte de él". Ni actualizaciones, ni recargas, ni mantenimientos salvo una limpieza de cuando en cuando. Todo eso a cambio de muchísimo: no solo de darte la hora (y servir además de alarma, cronógrafo... dependiendo de sus funciones) sino que encima luce, viste y es un complemento que te da elegancia y te hace compañía. ¿Qué más se puede pedir? Eso no te lo da ningún otro dispositivo.


Hay gente que se compró modelos de resina en los ochenta y aún los siguen luciendo. El problema de las resinas es que no mantiene el diseño a lo largo del tiempo: las esquinas se desgastan, los cristales se rayan... Pero aún así el reloj continúa dando sus servicio como el primer día.

¿Compensa, por tanto, comprarnos un reloj? Pues sí. Incluso un reloj caro compensa enormemente. Mucha gente se lleva las manos a la cabeza cuando ven que determinado modelo cuesta 200 o 300 euros, pero no se asustan cuando piden el doble por un smartphone o por una cámara de fotos digital. Y resulta que luego la cámara (o el smartphone) tendrán que cambiarlo, porque aunque lo traten bien y no les importe que se queden obsoletos, las baterías que usan esos dispositivos acabarán por hacerlos inservibles a los pocos cientos de recargas. Siempre hay la posibilidad de comprarse baterías nuevas, claro, pero aparte del problema en encontrarlas (muchos fabricantes como Samsung cambian de modelo de batería casi en cada dispositivo con el fin de que luego sea difícil encontrarlas de repuesto) están los precios que te pedirán por ellas. A veces compensa más comprarte otro dispositivo nuevo, que es lo que la mayoría hace.


Con un reloj no tendrás ese problema. El precio de sus pilas es ridículo, y lavarlo de vez en cuando con un poco de agua y jabón todo el mundo puede hacerlo. Por desgracia estos son conceptos que casi nadie tiene en cuenta ya. La mayoría de gente piensa que para qué va a comprarse un reloj si ya tiene un móvil, y que total, como el móvil lo acaba necesitando igual, va a tener que usarlo sí o sí. Pero no tienen en cuenta la cantidad de energía de batería que se podrían ahorrar si en lugar de encender el móvil cada cinco minutos, consultaran su reloj. Sumemos todas las veces a lo largo del día que consultamos la hora en el móvil (y que a la vez, en muchas ocasiones, aprovechamos para ver mensajes o consultar otras cosas sin necesidad) y multipliquémoslo por todo un año. Eso sin incluir la posibilidad de que dañemos el móvil al manejarlo de prisa, o al sacarlo del bolsillo o la cartera. Muchas veces se nos resbala o cae, y otras lo dañamos al rozarlo. Con el reloj nada de eso ocurriría, y usaríamos el móvil sólo en caso necesario. Y lo sé muy bien porque yo era una de esas personas que iba con el móvil a todas partes, y lo usaba para todo, hasta para ver la hora.

Pero si en lugar de usar el móvil para lo que no está hecho ni pensado se usara el reloj, no solo reduciríamos nuestra dependencia a esos dispositivos (que es mucha), sino alargaríamos su vida y conseguiríamos mantenerlo en mejor estado. Por ello, si no usas reloj porque llevas móvil, deberías plantearte la necesidad de llevar reloj por la simple razón de mantener mejor tu móvil.


Y este es solo uno de los muchísimos aspectos en los que nos compensa llevar reloj. No hace mucho el llevar reloj no era algo que se discutiera, sino que era imprescindible, y hace un par de siglos se consideraba todo un privilegio poder llevarlo y conocer la hora en todo momento y lugar. Sino solamente podías fiarte del siempre inexacto y cambiante tiempo climático y, los que tenían más suerte, de la posición del sol.

No se debería desdeñar tan a la ligera la idea de un reloj de pulsera. Quienes lo hacen corren el riesgo de verse reducidos a una marioneta con sus cachibaches, sus móviles, sus smartphones... Porque el tiempo domina cada momento del día, y conocerlo resulta crucial para no sentirnos fuera del tiempo. Perdidos en nuestra propia atonía.



| Redacción: Zona Casio

5 comentarios:

  1. ¡¡Chapeaux!! (shapó). Excelente artículo, que podría tener otros encabezados además de este ("¿Que nos da un reloj además de la hora?", etc..).

    Artículo muy completo en torno a las excelencias de un reloj. Por supuesto que mi respuesta al encabezado es un SÍ como una catedral. Ya se ha escrito otras veces sobra las ventajas del reloj, pero ahora se han aunado todas esas ventajas en un sólo artículo, añadiendo además una más de la que no se había dicho nada, y es precisamente la del encabezado, un producto que tiene poco mantenimiento y que "compensa".

    recalco: "....Todo eso a cambio de muchísimo: no solo de darte la hora (y servir además de alarma, cronógrafo... dependiendo de sus funciones) sino que encima luce, viste y es un complemento que te da elegancia y te hace compañía. ¿Qué más se puede pedir? Eso no te lo da ningún otro dispositivo...."

    ¡Enhorabuena por el reportaje!

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  2. Y si un reloj de cuarzo con batería de diez años compensa mucho, ¿un reloj automático compensa aun muchísimo más? porque ademas, uno automático es todavía más ecológico, pues no genera esos molestos y contaminantes residuos en forma de botón, y si es un escándalo gastar 300 euros en un casio, gastar 5000 debe ser directamente el ridículo. Y aun así, compensa pues en caso de una urgencia es fácil obtener incluso, con un poco de suerte, hasta alguna ganancia. Aunque un automatico costoso nunca sea nuestro, nuestro es el placer de cuidarlo para la próxima generación. O algo así dice el slogan

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  3. ... O un solar. Bien cuidado, el acumulador puede superar los diez años. Y los hay baratos (el AQ-S800W, me costó 32 € tan sólo hace 8 meses).

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  4. Un gran punto de vista. Si usamos el móvil para lo que es, y el reloj a su vez para su función, haremos que el teléfono nos dure más tiempo, y su batería también.

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