G-Shock y Zippo: la misma filosofía que vence al tiempo


Pocas cosas hay como los G-Shocks. Y pocas como los Zippo. Yo no soy fumador, pero al igual que tampoco soy usuario habitual de G-Shock, tengo ambas cosas entre mis bienes más queridos. Porque creo que todos deberíamos tener un G-Shock al menos. Y tampoco está de mas tener un Zippo, porque es un encendedor fiable como ninguno. Y es que pocas cosas quedan en los escaparates de las tiendas como estas dos, fruto de un tiempo (y una filosofía) en donde se fabricaba para durar, o, al menos, para reparar. Hoy cualquier cosa que compres viene con el temor incluido de si te durará para mañana. Sean motos, lavadoras o aspiradoras. O receptores de radio, reproductores de DVD, ordenadores o televisores. Da lo mismo. He llegado a comprar productos de electrónica que me duraron un día. Y es totalmente cierto. Y da igual que luego vayas y lo cambies: el nuevo te durará otro día.

Precisamente esta semana pasada dos fabricantes chinos de lavadoras se vieron obligados a retirarlas del mercado europeo porque producían cortocircuitos y se incendiaban.




Y ocurre esto por muchas razones, pero entre ellas se encuentran la desaparición paulatina (por la crisis, la irrupción de marcas low cost y muchas cuestiones más que no tocaré para no extenderme) de esos fabricantes "serios", "de verdad", de los que aman su producto, de los que respetan y estiman a sus clientes y de los que, para lanzar algo al mercado, lo hacen cuando están de verdad seguros de su calidad. Como Zippo y como G-Shock.

No hay reloj por el precio de un G-Shock que aguante como él. Y una vez esté su caja saturada a golpes, rajada y arañada, solamente tendrás que cambiarle el bisel y estrenarás reloj nuevo. Un concepto del que a veces nos quejamos, pero un concepto tan bien pensado y tan acertado (y no lo olvidemos: el concepto original de G-shock), que ahora, más de treinta años después de que Casio lo utilizase, lo han "descubierto" y lo usan los fabricantes de relojes de lujo para sus modelos elististas más resistentes y robustos. Y a un precio que no dobla, ni triplica, sino que quintuplica el de un G-Shock básico.


Y ya casi nadie hay, como Zippo, que te ofrezca una garantía de por vida en su producto. Eso sí es confianza y seguridad en lo que fabrican. Filosofía contracorriente en estado puro. Ojalá todos los demás artículos que a diario usamos tuvieran una garantía así.

Algunos gurús del marketing dicen que esta forma de llevar un negocio, de fabricar un producto, no funciona, porque llegará un momento en que, como no se estropean ni encendedores ni relojes, el consumidor ya no se comprará más y la empresa entraría en bancarrota. Pero ahí está Zippo, desde la II Guerra Mundial, o G-shock, desde principios de los ochenta, aún en pie y vendiendo más que nunca. ¿Qué falla entonces en todo ésto? ¿Será que alguien está interesado en que destruyamos, contaminemos, adquiramos más y más para llenarse sus bolsillos y los vertederos? ¿Será que el "hecho para durar y para reparar" sí puede funcionar realmente? ¿Por qué se ha perdido la calidad de antes en el resto de productos de consumo? Son preguntas sin respuesta, o al menos sin una respuesta clara. Pero ahí están estos dos fabricantes diciéndonos que sí, que otro modelo distinto de mercado puede funcionar.


G-Shock Zippo 1
G-Shock Zippo
G-Shock Zippo 2
G-Shock Zippo
G-Shock Zippo 3
G-Shock Zippo
G-Shock Zippo 4
G-Shock Zippo
G-Shock Zippo 5
G-Shock Zippo
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G-Shock Zippo
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G-Shock Zippo

| Redacción: Zona Casio

3 comentarios:

  1. Es una opinión que comparto con vosotros, y de la que he hablado en mi blog alguna vez, aunque separados.

    El problema es que en nuestro mercado actual, es difícil encontrar cosas de calidad aceptable a precios razonables. Tenemos muchas cosas baratas y malas, y unas pocas buenas y carísimas, pero apenas hay oferta en cuanto a calidad razonable a precios adecuados. Nos vamos siempre a los dos extremos.

    En mi particular, admiro la calidad y la durabilidad de los objetos que me gustan. Ya sean camisetas, que intento comprar fabricas en España, hasta Zippo, o Casio. Cuando digo Casio, no solo me refiero a G-Shock, Casio ofrece en su mayoría de modelos, calidad media, a precio medio tirando a bajo. Algo inmejorable.

    La otra es que aunque conozco Zippo que con el paso del tiempo se han dañado, por ejemplo el muelle de la tapa que se abre, no conozco a nadie que haya decidido a enviarlo a Bradford, para que se lo reparase la garantía de por vida. Hasta donde yo se, hace no muchos años, en Zippo todavía alardeaban de que nadie había devuelto ninguno. No creo que sea para tanto.

    En cualquier caso, su concepto simple, y su fabricación de calidad hace que sea duradero. Lamentablemente, por los 20€ que cuesta un Zippo, podemos comprar 60 mecheros de gas chinos, y además nos ahorramos piedras, mechas y cargas de gasolina. Economía en mano, no es tan rentable. Pero y la basura que ahorramos, la mano de obra esclava que evitamos, y lo bien que nos sentimos al tener un objeto que lleva toda la vida con nosotros?

    Tengo un Zippo que sigo usando, y eso que tiene 20 años...

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  2. Digamos que son "obras maestras" del diseño industrial. Son objetos icónicos que con un diseño que ha permanecido imperecedero durante décadas. Como pueden ser también las Rayban Aviator, las navajas Victorinox o Wenger o una simple tijera y así un largo etc. Cuando un producto es tan "redondo" y aceptado mundialmente, ¿para qué cambiarlo?

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  3. deberiamos de pensar en esto ahora que estamos perdiendo la religion, la raza, la cultura

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