¿Existe el purgatorio?

2014-01-18

El Casio STB-1000 se alza con el tercer puesto en la lista de los cinco mejores relojes del CES 2014, según Forbes


Mientras el USA Today calificaba al nuevo STB-1000 Bluetooth como un reloj "semi-smart", la prestigiosa publicación Forbes (famosa por hacer listas de todo tipo, como rankings de millonarios, los mejores coches del año y cosas similares) difundía los que, para ellos, son los cinco mejores relojes del CES-2014. Que con toda la tecnología que allí se presentó es ya decir mucho.

El listado no lo ha hecho un periodista o reportero "genérico", de estos que hoy hablan sobre el cultivo de patatas y mañana igual te hacen un reportaje sobre la vida en Marte, sino que corrió a cargo de Ariel Adams, un colaborador experto -nada menos- que en relojes de lujo.



El reloj de Casio no salió mal parado, sobre todo viendo a los competidores que tenía en frente, cargados de tecnología y con toda la moda actual de llevar todo lo posible "comprimido" en un reloj. El primero de su lista fue la variante con caja de metal del Pebble, llamada precisamente Pebble Steel, lo que indica claramente que hay una enorme cantidad de gente que -y con razón- siguen prefiriendo esas cajas robustas y clásicas de metal en lugar que el socorrido plástico (o resina, para hablar más propiamente).

"Sexy", "bello", "bonito", son los calificativos que en Forbes le dan al Pebble Steel, aunando la sofisticación en una caja clásica y, además -según ellos- a un precio muy razonable, de 249 $ (unos 184 €).


El segundo puesto se lo lleva el desconocido Omate TrueSmart, un reloj del que pocos hemos oído hablar pero que incluye cosas tan interesantes como una SIM propia, capaz de convertirse por sí mismo en un teléfono móvil, capacitándolo para, por ejemplo, recibir llamadas en el propio reloj. Su software -como tantos otros- corre sobre una versión modificada de Android 4.2.2, y es capaz de navegar incluso por Internet -cuestión aparte será la comodidad de hacerlo- con su display a todo color y que es también táctil. En Forbes destacan de él representar un nuevo paso en la miniaturización y en poder ser capaz de funcionar independientemente del teléfono.

El tercer modelo es el que ya os contamos, el STB-1000 de Casio. En él destacan el estilo y la durabilidad, teniendo -para Forbes- como aspectos negativos su display, un tanto anticuado, y la penalización de sus recortadas funciones respecto a sus competidores. Curiosamente, lo que para otros -yo incluido, lo confieso- nos resulta una ventaja. Pero no me duele en prenda decir que en este aspecto soy bastante clásico, y comprendo perfectamente a las personas, usuarios y potenciales consumidores que buscan algo más complejo y un display mucho más avanzado tecnológicamente hablando. En Forbes se atreven a adelantar su precio, y hablan de aproximadamente unos 100 € que costará. No sabemos de dónde han sacado esa información (no lo han dicho), pero si lo mencionan será por algo.


El cuarto modelo de su listado es el Meta Watch, cuyo diseño lo firma Frank Nuovo, muy conocido por ser uno de los responsables de diseñar los teléfonos móviles de gran lujo Vertu (de Nokia). Precisamente la comodidad del reloj y su diseño son los aspectos que más destacan en Forbes.

El último puesto se lo lleva el Magellan Echo, un reloj muy cercano a la estética Suunto, lo cual no es extraño puesto que está enfocado a las prácticas deportivas. En tecnología es muy parecido al STB-1000 de Casio, incluso utiliza su misma pila (una CR2032), cosa que no es extraño, puesto que el protocolo Bluetooth LE es genérico y puede utilizarse por todas las compañías que lo deseen (no es una patente de Casio), y el chip lo fabrica una industria auxiliar (tampoco lo fabrica la propia Casio, ya lo hemos mencionado en anteriores ocasiones). Su diáfano display, de gran visibilidad, y la posibilidad de personalización que ofrece son las virtudes que de él destacan en Forbes.


En definitiva, una lista que me parece muy acertada, aunque yo hubiera colocado al STB-1000 en el primer puesto. Pero claro, quizá no hubiera sido tan objetivo.

| Redacción: Zona Casio

5 comentarios:

Osvaldo dijo...

Hola. A ver si me podeis ayudar. He estado intentando pulir el cristal de un reloj con psta de dientes, ya que lei en algunos foros q da muy buenos resultados. Pero cuando acabé sin lograr ningun resultado lo unico que consegui fue que los bordes del cristal aparezcan ahora con una raya blanca muy fea, y no se quita con nada. Creo que meti la pata. ¿como la quito?

midnight restore dijo...

No te recomendamos que uses pasta de dientes para pulir relojes. Lo que cuentas tiene pinta de ser depósitos de sílice, son muy difíciles de eliminar porque con el dentífrico forman una especie de pegamento que se agarran en todos los recovecos. Inténtalo con alcohol isopropílico. No introduzcas una punta afilada o puedes empeorarlo. La solución es que sometas el cristal con una cierta inclinación respecto al chorro en agua a presión, pero si el reloj tiene recubrimiento, es antiguo, está dañado o no es estanco, no lo hagas.

Peugeot dijo...

¿Cien euros, dicen? ¿Dónde hay que pedirlo para reservar uno?

guti.bitacoras.com dijo...

Estas conclusiones deberían incitar a Casio a la reflexión:

1) Los usuarios prefieren cajas de acero. Moraleja, están dispuestos a pagar algo más por ellas, aunque no tanto como muchos modelos de Casio nos quieren hacer creer.

2) Los clientes necesitan pantallas más capaces. LCD es una buena alternativa hasta que se consiga mejorar el consumo de LED, y tinta electrónica, pero demos flexibilidad con dot-matrix, que es una tecnología que Casio conoce a la perfección.

guti.bitacoras.com dijo...

Los GB-6900B están a 179€, así que 100€ sería un magnífico precio.

De todas formas, puestos a aventurarse, yo me tiraría alos 139€ o 129€ como medida para no canibalizar las ventas de estos.

Otra opción sería bajar los GB a 149€, para mantener los 100€ de este, pero implicaría reestructurar toda la política de precios.

Vale que no es un G, pero si lo venden a 100€, esto es lo mismo que cuesta oficialmente el DW-5600. Da que pensar...