¿Encasillarte? ¡No, gracias!


Los seres humanos tendemos a etiquetarlo todo, a encajonar a las personas en una limitada interpretación, reduciéndolas a unas pocas palabras para confinarlas según nuestros esquemas mentales (y/o sociales). Esto hace que se pierdan a veces muchos aspectos que todo ser humano guarda en su interior. La reducción a nuestros -muchas veces- limitados sentidos ocurre también en multitud de aspectos de nuestra vida, negándonos a nosotros mismos a conocer a personas o grupos sociales que podrían enriquecernos y hacernos evolucionar en nuestra propia personalidad.

Pero siempre hay personas muy difíciles de encasillar. Siempre hay alguien que nos sorprende y rompe los esquemas que habíamos creado de él (o de ella), despertándonos como una brisa fresca despierta al campista en mitad de la pradera.



Al DW-6930C le ocurre mucho de todo ésto. Es un reloj muy difícil de encasillar. Ya incluso dentro de la propia serie Resist Black es, de por sí, una "rara avis". Por un lado no parece que tenga una razón lógica en ella. No es un DW-5030C con la virtud de su caja roscada, ni un GW-5530C que tiene la particularidad de ver renacer un modelo que Casio tenía relativamente abandonado. El DW-6930C no varía en demasía de cualquier modelo DW-6900 actual, si exceptuamos su acabado especial con recubrimiendo PVD (tapa de la caja, botones, y trabilla). Parece ser que la única razón de que esté ahí es porque "tenía que estar". Porque su hueco se notaría si no estuviera. Lo que decíamos: difícil de encasillar.

No es tampoco el modelo que más atención despierte de los tres, y eso que en Baselworld tenía hasta el stand con una escultura suya. Y eso que, además, sin él la historia de G-Shock no podría entenderse, porque es uno de sus modelos principales.


Pero su presencia en las Resist Black cubre varios huecos que conviene no infravalorar. Por de pronto, es el único representante de los modelos digitales con cajas redondas. Los modelos que son los más ricos en G-Shock a día de hoy (ahí está la gama "Master of G", por ejemplo), y que agradan a muchos seguidores. Por ello mismo es, también, el representante de la década de los noventa, donde este tipo de diseño llegó a su madurez (el DW-5030C sería el representante de los años ochenta, mientras que el GW-5530C lo sería de la década del 2000, cubriendo así los 30 años de G-Shock). Todo esto es fácil que lo pasemos por alto, pero no debemos olvidarlo. Y seguramente fue una de las razones que llevaron a Casio a elegir el color cobrizo como representativo de las Resist Black, que quiere indicar la larga historia de los G-Shock.

El DW-6930C es, además, el representante de tecnologías netamente "noventeras", como la iluminación EL, y es también el modelo que colaboró de forma considerable a que G-Shock se convirtiera en marca de moda, en accesorio imprescindible de famosos, raperos, cantantes, deportistas y actores.


Por todo ello, sí, es un modelo difícil de encajonar. Pero dentro de las Resist Black, aunque a simple vista nos parezca extraño de ver porque da la sensación de no aportar nada, cuando lo miramos con detenimiento le encontramos mucho sentido. Y por ello se ha ganado merecidamente su puesto en esa serie especial. Tal vez continúe siendo complicado simplificar su presencia a una simple característica y encasillarlo, pero ¿a quién le gusta sentirse encasillado?

| Redacción: Zona Casio

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